miniatura|Máquinas y herramientas de la fotografía tradicional. La fotografía analógica, de rollo o de carrete, también conocida como fotografía tradicional, argéntica o química, es el retrónimo con el que se describe al proceso fotográfico tradicional, que utiliza técnicas no digitales para producir imágenes, en comparación con la fotografía digital —de aparición más reciente—. Adicionalmente, este término sirve también para separar la fotografía que utiliza rollos de película, sustancias químicas y cuartos oscuros de fotografía mediante técnicas correspondientes al y primera mitad del , que se puede identificar como fotografía alternativa. Se basa habitualmente en un proceso físicoquímico que involucra el uso de un material fotosensible activo —aplicado sobre placas de vidrio o sobre una película flexible de material traslúcido, actualmente plástico— y su estabilización —revelado—, para la obtención y el procesado de las imágenes.
La fotografía tradicional ha formado un importante cuerpo de conocimiento que incluye el correcto manejo de grados de sensibilidad de películas y papeles, el manejo de gran variedad de lentes, filtros y fuentes de luz, y la habilidad o cuidado de temperaturas, concentraciones y tiempos de uso con líquidos reveladores y fijadores. De todo esto existen tablas, fórmulas y recetas con números, volúmenes, temperaturas, tiempos y escalas.
Material El concepto de fotografía analógica no solo consiste en la película fotográfica o carrete y su proceso de revelado con químicos. En sí misma es una ciencia y un oficio en sí mismo, pues los cambios en la química y el tiempo de los procesos afectarán el resultado final. Un ejemplo es el ferrotipo. El ferrotipo es una fotografía de un positivo directo sobre una hoja de metal, generalmente de hierro o de acero, ennegrecido mediante pintura inmediatamente antes de ser expuesta a la luz. El ferrotipo, introducido a mediados del , era esencialmente una variación del ambrotipo, que era una imagen única hecha en vidrio en lugar de metal. Así como el ambrotipo era un negativo cuyas imágenes plateadas aparecían de un blanco grisáceo y cuyas áreas claras de sombras parecían oscuras, el ferrotipo, en realidad negativo en su formación química, parecía positivo gracias a la placa negra. Estos métodos no se abandonaron cuando el carrete llegó a dominar la fotografía.
La película instantánea revela las imágenes automáticamente, ya que contiene las sustancias químicas necesarias para revelar y fijar la foto sin la necesidad de un laboratorio de imagen o cuarto oscuro, a diferencia del papel fotográfico.
Historia La fotografía analógica nace en la segunda década del como resultado de la convergencia de dos descubrimientos, la cámara oscura y la fijación de las imágenes a partir de sustancias químicas fotosensibles a la luz.
Todo esto se desarrolla durante las innovaciones tecnológicas de la época preindustrial. Por tanto, podríamos decir que la historia de la fotografía tiene su inicio a principios del , concretamente, cuando en 1816 el científico francés Nicéphore Niepce empieza a hacer las primeras pruebas (que no consigue fijar) hasta lo que él llama "heliografía".
La fotografía más antigua que se conserva, tomada en este proceso, fue obtenida en 1826 o 1827 con la utilización de la cámara oscura y una placa de peltre (una aleación hecha de estaño, cobre, antimonio y plomo) recubierta con Betún de Judea.
Este primer proceso fotográfico era tan poco sensible a la luz que necesitaba de muy largas exposiciones. Concretamente, esta primera se sabe que tiene una exposición de ocho horas y diez minutos y se considera subexpuesta. Se llama “Vista desde la ventana de Gras” y se exhibe en el Harry Ransom Humanities Research Center, en la Universidad de Texas en Austin.
Daguerreotipo Las siguientes innovaciones técnicas por el mundo de la fotografía fueron de Louis Daguerre en 1839, cuando desarrolló un sistema de obtención de imágenes fotográficas similar al de Niepce pero más desarrollado para reducir el tiempo de exposición de la luz sobre el material fotosensible. Su invención fue llamada Daguerreotipo.
El daguerrotipo fue el primer procedimiento fotográfico divulgado internacionalmente: el 19 de agosto de 1939 la Academia de las Ciencias de París ofreció al mundo este invento y muchas personas se desplazaron con el objetivo de fotografiarse. Estas imágenes se distinguen por verse sucesivamente en negativo o en positivo, según el ángulo de observación y la incidencia de la luz. Sin embargo, en conclusión, este aparato obtenía resultados fotográficos en positivo y resolvía algunos problemas técnicos de Niepce. Algunas de las fotografías más famosas que se han tomado con daguerrotipo son: Boulevard du Temple (Louis Daguerre, 1939), El retrato de Abraham Lincoln (Alexander Gardner, 1863) o El taller del artista (Louis Daguerre, 1837), de entre otros. Esta invención fue utilizada, sobre todo, para realizar retratos de la clase burguesa durante la Revolución Industrial, ya que era mucho más barato que encargar una pintura.
Calotipo Paralelamente al desarrollo del Daguerreotipo, aparecieron otras técnicas fotográficas que permitieron el desarrollo de la seriación fotográfica, de este modo, lograron realizar más de una impresión de la misma imagen. Estos métodos fueron llamados “Calotipo” o “Talbotipo”.
El calotipo es un método fotográfico desarrollado por William Fox Talbot, basado en un papel sensibilizado con nitrato de plata y ácido gálico que después de ser expuesto a la luz durante unos treinta segundos es revelado con ambas sustancias químicas y fijado con hiposulfito. Una vez se tiene el negativo, debe colocarse sobre otro papel bajo la luz del sol y se obtiene el positivo. La fotografía resultante es de color rojizo y tiene un aspecto similar al terciopelo. Aunque se podían hacer copias de las fotografías y éstas eran fáciles de ver (no debían observarse desde diferentes ángulos para ver lo positivo), la calidad era bastante inferior que en los daguerrotipos.
Talbot desplegó el sistema establecido hasta la actualidad del proceso negativo – positivo. Por tanto, podríamos decir que sentó las bases de la fotografía química.
Colodión húmedo En 1855 surgió el sistema del colodión húmedo, inventado por Frederick Scott Archer y Gustave Le Gray. Llegó para solucionar los problemas del daguerrotipo y el calotipo: el daguerrotipo producía imágenes de gran calidad, pero no permitía realizar copias y era muy costoso; el calotipo, por otra parte, utilizaba el papel como soporte y permitía realizar copias por contacto, pero las fibras del papel hacían que no tuviera una calidad tan alta. El colodió húmedo conseguía casi la misma calidad que el daguerrotipo, era diez veces más barato, el tiempo de exposición era más corto y permitía hacer copias.
El colodió es una sustancia compuesta por una solución de nitrato de celulosa, (un compuesto bastante inestable y explosivo) éter y alcohol, se utilizó como cicatrizante de heridas hasta que Gustave Le Gray sugirió que podía utilizarse se por la fotografía. Es un material viscoso que se vierte en estado líquido sobre un soporte de metal (ferrotipo) o vidrio (ambrotipo)... y, una vez seco, se adhiere como una capa. El colodió en sí no es sensible a la luz, debe sensibilizarse poniéndolo en contacto con una solución de nitrato de plata, que hará que se produzcan haluros de plata fotosensibles. Es muy importante que durante la toma y revelado de la placa esté húmeda; esto significa que sólo pueden pasar unos diez minutos desde que se vierte el colodió hasta que se fija la imagen.
Una vez preparada la placa, se introduce dentro de la cámara, se abre el obturador durante unos segundos (esta técnica redujo el tiempo de exposición a unos segundos), se revela (normalmente con sulfato de hierro) y se fija la imagen con Cianuro Potásico o Hiposulfito de Sodio para evitar el ennegrecimiento de la imagen con el paso del tiempo.
Dado que el proceso debía ser al instante, los fotógrafos debían llevarse el laboratorio fotográfico con ellos durante la toma de fotografías, a menudo con tiendas de campaña o carruajes; por otra parte, las placas que se utilizaban eran muy sensibles y era fácil que se rompieran o se rayaran. Manipular el colodió era muy complicado porque debía mantenerse húmedo durante todo el proceso, así que se empezó a investigar en negativos que pudieran manipularse secos y no tuvieran que revelarse inmediatamente.
Durante los años posteriores, la fotografía no era todavía un invento usado a gran escala. No fue hasta la exposición universal de París de 1889, cuando este arte se expuso junto a otros como la pintura o la escultura, que empezó a considerarse como tal.
Placa Seca En 1871, el inglés Richard Leach Maddox presentó un procedimiento que mejoraba el Colodió Húmedo en diferentes aspectos. El método consistía en convertir en seco al proceso anterior, haciendo una disolución de gelatina, bromuro de cadmio y nitrato de plata formándose una emulsión sensible a la luz que se dejaba secar sobre una placa de vidrio y mantenía sus propiedades durante meses, pero la superficie emulsionada era muy poco resistente.
Entre 1872 y 1878 Eadweard Muybridge, utilizando esta técnica, creó la serie "El caballo en movimiento", un gran avance en el mundo de la fotografía y base para la invención del cinematógrafo. La serie fue un encargo de Leland Stanford, gobernador de California y fundador de la Universidad Stanford, que quería comprobar mediante la fotografía si, en algún momento, un caballo galopante tenía las cuatro patas en el aire. Al principio (1872), Muybridge fotografió al caballo, pero no obtuvo buenos resultados porque con la técnica del colodió húmedo aún se tardaba unos segundos en exponer y no se podían fotografiar cuerpos en movimiento. Hizo un viaje a América, donde siguió realizando pruebas de movimiento y al regresar trabajó para mejorar los negativos y técnicas de obturación. En vez de utilizar un obturador manual, inventó un obturador mecánico que consistía en dos pares de hojas de madera que se deslizaban verticalmente por las ranuras de un marco; este sistema dejaba una abertura de 20 centímetros y permitía exponer a 1/500 de segundo. Colocó a diferentes cámaras en una pista de carreras de caballos, con los disparadores conectados a una serie de cables que activaban el mecanismo cuando pasaba el caballo por delante. Con esta serie de 12 fotografías comprobó que hay un momento en que el caballo no toca el suelo cuando galopa.
El compositor Philip Glass dedicó una obra musical en tres actos a Eadweard Muybridge que tituló The Photographer
Charles Harper Bennett, mejoró este proceso en 1878 mediante un prolongado calentamiento de las placas a 32,2 °C aumentando así la sensibilidad de la emulsión. Así se podrían obtener fotografías a velocidades más altas, lo que propició que varias empresas de Europa y Estados Unidos empezaran a comercializar el producto, lo que abrió la puerta a la aparición de las películas sobre soporte plástico.
Película fotográfica El primer carrete de película fotográfica era de papel y fue inventado en 1884 por George Eastman, sustituyendo a las antiguas placas de vidrio, mucho menos prácticas. Fue un invento revolucionario porque, por primera vez en la historia, no se necesitaba saber de química ni ser un profesional para poder tomar una fotografía. Era una película con la que se podían tomar 100 imágenes y fue comercializada por la marca Kodak (marca de Eastman) y se vendía por 25 dólares. El mismo año salió la cámara Kodak 100 Vista, con un carrete de 100 fotografías y el siguiente funcionamiento: los fotógrafos tomaban las 100 fotografías, enviaban la cámara a Kodak, ésta las revelaba y devolvía el carrito revelado y la cámara recargada.