La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) es el nombre histórico de la confederación de sindicatos que se inscriben en la tradición del sindicalismo revolucionario desde su fundación en 1910 y del anarcosindicalismo desde el segundo congreso en 1919.
Es un sindicato relacionado con el movimiento anarquista español, el cual desempeñó un papel fundamental en la consolidación del anarquismo en España en el primer tercio del , creando un contraste con el resto de países donde el movimiento anarquista tuvo alguna incidencia, pero en declive por aquella época.Más allá de la AIT: Entrevista al Secretario de Exteriores de la CNT. (segunda parte) Sección '¿Extinción del anarcosindicalismo?': Entre las agrupaciones políticas socialistas o de izquierda de España, la CNT —tanto la histórica (1910 a 1939) como su sucesora legal (1977) y otras informales— se ha caracterizado por la propuesta de una colectivización democráctica de la economía y la sociedad.
Fundada en Barcelona el 1 de noviembre de 1910 en el desaparecido Palacio de Bellas Artes, a partir de grupos organizados en torno al sindicato Solidaridad Obrera, las peticiones de dicha inauguración fueron hechas por el secretario general Anselmo Lorenzo Asperilla y el portavoz Francesc Ferrer y Guàrdia, aunque ya que Guàrdia no pudo asistir -pues fue ejecutado por pena de muerte un año antes de su realización-, Salvador Seguí fue en su lugar como representante de dicho sindicato.
En aquel encuentro se recogió el testigo del movimiento anarquista español que se traza desde la creación de la Federación Regional Española, más tarde Federación de Trabajadores de la Región Española, organización que sucedió a la sección española de la Primera Internacional. Sin embargo, en su fundación CNT acogía una variedad de facciones socialistas en pugna y no fue oficialmente una organización anarcosindicalista hasta 1919.Los problemas de la CNT. Federica Montseny. Diario El País en 1984.
En 1922 fue miembro fundador de la organización sindical internacional Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). De 1923 a 1930 estuvo ilegalizada por la dictadura de Primo de Rivera. Su influencia dentro del movimiento obrero español hasta la finalización de la guerra civil le permitió alcanzar una capacidad de movilización que le ayudó a apoyar o encabezar huelgas como la de 1917, la de La Canadiense o la Revolución de Asturias de 1934. Esta influencia le permitió alcanzar una capacidad de movilización de masas que la llevó a pasar de ser un sindicato a convertirse en uno de los actores importantes durante la guerra civil española. Durante ese conflicto defendió la revolución que se dio en el bando republicano y colaboró en los diferentes órganos de gobierno asumiendo 4 ministerios, lo que creó graves contradicciones y disputas internas. Al ser derrotado el bando republicano y con la ilegalización de la CNT en la dictadura de Francisco Franco, dirigentes y militantes de la CNT se dispersaron e intentaron mantener la organización en pie; sin embargo, se dieron varias escisiones y una dualidad entre la «CNT del interior» y «CNT del exilio».
Con el inicio de la Transición Española, agrupaciones que se identificaban con la Confederación Nacional del Trabajo histórica se organizan, unifican y en 1977 solicitan su legalización dentro de España. La participación en los comités de empresa produce una escisión en 1979 y otra 1983 que en conjunto provocaron la salida de una parte importante de sus militantes, que se reagruparon en 1984 en la «CNT Renovada». En la disputa judicial entre ambas organizaciones llamadas CNT, la CNT de 1984 perdió el uso legal de las siglas y debió cambiar su nombre a Confederación General del Trabajo (CGT), mientras la CNT de 1977, conservó el registro legal de las siglas históricas.
Historia
Antecedentes thumb|190px|right|Un local de la CNT en Barcelona. El nacimiento de la CNT como ente confederal de toda España fue fruto de dos factores principalmente: Una cantidad considerable de sociedades de resistencia esparcidas por España que no querían integrarse en la UGT, pues entendían que sus tácticas sindicales eran las más adecuadas. Estas sociedades tenían un núcleo principal en Cataluña, donde ya se había formado una confederación regional, Solidaridad Obrera. Un cambio de mentalidad en algunos sectores del anarquismo español que creyeron conveniente el uso de los sindicatos como herramienta de resistencia y lucha.
Como heredera de Solidaridad Obrera, en su seno se encontraron multitud de influencias, de las que se podrían destacar: el socialismo, el anarquismo y el sindicalismo revolucionario. De estas tendencias, las que mantuvieron principalmente su presencia dentro de la confederación fueron el anarquismo y el sindicalismo revolucionario. Los elementos socialistas no vieron con buenos ojos una organización que compitiese a nivel estatal con la UGT y abandonaron la confederación antes de su fundación. Se debe mencionar también el radicalismo. Esta influencia se debe al prestigio que Lerroux tenía entre el proletariado catalán. Sin embargo, tras los sucesos de la Semana Trágica, este fue rechazado por la confederación sirviendo como base para el posterior apoliticismo de esta.
De 1910 a 1923 La CNT nace en el año 1910, entre los días 30 de octubre y 1 de noviembre, en Barcelona. Este nacimiento fue fruto del segundo congreso del sindicato catalán Solidaridad Obrera con el objetivo de constituir una fuerza alternativa al sindicato mayoritario por entonces, la socialista UGT. La CNT comenzó siendo modesta: 96 sociedades presentes en el congreso y 46 adhesiones, estas agrupaban alrededor de 30 000 afiliados. Este congreso estaba planeado para 1909, pero tuvo que retrasarse a causa de la Semana Trágica. En este congreso se llegaron a los siguientes acuerdos, agrupados por su contenido: De carácter orgánico: creación de una confederación nacional, organización por sindicatos y federaciones de oficio y la elaboración de un reglamento de funcionamiento interno. De carácter ideológico: significado ideológico de la creación de la CNT, definición sindicalista revolucionaria y la cuestión táctica. De carácter reivindicativo: abolición del trabajo a destajo y los alquileres abusivos, así como reivindicación de la jornada de ocho horas, el trabajo de la mujer y el salario mínimo. La creación de la CNT no se planteó como una organización que rivalizase con la UGT; al contrario, uno de los puntos que se tratarían en sucesivos congresos fue la unión, fusión u absorción de una central por la otra como una forma de unir a todo el movimiento obrero de entonces. La reacción de la UGT fue diversa: algunas publicaciones socialistas saludaban a la naciente confederación con respeto mientras que otras atacaban su nacimiento como una barrera para la unificación de la clase trabajadora.
Los días 8, 9 y 10 de septiembre de 1911 se celebra el congreso de Bellas Artes, siendo el congreso en el que la confederación recibe definitivamente su nombre. Este congreso no hay que entenderlo como diferenciado del de 1910, sino como una consecución en un proceso de constitución orgánica. En este segundo congreso, donde volvieron a tratarse temas como la sindicación de la mujer, la estructura orgánica o el trabajo a destajo, también se tomaron otros acuerdos: De carácter orgánico: creación de un diario nacional, sindicación de los inválidos, educación racionalista, la asistencia a detenidos sociales, el gasto de los congresos o la presencia de organizaciones no federadas a los congresos. De carácter ideológico: campañas de propaganda, el rechazo del sindicalismo de base múltiple, la contratación colectiva, la domiciliación de los sindicatos en locales de entidades políticas, la actitud a tomar ante un movimiento revolucionario político, la huelga general y la unificación con la UGT. De carácter reivindicativo: la nivelación de jornales, el salario mínimo, la jornada máxima y la abolición del trabajo a destajo. Tras este congreso se declara una huelga general, este hecho provoca que el sindicato sea ilegalizado. Las vacilaciones de la UGT y la poca utilidad que demostró la Conjunción Republicano-Socialista durante este movimiento ampliaron el apoliticismo de la CNT y consolidó la acción directa como eje de sus tácticas sindicales. Durante este tiempo de clandestinidad, que finalizó con un indulto en 1913, la actividad de la confederación se redujo a los grupos anarquistas que mantuvieron en sus publicaciones las tesis sindicalistas. Hay que mencionar también a la FNOA, que mantuvo sus tesis dentro del mundo campesino. A partir de 1913 comienza a reorganizarse la regional catalana, y en 1915, a raíz del congreso de la Paz en Ferrol, se comienza la reconstrucción en toda España. Este proceso tendrá su culminación en 1919, en el Congreso del teatro de la comedia. Teniendo en cuenta que en 1915 contaba con unos 30 000 afiliados y en 1918 con 114 000, se puede ver lo vertiginoso del proceso. Durante este periodo uno de los mayores problemas internos que tuvo fue la formación de los cuadros y comités.
A partir de 1916 la CNT y la UGT tuvieron acercamientos mutuos a raíz de la campaña por el encarecimiento de las subsistencias. En primer lugar convocaron una huelga general de 24 horas y más adelante se establece un pacto de acción conjunta con este sindicato. El pacto fue firmado por: Ángel Pestaña, Salvador Seguí y Ángel Lacort por la CNT; Largo Caballero, Besteiro y Vicente Barrio por la UGT. Al año siguiente, ambas organizaciones convocan conjuntamente la huelga general de 1917.
Huelga de La Canadiense
A partir de 1918 la CNT se fortaleció por una crisis en la industria catalana, lo que llevó a muchos obreros a afiliarse al sindicato. El sindicato tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la huelga de La Canadiense. Como consecuencia de la nueva organización de la confederación regional catalana en sindicatos únicos, la huelga fue un éxito, llegando a conseguir en España la jornada laboral de ocho horas, reivindicación histórica del movimiento obrero internacional. A raíz de la importancia que la CNT estaba adquiriendo en España en general y en Cataluña en particular, la patronal catalana se organizó y realizó numerosas acciones para tratar de frenar y desarticular el auge de la confederación. Fue destacada la huelga también en el Puerto de Valencia, un espacio entonces cenetista apoyado por los trabajadores metalúrgicos, estibadores y toneleros. Sus acciones violentas en 1919 implicaron el uso de bombas caseras de latas, pólvora y mecha. Tras la huelga de La Canadiense se llevó a cabo otra huelga por la excarcelación del resto de presos políticos, saliendo victoriosa la patronal. Tras ello vinieron periodos represivos y un lock out que mermó a la regional catalana. Es en este periodo cuando el pistolerismo comienza a hacer mella entre los obreros, ante los que articularon los grupos de acción anarquista.
En 1919 se desarrolla el congreso de La Comedia. A este congreso asisten más de 450 delegados en representación de casi 800.000 afiliados. Durante el congreso se acuerda una declaración de principios en la que el anarcocomunismo se plantea como finalidad; también, en cuanto a las tácticas, se adopta un dictamen que defiende la acción directa, rechazando todo tipo de arbitraje, y el empleo del sabotaje. Por último se estudió la posibilidad de la fusión de la confederación con la UGT para contribuir a una mayor unidad del movimiento obrero español. Finalmente se rechaza esta idea. En el mismo congreso se aprueba la vinculación provisional de la CNT a la Tercera Internacional. Vinculación que, tras la visita de Ángel Pestaña a la URSS, y por consejo de este, finalizará en 1922.
thumb|200px|Evolución del número de afiliados a la CNT entre los años 1911 y 1937.