miniatura|Astrolabio de al-Sahlî, fabricado en Toledo en 1067. Museo Arqueológico Nacional.

La historia de la ciencia y la tecnología en España abarca la historia de la ciencia y la historia de la tecnología en España. Al no existir un consenso académico son igualmente usadas las designaciones historia de la ciencia en España, historia de la ciencia española, historia de la ciencia y la tecnología españolas o historia de la ciencia y de la técnica en España.Sánchez Ron, José Manuel: Cincel, martillo y piedra. Historia de la ciencia en España. Madrid, Taurus, 1999. López Ocón, Leoncio. Breve Historia de la ciencia española. Madrid: Alianza, 2003. ISBN 84-206-5626-7. (Descarta la Edad Media (cristiana y musulmana), para iniciar el libro en el Renacimiento y la España imperial, con su auge y posterior decadencia en el Barroco). Manuel Desantes «¿Cómo que inventen ellos?». Conferencia: Un repaso de los últimos quinientos años de la historia de la ciencia y la tecnología en España explica el retraso estructural actual. El II Congreso de la sociedad española de historia de las ciencias (Jaca, 27 de septiembre-1 de octubre, 1982) fue dedicado a La ciencia y la técnica en España entre 1850 y 1936, teniendo entre otras, ponencias con estos títulos: Ferraz, Antonio Perspectivas institucionales de la historia de la ciencia y de la técnica en España; Eduardo Ortiz Sobre la ciencia y la técnica en España en el siglo ; José Luis Peset La historia de la ciencia y de la técnica en el curriculum profesional del científico y del ingeniero.

El mismo deslindamiento de qué llamar ciencia, qué técnica y qué tecnología es un asunto delicado, del que se ocupan los estudios de ciencia, tecnología y sociedad, de reciente definición. Mientras que las actividades científicas y técnicas son tan antiguas como el ser humano, el establecimiento de una verdadera tecnología (entendida como la integración de conocimientos sistemáticos, recursos materiales, habilidades y procedimientos técnicos aplicados a la trasformación de un proceso productivo con una metodología consciente —que supere el nivel de lo artesanal—), ha de esperar a la Edad Contemporánea, momento que para el caso de España llegó con un notable atraso, en comparación con la precocidad y empuje con que entró en la modernidad.

Pocos científicos españoles (con excepciones como Servet o Cajal) fueron protagonistas de los cambios de paradigma que caracterizaron las sucesivas revoluciones científicas; por eso, buena parte de los estudios de historia de la ciencia consisten en el rastreo de su recepción en España, y lo mismo sucede con las transferencias tecnológicas. Hasta tal punto la ciencia y la tecnología han sido en España, hasta la primera mitad del , una «realidad marginal en su organización y contexto social»,Glick, Thomas F.; Eugenio Portela Marco y Víctor Navarro Brotóns: «La historia de la ciencia en España como realidad marginal en su organización y contexto social.» Anthropos, 1982, Número 20, especial dedicado a José María López Piñero. ficha en dialnet que tal marginalidad se llegó a convertir por décadas en una especie de estereotipo nacional español difundido y celebrado por algunos medios extranjeros, unas veces rechazado por impropio o injurioso y menos veces asumido con orgullo y desdén, como en la lapidaria expresión de Miguel de Unamuno, cuyo repetido uso y abuso produjo por años un tópico o cliché utilizado con sentidos opuestos: «¡Que inventen ellos!»Miguel de Unamuno, varias versiones, 1906-1912.

Presente y normativa miniatura|De izquierda a derecha, el Telescopio William Herschel, el Telescopio Abierto Neerlandés, el Telescopio Carlsberg Meridian, el Telescopio Solar Sueco, el Telescopio Isaac Newton (segundo por la derecha) y el Telescopio Jacobus Kapteyn (el más lejano por la derecha), en el Observatorio del Roque de los Muchachos, isla de la Palma, Instituto de Astrofísica de Canarias. En los últimos años, España ha alcanzado una alta posición (la novena, con el 2,5 % de las publicaciones) en los rankings científicos internacionales,«España se sitúa como novena potencia científica mundial - España se ha situado como novena potencia científica mundial con el 2,5 % de total de publicaciones científicas, según el estudio denominado "Conocimiento, redes y países: colaboración científica global en el siglo " realizado por la Royal Society británica.» 29 de marzo de 2011. Europa Press. pero se enfrentó a los fuertes recortes presupuestarios de la crisis de 2008-2013.«El CSIC ha perdido el 10 % de su personal en año y medio - Hasta 2010 su plantilla iba en aumento a pesar de los recortes presupuestarios.» 1 de agosto de 2013. El País. Una de las debilidades del sistema español de ciencia y tecnología (o sistema nacional de innovación)Mikel Buesa, El sistema nacional de innovación en España: Un panorama, en Innovación y Competitividad, noviembre-diciembre 2012....estudia la evolución reciente del sistema de innovación en España haciendo referencia a los aspectos globales de la asignación de recursos a esa finalidad durante el período 2000-2010. El autor examina las actividades de investigación científica aludiendo a su rendimiento y a sus resultados. Asimismo analiza las actividades tecnológicas de las empresas innovadoras, destacando la insuficiencia de su output para hacer frente a las necesidades del país. El artículo aborda también el papel de la política científica y tecnológica. Sus conclusiones señalan que, aunque España ha ido convergiendo hacia el modelo que configura el modelo de los mayores países de la Unión Europea, presenta todavía una importante debilidad en cuanto al segmento de empresas innovadoras. era la carencia de inversiones en I+D+i de muchas empresas privadas y, consecuentemente, su dependencia de las inversiones públicas, una diferencia destacable con otros países industrializados.16/11/2010.- El INE presenta la Estadística sobre Actividades de I+D en 2009. Análisis del I+D en España en 2010: desequilibrio empresarial en la inversión que hay que corregir. Informe COTEC 2012, I+D+i en España: falla la inversión, no el rendimiento, en eldiario.es, 19/06/2013: «En la última década, el sistema español de I+D+i ha duplicado la cantidad de producción científica, su calidad y el grado de transferencia tecnológica. Si corregimos la producción científica y tecnológica para el grado de inversión en I+D+i, el desempeño del sistema español de ciencia y tecnología puede compararse favorablemente con los de Alemania, Francia, Japón o EE.UU. Estos datos cuestionan el discurso oficial de que España produce “mucha ciencia pero de escasa calidad” y no ha mejorado la transferencia de conocimiento. Aunque España aún puede mejorar mucho en ciencia e innovación, el principal limitante sigue siendo la falta de financiación». No obstante, desde la segunda década del , la salida de las empresas privadas al exterior, obligadas por la crisis, ha tenido como consecuencia la necesidad de competir y sobrevivir en el mercado global, generando una mayor aplicación científica y tecnológica, y consecuentemente una mayor inversión privada en investigación.

Con muchos cambios en los últimos años, desde el ámbito gubernamental, al menos tres ministerios (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Ministerio de Economía y Competitividad –que incluye la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, anteriormente de rango ministerial como Ministerio de Ciencia e Innovación– y Ministerio de Industria, Energía y Turismo) comparten actualmente competencias sobre esta área, regulada por la Ley 14/2011, de 1 de junio de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.:

Existe un Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación,Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016. y una red de Organismos Públicos de Investigación (OPI), con el CSIC en su vértice, Grandes Instalaciones Científicas (GIC), Instalaciones de Tamaño Medio (ITM) y parques científicos y tecnológicos (Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España, APTE).

Introducción histórica miniatura|Fragmento del Atlas catalán de Cresques Abraham, 1375.|alt= miniatura|Útiles de esparto procedentes de las explotaciones mineras romanas de Carthago Nova (Cartagena). Museo Arqueológico Municipal de Cartagena.

A pesar de su dificultad metodológica (ausencia de fuentes escritas), la reconstrucción de aspectos del pensamiento precientífico y pretecnológico (interpretación y transformación de la naturaleza) en épocas prehistóricas se ha intentado con el análisis e interpretación del arte paleolítico, que en la península ibérica tiene muestras de extraordinario valor; así como con las técnicas líticas e incluso con las reconstrucciones anatómicas.Desde las hipótesis iniciadas por la antropología de James Frazer (La rama dorada, donde plantea la similitud de la función de la ciencia con la de la magia en la cultura primitiva y la mente primitiva —véase un breve resumen en John Lewis Antropología simplificada, Selector, 1985 ISBN 978-968-403-041-1, M1 pp. 80-81.—) hasta las investigaciones estructuralistas de André Leroi-Gourhan. Las denominaciones de las fases por las que habría pasado el pensamiento humano en su aplicación a la interpretación de la naturaleza provienen del positivismo de Auguste Comte (estado teológico o ficticio, estado metafísico o abstracto y estado científico o positivo); y se han propuesto muchas otras denominaciones: pensamiento mágico, pensamiento pre-filosófico, mitopoyético (Mythopoeic thought — Henri Frankfort, Wilson y Jacobsen: The Intellectual Adventure of Ancient Man, 1946, posteriormente titulado Before Philosophy, traducido como El Pensamiento Prefilosófico, FCE), y otras. (Véase también evolución tecnológica, sociología del conocimiento). La reconstrucción del aparato fonador (a través del hioides) y del auditivo (huesos y cavidades del oído) en los pre-neardentales (Homo Heidelbergensis) de la Sima de los Huesos del yacimiento de Atapuerca está siendo uno de los campos más prometedores de la investigación paleoantropológica, puesto que permitirá establecer el grado de comunicación oral en esta especie, que se podría vincular a otros hechos del mismo yacimiento, como la intencionalidad de la acumulación de cadáveres. Todo ello supondría la consideración de la capacidad pensamiento simbólico (Ignacio Martínez Mendizábal conferencia Evolución Humana, CTIF de Alcalá de Henares 29 de abril de 2009; también los textos de Juan Luis Arsuaga El collar del neandertal, El enigma de la esfinge y otros).

La teoría de la revolución neolítica implica para esta zona una interpretación difusionista para innovaciones como la agricultura o la cerámica,José María Rodanés Vicente Neolítico, Cæsaraugusta, 78. 2007, pp. 49-66, . Especialmente p. 52 y ss. mientras que, desde posturas poligenistas, se argumenta que la metalurgia del cobre en el calcolítico (Los Millares, principios del III milenio a. C.) podría haber surgido de una innovación endógena, simultánea a un incremento de los rendimientos agrícolas por el regadío (acequia del poblado del Cerro de la Virgen de Orce), al amurallamiento y a la estratificación social.«El calcolítico en la Península Ibérica (España).» En Artehistoria.

Ya en época plenamente histórica para el Próximo Oriente (pero protohistórica para Europa —Edad de los Metales—), el papel de las tierras del Extremo Occidente en el comercio de metales a larga distancia con las primeras civilizaciones fue fundamental para la incorporación de las técnicas metalúrgicas de la Edad del Bronce; mientras que las de la Edad del Hierro fueron introducidas a finales del y comienzos del simultánea e independientemente por los pueblos colonizadores mediterráneos (griegos y fenicios, en la costa oriental y meridional) y los celtas centroeuropeos (en el centro, oeste y norte). La llegada de otras manifestaciones técnicas como la rueda, el arado o la vela son aún más difíciles de constatar.