Martín López Oroz fue un boxeador profesional español que nació en Zaragoza el día 10 de julio de 1911. Fue hijo de Gregorio López Rigal y María Oroz Carnicer.
Sus padres se trasladaron a Barcelona dejando a Martín al cuidado de sus abuelos maternos, los cuales vivían Castejón de Valdejasa , Zaragoza.
En Barcelona, María Oroz y sus dos hijos, Paquita y Martín, vivían en la calle Carders, n.º 6, en el Barrio de la Ribera (casco antiguo, zona Born).
Martín pasaba el día en la calle, como era costumbre en la época y conoció a otros jóvenes que practicaban el Boxeo, y pronto quiso participar.
Fue Campeón de España de Boxeo, categoría Wélter, los años 1932, 1933 y 1934.
Inicios en el boxeo Ayudado por Segundo Bartos, que posteriormente sería uno de los grandes pesos plumas españoles, y gran amigo suyo, en el año 1.926 lo introdujo en la S.D.B La Flora (calle Nápoles de Barcelona), que en el año 1.927 cambió de nombre a Poblet Boxing Club.(Calle Sicilia, 284)
Comenzó haciendo el Peso mosca, con un peso aproximado de 47 Kilos.
A finales de 1.926 o a principios de 1.927, Martín Oroz cambió de gimnasio y se fue al Palace Sporting Barcelona Club, (Plaza del Teatro, 2) que pasó al Peso pluma y rápidamente escala el Peso ligero
El 13 de abril de 1927, es la primera aparición en la prensa escrita de la época con el nombre de Martín Oroz, omitiendo el primer apellido López.
En el Olympia, y en la categoría pluma se enfrentó a Juan Tormo, y efectuaron cuatro asaltos de dura pelea, y en la que Oroz tuvo ocasión de probar la dureza del “punch” de Tormo quien lo mandó al tapiz por nueve segundos en el tercer asalto. Oroz hacia su primera presentación en este combate, y por lo tanto se mostró algo desconocedor del manejo de los guantes a fondo. De todos modos ante la dureza de Tormo se defendió lo mejor que pudo de los ataques de éste, sobre todo en los momentos de peligro. La victoria se la llevó Tormo entre nutridos aplausos.
Dos semanas después se enfrenta a Sánchez y lo ganó por K.O. al tercer «round»
Después de dicho combate el Mundo Deportivo manifestaba “Oroz, al que ya podríamos llamar la revelación de ésta temporada, pues solo en dos combates ha logrado destacarse del pelotón anónimo…”
El 11 de junio del mismo año, Oroz, tras cuatro disputados asaltos, vence por la decisión por puntos en lucha con Martínez Fort.
A finales del mes de junio, en el siguiente combate, Oroz, que a grandes pasos corre hacia el campeonato, batiendo a cuantos adversarios se le enfrentan, se opuso a Alberni que le superaba en peso y envergadura a Oroz, le dominó en los primeros asaltos, pero el pequeño “poulain”, tuvo un formidable final, imponiéndose netamente y logrando el mach nulo. El público creía que Oroz había triunfado.
Etapa Peso ligero El día 18 de julio de 1927 en el periódico el Mundo Deportivo, vuelve a hacer referencia a su evolución; “Oroz, ese muchacho noblote y batallador, como buen baturro, que a cada combate aparece más destacado de sus compañeros de división y que no hace mucho debutó como gallo, ya dentro del peso ligero va a sostener una durísima batalla, pues su adversario es el batallador y duro Pérez, ese notable peso ligero que en nuestro ring hemos visto vencer a hombres de la división superior.”
Ese fue su primer combate en la categoría del Peso ligero y se esperaba ser la pelea más dura de su vida contra Pérez, el notable liguero que más se había distinguido en las últimas veladas y el más eficaz de los sparring-partners de Luis Rayo.
Este combate, entre los aficionados se siguió con entusiasmo. Pérez se impuso a Oroz durante los dos primeros asaltos y llegó a tenerle francamente apurado; luego, Oroz reaccionó y terminó a todo tren sin que el esfuerzo final bastara para evitarle la derrota. La decisión quizás fue justa pero el público la protestó.
En agosto en el local del Nuevo Mundo del Paralelo en los combates preliminares en cuatro asaltos, destacó el combate Oroz-Trallero. Venció Martín por puntos, después de mostrarse mejor y más correcto.
Oroz en franco progreso, en el siguiente combate, consiguió vencer por puntos a Huguet. Oroz realizó un buen trabajo, especialmente de izquierda; mostrase asimismo muy voluntarioso y mereció buenos "aplausos por su excelente actuación”.
A los pocos días, Oroz batió netamente a Judé, que ni era de su clase ni de su peso. Posteriormente se enfrenta a Juvé, otro de los pesos ligeros que con más firmeza se había destacado en las últimas veladas. El aragonés Oroz, ya estaba conceptuado como uno de los mejores aspirantes de la categoría. Tras cuatro asaltos a buen tren Oroz fue declarado vencedor de Juvé.
El 5 de enero de 1928 se celebra el Torneo del Peso Ligero de Cataluña en Barcelona. Entre los aficionados Oroz es el favorito de esta interesante prueba. El torneo del peso ligero dio lugar a un total de siete combates, cuatro de eliminatorias, dos de semifinales y el de la final.
Oroz-Aracil. Una reñidísima pelea, disputada a gran tren, y que quizá fue el mejor combate del torneo. En el último asalto, Aracil pasó momentos de verdadero apuro, y gracias a su gran voluntad terminó en pie el combate.
En semifinales, Oroz-Correa. El primero venció por escaso margen; pareció que reservara fuerzas para la final. “No fue un mal combate pero sí un encuentro que no pasó de regularcillo”
En la final del torneo del peso ligero quedó vencedor el que ya de antemano se esperaba lo sería: Oroz. El encuentro Oroz-Alberni, resultó un buen combate; Oroz consiguió vencer fácilmente, debida a que supo imponer el sistema de combate que más le favorecía, dada la forma de pelear de Alberni. Oroz impuso el combate corto, con frecuentes cuerpo a cuerpo, y Alberni sólo era peligroso en la lucha a distancia debido a que poseía un golpe de regular contundencia.
En febrero de 1928, Oroz y Arpal hicieron match nulo después de seis asaltos de juego embarullado, cuyo principal causante fue Arpal, se pegaron de lo lindo y cogieron a más y mejor. El resultado fue una pelea embarullada que no gustó. Oroz fue al suelo por ocho en cuarto asalto, al final recobró el terreno perdido y consiguió arrancar un match nulo que se le presentaba difícil.
El 15 de marzo de 1928, a seis asaltos, Oroz venció a Chamorro, hombre de gran rudeza de procedimientos pues une a una combatividad asombrosa dotes de gran encajador, cuyo golpe supo eludir su vencedor el cual ejerció acentuado dominio. La poca habilidad de Oroz impidió que tal vez el combate terminara antes, ya que Chamorro acusó su punto flaco en la región epigástrica (epigastrio) sin que aquel acertara a propinar el golpe definitivo. Chamorro fue netamente dominado, terminando el combate en franca dificultad ante la avalancha de golpes con que le “obsequiaba”, su contrincante que fue declarado vencedor por puntos.
El 4 de abril, Oroz vence a Moreno (Ligero) por puntos en seis asaltos. (El Imparcial)
A final del mismo mes se enfrenta a Torelló. Empezaron un combate regular en que la juventud y el entusiasmo de Oroz amenazaban dominar los conocimientos del bregado y ducho Torelló. En el cuarto asalto tuvo la desgracia, Oroz, la desgracia de propinar un cabezazo a Torelló. La incorrección fue apreciada por los jueces que se reservaron la decisión hasta conocer el dictamen médico. Este, al ratificar la existencia del golpe que impedía la prosecución de la lucha, motivo la descalificación de Oroz.
En el mes de mayo del mismo año, duro y disputado fue el combate que libraron Ramírez y Oroz, resultó una misma cosa desde el principio hasta el fin, cuerpo a cuerpo, algo de media distancia, pero pese a que se castigaron bastante, no llegó a entusiasmar al respetable, no por falta de dureza, sino por escasez de variedad en al pelear de ambos. Oroz fue justamente declarado vencedor por puntos.
En julio, el combate desquite, la revancha entre Oroz y Alberni, ambos finalistas del torneo del peso ligero. El combate, tuvo el mismo final que el celebrado con motivo del citado torneo: una neta victoria de Oroz, en el que cada día se apreciaban mayores progresos. Oroz, realizó un duro y excelente trabajo al cuerpo, que «mareó» verdaderamente a Alberni, que, a última hora, ya no sabía cómo evitar el tenaz golpe al estómago que le propinaba su adversario. El combate se desarrolló en un continuo cuerpo a cuerpo, pocas veces cambiado por lucha a distancia. Oroz y Alberni no fue un cuerpo a cuerpo vulgar de los que aburren, sino que interesante hasta el extremo de entusiasmar a la concurrencia.
El 19 de agosto, Oroz venció por puntos a Chamorro en Vigo.
Octubre de 1928. El campeón de España amateur, Sans, que en los juegos Olímpicos de Ámsterdam fue declarado vencido ante el que fue campeón del mundo Orlandi. Sans fue batido por Oroz. Eran muchos los ocho asaltos para un ex-amateur y era mucho contrincante Oroz para un debutante como profesional. Sans mostró condiciones y, aún, en la primera parte se mostró al igual, por lo menos de un adversario a quien tocó limpio, fuerte y preciso en la mandíbula, por dos veces, haciendo que acusara el golpe, pero luego fue disminuyendo el tren, fue acentuándose el dominio de Oroz y aun cuando Sans se defendía bien y llegó al límite la ventaja que consiguió aquel fue justa y le dio merecidamente la victoria. Oroz causó una buena impresión, también Sans.
Noviembre de 1928, en ocho asaltos Martín Oroz, el púgil aragonés fue enfrentado al Vasco Solinis. Era un encuentro de gran interés y dura prueba para Oroz, que sería enfrentado al vasco Solinis, púgil de gran experiencia y notable esgrima, que había boxeado con los mejores. Solinis-Oroz, estos fueron los protagonistas de una magna pelea. Dos muchachos altos, fuertes, con unos gramos tan solo de diferencia en el peso: 61’l00 kg., para Oroz y 60’300 kg, para Solinis. Ocho asaltos de lucha titánica, llevada a tren fortísimo y con una variedad y limpieza en los golpes, indescriptibles. Oroz por puntos triunfo netamente del vasco Solinis. Triunfó el mejor: el hombre más rápido, acaso no el más fuerte, pero si el más veloz. Y ésta velocidad metida en una mano izquierda, y gobernada serenamente como lo hizo Oroz, no podía fallar, era la mejor arma.
Diciembre de 1928, Oroz-Pérez, para el campeonato catalán de los ligeros. El más duro obstáculo que indudablemente hallaba Oroz en este combate era la distancia, pues por vez primera Oroz iba a ser puesto a prueba en diez asaltos, distancia ya medida por el campeón de Cataluña. Martín Oroz en un combate emocionante batió, por escaso margen a Pérez y fue proclamado campeón de Cataluña de los ligeros.
“Hay hombres que nacen para campeones. Luego el camino podrá, o no, torcerse, pero sus primeros pasos han sido calcados en los de las grandes figuras que les precedieron, y su figura, su estilo, ese algo que anima a los que parecen predestinados a los primeros lugares, predispone en su favor. Martín Oroz, el nuevo campeón de Cataluña, es uno de esos favoritos de la fortuna. Nació así. Es la confirmación del aforismo atlético francés que dice “On nait champion”. Oroz nació campeón. Ojala no se tuerza en el camino emprendido y podamos señalar en él, dentro de breve tiempo, a la gran figura de nuestros rings.” Mundo Deportivo
Enero de 1929, Su adversario será Jack Contray, un negro de clase que en Valencia había cosechado abundantes triunfos algunos de ellos por nocaut.
En esa velada Martín Oroz, efectuaba su primer combate, como campeón de Cataluña, encontrando en ocho asaltos al negro americano Jack Contray púgil duro y experimentado. La pelea entretenida y a veces interesante, libraron Oroz y el negro Jack Contray. El púgil de color, sin ser nada extraordinario, podía considerarse como una discreta medianía. Oroz lo batió sin discusión, pero en algunos momentos se encontró con severa réplica.