El garage rock (en español, rock de garaje) es un subgénero del rock que combina aspectos sonoros del doo-wop, del R&B y del rock instrumental con los ritmos característicos del blues y del surf rock y de la música instrumental. Este subgénero musical es la forma cruda y enérgica de rock and roll y rockabilly.
Suele utilizar estructuras de acordes muy básicas y sencillas, interpretadas con guitarras eléctricas distorsionadas (principalmente por pedales como el fuzzbox); aunque también es habitual el uso de teclados. En general las letras son poco sofisticadas y, a veces, muestran una actitud airada y agresiva.
El término de rock de garaje viene del hecho de que sus intérpretes eran grupos compuestos por adolescentes y jóvenes aficionados, con una escasísima preparación musical, que solían reunirse «para tocar y ensayar en el garaje de sus casas». La música de estas bandas era, por lo general, mucho menos elaborada que los originales en los que se inspiraban (dado que sus intérpretes poseían escasa pericia instrumental. Chicos de entre quince y veinte años, apenas sabían tocar unos pocos acordes); pero, a cambio, estaba repleta de pasión y energía juvenil, lo que algunos consideran el verdadero espíritu del Rock'n'Roll. La mayor parte de las bandas utilizaban sencillas secuencias de notas octavas y quintas debido, además de a lo anteriormente explicado, a que los amplificadores de la época poseían mucha distorsión a un volumen alto y se sobre-saturaban. Con el uso de esas notas (a lo que se añadía una batería agresiva y unas letras pegadizas) se disimulaba este problema y se conseguían sorprendentes resultados.
A principios de los años 1970, cuando el movimiento ya había desaparecido como tal pero (paradójicamente) fue redescubierto por la crítica musical, llegó a usarse la palabra "Punk" para definir tanto este tipo de música como a los grupos que la tocaban. De ahí que garage rock y garage punk sean términos prácticamente intercambiables. O que, a veces, se emplee también el término Sixties Punk (o "60's Punk") como otra denominación para el Rock de Garaje original. Y de ahí también que, cuando en 1976-77 surgió el movimiento Punk propiamente dicho, muchos de sus miembros se autorreivindicasen ideológica, musical y estéticamente, declarándose herederos directos de las bandas de garaje de mediados de los años sesenta.
Nacimiento y auge del garage rock durante la década de 1960 thumb|The Count Five (1966). thumb|300px|right|The Seeds en 1966. Sobre el nacimiento del Rock de Garaje hay cierta polémica. La crítica europea vio el fenómeno, durante mucho tiempo, como una consecuencia de la Invasión Británica. Según esa teoría, los jóvenes americanos, deslumbrados por el éxito de las bandas procedentes de Gran Bretaña, se dedicaron a intentar reproducir los sonidos que venían del otro lado del Océano Atlántico (sobre todo los más ásperos, como el Rythm'n'blues de The Rolling Stones, The Yardbirds, Them, The Pretty Things o los primerísimos The Kinks) aunque de una forma más amateur y, en consecuencia, mucho más cruda, lo que terminó otorgando a su estilo un carácter diferencial. En cambio, los críticos estadounidenses han demostrado que ya antes de la British Invasión el estilo estaba casi definido. Y que pueden rastrearse sus antecedentes en el surf instrumental, el Frat-rock, la actitud en el escenario Rockabilly o los sonidos primitivistas de clásicos como Bo Diddley o Link Wray y otros pioneros del Rock'n'roll de los años 1950. left|thumb|The Blues Magoos (1966). left|thumb|The Standells (1966). En cualquier caso, lo que está claro es que miles de combos de garaje aparecieron en los Estados Unidos entre 1963 y 1968, pero solo unos pocos —The Shadows of Knight, The Count Five, The Seeds, The Leaves, Question Mark & the Mysterians, The Blues Magoos, The Remains o The Standells— tuvieron algo de éxito (y aun así relativo, ya que la mayor parte de las veces solo alcanzaron las listas estatales, no las nacionales), mientras la inmensa mayoría se limitaron a grabar sencillos aislados, con tiradas muy escasas y una distribución prácticamente inexistente más allá de su condado natal. En realidad, las canciones relacionadas con el garage rock que más alto llegaron en listas fueron Louie Louie de The Kingsmen y Surfin' Bird de The Trashmen, las dos en el año 1963. A pesar de que ninguno de estos dos grupos puede ser considerado una "banda de garaje" en sentido estricto (los primeros eran semi-profesionales, y estaban relacionados con el Frat-rock, mientras que los segundos eran un grupo de música surf), ambos temas forman parte de la historia del género (y de la música en general) e influyeron tremendamente en el sonido de las bandas surgidas posteriormente. De hecho, Louie Louie ha sido descrita, alguna vez, como el prototipo perfecto del "sonido garaje" y la primera canción punk propiamente dicha.
Si bien es cierto que no tuvieron éxito a nivel nacional, hay que aclarar que las garage-bands sí solían tener su "minuto de gloria" en el reducido ámbito de sus ciudades y comarcas. La extensa red de radios locales estadounidenses posibilitaba que las pequeñas emisoras tocaran con frecuencia los sencillos de las bandas de su localidad. Así, hoy todavía resulta curioso leer las listas de éxitos de minúsculas estaciones radiofónicas (con un área de escucha de apenas unos pocos kilómetros a la redonda) en las que, junto a grandes clásicos como The Rolling Stones, The Beatles, The Byrds, Tom Jones, Aretha Franklin o The Beach Boys, aparecen temas de garage-bands semi-ignotas como The Outcasts, The Others, The Squires, The Litter o The Third Bardo. Casi en igualdad de condiciones.
Por otra parte, la existencia de eventos conocidos con el nombre de Battle Of The Bands y que se celebraban con frecuencia tanto en grandes ciudades como en pequeños pueblos de todo el país y en los que varias docenas de bandas competían entre sí para conseguir un premio (la grabación de un sencillo de 45rpm, la mayor parte de las veces) suponía la posibilidad de darse a conocer siquiera fuese en los condados o pueblos vecinos.
Hay que aclarar que en su momento (1963-68) el rock de garaje no tuvo conciencia de sí mismo. Las bandas y los jóvenes que las integraban no eran conscientes de formar parte de un movimiento ni de tener nada especialmente en común (más allá del hecho de tocar rock'n'roll). De hecho, la expresión "garage-band" tenía, en principio, cierto sentido peyorativo. Al igual que la otra palabra usada para nombrarlos: "punk". Ambas aludían a su escasa o inexistente pericia instrumental, su falta de profesionalidad y ambiciones, su amateurismo y su extremada juventud. Algo que se percibía como negativo y fallido. La consideración del Garage Rock como un auténtico movimiento musical, estético e incluso ideológico vino después, a mediados de la década de 1970, cuando todo había terminado y generaciones que no habían participado en ello descubrieron y reivindicaron ese tipo de sonido y actitud.
right|thumb|The Shadows of Knight (1966). Existe una especie de lugar común según el cual la mayor parte de las bandas de garaje surgieron en el centro de los Estados Unidos (el Mid-West), pero lo cierto es que el fenómeno se extendió por todo el país. Así, ejemplos prototípicos de garage-bands fueron The Sonics, que eran de Tacoma (Washington), The Seeds o The Music Machine, que provenían de California, The 13th Floor Elevators que eran texanos, Question Mark & the Mysterians (banda integrada en su totalidad por jóvenes de origen chicano) que surgieron en Míchigan o The Remains, que procedían de Boston. E incluso en Canadá el movimiento tuvo enorme presencia (podemos citar como ejemplo a The Haunted; pero hubo muchos más grupos).
Como detalle adicional, hay que señalar que en los últimos años se ha querido incluir en la categoría de rock de garaje o Garaje-Punk "original" (de los años 1960) a algunas bandas de otros países (como Australia, Reino Unido, Países Bajos, España, Italia, Japón, Perú o Uruguay), cuyo sonido, espíritu y trayectoria las emparenta estrechamente con sus contemporáneas norteamericanas. A ese respecto, hay que dejar claro que, a pesar de los evidentes puntos de contacto, el movimiento fue exclusivamente estadounidense (y que, como mucho, pueden incluirse también grupos originarios de Canadá).
Cosa distinta fue el Revival que tuvo lugar a partir de la década de 1980, que sí afectó a otros países, sobre todo a Europa Occidental (y, en mucha menor medida, a Latinoamérica) y que se verá en su apartado correspondiente.
Desaparición del garage rock original en torno a 1968
left|thumb|Iggy Pop, cantante y líder de The Stooges. Hacia 1968 las bandas de garaje y el Garage Rock desaparecieron casi de un día para otro. Se han señalado diversas circunstancias para explicarlo. En primer lugar, la aparición de nuevos estilos musicales como la psicodelia, el rock progresivo, el country rock o el renacimiento del blues eléctrico, trajeron consigo un cambio estético y musical evidente. Para interpretar ese tipo de músicas se requería una pericia instrumental de la que la mayor parte de los componentes de las bandas de garaje carecían. Además, el espíritu era muy distinto: el amateurismo de las garage-bands llevaba implícito, ya desde el principio, un plazo de vida muy corto para la inmensa mayoría de los grupos. Los jóvenes crecían, buscaban trabajo, se casaban, formaban una familia y (por así decirlo) "sentaban la cabeza", abandonando la música. Su periodo en una banda de garaje se consideraba apenas una aventura juvenil, pues nunca se habían planteado (ni habían tenido ocasión de hacerlo) la profesionalización.
No obstante, hubo ejemplos de grupos que sí evolucionaron y desarrollaron una carrera más allá del Garage Rock. Bandas tan famosas en la historia de la música Rock como The Grateful Dead, Quicksilver Messenger Service, Creedence Clearwater Revival y ZZ Top procedían, respectivamente, de garage-bands denominadas The Warlocks, The Brogues, The Gollywogs y The Moving Sidewalks. Sir Douglas Quintet fue otra agrupación que mantuvo una trayectoria muy larga (llegó hasta los años 1990), abandonando el Garage Rock a finales de los años 1960 para centrarse cada vez más en los sonidos tex-mex. En cualquier caso, hay que reconocer que estos casos fueron la excepción.
En cuanto a la responsabilidad que la aparición de la psicodelia tuvo en el fin de las bandas de garaje, hay quien ha matizado que el rock psicodélico no era un estilo incompatible con el Garage Rock sino todo lo contrario. De hecho, la primera vez que la palabra "psicodelia" apareció impresa en la carátula de un disco lo hizo, precisamente en 1966, incluida en los títulos de los primeros álbumes de dos grupos de garage tan representativos como The 13th Floor Elevators y The Blues Magoos. Algunas bandas garajeras mantuvieron, además, una relación estrecha (y muy fructífera) con los sonidos psicodélicos, como fue el caso de The Electric Prunes o The Chocolate Watchband. Siendo eso cierto, también parece claro que la propia evolución de la psicodelia y su deriva, entre otras cosas, hacia el rock progresivo, representaba algo totalmente diferente al espíritu original del garage-punk; incluso incompatible.
Por último, hay que recordar que por aquel entonces en Estados Unidos existía el Servicio Militar Obligatorio y que la guerra de Vietnam estaba en su apogeo; de forma que el reclutamiento fue una de las causas (y no de las menores) del fin de muchas garage-bands.