El Centro histórico de Zamora de Hidalgo es un área urbana donde se localiza patrimonio histórico y arquitectónico de carácter civil y religioso en la ciudad mexicana de Zamora de Hidalgo en el estado de Michoacán. Destacan testimonios arquitectónicos del y principios del en estilos como el neoclásico, ecléctico y neogótico principalmente. De una época en que la ciudad tuvo un gran florecimiento económico que se vio reflejado en su urbanismo con obras de gran apreciación artística como lo es el centenario Teatro Obrero de Zamora de estilo neoclásico, muestras de fusión estilos como el Palacio Federal de Zamora de estilo eclético, incluso recintos de gran relevancia en cuanto a sus dimensiones como lo es el Santuario Guadalupano considerado el templo de estilo neogótico más grande del país, así como la iglesia con las torres más altas de México y uno de los templos más grandes del mundo.

Por otra parte el Centro histórico de Zamora también es un exponente de la historia de diversos personajes ilustres nacidos en la ciudad a lo largo de sus épocas. Actualmente el centro de la ciudad se encuentra inmenso en un proceso de mejora urbana, con fin turístico y cultural en el que destaca el denominado programa “Zamora Ciudad Luz” que brinda de iluminación escénica a los inmuebles históricos más representativos.

Datos sobresalientes del centro histórico Testimonio de la arquitectura desarrollada en el y principios del en el país, con claros ejemplos de los estilos neoclásico, ecléctico y neogótico. Posee la muestra más completa y representativa de la arquitectura neogótica en México, el Santuario Guadalupano. Conserva el inmueble histórico en México con la mayor iluminación escénica tanto interna como externa.

Generalidades Zamora de Hidalgo es una ciudad fundada en el año de 1574 durante la época colonial española de México conocida como el Virreinato de Nueva España período en donde en la arquitectura imperó el estilo barroco en la construcción, sin embargo la mayoría de los sitios y monumentos del Centro Histórico de Zamora de Hidalgo que se conservan hoy en día datan de finales del y la primera década del por lo que su arquitectura presenta estilos propios de la época, encontrándose principalmente testimonios del neoclásico y ecléctico, y en la arquitectura religiosa distinguidos ejemplos del estilo neogótico y neorrománico. Solo se conservan algunos recintos de estilo barroco que datan de la época colonial y otros de ellos fueron remodelados perdiendo su aspecto original.

La presencia de estos estilos arquitectónicos en el Centro Histórico de Zamora de Hidalgo se debe a que en esa época de finales del y la primera década del , Zamora de Hidalgo tuvo un importante florecimiento económico y cultural a raíz de su desarrollo en la agricultura y el comercio, la introducción del ferrocarril, tranvía entre otras implementaciones lo cual se vio reflejado en su urbanismo. En ese periodo ocurrieron en la ciudad importantes obras de remodelación urbana, se trazaron nuevas calles, se edificaron nuevas construcciones inspiradas en los estilos de influencia europea en boga, incluso existieron proyectos que no se alcanzaron realizar y otros se quedaron inconclusos.

En esa época en México ocurría el periodo de gobierno del presidente Porfirio Díaz conocido como el Porfiriato, donde se implementaron en algunas ciudades del país diversas innovaciones e influencias europeas surgidas en la Segunda revolución industrial y en donde en la arquitectura se tuvo como modelo lo realizado en Francia de la Belle Époque. Después del Distrito Federal los estados donde más obras se construyeron fueron Puebla, Jalisco, Veracruz, Estado de México, Guanajuato, y Michoacán.

De esa época datan los inmuebles históricos más representativos de Zamora de Hidalgo, siendo algunos de ellos de gran valor histórico, artístico y arquitectónico como el Teatro Obrero de Zamora el cual es un teatro de ópera de estilo neoclásico, el Palacio Federal de Zamora el cual es un palacete de estilo ecléctico con elementos neoclásicos y neorrománicos, el Mercado Morelos de Zamora de estilo ecléctico, el cual representó una innovación para la ciudad al estar levantado esencialmente por una estructura de acero unida con remaches de acuerdo a la arquitectura del hierro surgida en Europa. En el ámbito de la arquitectura religiosa el centro histórico de la ciudad destaca por una obra monumental, el Santuario Guadalupano, el cual es un templo de grandes proporciones de estilo neogótico, posee las torres más altas de México (107,5 m) y es uno de los 15 templos más grandes del mundo.

Hoy en día el Centro Histórico de Zamora de Hidalgo presenta algunas alteraciones a raíz de la demolición o modificación de inmuebles que ocurrieron principalmente alrededor de la década de los años 70 del , aunque en general se conserva su aspecto histórico. El centro de la ciudad no ha sido declarado zona de monumentos por el organismo gubernamental que regula y conserva los sitios y monumentos históricos en México el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Sin embargo a la fecha se ha emprendido diversas acciones de conservación por las autoridades municipales y estatales como la restauración de inmuebles, peatonalización de calles con fin turístico (como lo fue el alrededor a la plaza de armas) y recientemente un ambicioso proyecto de iluminación escénica de los inmuebles más representativos.

Historia

El Centro histórico en la época colonial española

La cronología histórica de la conformación urbana del actual centro de la ciudad inicia con la fundación de la entonces Villa de Zamora en el durante la época del Virreinato de Nueva España.

En 1574 se fundó la Villa de Zamora en el amplio Valle del Tziróndaro “lugar o sitio de ciénagas”, que los españoles nombraron Valle de Zamora, a las márgenes del Río Yorecuahapundanapu “río que forma lagunas” que es el actual Río Duero, Michoacán. La villa recibió su nombre en homenaje a la ciudad de Zamora, España (Véase: Historia de Zamora).

La Villa de Zamora se originó como una población de españoles a quienes se les repartió tierras para el desarrollo de la agricultura en el fértil valle de la región. El terreno plano del valle permitió la traza urbana de la población con calles rectas teniendo como partida la delimitación de la plaza principal.

En 1580 se construyó una capilla a un costado de la plaza principal la cual sirvió de parroquia, En este mismo año se Fundó el Convento de San Francisco. que abarcaba desde la calle hidalgo, ocampo, aquiles serdan y Cazares. para 1681 ya se encontraba en mal estado esa capilla por lo que ese mismo año se mandó construir un nuevo templo parroquial para la villa. Por su parte la orden de los franciscanos fundaron al norte de la villa una parroquia dedicada a San Francisco de Asís en el que llamaron el “Barrio de San Francisco de los Tecos”, el cual fue un asentamiento independiente hasta 1740 en que se sumó a la Villa de Zamora, (en 1850 se derrumbó la capilla de los Tecos). En 1790 la Villa de Zamora contaba con 8 mil habitantes y las calles para entonces habían sido empedradas. Durante los años del Virreinato de Nueva España la Villa de Zamora no tuvo un crecimiento notable en su urbanismo. En 1791 se construye el Templo de San Francisco.

El Centro histórico en la época del México independiente

En 1810 inició en el país el movimiento de la Independencia de México por Miguel Hidalgo y Costilla, quien en ese año cuando se dirigía a la ciudad de Guadalajara, Jalisco se alojó en la Villa de Zamora, siendo apoyado en la causa por los pobladores, Miguel Hidalgo en agradecimiento otorgó el título de “Ciudad” a la población. En 1827 la segunda legislatura de Michoacán ratificó el título de Ciudad de Zamora con el decreto N.º 10.

La segunda mitad del marco el inicio de un gran florecimiento económico en la Ciudad de Zamora a raíz del auge en la agricultura y el comercio, que se vio reflejado en el urbanismo. En 1863 el Papa Pío IX erigió el Obispado de Zamora Michoacán por lo que la ciudad necesitaba una sede catedralicia, la parroquia ubicada en la plaza principal fue convertida en catedral provisional mientras se construía una nueva.

El Centro histórico en la época del Porfiriato

La época del Porfiriato en México (de 1876 a 1911) representó para varias ciudades del país un periodo de importante renovación urbana. En la Ciudad de Zamora en ese lapso de tiempo se acentuó su desarrollo económico de manera creciente. El periodo de gobierno del Presidente Porfirio Díaz tuvo una duración en los lapsos de los años (1876), (1877 – 1880) y (1884-1911); en 1910 estalló la Revolución mexicana que puso fin al régimen en 1911.

En 1877 Zamora tenía 12 mil habitantes. En ese entonces en la ciudad se implementaron importantes mejoras con el fin de modernizarla. En 1879 se introdujo un sistema de tranvía que comunicaba la ciudad de Zamora de Hidalgo y la vecina población de Jacona de Plancarte, la obra fue a iniciativa del sacerdote y benefactor José Antonio Plancarte y Labastida. En 1898 se introdujo el alumbrado público a la ciudad. En 1889 llegó el ferrocarril a Zamora al construirse el sistema férreo, así la ciudad quedó comunicada con Guadalajara, Jalisco, la Ciudad de México y la región del Bajío. Esto representó un despegue notable para Zamora al incrementase el comercio lo que se vio reflejado en el crecimiento de la ciudad y las nuevas construcciones que se edificaron.

Proyecto del nuevo núcleo urbano A finales del el clero local proyectó crear un nuevo núcleo urbano para la ciudad donde se construyera una nueva catedral acorde a la importancia que estaba cobrando la diócesis y la propia Ciudad de Zamora. Para la construcción de la nueva catedral se eligió un terreno al oriente de la ciudad, la cual se encontraba despoblado. Se buscaba crear un nuevo núcleo urbano que presidiaría la nueva catedral. Con el fin de unir de manera directa el nuevo centro con el antiguo, se abrió una nueva calle que inició a un costado del atrio del Templo de San Francisco y Templo de San Juan Diego hasta el atrio de la nueva catedral, vialidad que actualmente es la Calle Cázares. En 1898 se colocó la primera piedra de la nueva catedral, el proyecto se concibió como un recinto neogótico que sería de proporciones monumentales (Hoy en día es el Santuario Guadalupano). Más tarde como parte del plan urbano el clero zamorano mando edificar en esa misma área un teatro de ópera, el Teatro Obrero de Zamora construyéndolo a un costado del atrio de la nueva catedral (sobre la actual avenida 5 de Mayo), el teatro inició su construcción en 1910 siendo inaugurado en 1913.

En 1904 el clero zamorano mando construir lo que sería el Palacio Episcopal de la Diócesis de Zamora Michoacán (hoy Palacio Federal de Zamora), construyéndose sobre la antigua Calle Real o Calle del Calvario (hoy Calle Hidalgo) esquina con la Calle Colon. Siendo un edificio de estilo ecléctico que fue concluido en 1911. En 1907 el Ayuntamiento de Zamora mando construir el Mercado Morelos de Zamora, un mercado techado con el fin de modernizar y ordenar la venta de productos en el centro de la ciudad, se edificó frente al costado sur de la actual catedral, inaugurándose en 1913.

En 1910 la ciudad tenía 15 mil habitantes, ese mismo año estalló en el país la guerra de la Revolución mexicana. En 1913 la ciudad de Zamora sufrió saqueos por la guerra. En 1914 el Palacio Episcopal fue confiscado por tropas revolucionarias y nunca más regresó a la iglesia. Asimismo en 1914 la construcción de la nueva catedral (hoy Santuario Guadalupano) quedó suspendida y en 1916 fue un bien intervenido por el gobierno federal.

El Centro histórico en la época del