miniatura|Víctor Suárez hablando en asturiano El asturiano (autoglotónimo: asturianu), también denominado bable, es el glotónimo que la lengua asturleonesa recibe en el Principado de Asturias, lengua que tiene continuidad con las hablas tradicionales de la región de León en León y Zamora (donde se denomina leonés), y Miranda de Duero en Portugal (llamado mirandés), donde es oficial en virtud de la Ley n.º 7/99, de 29 de enero de 1999 de la República Portuguesa. Los muy diversos dialectos del asturiano se clasifican usualmente en tres grandes áreas geográficas: occidental, central y oriental; las tres áreas tienen continuidad con los dialectos leoneses por el sur. En el caso asturiano, por razones históricas y demográficas el estándar lingüístico está basado en el asturleonés central. El asturiano cuenta con una gramática, un diccionario de la lengua asturiana (el Diccionariu de la Llingua Asturiana) y unas normas ortográficas.Academia de la Llingua Asturiana (PDF). Está regulado por la Academia de la Lengua Asturiana y, aunque no goza de carácter oficial en el Estatuto de Autonomía, una ley regula su uso en Asturias.Ley 1/1998, de 23 de marzo, de uso y promoción del bable/asturiano.

Algunas fuentes, como Ethnologue, usan el término «asturiano» como sinónimo de «asturleonés», ya que en realidad todos estos glotónimos (mirandés, leonés y asturiano) hacen referencia a un mismo idioma, el asturleonés, cuya división interna no solo no coincide, sino que es transversal a las actuales fronteras provinciales.

Glotónimos Dada la poca aceptación social y política de denominar leonés al idioma en Asturias, y asturiano al idioma en otras partes del dominio como León o Zamora, hoy en día una parte importante de los autores y especialistas prefieren referirse a su conjunto como asturleonés, si bien otros siguen empleando las denominaciones regionales o comarcales (como asturiano, leonés, mirandés, etc.).

Aspectos sociales y culturales

Asturleonés y asturiano Algunas veces se hace mención en los estudios científicos refiriéndose a esta lengua con el nombre de "asturleonés" o de "leonés", sobre todo a partir de la publicación de El Dialecto Leonés (1906)Menéndez Pidal, R.: "El Dialecto Leonés". Madrid, 1906 de Menéndez Pidal, quien considera al leonés o asturleonés, junto al castellano en sus distintas variedades, al mozárabe y el navarro-aragonés uno de los cuatro grupos dialectales dentro de la península ibérica que contribuyen a la formación de la lengua española moderna.Posteriormente este autor define el carácter dialectal, al señalar la existencia de diversos sustratos lingüísticos que van amalgamándose como consecuencia del proceso de cohesión política de la península ibérica, véase "Los Orígenes del Español" (1926) y muy principalmente "El idioma español en sus primeros tiempos" (1942) Hoy en día la mayoría de lingüistas tratan el asturleonés y el aragonés como idiomas romances independientes del español. La terminología de Menéndez Pidal fue usada también en parte por sus discípulos. La razón de esta denominación está en el hecho de que Ramón Menéndez Pidal prima el aspecto sociopolítico, y particularmente del hecho repoblador, como factor determinante a la hora de entender el proceso de cohesión lingüística en la Península.Según señala el indicado autor "La repoblación de la reconquista produjo el efecto de uniformar en gran parte la lengua de las regiones repobladas a diferencia de las regiones del norte, más ricas en variedades dialectales", véase en este sentido "El Idioma Español en sus Tiempos Modernos, 4.ª edición, Buenos Aires 1951, p. 53 Sin embargo, y teniendo en cuenta que el territorio del antiguo Reino de León y el de utilización del "romance leonés" no coincidieron exactamente, y que el proceso de cohesión lingüística fue al sur del dominio muy intensa y más temprana que al norte, ha de entenderse que es en Asturias donde se mantuvieron con mayor vitalidad y firmeza los rasgos diferenciadores de la lengua. Se propugna por ello que el término más adecuado para referirse a la situación actual en el territorio administrativo del Principado de Asturias es el de "asturiano",Ana María Cano González. Universidad de Oviedo. "Enciclopedia de la Asturias Popular". Volumen IV. Pág 114. Depósito legal AS:-330-94 mientras que se prefiere el "asturleonés" para aludir a la lengua en su extensión global actual e histórica.Diccionariu de la Llingua Asturiana (DALLA). Accesible online en http://academiadelallingua.com/diccionariu/index.php

Denominación: asturiano o bable Ambas denominaciones son aceptadas. En Asturias, bable o asturiano son términos sinónimos con que se alude al romance autóctono. En 1794, ya aparece en las Memorias Históricas del Principado de Asturias de Carlos González de Posada, natural de Carreño, la que, hasta el momento, puede ser considerada la primera constatación de este término (bable) al referirse al «idioma asturiano que allí dicen Vable». Posteriormente, bable ha sido empleado con mayor o menor frecuencia, si bien es cierto que nunca debió de gozar de mucho arraigo popular, pues los asturianos han denominado mayoritariamente su habla como «asturiano» o «asturianu». Así consta, por ejemplo, en el tomo primero del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, publicado en 1962, donde se recogen los datos recopilados en encuestas orales efectuadas antes de la guerra civil española, y donde a la pregunta relativa al nombre del habla local, la respuesta fue sistemáticamente "asturianu" y no "bable".

Lo mismo ha de mantenerse en tiempos más recientes según se desprende de la encuesta sociolingüística de Llera Ramo efectuada en 1991.Informe de 2002 sobre la Lengua Asturiana (PDF). La encuesta de Llera Ramo, catedrático de ciencias políticas y profesor en la Universidad del País Vasco, fue encargada bajo el mandato de Pedro de Silva, pero nunca fue publicada por el Gobierno presidido por su sucesor, el socialista Juan Luis Rodríguez-Vigil Rubio, aunque sus datos fueron dados a conocer por algunos medios de comunicación. Bajo el mandato del presidente Antonio Trevín, la Consejería de Cultura publicó los resultados de la encuesta en el verano de 1994.

En 1988, durante el gobierno de Pedro de Silva, se decidió a desarrollar el artículo 4.º del Estatuto de Autonomía de Asturias para regular el uso de la lengua.

La Ley de Promoción y Uso del AsturianoEl art. 1 de la Ley de Promoción y Uso del Asturiano dispone: "El bable/asturiano, como lengua tradicional de Asturias, gozará de protección. El Principado de Asturias promoverá su uso, difusión y enseñanza" recoge los dos términos aunque, desde la misma Administración, el término considerado como correcto es «asturiano» y así queda reflejado en todas las instituciones y consejerías del Principado.

Origen y evolución de la lengua

El asturiano tiene su origen en la lengua romance derivada del latín hablada en los reinos medievales de Asturias y de León. Del latín escrito en los siglos y , muy alterado por la lengua romance local se encuentra un fondo documental muy importante procedente de los monasterios leoneses de Sahagún, Otero de las Dueñas y la Catedral de León, pero de origen muy diverso<ref>http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/documentos-selectos-estudio-origenes-romance-reino-leon-siglos-x-xii/html/indice.htm?idLibro=155 . Véase también en este sentido los estudios de Alvárez Maurín Diplomática asturleonesa. Topografía terminología toponímica (1994), García Leal, El latín de la diplomática asturleonesa</i> (1986) y Fernández Catón, Colección documental del archivo de la catedral de León (1109-1187), León 1990 y Herrero de la Fuente, Marta, </i>Colección diplomática del monasterio de Sahagún (857-1230), II (1000-1073)<7i>, León 1988</ref> (véase documento del Rey Silo).Véase en concreto al respecto el análisis de García Leal que hace sobre el particular, "Aportación del análisis lingüístico a la datación del diploma del Rey Silo y a la determinación de su procedencia" , Signo: revista de historia de la cultura escrita, nº 11, pp. 121-172 Del examen de las vacilaciones contenidas en dichos documentos se ha podido reconstruir algunas de las características de la primitiva lengua hablada en el Reino de León, pero sin que se tenga un cuerpo documental propiamente dicho en lengua romance.J.M. Fernández Catón, J. Herrero Duque, M.C. Díaz y Díaz, J. A. Pascual Rodríguez, J.M. Ruiz Asencio, J. R. Morala Rodríguez, J. A. Fernández Flórez y J.M. Díaz de Bustamante, Documentos selectos para el estudio de los orígenes del romance en el Reino de León. Siglos X-XII, León, Colección Fuentes y Estudios de Historia Leonesa, 200

Entre estos documentos, uno de los más relevantes por la falta de dependencia de las exigencias formularias de los documentos notariales, es el otorgado en el pueblo de Rozuela (León) y conocido como Nodicia de Kesos, que se ha llegado a datar hacia el año 980.Ramón Menéndez Pidal, Orígenes del español, Madrid, Espasa-Calpe, 1926, págs. 27-28 Como señala el catedrático de latín medieval de la Universidad de León, Maurilio Pérez, no se puede hablar de distinciones dialectales antes del . «Todo nace por situaciones locales que luego darán lugar a dos dialectos», y añade que lo demás se va generando poco a poco por cuestiones fonéticas y sintácticas. «No es leonés ni castellano, pero puede decirse que es uno de los documentos que más voces romances tiene».Maurilio Pérez asegura que plantear que la Nodicia sea el germen del leonés no es científico, por cuanto que no puede hablarse de tal dialecto en el siglo X. Diario de León, 7/08/2008, «Decir que la Nodicia de Kesos está escrita en leonés es acientífico»