La literatura austríaca es la literatura escrita en Austria que, en su mayoría, pero no exclusivamente, es escrita en idioma alemán. Algunos académicos establecen que la literatura de Austria en sentido estricto se inició en el año 1803, cuando Francisco I disolvió el Sacro Imperio Romano Germánico y estableció el Imperio austríaco; sin embargo, una definición más liberal incorpora todos los trabajos literarios escritos en el territorio de la actual Austria, especialmente cuando se trata de autores que escribieron en alemán. Así, la Historia de la literatura austríaca, publicada en siete volúmenes por los editores Herbert Zeman y Fritz Peter Knapp, fue titulada Historia de la Literatura en Austria. La literatura austríaca debe ser considerada en conexión con la literatura alemana en general y la línea fronteriza entre la literatura propiamente alemana y la austriaca es difusa, debido a un intercambio cultural rico y complejo.
Este artículo pretende proveer algunas definiciones que, en conjunto, podrán proveer una mejor compresión de los autores y de la literatura en Austria y sus predecesores territoriales.
Origen y antecedentes thumb|Fotografía de Franz Kafka (1906). Existen y han existido muchos intentos para desarrollar una definición completa de la literatura austríaca. Se ha podido determinar que existen ciertas diferencias y motivos distintivos comunes en esta literatura que la alejan de otras tradiciones literarias.
La literatura austríaca puede ser clasificada en dos divisiones principales: el período hasta mediados del y el período posterior, en el cual los imperios austro-húngaro y alemán habían desaparecido. Austria pasó de ser una potencia europea principal a un pequeño país. Además, existe un conjunto de obras literarias que algunos considerarían austríaco, pero que no está escrito en alemán.
Como complemento a su condición de tierra de artistas, Austria es un país donde han vivido grandes poetas, escritores y noveles y donde han creado sus obras literarias. Austria dio al mundo a novelistas y escritores de novelas cortas, tales como Adalbert Stifter, Arthur Schnitzler, Franz Werfel, Stefan Zweig, Franz Kafka, Fritz Hochwälder, Thomas Bernhard, Joseph Roth o Robert Musil y de poetas como Georg Trakl, Rose Ausländer, Franz Grillparzer, Rainer Maria Rilke o Paul Celan. Entre los dramaturgos y novelistas contemporáneos famosos se encuentran Elfriede Jelinek y Peter Handke, mientras que Robert Menasse y Karl-Markus Gauß son reconocidos ensayistas.
La búsqueda de una definición El principal problema de definir un desarrollo dinámico puede ser que cualquier definición no esté a la altura de las diversas corrientes que dan lugar a un cierto tipo de literatura. A lo largo de los años, han existido muchos tipos de enfoques, pero la mayoría de ellos ha sido criticado por tener un sesgo cultural, ideológico o político. La literatura austríaca se desarrolló a partir de una simbiosis de las diferentes tradiciones y lenguas regionales.
En la Edad Media, era una zona homogénea a lo largo del río Danubio, desde Baviera a los territorios orientales. Los viajeros y los bardos se trasladaron a lo largo de esta ruta, trayendo con ellos nuevas influencias. Al mismo tiempo, los Alpes tenía sus pequeños valles que eran prácticamente inaccesibles, por lo que desarrollaron su propia cultura regional. La importancia de este hecho radica en que siguió siendo una característica a lo largo de los siglos. De otra parte, hubo escritores estrictamente circunscritos a la tradición de una región, lengua o cultura; mientras que existía una continua influencia entre sus escritos y pensamientos.
Por tanto, la monarquía multiétnica Habsburgo, el Imperio austríaco y, finalmente, el Imperio austrohúngaro no debían ser reducidos a las partes alemanas del imperio. Existían grandes minorías étnicas o religiosas en casi todas las capitales regionales, como Praga, Budapest o Viena, que formaban microcosmos con sus propias tradiciones y características.
Un buen ejemplo de ello puede ser Franz Kafka, quien en algunos de sus escritos se declaraba a sí mismo "alemán", lo que estaba más en relación con la minoría étnica que vivía en Praga que como una declaración para otra parte del imperio. Entonces quizás fue un "escritor germanohablante, judío secular, nacido en Praga, austro-húngaro y austro-checo", una definición que muestra claramente las dificultades que deben enfrentarse.
Aparte de las diferencias nacionales entre las provincias, había también diferentes regiones que influenciaron el estilo de escritura. Hubo regiones alpinas con sus tradiciones distintivas, los bosques profundos, las regiones costeras en torno a Trieste (en la actualidad, parte de Italia y Eslovenia) y las islas croatas, que sirvieron como el equivalente austro-húngaro a la Costa Azul francesa, un centro para escritores, pintores y otros artistas.
Historia Antigüedad Si se habla de "literatura del actual territorio austríaco", se debe señalar que han existido algunos escritos en tiempos antiguos, sobre todo en latín y en hebreo, mientras que casi no sobrevivieron textos celtas. Algunos estudiosos mencionan que el emperador romano Marco Aurelio vivió varios años en Carnuntum y Viena y que escribió la mayor parte de sus Meditaciones allí.
La cultura celta representa un sustrato también en la cultura popular austríaca y, por tanto, en su literatura. Los mitos y leyendas celtas son vistos como el punto de inicio de muchos personajes de los cuentos de hadas y de las leyendas populares, así como fuentes de temas literarios en la época medieval.
Dado que la mayor parte de la literatura austríaca ha sido escrita en alemán, usualmente se fija su inicio con la llegada de las tribus bávaras que trajeron el idioma con ellas que, más tarde, se convirtió en alemán.
Edad Media Alta Edad Media (c. 750-1170) Antes y durante la Alta Edad Media, la poesía fue difundida verbalmente la mayor parte del tiempo. Debido a este motivo, se ha perdido casi completamente: los textos conservados están limitados a los escritos en monasterios. Los materiales de escritura eran caros y su producción, difícil. Por tanto, casi exclusivamente solo los trabajos de valor fueron puestos por escrito (por ejemplo, las leyes tribales germánicas); sin embargo, diferentes fuentes sugieren que también existieron registros históricos aristocráticos (como Heldenlieder), folklore lírico (bailes, canciones de amor, hechizos). Solo por accidente fueron preservados textos individuales en los monasterios. Ejemplos de estos casos son los Merseburger Zaubersprüche, dos hechizos germánicos que fueron las únicas pruebas escritas de la religión pagana en las tierras de habla alemana. El "Hildebrandslied" es importante como comprobante de la literatura épica germánica.
Los primeros textos alemanes fueron escritos para traducir libros religiosos en latín alrededor de 750. Las comunidades benedictinas en Melk y Salzburgo estuvieron realizando notables actividades literarias y religiosas. Ava (1060-1127), quien fue la primera mujer que se conoce escribió en alemán, escribió en esta tradición de inspiración religiosa y vivió en los territorios que se encontraban entonces y ahora al interior de los límites de Austria. thumb|left|220px|Der von Kürenberg (Codex Manesse, ).
Baja Edad Media (1170 - 1500) Con las cruzadas alrededor de 1160, los caballeros se convirtieron en personajes más importantes y prósperos. Los minnesänger (trovadores itinerantes) eran una nueva forma de lidiar con la vida. Los temas de las baladas fueron también más terrenales pasando del amor y la guerra a la crítica política. Alrededor del río Danubio, muchos de estos bardos viajeros traían noticias y nuevas canciones. Los pueblos se iban haciendo ricos e independientes. Los primeros representantes de este movimientos y primeros escritores en alemán conocidos fueron Der von Kürenberg y Dietmar von Aist ().
220px|thumb|Primera página del manuscrito del Cantar de los nibelungos (ca. 1230). A fines del , surgió una de las obras literarias más importante de esta época, el Cantar de los nibelungos, creado por un trovador desconocido, probablemente, en los territorios de Austria. Como la tradición de minnesänger crecía, los poetas antiguos empezaron a enseñar a los más jóvenes. Probablemente el bardo alemán más conocido Walther von der Vogelweide () aprendió su oficio de Reinmar von Hagenau en la corte de Viena. Entre otros trovadores conocidos se encuentran Neidhart von Reuental, Jans der Enikel, Ulrich von Liechtenstein y Oswald von Wolkenstein.
En el , la sátira también se estaba desarrollando. Seifried Helbling fue un ejemplo de un escritor con obras de este tipo.
Continuando con la tradición de los minnesänger cultivada por los caballeros nobles, en los siglos XIV y XVI prosperó esta práctica a manos de los maestros cantores (meistersänger), pertenecientes principalmente a los gremios de artesanos y comerciantes de clase media. Su centro se encontró más al oeste, en Núremberg. El maestro cantor más famoso fue Hans Sachs (1494–1576), quien dedicó su arte exclusivamente a la causa luterana después de 1530. Mientras que Michael Beheim fue un maestro cantor fuertemente vinculado con la corte de Viena.
Otra forma que se desarrolló en esta época fue el drama, en especial, se representó regularmente la Pasión de Cristo. Un representante austríaco de la literatura sobre el Grial es Heinrich von dem Türlin quien escribió el poema Diu Crône que tiene alrededor de 30.000 líneas.La edición del texto original en alto alemán medieval ha sido completada recientemente por un equipo de germanistas vieneses: Fritz Peter Knapp, Manuela Niesner (2000), Parte I, Tübingen: Altdeutsche Textbibliothek; Alfred Ebenbauer y Florian Kragl (2005), Parte II, Tübingen: Altdeutsche Textbibliothek, quienes están preparando una traducción a alemán moderno.
Renacimiento Alrededor de 1600, el humanismo y su redescubrimiento de las culturas e ideales antiguos se propagaron desde Italia hacia toda Europa. El emperador Maximiliano I de Habsburgo era un gran seguidor de este movimiento, por lo cual logró reunir en torno a su corte en Viena a humanistas tales como Conrad Celtes, el fundador del Collegium Poetarum, o al poeta laureado Vadian (Joachim von Watt) quien escribía en latín. Eleonore de Austria tradujo al alemán la novela de aventura en francés ampliamente leída, Pontus et la belle Sidonie. Grandes figuras de la Iglesia católica en esta época, como Nicolás de Cusa y Pedro Canisio, estuvieron vinculados con la corte austríaca y unos cuantos de sus trabajos estuvieron escritos en alemán.
Barroco thumb|Abraham a Sancta Clara (1644-1709). La Guerra de los Treinta Años golpeó Europa y los escritores reaccionaron ante este hecho: si bien algunos de ellos se tornaron a Dios, otros escribieron sobre un mundo bello y pacífico al cual podían huir los lectores. Las historias humorísticas (Schelmenromane) brindaban sonrisas a las personas en sufrimiento. Abraham a Sancta Clara (ca. 1650) escribió obras religiosas y cómicas; mientras que Catharina Regina von Greiffenberg (ca. 1650) escribió poemas religiosos en la misma época.
Como reacción a los movimientos protestantes del Renacimiento, muchas escuelas católicas surgieron en los territorios de Austria. Estas escuelas, dirigidas por la Compañía de Jesús, desarrollaba piezas teatrales y óperas de estilo italiano. El sermón fue un género importante de literatura católica barroca. El monje benedictino Abraham a Sancta Clara fue un predicador notable de la época. Un jesuita, Georg Scherer, es otro ejemplo de un monje cuyos sermones fueron publicados y tenían una amplia audiencia.
Otra forma lírica fueron las piezas teatrales improvisadas denominadas "Hanswurstspiele". Un ejemplo de épica barroca son las novelas caballerescas y las "Schelmenromane" de Johann Beer, que representaban una descripción realista de la situación de la época.
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