Las líneas de parentesco son una forma de organizar los vínculos de parentesco consanguíneo, y están formadas por una serie consecutiva de grados de parentesco.

Es habitual el símil de una cadena, en la que cada pariente de la línea es un eslabón. Desde el punto de vista de una persona (ego), las líneas de parentesco se denominan de la siguiente manera: Línea recta o directa: la línea existente entre personas que descienden unas de otras de forma directa. Línea recta descendiente: liga a ego con los que descienden sucesivamente de él de manera directa: hijos, nietos, bisnietos, tataranietos Línea recta ascendiente: une a ego con aquellos de los que desciende de manera directa: padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos Línea colateral o transversal: la que se establece entre personas que tienen un ascendiente común, sin descender una de la otra. Una línea colateral puede ser: Línea colateral igual: la que une dos o más consanguíneos que se encuentran al mismo número de grados de distancia del tronco común, hermanos, primos... Línea colateral desigual: cuando los consanguíneos de la línea están a diferente distancia en grados del tronco común, como tíos y sobrinos, por ejemplo. o también: Línea colateral preferente: hermanos y sobrinos (parientes en segundo y tercer grado, respectivamente). Línea colateral ordinaria: tíos, primos... Esta clasificación de las líneas de parentesco procede de época clásica, y viene reflejada, de forma prácticamente literal a lo entendido en la actualidad, en las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio:

Referencias

Bibliografía

Categoría:Derecho de familia