Mario Eduardo Firmenich (Buenos Aires, 24 de enero de 1948) es un exguerrillero, exterrorista y economista argentino. Fue uno de los fundadores y principales dirigentes de la organización guerrillera Montoneros en la Argentina en la década de 1970. En 2023 fue contratado como asesor presidencial por el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua.

Biografía

Juventud Su padre era ingeniero (descendía de familia de origen germánico y su apellido de origen se escribía Fírmenij), y su madre, Zarina Sagreras (hija y nieta de dos conocidos guitarristas), trabajó como docente.Felipe Celesia y Pablo Waisberg; Firmenich. La historia jamás contada del jefe montonero, Aguilar, Buenos Aires, 2010 Nació en el barrio porteño de Floresta. Durante su infancia y juventud vivió con sus padres y sus cuatro hermanos en Ramos Mejía, en el oeste de Buenos Aires, donde cursó la escuela primaria. Luego continuó sus estudios, recibiéndose como bachiller, en el Colegio Nacional de Buenos Aires, uno de los más reconocidos de la Argentina.

Se integró a la Juventud Estudiantil Católica (JEC; cuyo centro de reuniones estaba muy cerca del colegio) y llegó a ser nombrado presidente por monseñor Antonio Caggiano. Allí conoció al sacerdote Carlos Mugica, cuya obra como benefactor de los habitantes de la Villa miseria "Y.P.F." (en la zona portuaria de Retiro) tendría una importancia notable en su formación y en el viraje de sus ideas hacia la izquierda.

En el verano de 1966, invitado por el padre Mugica, participó con otros jóvenes católicos en un campamento en Tartagal (Santa Fe), donde había estado la empresa británica La Forestal, y quedaron muy impactados por la vida miserable que llevaba la gente. Firmenich mantendría una estrecha relación con Mugica (hasta su asesinato, el 11 de mayo de 1974, que se atribuye a la Triple A).

Durante su paso por el colegio secundario, del que egresó en 1966 (año del golpe militar del general Onganía contra el gobierno democrático del presidente Arturo Illia), participó en crear una corriente estudiantil católica junto con su amigo Carlos Gustavo Ramus: fue una expresión minoritaria en un ambiente estudiantil politizado, en el que predominaba la Federación Juvenil Comunista.

Terminado sus estudios secundarios comenzó la carrera de ingeniero agrónomo en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

A través de las reuniones organizadas por Juan García Elorrio en la revista Cristianismo y Revolución conoció a otros futuros líderes de Montoneros, como Fernando Abal Medina, y se integró al Comando Camilo Torres.

Inicios

Firmenich integró el grupo fundador de la organización guerrillera Montoneros, junto a Fernando Abal Medina y otros, como Carlos Gustavo Ramus y Norma Arrostito; la ideología de la organización interpretaba el peronismo como la única forma política revolucionaria adaptada a la situación argentina y fusionada con elementos que cobraron mayor intensidad por la ideología de sus fundadores; una mixtura entre elementos del nacionalismo católico y la revolución socialista cubana.

El 29 de mayo de 1970 participó en la Operación Pindapoy, consistente en el secuestro y asesinato del ex-dictador Pedro Eugenio Aramburu, al que Montoneros sometió a un «juicio popular», por ser "El máximo responsables de los fusilamientos de militares y civiles peronistas en 1956". Con este hecho de gran repercusión pública y que causó la caída del general Onganía, la organización alcanzó un fuerte reconocimiento de los medios peronistas y comenzó a nuclear a otras agrupaciones guerrilleras (como sectores de las Fuerzas Armadas Peronistas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y la agrupación Descamisados). Ya en democracia (en ocasión del retorno al país del cadáver de Eva Perón), los Montoneros «secuestraron» los restos del general Aramburu ―violaron su tumba en el cementerio de la Recoleta― y publicaron un pormenorizado relato en la revista La Causa Peronista del 3 de septiembre de 1974, cuyo título de tapa era: «Mario Firmenich y Norma Arrostito cuentan cómo murió Aramburu».

Dirección de Montoneros miniaturadeimagen|Mario Firmenich, secretario general de Montoneros.

Luego de las muertes de Abal Medina y Ramus en un enfrentamiento con la policía en un bar en William Morris, y de José Sabino Navarro (alias Negro), en la sierra cordobesa, ocurridos durante la llamada Revolución Argentina, Firmenich alcanzó la conducción nacional de Montoneros, cargo que mantuvo hasta la disolución.

Entre 1971 y los años ochenta, lideró la organización como secretario general, inspiró su línea política y la mayoría de sus documentos a través de las diversas alternativas de la lucha política de la época. A Firmenich se lo consideró representante del ala más militarista.

Montoneros y Perón

La relación de Montoneros con Perón sufrió fuertes altibajos; durante su forzoso exilio en España, el expresidente se mostró complaciente con las acciones de la organización, y cuando la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse convocó a elecciones, en las que resultó elegido Héctor J. Cámpora, figuras afines a ella ocuparon puestos de Gobierno. Esteban Righi (joven abogado socio del hijo de Cámpora), fue nombrado ministro del Interior.

Otros peronistas (con menos ascendiente en el partido), se alinearon junto a los jóvenes para obtener cierto apoyo interno, como el gobernador de Buenos Aires, Oscar Bidegain, el gobernador de Salta, Miguel Ragone, el de Mendoza, Alberto Martínez Baca, el de Santa Cruz, Jorge Cepernic y el cordobés Ricardo Obregón Cano. Sin embargo, ninguno de ellos respondía a directivas de la organización.

Ezeiza

En ese contexto, tras 18 años de exilio, regresó Perón el 20 de junio de 1973, con una inmensa movilización de masas que fue a recibirlo al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza. La facción de derecha, liderada y organizada por López RegaCastro, Reynaldo: «Con vida se los llevaron» (pág. 11). y por el coronel Jorge Osinde, encargado de la custodia del acto por orden de Perón, hizo fuego sobre la columna de la Juventud Peronista y de Montoneros que se acercaba al palco tratando de ocupar los lugares más cercanos, la que contestó con otros disparos de armas cortas, causando un gran disturbio que pasó a la historia como la masacre de Ezeiza. En el tiroteo murieron al menos 13 personas (3 de izquierda, 1 de la custodia del palco y 9 sin filiación identificada) y hubo cientos de heridos. Muy grande fue la decepción popular (no solo por los hechos en sí), sino porque el avión que traía a Perón tuvo que ser desviado al aeródromo de Morón.

En referencia a este episodio, los investigadores discrepan sobre sus motivaciones y origen. El historiador Samuel Amaral, niega que el enfrentamiento haya sido premeditado, y lo atribuye a una provocación de la izquierda,Amaral, Samuel. Ezeiza, 20 de junio de 1973. ¿Hubo una masacre o solo hechos aislados?. Buenos Aires, 2010. Revista Todo es Historia N° 510. (que se sumaba a provocaciones anteriores, como las tomas de edificios en las primeras semanas del Gobierno de Cámpora).

El periodista Horacio Verbitsky, autor del primer libro sobre el tema, considera que la masacre fue un intento premeditado (para desplazar a Cámpora, y copar el poder), organizado por grupos peronistas de derecha.Verbistsky, Horacio. (1985) Ezeiza. Editorial Contrapunto, p. 57 y ss.

Renuncia de Cámpora

Perón expresó su desagrado por los hechos de Ezeiza, que impidieron que diera allí su discurso y obligaron a que su avión descendiera en Morón. La puja entre sectores peronistas continuó con atentados y muertes. Tras 49 días de Presidencia, Cámpora renunció y le sucedió Raúl Lastiri, yerno de José López Rega ―llamado Lopecito por Perón y El Brujo, debido a sus estudios de astrología, por sus adversarios―.

López Rega -un ex policía- había sido nombrado ministro de Bienestar Social desde el 25 de mayo de 1973, por sugerencia de Perón. A poco de asumir se convirtió en el principal referente de la derecha del peronismo. Pocos meses antes de la muerte de Perón, el ministro López Rega (con elementos afines de la policía), organizó la Triple A, un grupo parapolicial para perseguir y amenazar (llegado el caso: asesinar) a los referentes y militantes de la izquierda. Para eso había acumulado un importante arsenal de armas en los subsuelos de la sede de su ministerio.

Asesinato de Rucci

El 25 de septiembre de 1973 fue asesinado José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, principal aliado de Perón. Esta acción -que no fue reconocida por ninguna organización- se realizó, al parecer, con la intención de presionar a Perón (que dos días antes había ganado la elección presidencial); pero resultó contraproducente.

Rucci ya estaba amenazado de muerte, e incluso las muchedumbres montoneras en los actos públicos gritaban "Rucci traidor, a vos te va a a pasar lo mismo que a Vandor". Rucci pernoctaba en lugares distintos a causa de las amenazas de muerte. Cuando salió de su casa al cuidado de docena de custodios, rumbo a Canal 13 para que le hicieran un reportaje, los guerrilleros salieron para acribillarle mientras Rucci estaba en su automóvil. Roqué le disparó perforándole el cuello y la yugular. Dicho disparo fue secundado por una balacera al cuerpo aparentemente muerto de Rucci. Los custodios reaccionaron, pero no pudieron saber en el momento quienes perpetraron el hecho. Según el periodista Ricardo Roa, durante la investigación judicial por este crimen, Firmenich les dijo «Fuimos nosotros», aceptando la autoría de Montoneros.«Firmenich en el expediente judicial» , artículo del 6 de marzo de 2010 en el diario Perfil (Buenos Aires). También la atribuye a la organización el entonces dirigente y fundador de Montoneros José Amorín y otros testimonios.Véase Amorín, José: Montoneros: La buena historia, cap. 31. Buenos Aires: Catálogos, 2005, ISBN 9789508951991; y «Amorín: "Yo propuse matar a López Rega". El exmontonero, médico y escritor sostiene que las FAR avanzaron con el operativo sin "vía libre"», reportaje del 19 de septiembre de 2006 en el sitio web La Política Online (Buenos Aires).

Algunas dudas sobre los autores, sin embargo, persisten. Quizás a este hecho se refiera Firmenich en su autocrítica: "de haber “celebrado”, ingenuamente, algunos atentados contra adversarios, aún sin saber certeramente su procedencia".neustadt con firmenichEn dos libros publicados en fecha reciente, los principales dirigentes de Montoneros sobrevivientes vuelven a negar la autoría del hecho (ver el libro de Felipe Celesia y Pablo Waisberg; Firmenich. La historia jamás contada del jefe montonero (págs. 161-164). Buenos Aires: Aguilar, 2010; y el libro de Roberto Perdía: Montoneros, el peronismo combatiente en primera persona (págs. 316-318). Buenos Aires: Planeta, 2013.

Firmenich, en una cena privada que tuvo en septiembre de 1974 aceptó que el asesinato de Rucci fue un error: "Nosotros creíamos que tirándole al viejo un fiambreFiambre, en la jerga argentina, es utilizado para referirse a un cadaver. sobre la mesa íbamos a poder negociar en mejores condiciones, y la historia nos demostró que no era así. Fue una decisión política equivocada".Caparrós, Martín y Anguita, Eduardo. (1998). La voluntad. Tomo II, Bs. As., Grupo Editor Norma. En el año 2004 en la revista Noticias ratificó sus dichos: "Sí, desde nuestro lado (matar a Rucci) fue un error político, como toda la guerra civil que ha vivido la Argentina". Coincidentemente con esta autocritica, en una conferencia de prensa en 1997 Miguel Bonasso dijo: "en lugar de matar a Rucci tendríamos que haber matado a López Rega".