La Iglesia de Santa Bárbara es un templo colombiano de culto católico, bajo la advocación de Santa Bárbara. Está ubicado a un costado de la Plazuela Santa Bárbara a dos cuadras del parque principal del municipio de Santa Fe de Antioquia (Antioquia) y pertenece a la jurisdicción eclesiástica de la arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia.
El edificio es estilo barroco popular antioqueño, data de 1726, siendo el templo en pie más antiguo de la localidad. El poeta Julio Vives Guerra la llamó “La Abuela de las iglesias de la Provincia de Antioquia”. El sector histórico (incluyendo la Iglesia de Santa Bárbara) de Santa Fe de Antioquia, antigua capital del departamento de Antioquia, fue declarado Monumento Nacional de Colombia por la Ley 163 del 30 de diciembre de 1959.
Historia
El actual templo es reedificación de la antigua bautizada con este mismo nombre. Se cree que la antigua fue levantada en el año 1668 por el Capitán Mateo de Castrillón, gobernador de la Provincia antioqueña. Este templo era pajizo y ubicado un poco abajo del lugar en donde está el actual.
Durante la visita del Obispo de Popayán, Juan Gómez de Frías, este señaló la falta de una escuela, por lo que se pensó en fundar un colegio regentado por la Compañía de Jesús. El Rey Felipe V dio la cédula de fundación en 1722 y, seis años más tarde, el párroco les hizo donación de la Iglesia de Santa Bárbara con todas sus pertenencias, para la celebración de sus ceremonias sagradas.
Los jesuitas no se limitaron a construir un establecimiento para su colegio en el lugar que se les entregó en virtud de contrato previo, sino que aprovecharon terreno para levantar otro templo mejor y con mayor capacidad, el cual fue iniciado en 1726. Pero luego, en 1767, los jesuitas son expulsados, impidiendo que la terminaran, siendo concluida por Juan Pablo Pérez de Rubias en 1795. Una vez concluido el nuevo templo, se procedió a la destrucción del antiguo, sin embargo algunos historiadores sostienen que la destrucción de la antigua iglesia de Santa Bárbara sólo tuvo lugar en 1750.
Características
El edificio es estilo barroco popular antioqueño. Entre sus aspectos arquitectónicos, la fachada principal constituye un conjunto interesante por sus proporciones alargadas; formada por columnas pareadas que en el nivel superior se adelgazan, y remata el conjunto en grandes volutas dobles con un extraño pináculo. Las espadañas dan la sensación de cuerpos de torres, al verlas de frente. Este templo constituye uno de los mejores ejemplos del barroco popular.
La iglesia es de planta rectangular y su interior es de tres naves con arcos de medio punto sobre pilares de sección cuadrada. La nave central es más alta e iluminada en lo alto por claraboyas semicirculares y alineadas con los arcos de medio punto. Tiene un balcón corrido, semejante al de Iglesia de la Candelaria de Medellín.
A la fachada principal se le quitó el pañete, dejando la piedra y el ladrillo a la vista, lo que genera graves perjuicios para su conservación. El interior del templo, fue también objeto de infortunadas intervenciones y reformas que desvirtuaron su aspecto original.
Elementos El templo cuenta con varios elementos que sobresalen por su diseño, función, material o por su gran valor histórico y artístico; entre los principales se encuentran:
Altar Mayor El Altar Mayor está hecho en Madera tallada, que a su vez está dorada, incisa y policromada y data de a mediados del . El retablo ocupa todo el muro final de la nave central de la iglesia. Está dividido en cuatro cuerpos y tres calles (siendo la central casi del doble de las laterales), delimitadas por columnas de orden compuesto. Sus líneas rígidas y armoniosas muestran la transición entre el barroco y el neoclásico.
El primer cuerpo, a modo de banco, que presta apoyo al resto de la estructura. Los tableros tienen como decoración motivos vegetales tallados, incisos y dorados. En el segundo cuerpo se encuentra el camarín de la Virgen de los Dolores y dos nichos más angostos en las calles laterales, con las estatuas de San Ignacio y San Francisco Javier. El camarín está enmarcado por una decoración incisa en dorado y azul.
Un ancho entablamento divide el tercer cuerpo del anterior y a nivel de la calle central cuenta con tres nichos. El de mayor proporción alberga la estatua de Santa Bárbara y los de tamaño menor, las de San Fabián y San Sebastián. Los tableros de las calles laterales contienen dos pinturas que se hallan en proceso de restauración.
El último cuerpo comprende solamente la calle central y alberga la pintura de la Santísima Trinidad. La diferencia de anchura con los cuerpos inferiores se resuelve mediante cartones tallados. Todo el conjunto está coronado por un frontón partido y dos esculturas de ángeles. La mesa del altar y las laterales son de forma curvada y con una decoración incisa de motivos vegetales, en dorado y azul. Al centro tiene el monograma mariano sobre fondo de marfil.
Sagrario del Altar Mayor
El sagrario data del , de autor anónimo, está hecho en madera, incisa y dorada, en sí, es un templete cupuliforme, de planta hexagonal, sus proporciones son: 2,25 x 1,40 x 0.75 m. Está conformado por dos partes: el sagrario y expositorio. El elemento principal de su decoración es el dorado con el que está cubierto. Lleva unos dibujos incisos que representan jarrones con espigas, rodeados de rombos.
El primer cuerpo o sagrario es sobrio. Tiene talladas cuatro hojas de acanto, que sostienen un amplio entablamento, que lo separa del expositorio y además, sirve de apoyo a unas columnas de orden corintio. Su puerta original, era de plata, fue robada.
El segundo cuerpo o expositorio es de puertas corredizas con una decoración incisa y su interior está revestido con láminas de plata repujada, obra de algún platero local. El tablero central tiene como elementos decorativos, un corazón rodeado de rayos, el cordero místico, la vid y el trigo. Los tableros laterales son similares. En uno lleva a San Marcos y en el otro a San Lucas, además tiene jarrones, volutas y flores, cuyas aplicaciones de plata dorada fueron arrancadas. En el interior del techo está pintado el Espíritu Santo.
La cúpula es seccionada y remata en una cruz de madera dorada. Este sagrario, sin tener la exuberancia del de la Catedral de Santa Fe de Antioquia, es igualmente un buen trabajo artístico y acorde con la ornamentación del retablo mayor.
Altar de San Blas El Altar de San Blas data de la segunda mitad del , lo que lo hace el más antiguo que se conserva en Santa Fe de Antioquia, posiblemente procede de otra iglesia y demás, se desconoce su autor. Está hecho en madera tallada y dorada, conformado por dos cuerpos, separados por un amplio entablamento. De su composición renacentista se mantiene el planismo y el mismo número de columnas en ambos cuerpos, ubicadas sin guardar distancias los intercolumnios. Las columnas platerescas del primer cuerpo presentan en su tercio inferior unos pámpanos dispuestos helicoidalmente, según el gusto barroco de esa época.
El nicho principal está enmarcado por dos soportes antropomorfos, mitad cuerpo de mujer y mitad hoja vegetal, insólitos en el territorio antioqueño, y sobre los cuales reposa un arco de medio punto formado por pequeños ángeles tallados. Una puerta instalada antiguamente en el nicho principal, impide observar estos detalles.
Unos elementos tallados unen el primer cuerpo al segundo. Este cuenta con unas columnas salomónicas enmarcando el nicho superior que lleva un cuadrote San Nicolás de Barí. El remate es un frontón triangular que contiene la figura de Dios Padre a modo de bendecir. La mesa original del altar se reemplazó, al igual que en otros altares, por una de piedra que resta mérito al conjunto.
Altar de San Antonio El Altar de San Antonio está hecho en madera tallada, dorada y policromada, y data de a mediados del . Está conformado por dos cuerpos, separados por un amplio entablamento. Este retablo se puede calificar como la versión popular del rococó. Excesivamente decorado con flores, frutos, rocallas y volutas, pintadas y talladas, que están distribuidas sobre tableros, frisos, columnas y remates. Sus colores rosa, azul, marfil y oro le dan un aspecto de porcelana.
El primer cuerpo, cuenta con nichos laterales enmarcados por columnas salomónicas, y el central, por dos pilastras abalaustradas. Este nicho presenta una cubierta que sobresale y es sostenida por dos soportes cuyo fuste, está conformado por dos vástagos helicoidales, similares a los usados en los muebles portugueses y brasileros del . El segundo cuerpo tiene un pequeño nicho enmarcado con columnas salomónicas. Algo interesante en este retablo, lo compone la pintura "textil" del interior de los nichos, cuyo diseño imita el brocado o damasco.
Altar de la Sagrada Familia El Altar de la Sagrada Familia está hecho madera tallada, incisa, dorada y policromada, data de la segunda mitad del y de autor desconocido. Su estilo es un barroco moderado con cierto toque de simplicidad que avisa el clasicismo. El nicho está delimitado por un arco rebajado sobre dos columnas de fuste liso, menores que las columnas laterales que enmarcan el único cuerpo del retablo. En los costados tiene un follaje ornamental de diseño suelto.
El remate es tallado y dorado. Lleva un medallón con la figura de Dios Padre sosteniendo una corona. Por ese detalle se puede suponer que el retablo fue dedicado originalmente a la Virgen María. Es de especial atención, la mesa del retablo por su rica decoración floral, incisa y policromada, que se acerca mucho a los muebles del rococó veneciano.
Altar de Santa Lucía El Altar de Santa Lucía está hecho en madera tallada, dorada y policromada, data de finales del y de autor desconocido. Predomina la sencillez en este retablo, en comparación con los demás. La rigidez de sus líneas, logra cierta soltura por los elementos decorativos laterales.
Dos columnas de orden compuesto demarcan el único cuerpo del retablo y sostienen un amplio entablamento que a su vez sostiene un frontón partido decorado con los objetos del martirio de la santa. El nicho está enmarcado por dos pequeñas columnas (también de orden compuesto) y un arco de medio punto.
Altar del Señor de la Columna El Altar del Señor de la Columna data de principios del , está hecho en madera tallada, dorada y policromada, y su autor es desconocido. El retablo está conformado por dos cuerpos y tres calles. En el primero, en la calle central, columnas de orden compuesto demarcan el nicho del Señor y las repisas laterales se encuentran las imágenes de La Virgen de la Candelaria y San Rafael.
Un amplio entablamento de cornisa tallada soporta el segundo cuerpo, demarcado por dos columnas compuestas, que albergan una pintura de San Pedro de Alcántara. Este altar está coronado por un frontón triangular y esculturas de las tres virtudes teologales. Su acabado es un “falso mármol” a causa de la influencia neoclásica. La mesa cuenta con una decoración similar a las del Altar Mayor, con elementos florales incisos en dorado y azul con el monograma mariano.
Púlpito El púlpito del templo está hecho en madera policromada y data de la segunda mitad del . Está adosado a uno de los pilares del transepto, al lado izquierdo en la nave central. Es de planta irregular, está constituido por un palco para el orador, tornavoz y escala con pasamanos. El palco y el pasamanos llevan tableros decorados con pinturas muy toscas, posiblemente inspiradas en estampas, que representan a los Padres de la Iglesia y a los Evangelistas. El tornavoz es octogonal y sus secciones están demarcadas por molduras doradas. Este púlpito tiene una gran solidez y las cualidades de lo popular.
Pila bautismal