Nancy es una ciudad francesa, capital del departamento de Meurthe y Mosela y perteneciente a la región de Gran Este, en el noreste del país. Situada en el curso bajo del río Meurthe, cerca de su confluencia con el río Mosela, es un puerto fluvial de los canales Marne-Rin y París-Nancy.

La ciudad forma parte de la Metrópoli del Gran Nancy, que cuenta con veinte municipalidades por 256 655 habitantes.

Fue capital del ducado de Lorena. En los siglos al se construyó la mayor parte de lo que hoy es el centro de la ciudad. En el corazón de Nancy se encuentra la Plaza Stanislas, antigua plaza real, del , de estilo neoclásico, que debe su nombre actual al hombre que encargó su construcción, Stanislas Leszczynski, benefactor de la ciudad, el rey destronado de Polonia y último duque de Lorena que gobernó a mediados del gracias a su yerno Luis XV.

Historia Se cree que, etimológicamente, el nombre Nancy proviene del celta "Nant", que puede significar, 'pantano', 'valle', 'río' o 'torrente', dependiendo del contexto. Todavía se oye la raíz celta Nant en diferentes lugares y ciudades, como Nantes, Nanteuil, Nantua, Nans-sous-Sainte-Anne, Nans y Les Nans. Los pueblos galos que habitaban los valles de montaña se llamaban a sí mismos Nantuates, por la definición de Nant = 'Valle'. Por otra parte, la terminación "Cy" proviene del galo y significa 'bosque', de la que también subsisten numerosos ejemplos en los nombres de otras ciudades y lugares en Francia, como Bercy, Coucy, Le Raincy, Sancy, Mancy, etcétera. Más tarde, y debido a la influencia latina, el nombre aparece escrito como Nanciacum en diferentes documentos medievales.

Se cree que Nancy fue fundada en el . Aunque todavía se menciona como un vado apenas poblado, sus progresos fueron lentos, aún en el tenía poca importancia. El primer testimonio escrito de Nancy conocido data del 29 de abril de 1073 en un documento perteneciente a Pibon, obispo de Toul, donde se menciona: Oldelrici advocati de Nanceio.

El ducado de la alta Lorena (la actual Lorena) era un territorio que pertenecía al Sacro Imperio Romano Germánico, que comprendía lo que había sido el antiguo reino Lotaringio, y fue cedido por su emperador Enrique III a Gerardo I de Alsacia, conde de Metz en 1048. La residencia de los duques se fijó en el poblado de Saint Dié hasta que en 1153 el duque Mateo I de Lorena traslada la capital a Nancy, que había pertenecido hasta ese momento a Drogo, hijo de Herman, senescal de Lorena.

Drogo cambió o permutó el castillo de Nancy por la castellanía de Rosières que pertenecía al duque de Lorena, con la condición de que él y sus descendientes podrían continuar ostentando el título de Señores de Nancy. Esta ciudad dependía en dicha época del conde de Champaña, que poseía feudos importantes en la diócesis de Toul.

Fue así como Nancy fue capital del ducado de Lorena desde 1153 hasta la desaparición del ducado en 1766 y su posterior anexión al Reino de Francia.

En el la liberación de las ciudades y comunas del yugo feudal se extiende por toda Lorena. Esta liberación fue concedida por una carta o texto conocido como Ley de Beaumont y le fue concedida a Nancy en 1261 por el duque Ferry III, quien además en 1288 libera a todos los siervos que quedaban en el ducado, lo que le valió una gran enemistad por parte de los barones de su reino.

Diferentes guerras y conflictos se suceden a lo largo del entre las ciudades de Toul, Metz, Nancy, Vaudémont, entre el ducado de Lorena, el Ducado de Bar y Champaña. Sin embargo, a partir del Nancy renace de sus cenizas dotada de ricas fortificaciones en piedra, no cesa de crecer y prosperar.

En 1298, el castillo ducal quita su plataforma al abrigo de las peligrosas crecidas del río la Meurthe (actual calle Lafayette) para instalarse como palacio al borde de la Grand-Rue. La influencia del arte galorromano de la Champaña y el arte germánico fueron determinantes en las arquitecturas religiosas y civiles.

Hasta el , los duques trataron siempre de mantener un equilibrio entre el Reino de Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico, garantizando la independencia del pequeño ducado. La artesanía y el comercio, tan activos en la ciudad, contribuyen a que Nancy llegue a ser una de las plazas de mercado y finanzas más importantes de Europa. Justamente gracias a su posición geográfica como encrucijada entre las dos grandes potencias vecinas, el ducado posee su propia moneda, que es acuñada en la casa de monedas que ya cuenta la ciudad. Su influencia beneficia considerablemente el ducado. Por esta época se edifican importantes monumentos, como la colegiata de Saint-George en 1339, la puerta de la Craffe (segunda mitad del ) y el barrio de Saint-Dizier.

Cuando el duque Raul fundó la colegiata de Saint-George, en el interior de su palacio se estipuló que los duques de Lorena, al efectuar su primera entrada en Nancy, se dirigieran a caballo hacia aquella Colegiata y prestaran el juramento de observar los privilegios de la ciudad y de mantener las libertades de la colegiata.

thumb|Pintura que muestra el momento en que el cuerpo de Carlos el Temerario es descubierto después de la Batalla de Nancy.

La guerra civil entre armagnacs y borgoñones sacudió la Lorena. Así, Carlos el Temerario, duque de Borgoña, sitió y conquistó Nancy en 1475, si bien una capitulación honrosa aseguró la conservación de sus privilegios e inmunidades, así como las de sus fortificaciones. Al cabo de un tiempo, Carlos el Temerario abandonó Nancy para dirigirse a Suiza, donde sufrió las derrotas de Grandson y Morat (1476). Aprovechando el vacío de poder, René II de Lorena reconquistó, por lo que Carlos el Temerario regresó en 1477 a tratar de salvar la ciudad y al pie de sus murallas se libró una sangrienta batalla en la que las tropas borgoñesas fueron derrotadas, perdiendo Carlos El Temerario la vida en la Batalla de Nancy, tras la cual, la ciudad regresó al señorío del Duque de Lorena.

El reconocimiento del duque al esfuerzo de su capital se evidenció en la construcción poco después de la iglesia franciscana de "Les Cordeliers", basílica consagrada en 1487 y que se convertiría en mausoleo de los duques de Lorena.

En el , Nancy tomó parte en algunos disturbios que agitaron Francia y Alemania en ese siglo, y algunos predicadores intentaron introducir el protestantismo, pero fueron rechazados por los duques de Lorena.

El fin del y la primera parte del muestran un ducado lorenés soberano e independiente, pero ambicionado por el rey de Francia, pues este se interponía entre sus fronteras y las del imperio germánico. Su propia posición estratégica entre dos grandes potencias - que antaño favorecía - pronto se volvería en contra del pequeño ducado. Las epidemias de peste sacudieron la ciudad. Sin embargo, ello no impidió que las artes florecieran en la pequeña capital gracias a la presencia de artistas de talla excepcional, como Jacques Callot, Claude Déruet, Jacques Bellange y Georges de la Tour.

En 1632, Carlos IV de Lorena dio asilo a Gastón de Orleans a pesar de las protestas del rey de Francia Luis XIII. Como consecuencia de ello, los ejércitos franceses sitiaron el ducado, y por consiguiente Nancy, en el año de 1632, produciéndose así la primera invasión francesa. La ciudad se defiende contra el invasor francés, pero la superioridad numérica llevó la victoria al bando galo. Temiendo el duque una derrota casi segura, acordó la retirada de los franceses mediante un tratado, quienes evacuaron el ducado, pero posteriormente se negó a cumplir las condiciones que había jurado, por lo que el ejército francés volvió a Nancy. El duque pidió de nuevo la paz, pero el cardenal Richelieu exigió que abandonase Nancy. Aunque el duque quiso abdicar antes en favor de su hermano, el poderoso Cardenal no lo admitió y la ciudad de Nancy tuvo que rendirse el 24 de septiembre de 1633.

Por un tratado posterior, Lorena fue cedida al duque Carlos pero siguió ocupada por los franceses hasta la Paz de los Pirineos en 1660, en que se le entregó de facto otra vez Lorena a Carlos IV. El 1 de septiembre de 1670, el ejército francés entró nuevamente en Nancy saqueando el palacio ducal y apoderándose de los archivos y del Tribunal de Cuentas. Carlos V de Lorena se esforzó por reparar la ciudad sometida a tantos asedios y levantó nuevos monumentos, protegió el comercio y dio a Nancy nueva importancia, lo que cual generó una gran admiración de los ciudadanos por la Casa de Lorena.

El ducado de la Lorena y su capital Nancy recuperaron su soberanía e independencia en 1698 a través del tratado de Ryswick. El duque Leopoldo I realizó una nueva campaña de reconstrucción de la ciudad, dotándola de nuevas murallas defensivas, una nueva iglesia (Iglesia de Saint-Sebastien), una ópera y todo tipo de edificios de lujo encargados por la nobleza lorenesa y la alta burguesía.

thumb|Retrato de Estanislao I Leszczynski

El hijo de Leopoldo François se casa en 1736 con María Teresa I de Austria e intercambia con el rey de Francia Luis XV el ducado de Lorena por la Toscana, lo que provoca un gran descontento popular en el ducado y algunos levantamientos contra la imposición de la dominación francesa. Por este motivo, Luis XV lleva a cabo un proceso de transición y afrancesamiento del ducado y nombra a su yerno, el exrey de Polonia exiliado Estanislao I Leszczynski, en adelante duque de Lorena. A pesar de que el nuevo duque comenzó a gobernar con reticencia por parte de los ciudadanos y la nobleza, la administración de Stanislas fue favorable, levantándose nuevos edificios y las puertas triunfales de la ciudad dedicadas a Luis XV. La famosa Plaza Stanislas (antigua Plaza Real) data de esta época, así como las grandes transformaciones urbanísticas que hoy caracterizan a buena parte de la ciudad. A la muerte del Duque Stanislas en 1766, el ducado de Lorena y su capital Nancy se convierten en provincia de Francia.

La Universidad de Pont-à-Mousson, primera universidad de Lorena, fundada en 1572, es trasladada en 1768 a Nancy e instalada en los antiguos edificios del colegio real.

Finalmente, la ciudad de Nancy se adhirió al movimiento general de la revolución francesa en 1789.

Nancy conoció un renacimiento cuando en 1871 Francia, a través del Tratado de Fráncfort, cedió al Imperio Alemán los departamentos franceses que conformaban Alsacia y el norte de Lorena. La frontera alemana se acercó a sólo 15 km de Nancy, por lo que la ciudad ve entonces aumentar considerablemente su población al convertirse en una ciudad fronteriza y recibir parte de la población que decide abandonar los territorios cedidos.

La inmigración masiva de alsacianos implicó una explosión demográfica en la ciudad, así como un resurgimiento económico, con lo que se desarrollan la industria química y siderúrgica.

En 1894 se inició el movimiento artístico conocido como Escuela de Nancy. Esta expresión artística se refleja sobre todo en la arquitectura Art Nouveau de edificios de carácter civil, como la Cámara de Comercio, la villa Majorelle, el café Excelsior e incluso una ciudad jardín: el parque de Saurupt. Algunos artistas destacados de este movimiento fueron Émile Gallé, Jacques Majorelle, Eugène Vallin, Jacques Gruber, Jean Prouvé, Jean Daum, etcétera.

En 1954, después de las dos guerras mundiales, Nancy conoce un nuevo renacer demográfico y diversos planes de urbanización se llevan a cabo. Así, se crea la ciudadela de Haut du Lievre, obra del arquitecto Zehrfuss. Cinco años después, los municipios que rodean la ciudad histórica de Nancy fueron reunidos creando la Comunidad Urbana de Gran Nancy.

En 1983, el conjunto arquitectural del , Plaza Stanislas, Plaza de la Carriere y la vieja ciudad, son nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En 2005 la ciudad fue sede una de las cumbres del llamado Triángulo de Weimar.

Clima

Economía