Chile: Manejo de recursos hídricos100px|Bandera de ChileUso de agua superficial y subterránea por sector (2017)Agricultura 88%Saneamiento 6,3% Minería 3,8% Generación Eléctrica 0,6% Industrial 0,6% Pecuario 0,4%Total de recursos hídricos renovables (2007) 922.000 millones de metros cúbicos(mil millones de metros cúbicos = billon of cubic meters, BCM)Aguas superficiales producidas internamente (2007)Las aguas superficiales producidas internamente incluyen el flujo medio anual de los ríos generados a partir de precipitaciones endógenas y el flujo base generado por los acuíferos. Los recursos de aguas superficiales se suelen computar midiendo o evaluando el promedio anual del flujo total de los ríos que se encuentran en un país a largo plazo. 884 BCM al añoRecarga de agua subterránea (2007)La recarga de agua subterránea es el volumen total de agua que entra en los acuíferos dentro de las fronteras de un país procedente de las precipitaciones y el flujo de agua superficial.140 BCM al añoSuperposición de agua superficial y subterránea (2007)La superposición es el volumen de recursos hídricos superficiales y subterráneos. Al calcular los recursos hídricos renovables internos, ésta se resta para evitar un doble cómputo. Hay dos tipos de intercambio que generan superposición: la contribución de los acuíferos al flujo superficial y la recarga de los acuíferos por escorrentía superficial. En los países áridos y semiáridos, los flujos de agua superficial recargan el agua subterránea por infiltración a través del suelo durante las inundaciones. 140 BCM al añoRecursos hídricos renovables per cápitaLos recursos hídricos renovables per cápita se calculan utilizando los datos de recursos hídricos naturales renovables medios a largo plazo estimados en 2000 y los datos de la población nacional de 2002. Los recursos hídricos renovables reales son la suma de los recursos hídricos renovables internos y el flujo natural originado fuera del país.44.495 metros cúbicos al añoExtensión del territorio756.630 km²Superficie agrícola(% del territorio) 3,06%Extracción total de agua per cápita 796 m³ al añoSuperficie equipada para riego(% del suelo agrícola) 82,7%Superficie de regadío equipada1,9 millones de haSistemas de riego Riego de superficie1,81 millones de haRiego por aspersión 30.500 haRiego localizado 62.200 haHumedales incluidos en la lista de Ramsar (1986)159.154 haCapacidad de las represas 4,66 BCMGeneración hidroeléctrica (%)40% El manejo de recursos hídricos en Chile es el marco legal y político en que se gestionan los recursos hídricos. Desde 1981, con la promulgación del código de aguas, los mecanismos del libre mercado se convirtieron en la filosofía económica para el manejo de recursos hídricos, incluidos el desarrollo de los mercados de agua y los permisos de agua negociables. En 2005, se aprobó una reforma fundamental del Código de Aguas de 1981 para abordar los problemas de equidad social y protección medioambiental. El manejo de recursos hídricos en Chile se reparte entre el sector privado, que proporciona inversión para la infraestructura y la distribución, y los organismos, que proporcionan supervisión reguladora, mantienen los registros y emiten derechos sobre el agua. Chile está negociando la formalización de acuerdos con Bolivia y Argentina para manejar los recursos compartidos y los proyectos de almacenamiento de agua. Chile también recibe apoyo para proyectos de recursos hídricos con 150 millones US$ en préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.
Calidad del agua Chile dispone de un agua de bastante buena calidad y se conoce por sus extraordinarios sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento. La Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) estableció el objetivo de tratar el 95% de las aguas residuales para 2010. La contaminación de fuentes puntuales de efluentes mineros y la escorrentía agrícola de fuentes no puntuales son un problema, al igual que las descargas de agua sin tratar en los lagos, ríos y acuíferos. Chile ha mejorado en esta área desde la declaración de 1980 para 'vivir en un medio ambiente sin contaminación'.
Necesidad de mejorar y desarrollar las tecnologías y el manejo del riego Chile ha aumentado las exportaciones de frutas y vino, para lo cual es necesario mejorar y desarrollar las tecnologías y el manejo del riego. Los futuros proyectos hidroeléctricos en el río Baker están en fase de planificación y deberían ayudar a Chile a hacer frente a las demandas de energía. Los proyectos hidroeléctricos generan el 40% de la electricidad de Chile. Las minas de cobre son una de la mayores contribuciones al PIB de Chile y necesitan grandes volúmenes de agua; por lo tanto, se crea un conflicto entre los usos domésticos y las necesidades para satisfacer las demandas de exportación de cobre y fruta. Existen muchos glaciares en Chile y el cambio climático está aumentando la tasa de deshielo. Debido a que el deshielo continúa, los expertos concuerdan en que la energía hidroeléctrica, el riego y el abastecimiento de agua para el consumo humano pueden disminuir.
Manejo de los recursos hídricos
Historia del manejo de los recursos hídricos En 1855, el Código Civil chileno comenzó a conceder licencias a las partes privadas para el uso exclusivo del agua. Casi cien años más tarde, Chile aprobó el Código de Aguas de 1951, mediante el que se creó un sistema de administración de derechos sobre el agua muy similar al implementado en el oeste de Estados Unidos, según el cual el gobierno concedía derechos provisionales sobre el agua que se convertirían en derechos de propiedad protegidos después de su uso. En 1967, se promulgó un nuevo código de aguas con el fin de sustituir al de 1951, que formaba parte de la reforma agraria. El Código de Aguas de 1967 se destinó a otorgar poderes a los propietarios de tierras para que pudieran recibir agua e intentó redistribuir el agua como un componente de la estrategia de los gobiernos de reformar la política agraria. El Código de Aguas de 1967 fortaleció el control gubernamental sobre el agua y permitió la redistribución de los grandes estados y la expropiación de tierras y derechos sobre el agua que se iban a reasignar, sin conceder ninguna indemnización a los anteriores titulares. La tierra expropiada antes de 1974 se dividió en pequeñas explotaciones agrícolas y se concedieron derechos sobre la tierra y el agua a los ocupantes actuales, incluidos unos 48.000 pequeños agricultores. En parte debido a estas reformas, en parte por una situación económica desfavorable, en 1973 se produjo el golpe militar que depuso al Presidente Allende. El régimen militar del dictador Augusto Pinochet comenzó a adoptar políticas económicas de libre mercado y, en 1980, se aprobó una nueva constitución. No hubo que esperar mucho para la llegada del Código de Aguas de 1981.
Modelo de manejo de recursos hídricos en Chile y Código de Aguas de 1981 Respaldado por la Constitución chilena de 1980, el Código de Aguas de 1981 estableció el marco que debía seguirse para asignar y manejar los recursos hídricos en Chile. Conocido a nivel internacional como el "modelo chileno", la experiencia chilena en el manejo de recursos hídricos se caracteriza por su uso de las fuerzas del libre mercado y los mercados de agua para reasignar el agua a usos de alto valor. Aunque en Chile existían derechos privados sobre el agua antes de 1981, los códigos de aguas previos restringían la creación y el funcionamiento de un mercado de agua eficiente. Mientras se elaboraba el borrador del Código de Aguas entre finales de los años 70 y principios de los 80, el gobierno se preocupó por los problemas de riego y de la agricultura. Los artífices del Código de Aguas de 1981 intentaron ser eficientes en la reasignación del agua dentro de los mercados agrícola y de riego. Como afirmó Hernán Buchi, exministro de Hacienda de Chile (1985–1989), “el objetivo de la acción gubernamental en este campo era crear sólidos derechos de uso del agua para facilitar el correcto funcionamiento del mercado como mecanismo de asignación”.
En su libro sobre el derecho de aguas chileno, "The Siren Song" (Canto de sirenas), Carl. J. Bauer ofrece una crítica equilibrada del modelo chileno con sus aspectos positivos y las áreas en las que el modelo no ha funcionado tan bien. Entre algunos de los problemas se encuentran: la protección ambiental, el manejo de las cuencas fluviales, el interés público, la equidad social, la coordinación de usos múltiples y resolución de conflictos por el agua". Además, Bauer escribe que el marco legal e institucional ya no es capaz de hacer frente a los problemas relacionados con el modelo. El autor prosigue para afirmar que "el marco actual se caracteriza por una combinación de elementos que se reafirman entre sí para mantener el statu quo: derechos económicos privados sólidos y ampliamente definidos, autoridad reguladora muy limitada y un poder judicial poderoso pero errático, sin experiencia en asuntos de políticas públicas y con una visión estrecha y formalista del derecho".
Con el apoyo de los economistas del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo y la oposición de los defensores del comando y control, el modelo chileno ha sido estudiado y documentado extensamente por sus métodos innovadores a la par que controvertidos. El Código de Aguas de 1981 marcó el inicio para Chile de un entorno de reglamentación fundamentado en el manejo de los recursos hídricos basado en el libre mercado y alejado de los métodos de comando y control que fallaron antes de 1981 para asignar de forma eficaz los recursos hídricos y obtener ganancias económicas. Bauer propuso que, junto con la Constitución de 1980, el Código de Aguas de 1981 ha logrado alcanzar con éxito muchas de sus prioridades iniciales, especialmente aquellas que fortalecen los derechos de propiedad privada. De acuerdo con Bauer, las prioridades iniciales del modelo chileno incluyen, entre otras, las siguientes: " seguridad de los derechos de propiedad privada para fomentar la inversión privada en el uso del agua y la infraestructura hídrica, lo que permitiría nuevas explotaciones mineras en el norte de Chile y la plantación de frutas y verduras de alto valor para la exportación. Regulación gubernamental muy limitada con respecto al uso y el manejo del agua. Libertad de comercio de los derechos sobre el agua para permitir la reasignación de recursos hídricos de un uso de bajo valor a un uso de alto valor allí donde los costos de transacción sean bajos y el agua, escasa. Autonomía del gobierno de las asociaciones privadas de usuarios de los canales. Esto ha alentado a las organizaciones a mejorar su capacidad administrativa y técnica. Estas asociaciones operan principalmente en el sector agrícola. Creación de derechos sobre el agua no destinada al consumo para fomentar el desarrollo de la energía hidroeléctrica".
Como se resume a continuación, la distribución de poderes y la división de responsabilidades son el sello distintivo del Código de Aguas de 1981:
El poder ejecutivo del gobierno es el encargado de planificar, regular y promocionar el uso adecuado de toda el agua.
Las partes privadas tienen mayor potencial para invertir en los usos doméstico y agrícola del agua, así como en el mantenimiento del sistema de abastecimiento de agua, y desempeñan un papel importante en el manejo del abastecimiento de agua y el saneamiento.
En el Ministerio de Obras Públicas, la Dirección General de Aguas lleva a cabo todas las mediciones e investigaciones y está autorizada a conceder derechos de uso del agua.
El Registro de Aguas bajo la Dirección General de Aguas registra todos los derechos y transacciones relacionados con el agua.
Fuente: Artículo 122 del Código de Aguas de 1981
Reforma del Código de Aguas de 2005