Las elecciones legislativas de Argentina de 1951 tuvieron lugar el domingo 11 de noviembre del mencionado año con el objetivo de renovar, tras la reforma constitucional de 1949, la totalidad del Congreso de la Nación Argentina. Los comicios realizaron al mismo tiempo que las elecciones presidenciales, y el Congreso surgido de los mismos fue el primero elegido por sufragio universal de hombres y mujeres, teniendo por primera vez estas últimas el derecho a votar y ser electas. La Cámara de Diputados sería la primera en contar con una representación delegada de los territorios nacionales, mientras que el Senado de la Nación fue el primero en ser elegido directamente. Se trató además de la única instancia desde la instalación del sufragio secreto en la que se renovó el Congreso completo sin producirse previamente una interrupción al orden constitucional, dado que la constitución exige un sistema escalonado para la elección de autoridades.
Para estos comicios se empleó el sistema de escrutinio mayoritario uninominal, con las provincias divididas en circunscripciones, representadas cada una de estas por un diputado. En las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, así como en la ciudad de Buenos Aires, dos de sus diputados fueron asignados a los candidatos perdedores que hubieran sumado mayor cantidad de votos en su circunscripción. Todas las provincias tenían al menos dos circunscripciones para la elección de diputados, mientras que tres de los ocho territorios nacionales tendrían dos delegados, y los cinco restantes solo uno. Una mitad de los diputados cumpliría mandato hasta 1955, mientras que el resto tendría un mandato de seis años hasta 1958, para garantizar la elección escalonada. Los dos senadores para cada provincia se eligieron por voto directo, empleándose por única instancia un sistema de doble voto para elegir a ambos al mismo tiempo, para luego renovarse de igual forma escalonadamente. Las recientemente creadas provincias Presidente Perón y Eva Perón (actuales Chaco y La Pampa) no eligieron a sus representantes parlamentarios en estos comicios por encontrarse en proceso de normalización institucional tras la provincialización, En comicios generales la ciudadanía elegirá mañana a sus representantes, El Litoral, 10 de noviembre de 1951 eligiendo en su lugar convencionales provinciales para redactar las constituciones que regirían a dichos distritos. La inclusión de representantes de Formosa, Misiones, Neuquén, Río Negro, Chubut Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y posteriormente de Chaco y La Pampa, implicó la primera instancia en la que la Cámara de Diputados estuvo conformada por representantes de todos los distritos del país.
Las elecciones tuvieron lugar durante el gobierno de Juan Domingo Perón, que se presentó a la reelección como candidato del Partido Peronista y su rama femenina, el Partido Peronista Femenino. El sistema uninominal fue duramente criticado por los partidos de la oposición, cuyo principal referente era la Unión Cívica Radical, en gran medida denunciando que muchas de las circunscripciones en los distritos con mayor afluencia de votos antiperonistas fueran manipuladas para garantizar al peronismo una ventaja injusta (sistema denominado «circunscripciones chorizo»). Un futuro de cambios inexorables, Noticias y Protagonistas, 10 de enero de 2021 El sistema fue planificado, propuesto y diseñado por Román Subiza, ministro de Asuntos Políticos, y fue aprobado por el Congreso en reemplazo de la Ley Sáenz Peña vigente hasta entonces en julio de 1951.
Debido al sistema electoral, el Movimiento Peronista como tal obtuvo un triunfo aplastante, sumando 152 de las 166 bancas parlamentarias, a pesar de no superar los dos tercios del voto popular. El Partido Peronista Femenino, que se presentó con veintiséis candidatas, se impuso en todas las circunscripciones donde se presentó, convirtiéndose sus postulantes en las primeras diputadas y delegadas territoriales de la historia argentina. Beneficiada por ser el único partido opositor con presencia en todo el país y por un masivo voto táctico a su favor, la Unión Cívica Radical sumó alrededor de un tercio de los votos y fue el partido ganador en todas las circunscripciones donde no se impuso el peronismo, aunque el trazado de las circunscripciones llevó a que su proporción de votos de más del 33% se tradujera en solo 14 bancas. La Ley Electoral de 1951, de la Representación a la Encarnaciión, Sabrina Ajmechet El Partido Demócrata Nacional, hasta entonces representado por el sanluiseño Reynaldo Pastor, perdió toda su presencia parlamentaria, la primera vez que el conservadurismo argentino se vio sin representantes en el Congreso. Los partidos Socialista y el Comunista fueron los únicos que presentaron candidatas mujeres fuera del peronismo, pero ninguna de sus candidaturas obtuvo un buen resultado. La totalidad de los senadores electos pertenecieron al justicialismo.
Debido al golpe de Estado de septiembre de 1955, que derrocó al peronismo y anuló la constitución de 1949, la mitad de los diputados electos no pudo completar su mandato. El resto lo hizo pocos meses antes del golpe, el 30 de abril de 1955, siguiendo a la renovación legislativa de 1954.
Antecedentes Sistema uninominal en Argentina Durante la mayor parte de su historia electoral en la segunda mitad de los siglos XIX y la primera del XX, la Argentina había empleado un sistema de lista completa y, posteriormente, uno de lista incompleta, que garantizaba una representación fija para la primera y segunda unidad más votada. En la última década del régimen conservador del voto cantado, el gobierno de Julio Argentino Roca, del Partido Autonomista Nacional, impulsó la Ley 4161 de representación uninominal por circunscripciones, que establecía, por primera vez en la historia del país, el sistema de escrutinio mayoritario uninominal. Bajo el mismo el territorio de las entonces catorce provincias de Argentina y la Capital Federal fue dividido en circunscripciones, cada una de las cuales elegía por simple mayoría de votos a un miembro de la Cámara de Diputados. Se aplicó únicamente en las elecciones legislativas de 1904 y resultó en un aumento de la competitividad electoral, a pesar del sistema de voto público, con la elección de Alfredo Palacios como primer diputado socialista de América Latina.
El 22 de octubre de 1902, el ministro Joaquín V. González, que introdujo el proyecto de sistema uninominal en el Congreso de la Nación, se manifestó en defensa de su aprobación con las siguientes palabras:
El sistema solo pudo emplearse en los comicios de 1904, pues fue rápidamente repudiado y anulado por el gobierno de Manuel Quintana, sucesor de Roca elegido ese mismo año, que lo consideraba inconstitucional, y se restauró el antiguo sistema de voto por lista completa hasta la finalización del régimen conservador, cuando el presidente Roque Sáenz Peña impulsó la ley que garantizó el sufragio universal masculino y secreto, y modificaba el sistema de lista completa por uno de lista incompleta. El mismo rigió durante la última etapa de gobierno conservador y las primeras presidencias radicales (1912-1930), el régimen de la Década Infame (1931-1943) y la primera mitad de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1949).
Peronismo y constitución de 1949
El golpe de Estado del 4 de junio de 1943 que derrocó al régimen de la Década Infame (período durante el cual una coalición conservadora conocida como Concordancia mantuvo el gobierno mediante el fraude electoral) inició el surgimiento del movimiento político conocido como peronismo o justicialismo, en torno a la figura de Juan Domingo Perón, que ganó las elecciones presidenciales de 1946 e implementó una amplia serie de reformas sociales, políticas y económicas,Braun, Herbert, “Populazos, populitos, populismos”, en Guy Hermet, Soledad Loaeza y Jean-Francois Prud’homme (eds.), Del populismo de los antiguos al populismo de los modernos, México, El Colegio de México, 2001, pp. 251-274. constituyendo un amplio estado de bienestar. Se aprobaron leyes que garantizaron tanto el voto femenino como la representación legislativa delegada de los territorios nacionales. A finales de 1948, el gobierno impulsó una reforma constitucional, para lo cual fue elegida una Convención Constituyente, con abrumadora mayoría del peronismo. La nueva constitución introdujo numerosas reformas de cara a la elección del presidente de la Nación, estableciendo el sufragio directo, pero retuvo en su mayoría el sistema electoral escalonado para la elección del Congreso, con la excepción de la elección directa para los senadores nacionales.
El principal partido de la oposición fue la Unión Cívica Radical, partido gobernante antes de la instauración del régimen de la Década Infame y principal exponente del radicalismo, un igualmente amplio movimiento político fuerte en general entre la clase media argentina. Después de las elecciones legislativas de 1946, el partido ocupaba 44 escaños en la Cámara, lo que se denominó «Bloque de los 44».«El Bloque de los 44» En el Senado, la totalidad de la representación correspondió al justicialismo, y la elección de dos senadores conservadores por la provincia de Corrientes fue impugnada y anulada después de la intervención federal a dicho distrito, único con un gobierno opositor. Tragedias y farsas en Corrientes, La Nación, 15 de noviembre de 1998 Electoralmente, durante este período el peronismo se impuso en prácticamente todas las elecciones realizadas en el plano nacional y provincial, con la competitividad opositora limitada a la Capital Federal, la Provincia de Córdoba y algunos distritos marginales de otras provincias, encabezando algunos gobiernos municipales. El sistema imperante de lista incompleta garantizaba una representación de alrededor de dos tercios para la mayoría y un tercio para la minoría, por lo que la derrota del peronismo en cualquiera de los dos distritos de fuerte caudal opositor hubiera implicado la pérdida de la mayoría de dos tercios, que había habilitado al peronismo a iniciar el proceso de reforma constitucional.
Reforma electoral de 1951 left|270px|thumb|Se consideró a Román Subiza, ministro de Asuntos Políticos (1949-1954), como el principal arquitecto del sistema de «circunscripciones chorizo». Tras la reforma constitucional argentina de 1949, se estableció un plazo transitorio hasta la realización de nuevas elecciones generales para todos los cargos bajo la misma.«Constitución de la Nación Argentina (1949)» Los electos asumirían entre abril y junio de 1952, al término del primer mandato de Perón, el cual podría presentarse a la reelección tras la abolición del límite de mandatos. El Ministerio de Asuntos Políticos, que encabezaba Román Subiza, redactó un documento confidencial fechado el 22 de febrero de 1951 (faltando en teoría un año para la elección) y denominado «Medidas de carácter político necesarias para afianzar al Partido Peronista». En dicho documento, Subiza recomendó el adelantamiento de las elecciones generales, primeras bajo la nueva constitución y primeras en las que se emplearía el sufragio universal de hombres y mujeres, a noviembre de 1951. Subiza justificó la propuesta en el hecho de que el adelanto «tomaría por sorpresa» a la oposición política, aprovechando la división de esta y el escaso tiempo que tendrían para hacer campaña.
La elección se convocó de este modo para el 11 de noviembre de 1951, siete meses antes de la finalización del mandato constitucional de Perón el 4 de junio de 1952. Subiza propuso formalmente a Perón la instauración del sistema de escrutinio mayoritario uninominal, que permitiría al justicialismo retener un abrumador control del Congreso, reservando una mínima representación para las minorías. El nuevo sistema electoral requería derogar el vigente, establecido por la Ley Sáenz Peña.