thumb|350px|La fiesta de Atila, cuadro del pintor húngaro Mór Than. Se basa en el fragmento de Prisco, al que representa de blanco en la parte derecha, sosteniendo su libro de historia. Los hunos (latín vulgar: huni; también como chuni; griego medieval: Oúnnoi / Οὕννοι) fueron una confederación de pueblos nómadas y seminómadas, formada a partir de varios grupos étnicos procedentes del área esteparia del Asia Central, junto con grupos conquistados o asimilados en el área balcánica. La importancia de los hunos estuvo en la creación tardía de un auténtico aparato de poder, capaz de rivalizar, en atribuciones e influencias, con las dos mitades producto de la división del Imperio romano, amenazando al mismo tiempo tanto a Constantinopla como a Roma. A ello puede sumarse la reiteración de diferentes estudiosos, desde el hasta la actualidad, encabezados por Edward Gibbon, que a partir de los primeros testimonios de las fuentes clásicas desde Amiano Marcelino, consideraron a los hunos como el verdadero punto desde el cual se habría producido el llamado período de las grandes migraciones, que precipitó de forma paulatina el colapso y caída final del Imperio Romano de Occidente en el 476,Homo, 1971, p. 425 al mismo tiempo que el propio Imperio Romano de Oriente mantenía una difícil situación en todos sus dominios europeos, llegando a perder su autoridad en partes significativas de estos, especialmente en la zona de Tracia, donde se concentraba gran parte de los ostrogodos hasta su marcha a Italia a finales del .

Paralelamente a esta noción tradicional sobre el papel histórico de los hunos, se debe hacer necesariamente una división sociopolítica en torno a su propia evolución, advertida a través de las fuentes documentales desde el propio Amiano Marcelino: así, un estatus inicial de los hunos, pasa por ser una horda pujante, expansiva y amenazante hacia sus vecinos situados en las estepas occidentales o pónticas, erigiéndose en este estatus original, como una confederación nómada al uso, distinguiéndose una figura jerárquica o líder de la misma, acompañado de una red clientelar, adláteres y ciertos estratos superiores. Una segunda etapa la constituye su reubicación y asentamiento a lo largo de las estepas, proyectando núcleos de estacionamiento temporal, e incluso observándose ya un monarca, comparable a la imagen posterior del reiks (rex) de la zona de Germania, lo que evidencia una perennidad, apareciendo un cargo sucesorio que se heredaba, semejante al funcionamiento de los dominios de los señores o a los estados. Esta distinción es sumamente importante, de cara a tener en cuenta los cambios notorios que los hunos experimentaron desde su aparición en el escenario europeo a finales del y su repliegue generalizado hacia las estepas y la pérdida de su poder, ya a mitad del , en tan solo unas décadas.

Controversia sobre su origen

Durante la Antigüedad, el teólogo Jerónimo asoció a los hunos con los antiguos escitas. Esta identificación, junto con un temor general a la llegada del Anticristo a fines del , dio lugar a su identificación con Gog y Magog.Maenchen-Helfen, 1973, pp. 2-4 Esta demonización de los hunos se refleja también en la obra Getica de Jordanes, escrita en el , el cual les retrata como un pueblo diabólico que desciende de demonios y brujas.Heather, 2010, p. 209

Actualmente el origen de los hunos sigue siendo un tema controvertido para los historiadores. A partir de Joseph de Guignes en el los historiadores han asociado a los hunos que aparecieron en Europa en el con el pueblo xiongnu, que se menciona en los registros históricos chinos de la dinastía Han, el cual había formado una importante entidad política en las estepas de la actual Mongolia.Grousset, 1970, p. 38

Hacia la segunda mitad del otros autores comenzaron a expresar su escepticismo hacia este enfoque tradicional, basándose principalmente en el estudio de las fuentes arqueológicas y paleoantropológicas. Para algunos autores, como Otto Maenchen-Helfen, la relación hunos-xiongnu carece de sustento debido, en parte, a la distancia cronológica entre ambos pueblos. Se sugiere que, de haber existido conexiones entre los hunos y los xiongnu, es probable que solo hayan sido afinidades culturales en lugar de una continuidad étnica.de la Vaissière, 2015, p. 175 Basándose en los hallazgos de tumbas hunas y xiongnu, Maenchen-Helfen concluyó que no existía correspondencia entre los restos humanos de ambos pueblos.Maenchen-Helfen, 1973, pp. 367-369 Otro punto a mencionar es la práctica de la deformación craneal practicada por los hunos europeos e iraníes que no ha sido atestiguada en los xiongnu. Si bien Maenchen-Helfen realiza una importante crítica a la postura tradicional, su análisis no responde concretamente a la cuestión del origen de los hunos, aunque sí aclara que estos no hablaban una lengua irania, sino una túrquica.Maenchen-Helfen, 1973, p. 443

Más recientemente algunos historiadores han revalorado la similitud de los etnónimos presentes en antiguas lenguas. Las dos fuentes principales son una carta enviada por un comerciante sogdiano datada del año 313, en la cual relata la invasión del norte de China por el pueblo Xwn en el año 311,de la Vaissière, 2005, pp. 43-45 y la referencia en la traducción de antiguos sutras budistas por un monje bactriano de la ciudad de Dunhuang, el cual aplicó la palabra Huna para referirse a los xiongnu. Étienne de la Vaissière argumenta que ambos documentos demuestran que Huna o Xwn fueron las transcripciones exactas del nombre de los xiongnu.de la Vaissière, 2015, p. 181 Christopher Atwood apoya esta postura y plantea que el sánscrito Huna es una transcripción de la palabra Xona, la cual fue escrita en chino antiguo durante la dinastía Han.Atwood, 2012, p. 28 También argumenta que esta referencia fue transmitida por comerciantes griegos bactrianos a Europa, donde se convirtió en Ounnoi y Hunni en griego y latín, respectivamente. Atwood, 2012, p. 30 Otra referencia se encuentra en el libro Wei Shu del Estado Wei del norte, el cual contiene referencias de los restos de los xiongnu que vivieron en las estribaciones de Altái.de la Vaissière, 2015, p. 188 Para De la Vaissière, la fuente china demuestra que estos xiongnu de Altái (de los cuales se originaron los hunos iranios y europeos) conservaron su identidad siglos después de su expulsión de las estepas mongolas, argumentando así que el vínculo que une a los hunos con los xiongnu es de carácter político y no étnico. De hecho, los hunos europeos, al igual que los kidaritas y heftalitas, se describen mejor en términos políticos que en términos étnicos y lingüísticos.de la Vaissière, 2007, p. 122.

Otra prueba del vínculo entre hunos y xiongnu es, desde el punto de vista arqueológico, la gran cantidad de calderos encontrados desde la llanura panónica hasta el desierto de Ordos. Estos presentan una clara evolución cultural (de formas simples a formas más complejas) que evidencia que los calderos hunos se originaron de los calderos xiongnu.de la Vaissière, 2015, p. 187

Historia

Asia oriental y central

Según las crónicas de la antigua China, los xiongnu eran un pueblo nómada de ganaderos y guerreros, que vivía en las estepas orientales al norte de la Gran muralla. La dinastía Qin pudo rechazar sus ataques de forma más o menos eficaz, pero tras la caída de esta, los xiongnu lograron superar la Gran Muralla e iniciar una serie de incursiones en territorio chino.Botton, 2000, p. 127. Los xiongnu también combatieron contra otros pueblos nómadas, y durante el mandato del chanyuTranscripción china para referirse al gobernante xiongnu, posiblemente adoptado de la lengua hablada por estos. Modun (209-174 a.C.)Gernet, 2005, p. 117. derrotaron a las tribus de los donghu, dingling y hunyu, unificando por primera vez las estepas mongolas. Su hijo y sucesor, Laoshang, expandió el control xiongnu hacia la cuenca del Tarim, en donde derrotó al pueblo de los yuezhi, forzándolos a migrar a las regiones de Bactriana y Gandara, donde estos formarían el Imperio kushán. El emperador Wen de la dinastía Han quiso alejar el peligro pagándoles tributos (preferentemente seda y cereales), algo que con el tiempo sería una constante en la relación de los xiongnu con otros pueblos hasta varios siglos después. Los bienes que la corte xiongnu recibía cada año eran tan abundantes que los intercambiaban con notables beneficios a los comerciantes de occidente que llegaban por la Ruta de la Seda. También hubo matrimonios de conveniencia entre princesas chinas y miembros de la aristocracia xiongnu con el fin de sellar la paz.

thumb|300px|Mapa aproximado del área de extensión de las hordas xiongnu Esta relación se quebró cuando el emperador Wu dejó de pagarles tributos y, anticipándose a la esperada reacción de los xiongnu, envió varias expediciones a las estepas a partir de 133 a.C., aunque solo una tuvo éxito: la que en el año 127 a.C. consiguió expulsar a los xiongnu del curso superior del río Amarillo. Las expediciones posteriores mantuvieron entretenidos a los nómadas combatiendo en su propio territorio de forma constante, lo que les debilitó. En el año 121 a.C. fueron derrotados en el corredor de Gansu por el general chino Huo Qubing y perdieron el control de las ciudades-oasis de la cuenca del Tarim.Botton, 2000, p. 128. Los chinos pusieron la zona bajo su mando y entraron en contacto por primera vez con los persas helenizados de Ferganá, que introdujeron la alfalfa y el caballo árabe en China.

Los debilitados xiongnu se escindieron en dos ramas hacia el año 48. Una de ellas, los xiongnu del sur, se ubicó en la región de Ordos como aliados de los Han. Ambas partes entraron en conflicto; y en el año 89 las ramas tribales septentrionales fueron derrotadas por las del sur, las cuales contaban con asistencia del ejército Han. Los xiongnu del norte fueron forzados a migrar hacia el oeste, a la región de Altái, perdiendo su posición en las estepas mongolas las cuales pasaron a manos de las tribus xianbei hacia la mitad del . Por su parte, los xiongnu del sur debieron afrontar tensiones por su estilo de vida nómada con la población china local. Esto no impidió que Cao Cao les utilizara como caballería en su ejército en las guerras sucedidas luego de la caída de la dinastía Han. Cabe mencionar que la aristocracia de los xiongnu del sur cambió su apellido a Liu por razones de prestigio, afirmando que estaban relacionados con la familia imperial Han a través de la vieja política de matrimonios mixtos.

Luego del establecimiento de la dinastía Jin en el año 265, China se mantuvo unida durante un breve período hasta que el norte fue invadido por pueblos bárbaros, entre los que se encontraban remanentes de los xiongnu del sur, los cuales ya habían sido bastante influenciados por la cultura china. Liu Yuan, un descendiente del último caudillo xiongnu reinante, aglutinó a sus seguidores y comenzó a expandir su autoridad, reivindicando además su supuesto linaje y conexión con la dinastía Han, tal y como demostró con la titulatura para la dinastía que estableció en 304: Han. En el 311 los xiongnu conquistaron Luoyang, punto final de la Ruta de la Seda, y también ocuparon Chang’an, la cual usaron como capital por varios años.Gernet, 2005, p. 166. Esta dinastía gobernó en el norte de China hasta que finalmente sucumbió en las guerras previas a la formación de la dinastía Wei del norte.