thumb|Crucifixión de Cristo, por un maestro anónimo (hacia 1410), para el castillo de Pähl,Hochschloss Pähl hoy en el Museo Nacional Bávaro (Múnich). Se trata de un ejemplo de Stabat Mater en las artes plásticas. Stabat Mater ("Estaba la Madre", en latín) es un poema medieval datado en el , de origen franciscano y atribuido tradicionalmente a Jacopone da Todi (autoría poco probable) cuyo uso más extendido desde el es el de secuencia. También es común su utilización dentro del oficio como himno para las festividades de la Mater Dolorosa. En este caso, los diez primeros versos del poema conformarían el himno de vísperas, los cuatro siguientes el himno de maitines, y los seis últimos el de laudes. Aparece además en algunos devocionarios y en ocasiones es cantado como motete para ciertos momentos litúrgicos distintos de la secuencia. Comienza con las palabras Stabat Mater dolorosa ("Estaba la Madre dolorosa"). Como plegaria, medita sobre el sufrimiento de María, la madre de Jesús, durante la crucifixión de su hijo.

No se debe confundir con el himno Stabat Mater Speciosa, atribuido al mismo autor, que narra el gozo de María por el nacimiento de su hijo.

Música

Es una de las composiciones literarias que más veces ha sido puesta en música. Cerca de 200 compositores de distintas épocas, géneros y estilos musicales han escrito obras sobre este texto. Las versiones más conocidas e interpretadas son las de Giovanni Battista Pergolesi y Gioachino Rossini, pero también deben mencionarse las de Giovanni Pierluigi da Palestrina, Josquin Desprez, Antonio Maria Bononcini, Giovanni Gualberto Brunetti, Johann Baptist Vanhal, Luigi Boccherini, Joseph Haydn, Alessandro Scarlatti, Domenico Scarlatti, Antonio Vivaldi, Giacomo Meyerbeer, Franz Schubert, Franz Liszt, George Henschel, Antonín Dvořák, Giuseppe Verdi, Lorenzo Perosi, Karol Szymanowski, Zoltán Kodály, Francis Poulenc, Isidre Jover, Josef Rheinberger, Krzysztof Penderecki, Salvador Brotons, Manuel Moreno-Buendía, Arvo Pärt, Pilar Jurado y Karl Jenkins., entre otros. En la Argentina, el compositor Gustavo Fedel compuso y grabó dos versiones diferentes de su propio Stabat Mater, que fue especialmente elogiado por Jorge Mario Bergoglio, poco antes de ser ungido como papa bajo el nombre de Francisco.

Todas estas composiciones, pese a compartir título, en muchas ocasiones no comparten la misma forma musical ni la misma función. Así, es posible encontrar Stabat Mater con forma de lauda (Innocentius Dammonis), motete (Palestrina), secuencia, himno (Vivaldi) Oratorio (Liszt), antífona o como un género aparte.

Artes plásticas thumb|Relieve del trasepto derecho de San Nazaro MaggioreBasilica di San Nazaro in Brolo de Milán, Bonino da Campione (). thumb|El llamado "Cristo del Millón" () que remata, flanqueado por las imágenes de San Juan y la Virgen, el retablo mayor de la Catedral de Sevilla. thumb|Ático del retablo mayor de la Basílica de Lequeitio, ca. 1500. thumb|"Calvario" del ático del retablo mayor de la Catedral de Palencia, de Juan de Valmaseda, 1520. thumb|Coro alto de la catedral de Freiberg.Freiberg Cathedral thumb|El coro alto de la catedral de Hildesheim.Hildesheimer Domlettner. Catedral de Santa María de Hildesheim. thumb|Crux triumphalis de la iglesia de Öja.Öja Church thumb|"Calvario" del Puente Carlos de Praga, 1683-1714. thumb|Azulejo de la iglesia de San Juan (Málaga). thumb|James Tissot (1886-1894) representa la escena desde el punto de vista opuesto al habitual, con lo que Cristo se ve de espaldas, semioculto por la cruz, la Virgen queda a la derecha del espectador y San Juan a la izquierda. En las artes plásticas, Stabat Mater es un tema del arte cristiano que representa a la Virgen, de pie, a la derecha de Cristo crucificado (es decir, a la izquierda del espectador), mientras que el apóstol Juan, también de pie, se representa a la izquierda de Cristo (es decir, a la derecha del espectador); reproduciendo la escena evangélica durante la que Cristo pronunció la tercera de las "siete palabras": Mujer, aquí tienes a tu hijo ... Aquí tienes a tu madre (Juan, 19: 26-27).Texto en vatican.vaJacinto Quirarte, The Art and Architecture of the Texas Missions, 2010, pg. 181: "The Virgin Mary is most prominently shown in scenes of the Crucifixion, either in wall paintings or in arrangements of sculptures ... As the Sorrowful Mother, the Stabat Mater, she stands on the right of the Crucifixion, and St. John is on the left." Es habitual que se disponga la escena como parte superior de retablos y coros altos; y conforma muchas de las Crux triumphalis y de las estaciones número doce de los viacrucis.Ejemplos en Commons. Las representaciones más generales de la escena (con inclusión de los dos ladrones, la lanzada de Longinos, el Pasmo o Espasmo de la VirgenEl pasmo, una singular advocación mariana . El Desmayo de la Virgen se produce en distintos momentos de la Pasión de Cristo, como durante el Vía Crucis (Pasmo de Sicilia) o incluso antes, cuando Cristo se despide de su madre antes de entrar en Jerusalén. Véase también Nuestra Señora de los Dolores. o incluso otras escenas de la Pasión) suelen recibir la denominación de "Calvario". Se ha propuesto una interpretación simbólica de la Virgen como la Iglesia y de San Juan como la Sinagoga,El tema de "la Iglesia y la Sinagoga" se viene representando desde la Edad Media, habitualmente simbolizado en dos imágenes femeninas, una de ellas cegada por una venda. "En la Edad Media era costumbre encarnar en figuras humanas conceptos abstractos: la Iglesia y la Sinagoga están entre ellas. Eclessia (fe cristiana) y Synagoga (fe mosaica) son dos imágenes simbólicas -frecuentes en manuscritos iluminados, marfiles, o en esculturas en fachadas de algunas iglesias-, concebidas con el único propósito de ser contrastadas, comunicando la tesis escolástica que establecía el triunfo teológico del cristianismo sobre el judaísmo. En época anterior la interpretación fue que era el Nuevo Testamento el que desvelaba al Antiguo." (Luis Planas Duro, Retablos IX, en Escultura castellana). enlazando esta escena con la del descubrimiento de la tumba vacía, que convierte a las tres Marías en los primeros testigos de la Resurrección frente a la incredulidad de los apóstoles varones.Juan Carmona, Iconografía cristiana: Guía básica para estudiantes, Akal, 2008, pg. 118.

Las convenciones compositivas del tema se mantienen esencialmente a lo largo de la pintura medieval y renacentista, aunque se introduzcan toda clase de variaciones iconográficas (si Cristo está agonizante o ya muerto, si las figuras están serenas o expresan dolor, si se incluyen otras figuras, que pueden incluso ser anacrónicas -santos posteriores, donantes-). En cambio, a partir de la pintura barroca se prefieren composiciones menos rígidas para la representación de la Crucifixión; e incluso cuando las figuras principales bajo la cruz sigan siendo San Juan y la Virgen, suelen disponerse de forma distinta; por ejemplo, juntos al mismo lado, rompiendo la simetría propia del modelo Stabat Mater (así lo hacen Simon Vouet o Rubens), siguiendo los precedentes de obras anteriores en las que el tema no es propiamente la escena en la que Cristo se dirige a su discípulo y a su madre, sino otros momentos, como la lanzada, o el desmayo de la Virgen.

Texto de la secuencia

Los versos de la versión latina están compuestos en tetrámetros trocaicos. 1.Versión latina medievalVersion del Analecta hymnica mediiaevi 1886-1922, 55 vols, A consolidation of the history and texts of hymns of the Catholic Church 500 - 1400, vol. 54, p.312, difiere en algunas estrofas de la version actualmente más utilizada Stabat Mater dolorosa Iuxta crucem lacrimosa, Dum pendebat filius. Cuius animam gementem Contristatam et dolentem Pertransivit gladius.

2. O quam tristis et afflicta Fuit illa benedicta Mater unigeniti Quae maerebat et dolebat. Et tremebat, cum videbat Nati poenas incliti.

3. Quis est homo qui non fleret, Matrem Christi si videret In tanto supplicio? Quis non posset contristari, Piam matrem contemplari Dolentem cum filio?

4. Pro peccatis suae gentis Vidit Jesum in tormentis Et flagellis subditum. Vidit suum dulcem natum Morientem desolatum Dum emisit spiritum.

5. Eja mater fons amoris, Me sentire vim doloris Fac ut tecum lugeam. Fac ut ardeat cor meum In amando Christum Deum, Ut sibi complaceam.

6. Sancta mater, istud agas, Crucifixi fige plagas Cordi meo valide. Tui nati vulnerati Tam dignati pro me pati, Poenas mecum divide!

7. Fac me vere tecum flere, Crucifixo condolere, Donec ego vixero. Juxta crucem tecum stare Te libenter sociare In planctu desidero.

8. Virgo virginum praeclara, Mihi jam non sis amara, Fac me tecum plangere. Fac ut portem Christi mortem, Passionis eius sortem Et plagas recolere.

9. Fac me plagis vulnerari, Cruce hac inebriari Ob amorem filii, Inflammatus et accensus, Per te virgo sim defensus In die judicii.

10. Fac me cruce custodiri, Morte Christi praemuniri, Confoveri gratia. Quando corpus morietur Fac ut animae donetur Paradisi gloria. Amen.1.Traducción literalTraducción ofrecida por la Conferencia Episcopal Española y revisada para corregir partes no literalmente traducidas De pie la Madre dolorosa junto a la Cruz, llorosa, mientras pendía el Hijo. Cuya ánima gimiente, contristada y doliente atravesó la espada.

2. ¡Oh cuán triste y afligida estuvo aquella bendita Madre del Unigénito!. Languidecía y se dolía la piadosa Madre que veía las penas de su excelso Hijo.

3. ¿Qué hombre no lloraría si a la Madre de Cristo viera en tanto suplicio? ¿Quién no se entristecería a la Madre contemplando con su doliente Hijo?

4. Por los pecados de su gente vio a Jesús en los tormentos y doblegado por los azotes. Vio a su dulce Hijo muriendo desolado al entregar su espíritu.

5. Oh, Madre, fuente de amor, hazme sentir tu dolor, contigo quiero llorar. Haz que mi corazón arda en el amor de mi Dios y en cumplir su voluntad.

6. Santa Madre, yo te ruego que me traspases las llagas del Crucificado en el corazón. De tu Hijo malherido que por mí tanto sufrió reparte conmigo las penas.

7. Déjame llorar contigo condolerme por tu Hijo mientras yo esté vivo. Junto a la Cruz contigo estar y contigo asociarme en el llanto es mi deseo.

8. Virgen de Vírgenes preclara no te amargues ya conmigo, déjame llorar contigo. Haz que llore la muerte de Cristo, hazme socio de su pasión, haz que me quede con sus llagas.

9. Haz que me hieran sus llagas, haz que con la Cruz me embriague, y con la Sangre de tu Hijo. Para que no me queme en las llamas, defiéndeme tú, Virgen santa, en el día del juicio.

10. Cuando, Cristo, haya de irme, concédeme que tu Madre me guíe a la palma de la victoria. Cuando el cuerpo sea muerto, haz que al ánima sea dada del Paraíso la gloria. Amén.1.Versión por Lope de VegaPublicado, entre otros , por Vicente Molina SJ, en Misal Completo. Editorial Hispania. Valencia 1941. Hans Van der Velden refiere que Lope de Vega publicó este poema como Rimas Sacras en 1614

La Madre piadosa parada junto a la cruz y lloraba mientras el Hijo pendía. Cuya alma, triste y llorosa, traspasada y dolorosa, fiero cuchillo tenía.

2. ¡Oh, cuán triste y cuán aflicta se vio la Madre bendita, de tantos tormentos llena! Cuando triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena.

3. Y ¿cuál hombre no llorara, si a la Madre contemplara de Cristo, en tanto dolor? Y ¿quién no se entristeciera, Madre piadosa, si os viera sujeta a tanto rigor? 4. Por los pecados del mundo, vio a Jesús en tan profundo tormento la dulce Madre. Vio morir al Hijo amado, que rindió desamparado el espíritu a su Padre.

5. ¡Oh dulce fuente de amor!, hazme sentir tu dolor para que llore contigo. Y que, por mi Cristo amado, mi corazón abrasado más viva en él que conmigo.

6. Y, porque a amarle me anime, en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí. Y de tu Hijo, Señora, divide conmigo ahora las que padeció por mí.

7. Hazme contigo llorar y de veras lastimar