François de Cuvilliés (Soignies, Henao, Bélgica, 23 de octubre de 1695 - Múnich, Alemania, 14 de abril de 1768) fue un maestro constructor, escultor, yesero, fabricante de ornamentos y arquitecto alemán nacido en Bélgica al servicio de la corte bávara, reconocido como uno de los maestros del rococó bávaro. Se formó en París con Jacques François Blondel e intentó adaptar el rococó francés al gusto alemán del . Su estilo altamente ornamental y rico en motivos vegetales, se difundió por toda Europa gracias a una serie de grabados publicados por él a partir de 1738, ayudando a difundir el gusto y el estilo del rococó. François de Cuvilliés, llamado a veces el Viejo, fue el padre del arquitecto François Cuvilliés el Joven (1731-1777), que le sucedió en la corte bávara.

De sus obras destaca el Pabellón de Amalienburg en Nymphenburg (1734-1739) y la joya rococó del teatro de la corte en la Residencia de Múnich, llamado en su honor «Teatro de Cuvilliés».

Biografía

Primeros años y formación thumb|left|Maximiliano II Emanuel de Baviera (r. 1679-1706, 1714-1726), en cuya corte comenzó a trabajar Cuvilliés y que facilitó su formación artística en París

thumb|Dormitorio de las "Reichen Zimmer" en la residencia de Múnich thumb|Pabellón de los Palacios de Augustusburg y Falkenlust en Brühl. Jean François Vincent Joseph Cuvilliés nació el 23 de octubre de 1695 en la pequeña ciudad de Soignies en el condado de Hainaut (hoy Bélgica), que entonces era parte de los Países Bajos españoles, donde el príncipe elector Maximiliano II Emanuel de Baviera era actuaba de gobernador general. Cuvilliés era el penúltimo de una familia de seis hijos.

En 1706, antes de cumplir los once años, encontró acomodo en la corte del soberano en Mons. Maximiliano Emanuel, que tuvo que abandonar Baviera en 1704 tras la derrota de Hochstatt durante la guerra de sucesión española, mantuvo durante su exilio una pequeña corte, primero en Bruselas, luego en Mons, donde se entretenía con obras de teatro, conciertos y cacerías. Cuvilliés era enfermizo y de baja estatura, y el duque elector lo convirtió en su enano de la corte. Siguió a la corte a París, Namur, Compiègne, Saint-Cloud y finalmente, después del Tratado de Rastatt de abril de 1715, a Múnich.

Cuvilliés, cuyo talento como dibujante había sido ya advertido por el príncipe elector, fue designado en Múnich dibujante de los edificios de la corte, a las órdenes de Joseph Effner (1687-1745), arquitecto de la corte. Como Luis XIV en Francia, el soberano absolutista de Baviera tenía por deber proteger sistemáticamente los talentos particulares de su reino. Así hizo que Cuvilliés estudiara matemáticas y el arte de la fortificación. A pesar de su pequeño tamaño, lo hizo ingresar en 1717, como abanderado, en su regimiento. De esta manera, se encontró con apoyo económico y permaneció en el séquito más cercano de Maximiliano Emanuel, para quien probablemente tuvo que seguir dibujando.

De 1720 a 1724 el príncipe elector lo envió a París para conocer la nueva arquitectura y la decoración de interiores de la época y los últimos movimientos artísticos, estudiando en la Académie royale d'architecture. El «style Régence», que debe su nombre a la regencia (1715-1723) de Felipe II de Orleans durante la minoría de Luis XV y fue el estilo predominante hasta 1730, fue el punto de partida de la futura creación arquitectónica y decorativa de Cuvilliés. Durante su estancia en París, se familiarizó con las reglas de «distribución» (disposición de las habitaciones), de la «conveniencia» (relación correcta entre el tamaño y el grado de decoración de un edificio, y el rango de su dueño) y del «bienséance» (decoro, la medida correcta de decoración de interiores).

thumb|Galería de los Ancestros de la residencia de Múnich thumb|El pabellón de Amalienburg en Nymphenburg. thumb|Sala de los Espejos de Amalienburg. thumb|El palacio Piosasque de Non (1728), destruido en la II guerra mundial

Vida profesional De regreso en Múnich, Cuvilliés pudo utilizar sus experiencias parisinas para la disposición decorativa del palacio de Schleissheim, ya como maestro de edificios, desde 1725 como arquitecto de la corte electoral bajo las órdenes de Joseph Effner, maestro en jefe de los edificios de la corte. Cuvilliés, que era un subordinado de Effner y no se convirtió hasta 1763 en jefe de los edificios de la corte, pronto lo superó en influencia y fue él quien, de 1730 a 1740, bajo el reinado del príncipe elector Carlos Alberto de Baviera (r. 1726-1745), determinó el estilo en la corte de Múnich gracias a sus grandes dotes como arquitecto y decorador. Effner y Gunetzrhainer no consiguieron apenas encargos. Cuvilliés, que hablaba mal el alemán, no estaba empleado en la administración.

Cuvilliés también trabajó para el hermano del príncipe elector de Baviera, el arzobispo elector de Colonia, Clemente Augusto de Baviera. Le proporcionó diseños para el Palacio de Augustusburg en Brühl (1728-1740) y construyó el pequeño Pabellón de Falkenlust (1729-1734), ambos declarados (Patrimonio de la Humanidad). El pabellón de caza de Falkenlust se estableció como una residencia de placer y, en contraste con el palacio de Augustusburg con su reclamo representativo, dio a sus habitaciones un carácter privado, hogareño e íntimo (gabinete de lacas chinescas).

En la Residencia de Múnich, creó, al principio en trabajo común con Effner, enfiladas de piezas que se conservan hoy —a pesar de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial y de las restauraciones que siguieron hasta 2001 con piezas originales rescatadas—, ahora parte del museo de la Residencia: la Galería de los Ancestros (1726-1730) con el antiguo Gabinete del Tesoro, hoy Gabinete de las Porcelanas (1730-1733), y el apartamento de las «Riches Pièces» (salas de aparato) (1729-1733) con la Galería Verde (1731-1734). Con el concurso de los artesanos que llevaron a cabo sus proyectos, Cuvilliés triunfó aquí realizando obras maestras de la decoración de interiores y, a partir del estilo regencia, desarrolló un estilo de corte muy específico. El rococó de Alemania del sur nació en la Residencia Electoral.

El pabellón de Amalienburg (llamado así por la esposa del príncipe elector Carlos Alberto), construido por Cuvilliés entre 1734 y 1739 en los terrenos del parque del palacio de Nymphenburg, representa la cúspide de este estilo de corte de inicios del rococó. Como señalaba la Encyclopædia Britannica de 1911, «su estilo, aunque esencialmente ligero, a menudo es dolorosamente elaborado y extraño. Diseñó espejos y consolas, balaustradas para escaleras, techos y chimeneas, y en muebles, camas y cómodas especialmente»."his style, while essentially thin, is often painfully elaborate and bizarre. He designed mirrors and consoles, balustrades for staircases, ceilings and fireplaces, and in furniture, beds and commodes especially".

Las mansiones que construyó en la misma época para la nobleza reflejan ese elegante rococó cortesano. A diferencia de los franceses, se inspiró voluntariamente en los artistas del país y desarrolló un arte de decoración de interiores, donde todas las decoraciones tomaban cada vez más un papel pictórico constructivo, y donde ganaba el ornamento gracias a su abundancia de motivos figurados y figurativos, con una inagotable riqueza de formas. En Múnich trabajó en 1728 en el Palais Piosasque de Non; de 1733 a 1737, en el Palais Holnstein para residencia de Sofía Carolina de Ingenheim, condesa de Holnstein, amante del príncipe-elector Carlos Alberto de Baviera, y de 1743 a 1749 en la reconstrucción del palacio de Haimhausen, un antiguo palacio barroco del para el conde Sigmund von Haimhausen, industrial y político. En Hesse, trabajó en el palacio de Wilhelmsthal (1743-1761), en Calden, cerca de la ciudad de Kassel, un palacio de placer para el landgrave Guillermo VIII de Hesse-Kassel.

Cuvilliés también ayudó a construir la iglesia de Marienmünster de la colegiata en Dießen am Ammersee de 1732 a 1739 (siendo el director Johann Michael Fischer).

thumb|Palais Holnstein (1733-1737) thumb|Palacio de Wilhelmsthal (1743-1761), en Calden, cerca de la ciudad de Kassel thumb|Reconstrucción del palacio de Haimhausen (1745-1750), un antiguo palacio barroco del para el conde Sigmund von Haimhausen El período de construcción en la corte de Baviera terminó provisionalmente en 1742, cuando el príncipe elector Carlos Alberto fue coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Unos días después de la coronación, Baviera fue ocupada por las tropas austriacas. En 1745, cuando murió Carlos Alberto, la situación militar, económica y financiera de la corte electoral parecía desesperada. Sin embargo, su sucesor Maximiliano III José (r. 1745-1777) logró ratificar en el mismo año la paz separada de Füssen, pero solo el Tratado de Aix-la-Chapelle (1748) puso fin a la guerra de sucesión austriaca. Durante ese período económico no hubo grandes proyectos de arte o de edificios nuevos, con muy pocas ocupaciones para los artistas adscritos a la corte; Cuvilliés permaneció hasta 1750 sin el más mínimo encargo de la corte. Por otro lado, fue Johann Baptist Gunetzrhainer (1692-1763) y no Cuvilliés quien sucedió a Effner en 1745 como maestro en jefe de los edificios de la corte. Los motivos de la dimisión de Cuvilliés fueron su desconocimiento del alemán, la falta de presencia en los edificios de la corte y también su aparente aversión por los viajes por motivos de salud. Prefería estar en casa y dibujar. Para Cuvilliés, a quien no se le pagaba un salario desde 1742, las dificultades financieras de la corte fueron también un problema.

La publicación de grabados Durante esos años, Cuvilliés se dedicó de nuevo intensamente al dibujo. Entre 1738 y 1754 hizo publicar (inicialmente como autor-editor) dos series de grabados de gran formato que comprendían un total de 50 volúmenes, cada uno de ellos con 6 hojas, sobre decoración de interiores de habitaciones con elementos de diseño, como paneles de pared, techos, muebles y objetos decorativos de hierro forjado. Para el trabajo de grabado, ejecutado a partir de sus dibujos, dio preferencia a su alumno Karl Albert von Lespilliez (1723-1796). Una tercera serie, después de 1756, fue terminada y completada por su hijo François Cuvilliés el Joven (1731-1777), quien agregó la representación de algunos edificios realizados por su padre. Con sus primeros volúmenes, Cuvilliés no solo buscaba el éxito económico como editor, que lamentablemente no alcanzó, sino sobre todo un medio que le permitiera, al tiempo que le dejaba total libertad de expresión artística, evolucionar con los artistas de París del momento, como Juste-Aurèle Meissonnier (1695-1750), Jacques de Lajoue (1687-1761), Jean Mondon hijo (muerto en 1749) y muchos otros, que hacían publicar series comparables de grabados, representando cartouches y ornamentos destinados a servir como modelos de estilo. En esos libros de ornamentos, se ve el desarrollo en la década de 1730 de un nuevo estilo cuyo leitmotiv era la forma rocaille: una forma asimétrica, esquiva, rítmica y fluctuante, basada en conchas, cascadas, curvas en «C» y en «S», y alas de murciélago. A veces, esta ornamentación enmarca escenas caprichosas o bucólicas, a veces reemplaza a los bastidores arquitectónicos, o bien, con sus formas fluidas y difusas, toma el lugar de la arquitectura de estructura estática y trazo geométrico.