Lucena es un municipio y ciudad española de la provincia de Córdoba, Andalucía. El municipio tiene una superficie de 352.05 km². Se encuentra situada a una altitud de 487 m y a 67 km de la capital de provincia, Córdoba. Cuenta con una población de .

Por su pasado judío también es conocida como "Perla de Sefarad". Además, es de las pocas ciudades de España que ostenta el título de “mariana” debido a la gran devoción que se le profesa a su patrona, María Santísima de Araceli. Esta fue nombrada Patrona en 1851 y Alcaldesa Perpetua en 1955.

Su nombre proviene del hebreo Eli hossa'na , "Dios nos salve", nombre con el cual fue llamada originalmente por los judíos, mientras que los musulmanes la denominaban Al-Yushana. Se trata de la principal población en términos demográficos y económicos de la provincia tras la capital y está situada en un importante nudo de comunicaciones de carreteras.

Geografía El término se emplaza al sur de la provincia de Córdoba, en una posición estratégica entre las comarcas de la Subbética, la Campiña Sur y el curso medio del Genil. Cuenta con las pedanías de Jauja (1080 habitantes) y Las Navas del Selpillar (967 habitantes), aunque también existen algunos núcleos de población diseminados como Campo de Aras, Las Erillas, La Tajea y El Cristo Marroquí en los que vive muy poca población censada en Lucena.

Cultivos La estructura agraria lucentina se basa sustancialmente en el sistema de monocultivo olivarero (siendo el término municipal de Lucena uno de los que más olivos posee de toda Andalucía) propio de la Subbética andaluza donde subsisten áreas menores de cultivo cerealista, que se compatibiliza con la producción vitivinícola. El cultivo de regadío, de pequeña implantación en la zona, se localiza puntualmente en la vega del Río Genil (huertas de Jauja) y en las de los arroyos Rigüelo y Horcajo. De las 3263 ha que abarca el Municipio algo más del 95 % corresponden a tierras de cultivo. El olivar ocupa 26 700 ha (76,50 %), el viñedo 2200 ha (6,30 %) y el resto está compartidas las herbáceas y barbechos el 11,90 %. El regadío, de escasa entidad, representa tan sólo el 0,7 % del término.

Hidrografía Prácticamente la totalidad del término pertenece a la cuenca del Genil, que lo limita al sur y sur-oeste. El mayor drenaje del término lo constituye el propio río Genil, localizándose este en la aldea de Jauja. Otro río importante es el Anzur, que lo cruza de este a oeste, desembocando en el Genil, en el embalse de Cordobilla. El río Lucena sería el tercero en importancia, al norte del término, uno de cuyos afluentes, el arroyo Rigüelo, drena a la ciudad; también cruza al término por el norte de este a oeste y desemboca junto al Anzur en el embalse de Cordobilla.

Lucena se integra en el importantísimo complejo lagunar del sur de Córdoba con las Lagunas Amargas y los Jarales como reservas integrales y las lagunas semidesecadas Dulce, Vadohondo y Taraje, todas ellas catalogadas. La unidad se completa con el embalse del Malpasillo como zona húmeda transformada.

La red de espacios naturales del territorio de Lucena se configura definitivamente con las colas del embalse de Cordobilla y el propio río Genil como complejos ribereños de interés ambiental y, por último, como elemento geográfico de gran interés, el complejo serrano de la sierra de Araceli, al sur del propio municipio de Lucena.

Climatología El clima de Lucena, como el resto del interior de la provincia de Córdoba, se caracteriza por la alternancia anual de periodos secos y húmedos. Las temperaturas son bastante extremas, con máximas que sobrepasan los 42 °C y mínimas de 2 °C y 3 °C bajo cero. Las temperaturas medias son: Primavera: 22 °C Verano: 36 °C Otoño: 18 °C Invierno: 10 °C La pluviosidad máxima diaria está sobre 75 litros por metro cuadrado, no siendo raro en época húmeda, que se superen los 40 litros por m² y día, lo que se traduce en una importante fuerza erosiva para suelos desprotegidos, máxime en pendientes acusadas. Últimamente vienen siendo habituales fuertes tormentas estivales, que han dejado graves daños en el término municipal de Lucena.

Espacios verdes En la ciudad se pueden encontrar bastantes zonas verdes y parques infantiles en las plazas del casco urbano, también como toda ciudad en expansión la mayoría de las zonas de ampliación de Lucena cuentan con grandes y espaciosos jardines que dan vitalidad a la zona. Los más grandes e importantes son: El paseo de Rojas: el parque más antiguo y emblemático de la ciudad contando con una amplia zona de juegos infantiles, un estanque con surtidores de agua y una gran pérgola musical en la que se producen actuaciones en verano. En el centro se encuentra la plaza de España conocido popularmente como paseo del Coso en el que hay gran variedad de árboles y zonas ajardinadas para el disfrute de los vecinos. Hace poco se inauguró el nuevo parque periurbano de Lucena que se encuentra situado al oeste de Lucena y tiene una superficie de 40 000 m² de zonas ajardinadas con césped y palmeras y pasó a ser la mayor superficie ajardinadas de Lucena. Cerca de la plaza de toros se ha creado un gran pulmón verde en el que hay plantados cerca de 1000 árboles que cuando crezcan harán de ese lugar el idóneo para pasear.

Historia

Época romana El , se ve envuelta en la guerra civil entre Julio César y los pompeyanos, con la última batalla, la de Munda, en sus cercanías.

Periodo musulmán Su papel en la primera época musulmana es extremadamente relevante por ser núcleo principal de la población judía en al-Ándalus. De hecho, Lucena estuvo habitada exclusivamente por judíos entre los siglos y . Existió en ella una importante escuela universitaria judía, muchos de cuyos sabios viajarían posteriormente a Toledo a fundar la Escuela de Traductores. De la época judía queda un elenco de pequeñas y estrechas calles en el centro de la localidad, alrededor de la antigua sinagoga, llamada la Judería (siglos al ), así como una necrópolis judía descubierta en 2006.Un gigante vivió hace 1000 años en al-Ándalus

Hacia 1124 el rey Alfonso I de Aragón el Batallador, conociendo la insatisfacción de la numerosa población cristiano-mozárabe en territorio musulmán, ante el aumento del fanatismo religioso de la nueva corriente religiosa norteafricana almorávide, se interna en Andalucía, recorre Alcalá la Real, Luque, Baena, Écija, Cabra y Lucena. Vence a Abu Bakr, hijo del emir Alí ibn Yúsuf, en Arnisol, Arinzol o Aranzuel, según las fuentes, actual Anzur (hoy del municipio de Puente Genil), el 10 de marzo de 1126. Acompañado de numerosos cristiano-mozárabes liberados, puede que entre ellos algunos lucentinos, regresa al reino de Aragón donde se asientan. Los mozárabes de al-Ándalus que no huyeron a Aragón, en represalia, serían castigados duramente y en su mayor parte deportados al norte de África.

En 1148 la ciudad de los judíos fue invadida y arrasada por los almohades, ante la negativa de aquellos de convertirse al Islam. Los supervivientes se dirigieron hacia el norte, encontrando en Toledo la tolerancia necesaria para erigir otra comunidad donde la cultura judía pudo desarrollarse en gran manera.

Conquista cristiana En 1240, la ciudad fue tomada por Fernando III, quien la donó al obispo y al cabildo de la catedral de Córdoba, quienes a su vez, la permutaron, en 1342, a doña Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI, por otros bienes rústicos e inmuebles en Córdoba.

Tras la Primera guerra civil castellana, en 1371, el primer Trastámara, Enrique II, la entregó en señorío a Juan Martínez de Argote, de quien pasará a su hija María Alfonso de Argote que, al contraer matrimonio con Martín Fernández de Córdova, vinculó Lucena a los de este apellido en su rama de los Alcaides de los Donceles, permaneciendo invariablemente como avanzada castellana en la frontera con el Reino nazarí de Granada hasta 1492. Ese mismo año se produjo la Expulsión de los judíos de España, que constituía el mayor grupo demográfico de la localidad.

En 1483, el último emir de Granada, Boabdil el Chico, fue apresado en el transcurso de la batalla de Lucena. Estuvo preso en una de las torres del castillo de Lucena o castillo del Moral, en la torre del Moral.

Historia moderna y contemporánea En 1618, Lucena obtuvo, por parte de Felipe III, el título de ciudad, convirtiéndose a lo largo del en una de las localidades más importantes de Andalucía.

Durante la Guerra de Sucesión tomó partido por Felipe de Borbón, Duque de Anjou, colaborando activamente a favor de su causa; por este motivo y por la aportación de milicias y dinero para la recuperación de Gibraltar, su Majestad don Felipe V la premió en 1712 con las calificaciones de Muy Noble y Muy Leal.

Durante la Edad Moderna, Lucena estuvo sometida al dominio señorial de los marqueses de Comares, vinculados al Ducado de Medinaceli desde 1680. Las imposiciones y abusos señoriales desataron el malestar y la protesta de los lucentinos, que tras un largo pleito obtuvieron en 1767 la reversión de la jurisdicción, el señorío y el vasallaje de la ciudad a la corona, alegando que el señorío no se había transmitido mediante sucesión directa (como había establecido la merced concedida por Enrique II) en varias ocasiones.

La Junta de Gobierno de Lucena en la Guerra de la Independencia contra Napoleón tuvo un destacado protagonismo.www.1808-1814.org

Lucena llegó a contar con una estación de ferrocarril perteneciente a la línea Linares-Puente Genil, la cual no entraría en servicio en su totalidad hasta 1893. La pedanía lucentina de Navas del Selpillar también llegó a contar con otra estación de ferrocarril. Sin embargo, este ferrocarril sería clausurado en 1984.

A partir de 1975, la localidad comenzó un rápido crecimiento económico convirtiéndose en uno de los principales centros industriales de Andalucía, destacando la producción agrícola de aceitunas, la industria vinícola (Denominación de Origen de Montilla-Moriles) y la industria de fabricación de muebles.

Demografía Lucena cuenta con una población de . En los últimos años la población ha mostrado una evolución ligeramente positiva, con incrementos anuales moderados. Entre 2024 y 2025 el aumento fue de algo más de 300 personas, lo que confirma una tendencia de crecimiento suave tras un periodo previo de estancamiento. La densidad de población ronda los 122–123 habitantes por kilómetro cuadrado.

La distribución por sexo es bastante equilibrada. Residen en el municipio aproximadamente 21.500 hombres y 21.800 mujeres, lo que da lugar a una ratio de masculinidad cercana a 98,6 hombres por cada 100 mujeres. Esto indica una ligera mayoría femenina, algo habitual en municipios con un peso creciente de población de edad avanzada.

En cuanto a la estructura por edades, Lucena presenta una población mayoritariamente adulta. Alrededor del 18-19 % de los habitantes tiene menos de 18 años, aproximadamente un 64-65 % se sitúa en edades comprendidas entre los 18 y los 64 años, y en torno al 17-18 % tiene 65 años o más. La edad media del municipio se sitúa alrededor de los 41-42 años. Los grupos de edad más numerosos se concentran entre los 30 y los 59 años, mientras que los menores de 10 años y los jóvenes de 20 a 29 son menos numerosos que en décadas anteriores, reflejo de la baja natalidad. La población mayor de 80 años supera ya claramente el 4 % del total.

El índice de envejecimiento, entendido como la relación entre población mayor de 65 años y población menor de 16 o 20 años, muestra una tendencia al alza. En términos aproximados, el número de personas mayores de 65 años se acerca e incluso supera al de menores de 18, lo que sitúa a Lucena en una dinámica de envejecimiento similar a la del conjunto de Andalucía y España, aunque algo más moderada que en zonas rurales de la provincia.