La brecha digital es un término para referirse a las desigualdades sociales en relación con el acceso, uso y calidad de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), incluida Internet. Dichas desigualdades se asocian con diferencias económicas, de localización geográfica, educativas, etarias, de género, culturales, entre otras, y actúan como un factor de exclusión tanto social como personal.

Es una brecha en términos de acceso y uso de la tecnología de la información y la comunicación TIC. Tradicionalmente se consideraba una cuestión principalmente de acceso. En la actualidad, con el uso global de teléfonos móviles de más del 95%,"Percentage of Individuals using the Internet 2000-2012", International Telecommunications Union (Geneva), June 2013, retrieved June 22, 2013 la desigualdad relativa se plantea entre aquellos que tienen más y menos ancho de banda y más o menos habilidades asociadas.

América Latina se ha convertido en una de las regiones más proactivas del mundo en relación con la inclusión de tecnología en sus sistemas educativos. Estas políticas públicas apuntan a mejorar la inclusión social, la democratización del conocimiento y la reducción de la brecha digital.(CEPAL, 2012)

Definición

El concepto de brecha digital encuentra su antecesor en el llamado informe “El eslabón perdido”, que se publicó en 1982 por la comisión Maitland. Este puso de manifiesto las conclusiones sobre la carencia de infraestructuras de telecomunicaciones en los países en vías de desarrollo, poniendo como ejemplo el teléfono. El término procede del inglés digital divide, utilizado durante la Administración Clinton, aunque su autoría no puede ubicarse con toda precisión. Mientras que, en algunas referencias, se cita a Simon Moores como acuñador del término, Hoffman, Novak y SchlosserHoffman, D.L, Novak, T.P. y Schlosser, A. E. (2001) The evolution of the digital divide: Examining the relationship of race to internet access and usage over time. En Compaine, B. Digital Divide. Cambridge, Massachusetts: The MIT Press se refieren a Lloyd Morrisett como el primero que lo empleó para hacer referencia a la fractura que podía producirse en los Estados Unidos entre "conectados" y "no conectados", si no se superaban las serias diferencias entre territorios, razas y etnias, clases y géneros mediante inversiones públicas en infraestructuras y ayudas a la educación. En todo caso, durante esta administración se dio lugar a una serie de reportes publicados bajo el título Falling through the Net, en el que se dejaba evidencia del estado que este fenómeno guardaba en la sociedad estadounidense a finales de la década de 1990.A partir de este origen, algunos autores prefieren en español, el término fractura digitalBaigorri, A. (2000), 'La fractura Digital', I Congreso Mundial de Alfabetización Tecnológica, Cáceres; Mattelart, A. (2001). Historia de la Sociedad de la Información. Barcelona: Paidós, p. 163 o estratificación digital,Carracedo Verde, J.D. (2002). "Jerarquías y desigualdades en la sociedad de la información: la estratificación digital en relación con la democracia digital", En Cairo Carou, Heriberto Democracia digital: límites y oportunidades, (pp 45-68), Madrid, Editorial Trotta. por ser mucho más expresivos sobre lo que realmente significa. La traducción a otras lenguas latinas, como el francés, también ha optado por el término de fractura. No obstante, la mayoría de los autores hispanos se decanta por el de brecha, más suave y políticamente correcto. Algunas otras expresiones que han sido usadas para referirse a la Brecha Digital son divisoria digital,Castells, M. (2001). La Galaxia Internet. Barcelona: PLaza y Janés, p. 275. brecha infocomunicacionalFord, A. (2002). La marca de la bestia. Identificación, desigualdades e infoentretenimiento en la sociedad contemporánea. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, p. 115 y abismo digital.Crovi, D. (2002). "Sociedad de la información y el conocimiento. Entre el optimismo y la desesperanza. En Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, No. 185, p. 13-33

Otros autores extienden el alcance de la Brecha Digital para explicarla también en función de lo que se ha denominado analfabetismo digital, que consiste en la escasa habilidad o competencia de un gran sector de la población, especialmente entre aquellos nacidos antes de la década de 1960, para manejar las herramientas tecnológicas de computación y cuyo acceso a los servicios de Internet es por ende muy escaso.

Según los estudios realizados por Eurostat, la brecha digital hace referencia a la “distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de estos servicios”. Se trata de una separación entre las personas según su capacidad para utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de forma eficaz y aquellas que no tienen acceso a las mismas, o teniéndolo, no saben utilizarlas.

miniaturadeimagen|Brecha digital, brecha de género, una mirada desde otra perspectiva. Se distinguen tres tipos de brecha digital: la de acceso, que se basa en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las TIC; la de uso, basadas en las personas que saben utilizar utilizarlas y las que no; y las de la calidad del uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios.

La disponibilidad de una conexión no garantiza por si sola una participación digital equivalente. La velocidad, estabilidad y asequibilidad del servicio pueden influir en las posibilidades de utilizar Internet para actividades como la educación, el trabajo o el acceso a servicios. Por esta razón, las desigualdades digitales también pueden mantenerse entre personas que técnicamente cuentan con acceso a una red.

Al concepto de brecha digital se le incorporan los siguientes enfoques:

Infraestructura: Debe existir una infraestructura de telecomunicaciones y redes, es decir, la posibilidad o dificultad de disponer de computadoras conectadas a la red mundial.

Accesibilidad: Debe existir la posibilidad de acceder a los servicios que ofrece la tecnología, es la capacidad o dificultad de usar estas tecnologías.

Formación: Poseer habilidades y conocimientos para hacer uso de la tecnología, es la limitación o posibilidad que tienen las personas para utilizar los recursos disponibles en la red. Las competencias digitales influyen en la manera en que las personas pueden aprovechar las tecnologías disponibles. La existencia de dispositivos y conexiones no eliminan necesariamente las desigualdades si los usuarios no poseen los conocimientos necesarios para buscar información, utilizar servicios digitales o desenvolverse de forma segura en entornos digitales. Por ello, las habilidades de los usuarios constituyen un factor adicional en el estudio de la brecha digital.

Aspectos teóricos Algunos de los primeros autores que abordaron el problema de la Brecha Digital desde una aproximación sistemática y socialmente profunda fueron Herbert SchillerSchiller, H. I. (1996). Information inequety. Nueva York: Routledge y William Wresch.Wresh, W. (1996). Disconnected. Haves and have-nots in the information age. New Brunswick, Nueva Jersey: Rutgers University Press De manera general, estos autores planteaban la necesidad de incluir a todos los sectores de la población en el acceso a la información disponible a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como de las posibles ventajas derivadas de tal acceso.

Para Pippa Norris,Norris, P. (2001). Digital divide. Civil engagement, information poverty and the Internet world wide. Cambridge, Massachusetts: Cambridge University Press se trata de un fenómeno que implica tres aspectos principales: la brecha global (que se presenta entre distintos países), la brecha social (que ocurre en el interior de una nación) y la brecha democrática (que se refiere a la que existe entre quienes participan y quienes no participan de los asuntos públicos en línea).

Otra corriente de investigadoresArquette, T. (2001). "Assesing the Digital Divide: Epirical analysis of a meta-analytic framework for assesing the current state of information and communication system development". Simposium de la International Association of Mass Communication Research y la International Communication Association Symposium sobre Brecha Digital, 15-17 de noviembre, Austin, Texas. se han centrado en aspectos cuantitativos de la brecha digital, destacando las diferencias estadísticas en el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, según un extenso abanico de variables sociodemográficas entre las que destacan el sexo, la edad, el nivel de ingresos, la escolaridad, la raza y el lugar de residencia.

Uno de los aspectos más recientes que han sido analizadosSerrano, A. y Martínez, E. (2002). La brecha digital. Mitos y realidades. Maxicali: Universidad Autónoma de Baja California, p. 16 sobre la brecha digital, tiene que ver no solamente con el acceso a Internet, sino con la calidad de dicho acceso y la disponibilidad de conexiones de banda ancha que permitan acceder a contenidos multimedia en tiempos y costos adecuados al contexto de los usuarios.

De forma específica, la investigadora neerlandesa José van Dijck identifica cuatro dimensiones en el acceso: la motivación para acceder; el acceso material; las competencias para el acceso; y el acceso para usos avanzados (o más sofisticados). Plantea que la brecha digital está en constante evolución, dado el surgimiento de nuevos usos tecnológicos, que son apropiados más rápidamente por aquellos que tienen el acceso en forma más permanente y de mejor calidad, determinado por dicho ancho de banda.

La brecha Digital según Serrano y Martínez (2003) citado por la OEI (2014) se define como: "La separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países ...) que utilizan las Tecnologías de la Información y la comunicación (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que, aunque las tengan no saben cómo utilizarlas".

De acuerdo con Eurostat, la brecha digital hace referencia a la "distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de estos servicios".

Evolución del concepto El concepto de brecha digital ha evolucionado desde una concepción centrada principalmente en el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación hacia un enfoque que considera también las diferencias en las habilidades, los usos y los beneficios obtenidos mediante las tecnologías digitales. En las primeras aproximaciones, la desigualdad se analizaba principalmente a partir de la existencia o ausencia de acceso a internet. Sin embargo, la expansión de la conectividad hizo evidente que disponer de una conexión no implica necesariamente que todas las personas puedan utilizarla de la misma manera.

Una de las ampliaciones del concepto corresponde a la denominada brecha digital de segundo nivel, que se refiere a las diferencias en las habilidades necesarias para utilizar internet de manera eficaz, Hargiatti señalo que entre los usuarios de internet existen diferencias significativas en la capacidad para localizar información, realizar determinadas tareas y aprovechar los recursos disponibles en línea. Estas diferencias están relacionadas, entre otros factores, con la experiencia previa y determinadas características sociodemográficas.