La delincuencia juvenil comprende, desde el punto de vista jurídico, las conductas tipificadas como delitos en el Código Penal, cometidas por menores de edad. La definición de minoría de edad para la justicia juvenil varía de un país a otro, en general adolescentes mayores de 12 años y menores de 18 años de edad. En Estados Unidos la delincuencia juvenil se define como un acto criminal cometido por alguien menor de 21 años.

El tratamiento judicial de la delincuencia juvenil tradicionalmente ha tenido un carácter especial. En tiempos de los romanos, por ejemplo, la responsabilidad penal asociada a estos delitos se veía atenuada. Más recientemente, la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 de la ONU (el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia) configura un marco de protección especial debido a la vulnerabilidad y necesidad de especial protección y cuidado de los menores, prohibiendo, por ejemplo, la aplicación de la pena de muerte a los mismos. En esta línea, la mayoría de los sistemas jurídicos, utilizan órganos judiciales ad hoc, como los tribunales de menores, prevén determinadas especialidades procesales para su enjuiciamiento, y cuentan con medios coercitivos específicos para su represión, como los centros juveniles de detención.

Se han desarrollado diferentes teorías explicativas del fenómeno, los factores de riesgo y de protección, características diferenciales entre la delincuencia juvenil masculina y femenina y, por último, la influencia de los medios de comunicación en la percepción que tiene la sociedad sobre la delincuencia juvenil. Los delitos juveniles suelen recibir gran atención de los medios de comunicación y políticos. Esto es así porque el nivel y los tipos de crímenes juveniles pueden ser utilizados por los analistas y los medios como un indicador del estado general de la moral y el orden público en un país y, en consecuencia, pueden ser fuente de alarma y de pánico moral.

Como la mayoría de los tipos de delitos, los crímenes cometidos por jóvenes se han incrementado desde mediados del . Por otra parte, una parte de los crímenes juveniles puede asociarse a problemas psicológicos como la esquizofrenia, trastornos conductistas/mentales, estrés postraumático, trastorno de conducta o trastorno bipolar, El desempleo es otra variable de la delincuencia juvenil combinado con pobreza, hacinamiento, desigualdad social, etc.

Teorías de la delincuencia juvenil

Teoría de la elección criminal La criminología clásica considera que las causas del crimen tienen principalmente su origen en el propio delincuente, más que en su entorno externo. Para los clasicistas, lo que motiva a los delincuentes es el propio interés racional, y se remarca la importancia de la decisión libre y de la responsabilidad personal. La teoría de la elección racional es el ejemplo más claro de este planteamiento.

Teoría social de la desorganización Los planteamientos positivistas actuales generalmente se centran en la cultura, lo que produciría la ruptura de las relaciones de familia y con la comunidad, de los valores y con un mayor individualismo. Estudios demuestran que solamente un 16 por ciento de los niños harán algo malo, al contrario que un 26 por ciento de los adultos hará algo ilegal.

Podríamos identificar como el mal, completamente, del ser humano hacia la sociedad.

Teoría de la tensión La teoría de la tensión se asocia principalmente al trabajo de Robert Merton, quien creía que en la sociedad hay trayectorias institucionalizadas hacia el éxito. La teoría de la tensión sostiene que el crimen es causado por la dificultad que tienen los que viven en pobreza para alcanzar por medios legítimos metas socialmente valoradas. Para aquellos que, por ejemplo, no consiguen logros educativos es más difícil alcanzar la riqueza y el estatus social asegurado por un empleo bien pagado, y por tanto, es más probable que utilicen medios criminales para obtener estas metas. Merton sugiere cinco adaptaciones a este dilema:

Innovación: individuos que aceptan metas socialmente aprobadas, pero no necesariamente los medios socialmente aprobados. Retirada: los que rechazan metas socialmente aprobadas y los medios para adquirirlos. Ritualismo: los que compran en un sistema de medios socialmente aprobados, pero pierden de vista las metas. Merton creía que los consumidores de droga están en esta categoría. Conformidad: los que se ajustan a los medios y a las metas del sistema. Rebelión: gente que niega metas y medios socialmente aprobados creando un nuevo sistema de metas y de medios aceptables. Una dificultad con la teoría de la tensión es que no explica por qué los niños de familias con ingresos bajos tendrían un mal desempeño educativo en un primer momento. Indicar el hecho de que mucho crimen juvenil no tiene una motivación económica. La teoría de la tensión no logra explicar el delito violento, el tipo de crimen juvenil que causa la mayor ansiedad al público.

Teoría de subculturas Se relaciona con la teoría de la tensión. La dificultad de la juventud para alcanzar objetivos y un estatus socialmente reconocido produce grupos de gente joven que forman subculturas delincuentes y desviadas del buen camino, que tienen sus propios valores y normas. Dentro de estos grupos el comportamiento criminal puede ser valorado realmente, aumentando el estatus de un joven.

La noción de subculturas delincuentes es relevante para los crímenes que no están motivados económicamente. Los miembros masculinos de las bandas pueden discutir para tener sus propios valores, tales como respeto por la habilidad para luchar y por el atrevimiento. Sin embargo no está claro por qué los hace diferentes de los jóvenes normales "no-violadores de la ley". Además no hay una explicación de porqué la gente incapaz de alcanzar metas socialmente reconocidas debe elegir necesariamente sustitutos criminales. Las teorías de subculturas también han sido criticadas por haber mantenido una distinción demasiado grande entre lo que es "normal" y lo que es un comportamiento "desviado".

Hay también dudas sobre si la gente joven rechaza conscientemente los valores generalmente aceptados.

Teoría de asociación diferenciada La teoría de la asociación diferenciada trata de los jóvenes en un contexto de grupo, y mira cómo la presión de los compañeros y la existencia de bandas puede conducir al crimen. Sugiere que los jóvenes son impulsados a cometer crímenes por compañeros delincuentes, de los que aprenden destrezas criminales.

Teoría del etiquetado

La teoría del etiquetado indica que una vez que han etiquetado a la gente joven como criminal, es más probable que delinca. La idea es que una vez que se ha etiquetado a un joven como diferente, este puede aceptar el papel y es más probable unirse a otros que han sido etiquetados del mismo modo. Los teóricos del etiquetado dicen que existe una mayor probabilidad que los niños masculinos de familias pobres sean etiquetados como diferentes, y esto se puede explicar parcialmente porque existen más delincuentes masculinos jóvenes de clase baja.

Teoría de la tríada oscura de la personalidad La teoría de la tríada oscura se centra en muestras de personas que reúnen rasgos de maquiavelismo, narcisismo y psicopatología a nivel subclínico. Estas muestras son más amplias que aquellas que reciben una supervisión de tipo clínico o de tipo forense, por lo que se detecta en estos últimos alguna patología clínica.

Las personas que no se encuentran bajo seguimiento clínico o forense, pueden considerarse no peligrosas; sin embargo, estos sujetos destacan por tener vínculos interpersonales en que dañan a la otra persona por su falta de empatía, sensibilidad o sentimiento de grandeza y superioridad.

En primer lugar, el narcisismo subclínico da lugar a la creación de un instrumento de evaluación denominado Inventario de Personalidad Narcisista (NPI). Las personas con narcisismo subclínico poseen grandiosidad, usan técnicas de manipulación en sus relaciones y se consideran cínicos aunque vulnerables.

En segundo lugar, la psicopatía subclínica se evalúa en gran medida utilizando el Self-Report Psycopathy (SRP-III) y el Inventario de Personalidad Psicopática (PPI). La psicopatía subclínica también se denomina secundaria porque está más relacionada con comportamientos antisociales y de tipo penal. Son personas poco amables, con escasa empatía y que no respetan el orden social ni las normas.

En cuanto al maquiavelismo, está presente de forma subclínica en personas con alta inteligencia emocional, que utiliza manipulación para satisfacer sus objetivos personales. Evolutivamente, los estudios explican que un factor directamente relacionado con el maquiavelismo es el desarrollo de un apego inseguro en la infancia, fruto de carencias en el cuidado maternal. Las personas maquiavélicas no tienen escrúpulos en utilizar su gran habilidad de manipulación emocional si con ello van a conseguir lograr éxito.

La actual teoría evolucionista (originaria de la Teoría de la Evolución de Darwin), podría ser de utilidad para detectar a personas en el espectro subclínico de la personalidad que a ojos de la sociedad parezcan inofensivos o 'normales'. Desde el punto evolucionista, las características que aseguran reproducción exitosa serían aquellas que se mantienen en el tiempo para asegurar la supervivencia de la especie.

Referencias

Perspectivas psicológicas de la delincuencia juvenil

Teoría del aprendizaje social Ronald Akers postula, desde el aprendizaje social, una teoría para explicar las conductas delictivas. Supera la teoría de Bandura (condicionamiento vicario), la teoría de Skinner (condicionamiento operante) y la teoría de la asociación diferencial de Sutherland: «La conducta antisocial se desarrolla sobre la base de una serie de procesos que incluyen el modelado o imitación de la conducta de otros, el refuerzo diferencial, y la evaluación que realizan los otros significativos de las conductas como buenas o malas». Son importantes los grupos del entorno por la significación que pueden adquirir para el individuo (grupos de pares o familia). Los grupos no solo son modelos de conducta sino además de catalogación y establecimiento de normas y valores. La conducta como producto final es el resultado de que se han encontrado más refuerzos que castigos al producirla comparada a su vez con otras conductas.

Teoría ecológica