thumb|300px|derecha|El modelo atómico de Bohr sobre la base de la llamada teoría atómica, establece una analogía entre el átomo y el sistema solar. thumb|derecha|300px|En muchas culturas el Sol es una analogía de Dios, pues ilumina.
Una analogía (del griego αναλογíα, ana ‘reiteración o comparación’ y logos ‘estudio’) es una comparación o relación entre varias cosas, razones o conceptos; comparar o relacionar dos o más seres u objetos a través de la razón; señalando características generales y particulares comunes que permiten justificar la existencia de una propiedad en uno, a partir de la existencia de dicha propiedad en los otros.
En el aspecto lógico, permite comparar un objeto con otros, en sus semejanzas y en sus diferencias.Véase concepto Una analogía permite la deducción de un término desconocido a partir del análisis de la relación que se establece entre dos términos desconocidos.
La analogía es una mezcla entre razonamiento inductivo y deductivo. A pesar de que la analogía se considera inductiva por el hecho de generalizar, va más allá de la inducción porque no se limita a observar y generalizar patrones, sino que también identifica y aprovecha similitudes estructurales entre diferentes situaciones o conceptos. Mientras que la inducción puede llevar a conclusiones generales a partir de la observación de múltiples casos, la analogía proporciona una herramienta poderosa para inferir propiedades o comportamientos de un caso desconocido basándose en su similitud con un caso conocido.
Por ejemplo, si conocemos el funcionamiento de un sistema solar (con planetas orbitando una estrella), podemos usar la analogía para entender otros sistemas estelares, incluso sin tener observaciones detalladas de cada uno. Así, la analogía permite avanzar en el conocimiento y la comprensión al aplicar conocimientos previos a nuevas situaciones de manera creativa y extrapolativa.
Nos permite intentar representar un pensamiento o experiencia respecto a un objeto a través de una comparación de distintas dinámicas o situaciones; dando a entender que estas comparten similitudes.
Uso en distintos campos
En la psicología del aprendizaje por experiencia, la imitación convertida en reglas de conducta supone la confianza inductiva de que actuando de la misma forma en situaciones análogas se obtendrá el mismo resultado, si este es satisfactorio.
En Sociología el proceso de endoculturación consiste en la valoración de situaciones análogas para establecer la moral y las reglas de conducta en la aceptación de los roles y normas sociales. La propaganda y la moda explotan enormemente la tendencia a la imitación generando modelos a los que compararse uno mismo, como garantía del éxito y la estima social.
La artesanía y la técnica encuentran su fundamento en que, actuando de la misma forma, en situaciones análogas, siguiendo las mismas reglas, la acción alcanzará como resultado el fin que se busca.
En la Lingüística la analogía se percibe como una tendencia regularizadora en las lenguas naturales opuesta a otra irregularizadora denominada anomalía. En cuanto a cuál sea la tendencia dominante, dos escuelas antiguas de gramáticos ha sostenido puntos de vista opuestos al respecto. Ambas aparecen ya formuladas en el De lingua latina del romano Marco Terencio Varrón (librosVIII, IX y X). La analogía se aplica al problema de las variaciones semánticas y variaciones etimológicas, al uso de las palabras o al sentido del discurso: las figuras retóricas de la comparación, la alegoría y la metáfora son las figuras a las que la analogía da sentido.
En Derecho, la analogía constituye el fundamento de poder considerar casos semejantes mediante una cuidadosa comparación. Tal es el fundamento de la jurisprudencia. En esta ciencia, la analogía sirve tanto como criterio interpretativo de las normas y contratos vigentes, como para llenar los vacíos jurídicos o lagunas legales que pueden aparecer en el sistema jurídico.
Como el derecho en muchas ocasiones utiliza frases con estructuras lingüísticas complicadas, las analogías ayudan a simplificar argumentos y hacer más sencilla una descripción de hechos, y relacionarlos con la aplicación de la ley.
En Filosofía se destaca la importancia de la analogía, no tanto como modo de argumentación, sino como característica de los términos con los que se construye el discurso. En este sentido se distinguen, en la filosofía tradicional, dos modos de analogía: de atribución y de proporcionalidad; siendo utilizadas estas distinciones para precisar el modo en que es posible para el hombre el conocimiento de Dios. La filosofía actual considera el problema de la analogía ligado a lo lógico y lingüístico y como fundamentación en la epistemología y filosofía de la ciencia.
En biología se dice que dos caracteres son análogos si cumplen funciones parecidas por medios semejantes, a pesar de que podrían tener un origen evolutivo diferente.
El sentido de la analogía a lo largo de la historia de la filosofía Los matemáticos antiguos en Mesopotamia y los egipcios utilizaron la analogía en sus cálculos.Historia de la Ciencia, op. Cit. Vol. I, p. 51. De hecho la unidad de medida ya es en sí misma el establecimiento de una analogía, pues no es otra cosa que establecer la proporción por comparación de un objeto material en relación a una cantidad fijada de antemano como unidad.
Los matemáticos griegos entendieron la analogía como proporción o razón de proporcionalidad en el sentido en que hoy hablamos de proporciones y razones en matemáticas. Diccionario de Filosofía, op. cit. 'Analogía'.
Fue Platón quien dio a esta noción un carácter de trascendencia que ha llenado páginas en la filosofía y el lenguaje.Platón. República 508; Timeo 31B – 32A.
Si bien Platón introdujo esta noción de analogía comparando la «Idea del Bien» con el Sol,La República. Libro VII. el estudio más detallado de la noción lógica lo hizo Aristóteles al considerar la analogía del ente.Metafísica, ,2; 1003d 33).
Los escolásticos, ya en la Edad Media, aplicaron la doctrina aristotélica a la tradición neoplatónica cristiana, deteniéndose en el uso de los términos. San Buenaventura distinguió entre analogía y univocidad y los escolásticos posteriores siguiendo su doctrina distinguieron entre un hablar unívoco y modo de hablar análogo. Tomás de Aquino argumentó sobre la analogía para la demostración de la existencia de Dios como Causa Primera, Primer Motor de Aristóteles (Esse Subsistens), y la trascendencia de Dios entendida como Ser-de-esencia, Idea del Bien (Esse), según la tradición platónica, concibiendo a Dios como Ipsum Esse Subsistens, cuyo contenido se predica analógicamente de los demás entes por participación, entendidos estos como criaturas.quinque viae
En la medida en que el pensamiento y el lenguaje han ido encontrando la fuente de su propia fundamentación al margen de la metafísica, a partir de la Edad Moderna, la analogía ha ido perdiendo sentido ontológico, acentuándose su sentido e importancia en cuanto al uso del lenguaje y su aplicación lógica en los razonamientos.
La analogía en la creación y modificación del lenguaje
En Lingüística se llama analogía la acción que determina creaciones del habla conforme a modelos preexistentes. Así se explican los cambios sufridos por determinadas formas, bajo la influencia de las semejanzas asociadas en la mente de los hablantes.Gran Enciclopedia Larousse, 10 vol. Tomo I, Analogía. Ling. p. 446.
Analogía semántica La analogía semántica es un fenómeno que se produce por la tendencia a asociar una palabra a un significado análogo. Un ejemplo lo constituye el término artístico "miniatura", que proviene del italiano miniatura y significa literalmente 'pintura de pequeñas dimensiones, realizada generalmente sobre vitela u otra superficie delicada', aunque, por etimología popular, ha generalizado su significado, y hoy día designa cualquier objeto de reducidas dimensiones.Enciclopedia Universal Micronet S. A. 1995-2006.
Analogía léxica La analogía léxica es el fenómeno que se produce por la ayuda de la tendencia a asociar a cada palabra un sentido determinado. Se denomina también paretimología o atracción paronímica.Lázaro Carreter, F.: Dicc. de térm. filológ., pp. 175-176. Esta creación de significado se manifiesta, en general, o bien por trastrueque semántico o bien por adaptación fonética de la palabra.Walter von Wartburg, Dictionnaire étymologique de la langue française (Diccionario etimológico de la lengua francesa), 2004. ISBN 978-2-13-054426-5 Es el recurso más común en la etimología popular. Así, por ejemplo, Sebastián de Covarrubias: … Díjose albufera, según algunos, de bufido, porque con el soplo del recio viento en la mar arroja de sí con ímpetu el agua y la echa fuera de los límites ordinarios de sus riberas;.* Covarrubias Horozco, Sebastián de. (2006). Tesoro de la lengua castellana o española. Edición integral e ilustrada de Ignacio Arellano y Rafael Zafra. Madrid/Frankfurt: Universidad de Navarra/Iberoamericana/Vervuert. LXVI + 1639 po. + 1 DVD. ISBN 84-8489-074-0. Voz: Albufera, p. 86.
La analogía en el uso del lenguaje
El uso concreto del lenguaje produce en el significado de las palabras o en el sentido del discurso en su referencia a la realidad, problemas de muy diversa índole. En el tema que nos ocupa ponemos la atención en que la misma palabra o discurso puede adquirir diversos significados o sentidos según un uso determinado.
Se hacen necesarias varias distinciones:
Univocidad, equivocidad y anfibología
Hay univocidad cuando la palabra o el discurso tienen un significado determinado en su referencia a la realidad y el uso concreto que se hace del lenguaje, responde a dicho significado.
La palabra mesa, usada unívocamente, viene a significar lo que todos entendemos como tal. Pero por analogía hablamos de una mesa de negociación o una mesa redonda o mesa petitoria, donde el significante mantiene su significado propio pero como soporte del adjetivo que realmente aporta el sentido de la expresión.
En cambio en el equívoco y la anfibología de la palabra o expresión referente a una "presa" solamente por el contexto podremos establecer si se refiere a una mujer en la cárcel, al objeto de una cacería o a un embalse de agua. Cuando alguien está sujeto, “apresado” o condicionado por determinadas cosas o circunstancias hace un uso del lenguaje cuyo sentido depende de dichas condiciones o circunstancias. Se juega con la equivocidad que ofrece la analogía de palabras, y la anfibología de las expresiones y situaciones de forma retórica, sin necesidad de mentir o decir falsedad plena.
El discurso de un político en vísperas de elecciones adquiere un sentido “electoralista” y fuera de ese contexto no tiene el mismo sentido. Ocurre lo mismo con el uso del lenguaje en la propaganda.
El discurso de la ciencia pretende tener una referencia unívoca mediante un proceso de formalización del lenguaje, para evitar toda equivocidad.
La equivocidad y la anfibología es el recurso retórico de la ironía y el “doble sentido”, así como del chiste.
¿Cómo quieres que vaya de noche a verte, si el perro de tu padre sale a morderme?
Analogía propiamente dicha
Es aquella palabra o discurso en sí que es unívoco pero es usado de tal manera que, conservando el significado propio, en el uso análogo adquiere un significado o sentido figurado en relación con el significado propio como término de comparación. En las analogías se conserva el sentido, la relación de significantes, no los significados.
Homología
Se produce homología cuando dos cosas o casos diferentes, aun siendo estructuralmente semejantes poseen funciones diferentes. En Biología, la evolución convergente, es la evolución independiente de características similares en especies de diferentes linajes. La evolución convergente crea estructuras análogas que tienen una forma o función similar pero que no estaban presentes en el último antepasado común de esos grupos.