Ixtlilxóchitl IIAlva Ixtlilxóchitl, 2008; 13 (Texcoco, c. 1505 – c. 1531), llamado en su tiempo don Fernando Cortés Ixtlixóchitl, fue un noble texcocano, hijo menor de Nezahualpilli, hermano de Cacamatzin, Coanácoch, Cuicuitzcatzin, Tecocoltzin, Ahuachpitzactzin y Ometochtzin (entre otros), y sobrino del Huey Tlatoani de Tenochtitlan, Moctezuma II.
Tras la derrota del ejército texcocano por las tropas españolas, la huida de la mayor parte de sus nobles y de la población, y la muerte o huida de sus hermanos mayores herederos al trono, Ixtlixóchitl fue nombrado señor de Texcoco por Hernán Cortés. Al ser en ese momento menor de edad, adoptó con mayor facilidad la doctrina cristiana,bajo la tutela de Antonio de Villa Real y el bachiller Escobar.
Por órdenes de Cortés, fue aislado de todo contacto con mexicas, bajo la vigilancia del soldado Pedro Sánchez Farfán, convirtiéndose así en uno de los principales aliados de Cortés durante la batalla de Tenochtitlan y en el fundador de una de las principales familias nobles de origen indígena que colaboraron con los conquistadores y accedieron a privilegios y propiedades durante el periodo colonial.
Fue bautizado como cristiano, con el nombre de Fernando Cortés, por ser ahijado de bautizo del conquistador extremeño. Fue tatarabuelo del escritor Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, nacido Fernando de Alva Cortés, quien tomó de él el apellido.
Biografía Su descendiente Fernando de Alva Ixtlilxóchitl escribe que nació en el mismo año que el rey Carlos I de España (1500), y también le atribuye una increíble precocidad, contándose que a los tres años asesinó a una nodriza y argumentó la justicia de su acción merced a la ley texcocana, y con doce llevó a cabo una violenta purga de consejeros que habían recomendado a su padre ejecutarlo por su peligrosidad. Con catorce había ganado renombre en las guerras contra Tlaxcala y Atlixco, de manera que, según su tataranieto,Diversos historiadores (como Pablo García Loaeza, Amber Brian, Bradley Benton o Peter Villella) han cuestionado la fiabilidad de Fernando de Alva Ixtlixóchitl, especialmente en lo relacionado con sus propios antepasados, ya que de Alva tenía fuertes intereses políticos personales, aspirando constantemente a cargos públicos, por lo que se pudo ver incentivado a exagerar aspectos con la intención de incrementar el prestigio de su familia, además de que el autor se basó, en gran parte, en meros relatos orales familiares. a la muerte de su padre, en 1515, ya era capitán de talla.
Rebelión A la muerte de Nezahualpilli en 1515, surgió una duda sobre cuál de sus hijos heredaría el trono, situación que el emperador mexica Moctezuma Xocoyotzin aprovechó para ordenar la subida al trono de Cacamatzin, un heredero favorable a los mexicas que tenía a Moctezuma por tío materno. Ixtlilxóchitl protestaría contra esta injerencia, afirmando que Moctezuma no tenía poder para adjudicar el trono y que sólo pretendía hacerse con el poder texcocano mediante un tlatoani títere. Al no tener éxito, se sublevó contra Texcoco y reunió un ejército de partidarios en la sierra de Metztitlán. Desde allí exigió la deposición de Cacamatzin y la devolución a Texcoco de ciertos territorios que los mexicas les habían arrebatado en el pasado, demandas que no fueron concedidas y que llevaron a la guerra.
thumb|right|150px|Ixtlilxóchitl II en el Lienzo de Tlaxcala. Ixtlilxóchitl invadió el norte del estado de Acolhuas y se hizo fuerte en Otumba, cuyo anterior gobernante cayó en combate en 1517. El mismo año, Moctezuma envió un ejército de Iztapalapa al mando de Xóchitl para someterles, pero Ixtlilxóchitl lo derrotó y quemó vivo a su comandante. Al verse incapaces de expulsarle de allí, Moctezuma y Cacamatzin se vieron obligados a firmar un tratado en el que Ixtlilxóchitl sería declarado dueño de sus nuevas tierras en el norte, mientras que su hermano permanecería en el trono, al tiempo que Coanácoch, un hermano mayor de Ixtlilxóchitl, gobernaría el sur. Sin embargo, el conflicto continuaría, ya que ninguno de los bandos había conseguido realmente el objetivo de establecer el control total del estado texcocano.
Este testimonio proviene de nuevo de Fernando de Alva, y podría ser una invención, o al menos una versión sesgada, para afirmar la legitimidad de su antepasado en detrimento de la de Cacamatzin. El hecho es que los tlatoque (reyes) de Tetzcoco venían siendo de madre tenochca desde el propio Nezahualcóyotl, lo que era un factor decisivo para que fueran los candidatos designados para la sucesión. Así, Nezahualpilli era también hijo de princesa tenochca, y por tanto no puede extrañar que de su matrimonio con otra princesa tenochca naciera el sucesor Cacamatzin: es cierto que la alianza con Tenochtitlan fue determinante en todos esos casos para la elección del sucesor en Tetzcoco, lo que no es cierto es que el caso de Cacamatzin, relegando a otros candidatos, fuera diferente a los anteriores.
Apoyo a Cortés Interesado por encontrar aliados en su guerra civil en contra de sus hermanos, el joven Ixtlixóchitl manifestó abierto apoyo a Cortés desde su primera entrada a Tlaxcala, en 1519, cuando trató de convencerlo de continuar el viaje a México por el camino de Otumba. Durante su estadía en Tenochtitlan en 1519 y 1520, Cortés detonó una crisis sucesoria en el gobierno de Texcoco al provocar la captura y posterior muerte del tlatoani Cacamatzin. En su lugar, Cortés nombró unilateralmente como tlatoani títere a Cuicuizcatl, también mancebo, mientras que al mismo tiempo, los electores acolhuas de Texcoco nombraron a Coanacochtzin como su tlatoani legítimo.
Después de la derrota castellana en la Noche Triste (junio de 1520), Según su descendiente Fernando de Alva, Ixtlilxóchitl participaría en la Batalla de Otumba asitiendo a los españoles, aunque se trata de unos hechos no mencionados en otras crónicas (especialmente la de Bernal Díaz del Castillo, que enfatiza que durante la batalla no contaban con más aliados nativos que los tlaxcaltecas que iban con ellos) Cuicuizcatl huyó de su cautiverio entre los españoles y se dirigió a Texcoco, pero los acolhuas, que ya habían investido a Coanacochtzin como tlatoani, lo acusaron de traición y lo ejecutaron. Simultáneamente, Cortés retuvo a Ixtlixóchitl y a dos de sus hermanos como prisioneros en Tlaxcala. Al ser Ixtlilxóchitl un «mancebo», Cortés vio en él la posibilidad de criarlo en la doctrina cristiana y aprovechar su posición en la línea sucesoria Texcocana para después conseguir un aliado que le facilitara el control de la población de Texcoco.
miniatura|El bautizo de Ixtlilxochitl, de José Vivar y Valderrama, . Al ser bautizado toma el nombre y apellido del conquistador. En enero de 1521, cuando Cortés invadió Texcoco, Coanacochtzin huyó a Tenochtitlan, junto con su gente. Cortés impuso entonces como gobernante a Ixtlilxóchitl, que se desempeñó como general de una facción texcocana durante el asedio de Tenochtitlan.
Los dos medios hermanos se convirtieron al cristianismo, el segundo de ellos siendo bautizado con el nombre de Fernando Cortés Ixtlilxóchitl. Posteriormente, con la muerte de Cuicuizcatzin justo antes de la caída de Tenochtitlan, Ixtlilxóchitl fue nombrado tlatoani de Texcoco por Cortés.
Etapa como tlatoani y muerte Tras la caída de Tenochtitlan, colaboró con Cortés en la construcción de la capital del virreinato sobre sus ruinas. Cortés lo nombró tlatoani de Texcoco. Durante su gobierno, Ixtlilxóchitl amenazó con la muerte al pueblo de Texcoco, incluyendo a su madre Yacotzin, si no se convertían al cristianismo.León-Portilla, 2009; XXV Él mismo fallecería de una enfermedad en 1531, después de una corta carrera militar con Cortés para afianzar y ampliar sus respectivos dominios. Aparentemente, la segunda habría sido causa de la primera, ya que habría contraído su dolencia en una breve estancia en la prisión franciscana de Ciudad de México, donde, a pesar de su apoyo por parte de Cortés, se le habría juzgado por las quejas de los caciques de Acolhuas a los que acababa de despojar de sus tierras.
A su muerte,tres de sus hermanos lo sucedieron consecutivamente en el gobierno local de Texcoco: Jorge Yoyontzin, Pedro Tlahuehuetzquintzin y Carlos Ometochtzin, siendo este el más famoso por haber sido perseguido y quemado en la hoguera por la Santa Inquisición (dirigida entonces por el obispo Juan de Zumárraga), bajo acusación de idolatría.
En las fuentes Bernal Díaz del Castillo da incorrectamente su nombre cristiano como Carlos, a todas luces confundiéndolo con Cuicuizcatzin, que sí adoptó ese nombre, y al que Díaz precisamente llama Hernando. La confusión se acrecienta porque otro de los hijos de Nezahaulpili, Ahuachpitzactzin (quien es confundido a veces con otro hijo, Carlos Ometochtzin), también fue llamado Carlos.Bradley Benton, The Lords of Tetzcoco, Cambridge University Press, ISBN 9781107190580 p.31-34
En Historia de la Nación Chichimeca, es referido en los siguientes términos:
Notas
Referencias
Bibliografía
Categoría:Personas de Texcoco Categoría:Historia colonial de México Categoría:Fallecidos en año desconocido Categoría:Nahuas Categoría:Indios auxiliares de España