Evelio José Rosero Diago (Bogotá, 20 de marzo de 1958) es un escritor y periodista colombiano. Sus mayores distinciones son: Premio Tusquets de Novela (2006). Premio Nacional de Literatura (2006). Ganador del Foreign Fiction Prize (2009) con Los ejércitos, otorgado por The Independent. Premio Nacional de Literatura (2014) por la Carroza de Bolívar. Premio ALOA (2019). Dinamarca, por Los Ejércitos.

Biografía

Evelio Rosero nació en Bogotá, el 20 de marzo de 1958 pero fue criado en San Juan de Pasto, ciudad andina, en el sur de Colombia, donde pasó la mayor parte de su infancia

Regresó a la capital ya adolescente; tanto sus estudios primarios como secundarios los hizo en establecimientos católicos. Después siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Externado de Colombia.

Comenzó su carrera literaria publicando cuentos en las Lecturas dominicales de El Tiempo y el Magazín Dominical de El Espectador.Entre Líneas - Perfil Evelio Rosero, video, 2007; acceso 29.01.2012 En 1979, a sus 21 años, obtiene su primer reconocimiento literario —el Premio Nacional de Cuento Gobernación del Quindío— por el relato Ausentes, que publica el Instituto de Cultura en la antología 17 cuentos colombianos. Tres años después, obtiene en México el Iberoamericano de Libro de Cuentos Netzahualcóyotl, así como el de novela breve La Marcelina, de Valencia, España, por Papá es santo y sabio. En este punto, Rosero viaja a Europa, en donde reside primero en París y luego en Barcelona.

Se inicia en la novela con la trilogía Primera vez, conformada por Mateo solo (1984), Juliana los mira (1986) y El incendiado (1988), que ganó el II Premio Gómez Valderrama a la mejor novela publicada en el quinquenio de 1988-1992.

En este período concluye la colección Cuento para matar a un perro y otros cuentos (1989) y en 1996 incursiona en la literatura infantil con la novela Pelea en el parque, a la que seguirá otra recopilación de relatos: El aprendiz de mago (1992). Ese mismo año aparece su siguiente novela, Señor que no conoce la luna, tras la cual vendrá un período de trabajo en los géneros de cuento, Las esquinas más largas (1998), y teatro, Ahí están pintados (1998). En 2000 publica dos novelas más, Cuchilla y Plutón, y luego, Los almuerzos (2001) y Juega el amor (2002).

Juliana los mira la comenzó en París y la terminó en Barcelona, dos lugares en los que vivió unos años difíciles, según ha contado: en la capital francesa tuvo que "tocar la flauta, en el metro". En España "viví tres años a punta de vino, como llamábamos con los amigos al vino barato".

Un punto de inflexión en su trayectoria lo marca 2003, año en que, además de publicar el poemario Las lunas de Chía, lanza su novela más aclamada y galardonada hasta el momento, Los ejércitos, y el Ministerio de Cultura le otorga el Premio Nacional de Literatura como reconocimiento a toda una vida dedicada a la escritura. Esta obra obtuvo tres años más tarde el Tusquets de Novela y, como algunas otras anteriores, ha sido traducida a diversos idiomas. Además, 2009, el diario The Independent le otorgó el Foreign Fiction Prize, considerándola ese año el mejor libro de ficción traducido al inglés., El Espectador, 15.05.2009; acceso 29.01.2912

Rosero y los géneros literarios

Rosero ha trabajado los principales géneros literarios: novela, cuento, poesía, teatro y ensayo, sin mencionar su labor como periodista. Su paso por estos géneros no se divide necesariamente por etapas, sino que, como él mismo lo dice, todos los elementos de su obra se encuentran interconectados, en el sentido de que apuntan en un mismo sentido, a un mismo producto. Los puentes entre los distintos elementos se pueden establecer de varias maneras, en algunos casos, como lo refiere el autor en varias entrevistas, una novela es el resultado de una ampliación de un cuento; es el caso de Juliana los mira, originada en un cuento titulado Juliana mirándolos que se convierte en novela luego de un proceso de revisión.

En su artículo La creación literaria,Evelio Rosero. La creación literaria, Boletín Cultural y Bibliográfico, Bogotá, vol.40; acceso 29.01.2011 habla de estas ampliaciones como el resultado de buscar explicarse y justificarse, por lo cual cada uno de sus cuentos podría verse como una “sinopsis involuntaria de novela”, en tanto existe la posibilidad de ampliarlos con el ánimo de “preguntarse y responderse”. Rosero sugiere que el vínculo entre algunos de los elementos de su obra se da por una cuestión de cronología, de tal modo que, por ejemplo, sus poemas se podrían encadenar a la novela que hubiese escrito en el mismo período.

De todas maneras, su relación con cada género no es siempre la misma; se podría hablar de fluctuaciones que estarían determinadas por las necesidades del autor. Así, por ejemplo, en una entrevista de 1988,<ref name="magazín">[http://www.unabvirtual.edu.co/descargas/revista/to14122010/pdf/EN%20EL%20MD.PDF Nuria Hura. Regreso siempre, cuando escribo] , entrevista en Cuadernos de Literatura, reproducida en Magazín Dominical Nº269, 20.03.1988 de El Espectador y archivada en el portal de la Universidad Autónoma de Bucaramanga; acceso 29.01.2012</ref> Rosero habla de la colección de relatos que preparaba (se trataría de Cuento para matar un perro y otros cuentos) y dice querer distanciarse definitivamente del género una vez concluida. Sin embargo, en 1992 se publica El aprendiz de mago, cuya aparición refleja un cambio en las perspectivas del autor, por lo menos con respecto al género. Este cambio podría explicarse a partir de su relación con la literatura infantil, tomando en consideración que en 1991 saca Pelea en el parque. No obstante, vale la pena señalar que en la entrevista referida Rosero asegura sentirse más cómodo en la novela, que define como un “terreno sin fronteras” en el que “uno se puede mover en todas las direcciones”.

Cuento infantil

El tema de la literatura infantil en Rosero es interesante cuando se piensa en la representación de los niños en todas sus obras, pues esta tiende a desidealizar la infancia como un espacio de felicidad incorrupta, para mostrar el sufrimiento y la crueldad que se pueden llegar a experimentar durante este período. De esta forma, se crea un vínculo entre la trilogía Primera vez y algunos de sus cuentos infantiles que va más allá de cuestiones como la de personajes que se repiten entre obras, asunto abordado por el autor en la revista estadounidense BOMB en 2010.Antonio Ungar. Evelio Rosero , entrevista en la revista BOMB Nº110, invierno de 2010; acceso 29.01.2012Pelea en el parque (1991) presenta a siete niños enfrentados entre ellos por el deseo de utilizar un columpio. Rosero se vale de esta situación para abordar el tema de las jerarquías de poder que se juegan en la niñez a partir de características como la debilidad y la fortaleza. A medida que avanza la narración, los personajes se van dibujando en su complejidad, de tal forma que se hace difícil decir quién es bueno y quién es malo.Diego Fernando Marín. Reseña del libro Pelea en el parque, Lecturas para todos, abril de 2004; acceso 29.01.2012 El final de la historia muestra cómo no hay reconciliación tras el enfrentamiento, teniendo en cuenta, además, que no hay intervención adulta en el conflicto, sino que la realidad se presenta implacable. Sin embargo, el relato fue reeditado, posiblemente por razones de censura, logrando que en la segunda versión la historia termine con una reconciliación de los personajes.

Rosero considera que el cuento infantil es un reto que puede conducir a un acercamiento a algo que llama “literatura transparente”, “…el arte literario sin demandas de tipo filosófico, o estilístico, o planteamientos ideológicos”. También habla de las críticas que le hacen a su literatura infantil, especialmente provenientes de pedagogos que consideran que mejor debería ser literatura para adolescentes debido a sus contenidos de violencia. El autor responde a estas críticas mostrando cómo la lectura que los niños hacen de esos episodios “violentos” entiende la violencia de un modo distinto y, de alguna forma, libera a los episodios de esta. Evelio Rosero. Sobre el arte de escribir para niños, Revista Universidad de Antioquia Nº254, octubre-diciembre de 1998 Por otra parte, señala que la virtud de sus relatos está en que constantemente cuestionan la violencia que presentan.

Novela

La novelística de Evelio Rosero es probablemente la parte más leída de su obra y está conformada, hasta el momento, por 13 novelas. Entre las más reconocidas se pueden mencionar Mateo solo (1984), Juliana los mira (1986), El incendiado (1988), Señor que no conoce la luna (1992), En el lejero le va bien (2003), Los ejércitos (2006), La carroza de Bolívar (2012) y "Toño Ciruelo" (2017). El autor dice en La creación literaria que, independientemente del nivel de ficcionalidad de sus novelas, su mayor interés es que estas se le presenten como un conjunto verídico, cuestión que, por supuesto, está mediada por su experiencia interior.

Como se ha analizado en algunos trabajos críticos, las novelas de Rosero se pueden vincular a partir de ejes temáticos. Los más tratados son el de la destrucción y descomposición del universo del héroe, así como la relación de las obras con la realidad nacional en cuanto a procesos de violencia y reconstrucción de memoria. El mismo autor señala un vínculo entre dos de sus novelas cuando habla de una suerte de evolución que articula la relación entre En el lejero le va bien y Los ejércitos, y que tiene que ver con el miedo del ciudadano frente a la experiencia de la ciudad. En la novelística de Rosero, efectivamente, la descomposición del universo del héroe se puede ver en varias instancias, desde las más íntimas, como la casa, hasta la relación del individuo con la sociedad, o el pueblo o ciudad que habite. Paula Andrea Marín ha establecido vínculos entre las novelas del autor a partir de cuatro centros temáticos: el espacio ambiguo de la casa, la percepción de un locus amoenus también ambiguo, la presencia de una temporalidad que parece inalterable y la presencia de la muerte.Paula Andrea Marín. La novelística de Evelio Rosero Diago: los abusos de la memoria, Cuadernos de Aleph Nº3, 2011, pp.136-160; acceso 29.01.2011Primera vez La trilogía Primera vez, conformada por sus primeras novelas, se constituye a partir de vínculos entre las mismas y no sólo gracias a las similitudes temáticas. Según explica Rosero, el mundo de Mateo (personaje de Mateo solo) es “definitivamente enfrentado” en El incendiado; y “las ensoñaciones de la hermana de Mateo, ligeramente esbozadas, son la causa de Juliana los mira”. En otra entrevista, asegura que Mateo solo es el resultado de mitad experiencia, mitad imaginación, ficción y proceso literario; mientras que con El incendiado parte de “…una realidad total como base. Todas esas experiencias fueron vividas por mí, por mis amigos del colegio, o por conocidos que me las refirieron”.Procuro mantener afilado el estilo: entrevista con Evelio José Rosero, Hojas Universitarias, vol.4, Nº36, marzo de 1990, pp. 151-155 (Bogotá, Universidad Central)