El Mercado de Sonora o Mercado Merced Sonora es un mercado tradicional ubicado en la colonia Merced Balbuena, al sureste del centro histórico de la Ciudad de México. Se especializa en una gran variedad de mercancías como la cerámica, artículos para fiestas, disfraces, productos esotéricos, adornos, juguetes, alfarería y artesanías mexicanas, además de dos categorías que lo hacen especialmente popular: la medicina herbolaria y los artículos relacionados con la magia y el ocultismo principalmente. Fue fundado el 23 de septiembre de 1957; en los últimos años, se ha envuelto en controversia entorno ante la manifestación de la comercialización ilegal de animales vivos (seres sintientes), —principalmente domésticos— y el maltrato animal, sucedido en el interior de sus instalaciones, incluido su hacinamiento, nula higiene, deplorables cuidados de salud y la careciente, precaria o nula alimentación, conviviendo en jaulas aglomerados, —a pesar de que existe la Ley de Protección y Bienestar de los Animales en la Ciudad de México—; dichos acontecimientos sucedieron durante a lo largo de sus más de 68 años —desde su fundación— principalmente.

Su nombre proviene de la proximidad al desaparecido Cine Sonora, que posteriormente fue convertido en una tienda de autoservicio.

A lo largo de su historia, diversas organizaciones no gubernamentales (ONG's) defensoras de los derechos de los animales, tales casos como AnimaNaturalis y Animal Heroes se han pronunciado en torno al maltrato animal (crueldad animai) surgido del interior de las instalaciones del Mercado de Sonora, así como de su comercialización ilegalmente, durante más de 68 años consecutivos.

El 1 de enero de 2026, se efectuó la prohibición total de la comercialización de animales vivos (domésticos, exóticos y de ganado) en el establecimiento, esto por parte de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, así como de la alcaldía Venustiano Carranza.

miniaturadeimagen|Instalaciones de los exteriores del Mercado de Sonora anteriormente.

Historia Originalmente fue conocido como «Merced Baños» debido a que en sus inicios contaba con instalaciones de baños y regaderas para los comerciantes de la zona, el mercado formó parte de un proyecto gubernamental para regular y organizar el comercio minorista en la ciudad en la década de 1950, junto con otros mercados como el de Jamaica y La Merced.

El terreno donde se estableció el mercado perteneció anteriormente al barrio de San Pablo Teopan o Zoquipan, un asentamiento xochimilca que formó parte de Los Llanos y Rancho de Balbuena, una zona con una larga tradición comercial que data de la época prehispánica y colonial respectivamente.

La inauguración oficial tuvo lugar el 23 de septiembre de 1957 durante la presidencia de Adolfo Ruíz Cortines y la gestión de Ernesto P. Uruchurtu como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal.

Originalmente, el mercado contaba con un amplio estacionamiento para automóviles, pero sin embargo, con el paso del tiempo ese espacio fue reduciéndose debido al crecimiento del propio mercado. A lo largo de los años, el mercado sufrió diversas modificaciones y anexos, hasta consolidar su estructura actual como en 1974, con una extensión aproximada de 10, 262 metros cuadrados distribuidos en dos naves principales (almacenes), conocidas como Mercado Merced Sonora 107 y Mercado Merced Sonora Anexo 108.

Instalaciones El mercado se encuentra en la colonia Merced Balbuena de la alcaldía Venustiano Carranza, cerca de la estación central de bomberos de la ciudad. Esta zona ha sido tradicionalmente comercial. En el pasado, el área estaba compuesta exclusivamente por calles estrechas y desordenadas, pero aproximadamente al mismo tiempo en que se construyó el mercado, se trazaron varias avenidas principales (conocidas como ejes viales), que hoy rodean gran parte del complejo. Sin embargo, las zonas detrás del mercado aún conservan las antiguas calles angostas (antes como callejones).

El edificio consiste en una extensa nave, construida principalmente de metal. En su interior, hay numerosos pasillos estrechos que albergan locales (puestos) propiedad de comerciantes individuales o rentados por ellos. La mayoría de los comerciantes están organizados según el tipo de mercancía que comercializan como artículos para fiestas, cerámica, herbolaria, productos esotéricos y artesanías mexicanas. El escaso estacionamiento que permanece está ocupado por vendedores ambulantes aledaños al Mercado de Sonora. Los días sábados, cuando el mercado está más concurrido, estos vendedores se desbordan del estacionamiento hacia las calles que lo rodean. Sin embargo, también es el momento en que puede encontrarse la mayor variedad de productos, como nopales y elotes provenientes de Milpa Alta, macetas y tierra de Xochimilco, y hierbas medicinales originarias de Puebla, Morelos y Estado de México.

A pesar de su importancia, la gran cantidad de vendedores ambulantes en el exterior y la falta de mantenimiento del edificio han deteriorado considerablemente el estado del establecimiento. Los ambulantes prácticamente ocultan el acceso al mercado y contribuyen a una sensación de inseguridad, falta de limpieza y organización. El edificio, además, no ha obtenido un mantenimiento desde su construcción. Dicho esto, ha provocado goteras en el techo, rampas y pisos en malas condiciones, así como problemas de higiene. Incluyendo intentos por desalojar a los vendedores ambulantes del área de estacionamiento del mercado, siendo el último operativo registrado durante en 2002. En 2014, en una entrevista otorgada al periódico El Universal, se mencionó que diversos locatarios eran amenazados si exigían retirar a los puestos ambulantes aledaños al establecimiento, —a pesar de que cubrían accesos para poder ingresar al Mercado de Sonora—. En 2015, de acuerdo a una noticia del sitio web La Silla Rota, la Comisión del Distrito Federal (hoy Ciudad de México) del Senado de la República informó sobre algunos problemas graves en las tuberías de gas del establecimiento, ante su nulo mantenimiento.

Durante noviembre de 2021, se ocasionó un incendio en el interior de las instalaciones, donde se le impidió el acceso a los bomberos para poder extingir el fuego provocado, después de este incidente, días después dicho estacionamiento fue desalojado (temporalmente) por los comerciantes ambulantes, debido a este mismo motivo mencionado.

El 8 de enero de 2026, el comercio ambulante aledaño fue suspendido temporalmente, debido a una conferencia de prensa de parte de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México Clara Brugada, esto ante la prohibición de la venta de animales vivos en el establecimiento durante 2026, un día después, el comercio ambulante regresa a la normalidad.

Oferta comercial

Hierbas medicinales y artículos de esoterismo thumb|Artículos relacionados con la Santa Muerte y otros. Lo que caracteriza a este mercado y lo hace famoso son los pasillos dedicados a la herbología, la magia y el ocultismo, los cuales están localizados en la parte de atrás de la larga nave. Esta parte del mercado atrae a clientes de todos los niveles socioeconómicos, así como a turistas, pues es promovido en varias guías turísticas. Los dos tipos de producto, hierbas medicinales y artículos mágicos o de ocultismo no están del todo separados, ya que por siglos la medicina mexicana tradicional ha estado fuertemente ligada con prácticas religiosas y mágicas. La variedad de plantas medicinales vendidas es muy vasta e incluyen hojas de aguacate para las inflamaciones, chiranthodendron para el corazón, flores de jacaranda para el estómago y más. Se ofrecen también serpientes secas, consideradas medicinas para el cáncer, zorrillos secos para “fortalecer la sangre” y estrellas de mar. Los artículos de plantas más fuertemente asociados con magia y religión incluyen cruces de madera de ocote para la buena suerte, cadenas de ajo para alejar al mal y ojos de venado para proteger contra el mal de ojo

El mercado vende artículos de ocultismo relacionados con la magia (blanca o negra), tradiciones de la religión y magia prehispánicas, Santería, el culto a la Santa Muerte, chamanismo y varios otros que demuestran el sincretismo de las creencias y prácticas que existen en la ciudad. El mercado es uno de los centros de la ciudad para prácticas relacionadas con la Santería y el culto a la Santa Muerte. Se estima que cada fin de semana aproximadamente 2,000 personas llegan específicamente a la sección del mercado. Artículos en venta incluyen amuletos, herraduras, velas en una variedad de tamaños, formas y colores, con muchos de los colores teniendo funciones específicas, polvo de oro, sal negra, polvos de ingredientes desconocidos, “agua de San Ignacio” para alejar atención no necesitada, lociones y jabones aromáticos, muchos de los cuales se relacionan a hechizos de amor y muchos más.

Los productos más populares son aquellos relacionados con el amor. Hay velas, aceites, amuletos, jabones, agujas, lociones, tabaco, hierbas y servicios como el hacer hechizos y limpias, todos enfocados en encontrar, mantener o recuperar el amor. Los productos tienen nombres como el “atrapahombres”, “ven a mí”, “miel de amor” y “amansa guapos”. La mayoría se relacionan a un ritual de cualquier tipo, aunque sea tan simple como el prender una vela. Otros son más complejos con una mezcla de ocultismo y prácticas religiosas comunes. Hasta la década de los años 1990, antes de que el aborto en México fuera legalizado, un remedio herbal buscado en el mercado era el que promovía la terminación del embarazo. Los vendedores de este producto no daban el tratamiento, sólo instruían a la clientela en que usar y cómo. Los clientes eran responsables de preparar las mezclas y tomarlas para que los riesgos médicos y legales recayeran en ellos mismos. Los riesgos médicos eran serios, pues el tratamiento siempre llevaba a una hemorragia excesiva que requería atención médica. Durante la pandemia de influenza, los negocios del mercado recayeron en un 50%. Sin embargo, para los vendedores de hierbas medicinales, la demanda por una mezcla de 10 hierbas diseñada para prever la gripe mantuvo a un número de vendedores a flote. El remedio incluía eucalipto, bougainvillea y tejocote y se vendía a $80 MXN por kilo. Durante el mismo período, los comerciantes que vendían artículos de la Santa Muerte reportaron las ventas de un número significativo de vestidos blancos para las imágenes, pues el color se asocia con la salud y pureza.

Cartonería, Día de Muertos, Judas y alebrijes Este mercado es uno de los sitios tradicionales en la Ciudad de México, para comprar artículos relacionados con el Día de Muertos que se celebra el 2 de noviembre. Durante este tiempo, los pasillos se llenan de artículos alusivos a la fecha como calaveras de azúcar, papel picado (papel de China cortado en diferentes diseños y colgado como banderas), representaciones de esqueletos y mucho más. También hay influencia de Halloween, por lo que es común encontrar artículos para disfrazarse de brujas o fantasmas y Jack-o'-lantern (calabazas talladas para usarse de faroles).