«La Máquina» es el apelativo de una formación del Club Atlético River Plate, ganadora de diez títulos oficiales durante la década de 1940, que es comúnmente considerada por la prensa especializada como la mejor de su época, una de las más notorias en la historia del fútbol mundial y la más importante del fútbol argentino.

Por su estilo de juego, muchas veces se la cataloga como pionera en la práctica del denominado fútbol total, y el antecesor sudamericano de la selección húngara de los años 50', y «La Naranja Mecánica» neerlandesa, de los 70'.

Se recuerda particularmente de aquel equipo a la delantera compuesta por Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Félix Loustau, aunque también fueron asiduos titulares en distintas etapas los atacantes Aristóbulo Deambrossi, Carlos Peucelle, Alberto Gallo y Renato Cesarini, además de producirse en ese periodo los debuts de unos jóvenes Alfredo Di Stéfano y Amadeo Carrizo.

Historia

Antecedentes De los jugadores que conformarían aquel equipo, muchos ya tenían un tiempo en la Primera División, ya sea en el plantel de River o en otro club.

En la alineación que precede al histórico equipo debutante en 1941 se encontraban jugadores de la talla de Bruno Rodolfi, quien debutó en 1931 con Gimnasia de Mendoza y pasó al millonario en 1934; José Manuel Moreno, Ricardo Vaghi y Adolfo Pedernera, quienes surgieron en el club e hicieron lo propio en 1935; Norberto Yácono y Ángel Labruna, quienes también son fruto de las inferiores (Yácono se estrenó en 1938, Labruna un año después), y finalmente Juan Carlos Muñoz, quien llegó a River desde Dock Sud en 1939. miniaturadeimagen|Alineación de River el 1 de junio de 1941, previo al debut de La Máquina: Arriba: Yácono, Julio Barrios, Vaghi, Rodolfi, Avelino Cadilla y José Ramos. Abajo: Moreno, Labruna, Pedernera, Aristóbulo Deambrossi y Carlos Peucelle.El entrenador, Renato Cesarini, se había retirado en River previo a tomar las riendas del equipo, tras ganar cuatro títulos en el club como jugador. Dirigió al plantel durante 1939, y tras una franja de tiempo en el cual fue reemplazado por Franz Platko, volvió en 1940 para ser nuevamente el conductor técnico del equipo, ideando el buen juego que caracterizó siempre a la institución.

Comisión del equipo (1941-1942)

Debut extraoficial En la mañana del 14 de septiembre de 1941, River vence por 2-1 a Rosario Central con los goles de Labruna y Roberto D'Alessandro. Este último, que actuaba como el punta del equipo comandado por Cesarini, sufre una lesión que lo marginaría por un tiempo de las canchas.

En necesidad de un reemplazo, y con motivo de disputar la fecha 25 del peleado Campeonato de Primera División —San Lorenzo no cedía distancia en la tabla—, haría su debut en el centro del ataque Adolfo Pedernera, de 23 años. El equipo, con Pedernera actuando como número 9 atrasado, golearía 4 a 0 en condición de visitante a Independiente, con tres goles del mencionado delantero. El entrenador del conjunto millonario en aquel entonces, a instancias de Carlos Peucelle, lo ubicó como centrodelantero en la línea de cinco atacante por primera vez, cuando anteriormente se desempeñaba como wing izquierdo.

Este hecho marca el inicio de la época, aunque aún no acuñada como tal, conocida como La Máquina, del Club Atlético River Plate.

Pedernera, a partir de entonces, sería el conductor del equipo. Su labor consistiría en bajar desde su falsa posición de nueve hasta el centro de la cancha para desarrollar el juego, ayudado por el ya consagrado José Manuel Moreno, quien años atrás había pasado a jugar de "ocho" todoterreno, y dejándole su antiguo rol de "diez" a un veloz Ángel Labruna, quien era capaz de aprovechar los espacios libres para recibir los pases en corto y definir.

El desarrollo del partido también contó con los atacantes riverplatenses Juan Carlos Muñoz y Aristóbulo Deambrossi (este último ocupó el lugar vacante de wing). En sus funciones de ala —derecho e izquierdo respectivamente—, Muñoz marcó el 3-0 parcial con asistencia de Deambrossi, y este último también centró dos veces la pelota a Pedernera, que cabeceó a gol ambas para abrir y sellar el marcador.

Cuatro títulos en una temporada River, que por ese entonces se disputaba el título con San Lorenzo, vencería en cuatro de las últimas cinco jornadas —con goleada histórica por 5-1 incluida en el Superclásico—, y añadido al empate como visitante ante dicho competidor, se acuñó la conquista del primer título de La Máquina. El máximo anotador de aquel título para el conjunto millonario fue Moreno con catorce, seguido cercanamente por Pedernera con trece.

En su condición de campeón, clasificaría a las copas Adrián C. Escobar, Ibarguren, y Aldao. A una semana de terminado el torneo, River disputa la segunda edición de la Copa Escobar entrando desde semifinales, favorecido por su carácter de campeón vigente de la Primera División. Con dos goles de Ángel Labruna ante San Lorenzo, y un gol de Roberto D'Alessandro en la final ante Huracán, conquista su segundo título.miniaturadeimagen|D'Alessandro c. 1941.|317x317pxArrancando el año 1942, River obtiene la Ibarguren, goleando a Newell's Old Boys con tantos de Pedernera, Labruna de penal, y D'Alessandro, para a fines de año, ganar también la Copa Aldao. En esta ocasión, se jugaría a dos partidos, y el global favorecería al conjunto argentino por sobre su similar uruguayo Nacional, tras un contundente 6-1 en casa que derivó en título tras el empate a uno en la vuelta. Los anotadores serían Labruna con cuatro goles —tres en la ida, uno en la vuelta— y D'Alessandro con el hat-trick restante.

Campeonato de 1942 y nacimiento de la famosa línea de ataque Arrancada la nueva temporada, River hilvana siete encuentros consecutivos sin perder durante el Campeonato, para un total de 24 por liga, y 27 en todas las competiciones desde junio del año anterior, al momento de arribar a la octava fecha. Frente a Chacarita Juniors, River prolonga su racha invicta tras ganar 6-2 en condición de visitante, con dos goles de Labruna y Pedernera, uno de Moreno, y el restante en contra.

Sin embargo, aquel 7 de junio se produce un hecho más reconocido que el propio resultado: se refiere por primera vez a aquel equipo como «La Máquina» el importante periodista deportivo uruguayo Borocotó, de la revista El Gráfico.Jugó como una máquina el puntero.Dos fechas después, el 28 de junio, recibe a Platense y lo vence por la mínima con gol de Moreno. Finalmente, se produce el debut de la famosa delantera, y de Félix Loustau, quien provenía de las inferiores de Racing Club. miniaturadeimagen|De izquierda a derecha: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. River terminaría coronándose campeón del torneo, con una actuación holgada: se dio tres fechas antes del cierre del mismo, finalizó como el equipo más anotador y, a su vez, el menos goleado. El tributante máximo de aquella carga goleadora fue Pedernera, con 23 goles, que se posicionó asimismo como el tercer máximo goleador del torneo. izquierda|miniaturadeimagen|El equipo que saltó a la cancha de Boca el día de la consagración. También sería histórico el día, un 8 de noviembre, al celebrarse la consagración en cancha de Boca: tras ir perdiendo 2-0, Pedernera marca dos goles en el segundo tiempo y dictamina la vuelta olímpica en terreno del máximo rival.

En ese mismo año también lo eliminó en semifinales de la Copa Escobar de 1942, pero en aquella ocasión perdería la final frente a Huracán.

Años de vacas flacas (1943-1944) miniaturadeimagen|Una formación de La Máquina en 1943: Vaghi, Ramos, Luis Ferreyra, Rodolfi, Armando Díaz y Barrios; Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. En 1943, nuevamente en condición de campeón, River disputa la Copa Ibarguren de 1942 ante la selección de la Liga Cordobesa, goleando por 7-0 con una exhibición del quinteto atacante, quienes se reparten los siete tantos. Aquella vez, sin embargo, Deambrossi reemplazó a Muñoz en la banda derecha.

Un equipo del clásico rival surgiría para batallarle en la liga local, ámbito donde el millonario se venía manteniendo imperante. Si bien vencería en el primer partido mano a mano 3-1, caería en el desquite por la mínima y finalmente el título se balancearía a favor de Boca en la última fecha por un punto. Labruna fue el máximo goleador de aquel equipo, y también de la disputa, con 23 goles en total.

Al año siguiente se produce la baja de José Manuel Moreno, que abandona el equipo para marcharse a jugar al Real España de México, impulsado tras un conflicto entre el jugador y la dirigencia millonaria. Aquella delantera ya encadenaba varios partidos jugando en conjunto, manteniéndose invicta con ocho victorias y cuatro empates, y en lo más alto del Campeonato, ya a mitad de temporada. Su última fúncion, hasta el regreso del Charro para 1946, se produciría un 2 de julio, con victoria 2-1 sobre San Lorenzo.

River, tras la pérdida de Moreno, aligera su rendimiento, y repitiéndose la misma fórmula que en 1943, nuevamente el título queda en manos del clásico rival. Durante esta etapa se disputaron el lugar vacante varios jugadores, entre ellos Mario Morosano, Joaquín Martínez y Alberto Gallo, quien finalmente se afianza mejor en el puesto. El máximo aportador en tantos fue nuevamente Labruna con 25 festejos, quien se quedó a las puertas de compartir con Atilio Mellone la distinción de máximo goleador.

1945: «Los caballeros de la angustia» De cara al Campeonato de 1945, Carlos Peucelle toma las riendas del equipo en reemplazo de Renato Cesarini. No obstante, la labor del tano al mando del equipo había sido grandiosa, obrando en un River que no saldría campeón durante unos años desde el último título en 1938, pero que ultimadamente dio paso al despliegue de fútbol que fue La Máquina.

El objetivo principal, a pesar de la fuerte baja de Moreno, era el de recuperar el nivel y salir campeón, evitando un posible tricampeonato del clásico rival. Para ello se contó con Alberto Gallo, quien ya había sido asiduo titular el año anterior, pero esta vez poseyó la temporada completa para demostrar su nivel. miniaturadeimagen|Alineación de un partido en 1945. Yácono, Vaghi, José Eusebio Soriano, Néstor Rossi, Ramos y Eduardo Rodríguez; Deambrossi, Gallo, Pedernera, Labruna, Loustau. Sumado a Joaquín Martínez y Deambrossi, que reemplazarían de vez en cuando a Muñoz, River se consagra campeón del torneo con cuatro puntos de ventaja sobre Boca, y con Labruna como máximo goleador del certamen.

Durante la disputa del mismo, en River se darían dos debuts de jugadores para la historia: el del portero Amadeo Carrizo, y el mediocentro Néstor Rossi. El entonces futuro legendario arquero debutaría un 6 de mayo ante Independiente, en un triunfo 2-1 de visitante, y el histórico centrojás, en una victoria dos a cero frente a Racing Club, un 10 de junio.

Debido a la obtención del título de liga, River nuevamente accede a una final de Copa Aldao, esta vez frente a Peñarol. El millonario, comandado en ambos partidos por Labruna, quien marcó los cinco goles de la serie, cierra el año con una nueva consagración al vencer 5-3 en el global.

En aquel año también se le acuñó al equipo el apodo de «Los caballeros de la angustia», dado que muchas veces no definían en partido hasta poco antes de que se diera por terminado. Hay tres posiciones al respecto del origen del mote: una rezaba que "la angustia era de sus rivales"; otra fue que "la angustia se producía en la afición al ver que pasaba el tiempo y River no liquidaba el pleito"; y la última versión indica que "la angustia estaba ocasionada en la dificultad para definir los partidos". Su juego completo caracterizó a este equipo en el que jugaban, tocaban, desbordaban y volvían para atrás para jugar con la pelota. Entonces, la gente y los periodistas se impacientaban, y provocaba que se refirieran así a aquel equipo.

1946: Grandes cambios