miniatura|300px|Tropas de la 2.ª División SS Das Reich junto a un carro de combate Tiger I durante la batalla de Kursk (1943).

La guerra relámpago, conocida por su nombre alemán Blitzkrieg (), es el nombre que recibe una táctica militar que tiene como fin el desarrollo de una campaña rápida y contundente con el objetivo de culminar con una clara victoria, evitando por lo tanto la posibilidad de una guerra total y el desgaste que supone en términos de vidas y de recursos. Se trata de una táctica de ataque que consiste de un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles, atacando con velocidad y sorpresa para impedir una defensa coherente.

Los principios básicos de esta táctica se desarrollaron en el por varias naciones a partir del período de entreguerras, y es conocida por su adaptación por la Wehrmacht al uso de armas y vehículos modernos, y la puesta en práctica en la Segunda Guerra Mundial como método eficaz para evitar la guerra de trincheras y la guerra en frentes fijos. A partir de la segunda mitad del , la fase de bombardeo se ha llevado a cabo por medios aéreos (aunque también de artillería), seguida por un rápido y contundente avance de las unidades terrestres, como en la guerra de los Seis Días. Puesto que la sorpresa es crucial en una blitzkrieg exitosa, supone la toma de la iniciativa en el ataque y la campaña.

Etimología y significado moderno Blitzkrieg es un vocablo alemán que se traduce como «guerra relámpago», para referirse a su rápido desenlace. De uso poco común en la Segunda Guerra Mundial, la palabra fue poco usada en publicaciones militares, como la Deutsche Wehr en 1935, en el contexto de un artículo que exponía cómo Estados con insuficiente comida y materias primas podían ganar una guerra. En 1938 volvió a usarse en el Militär-Wochenblatt, donde se definía como un «ataque estratégico» llevado a cabo con el empleo de blindados, fuerzas aéreas y fuerzas aerotransportadas. En su libro Blitzkrieg Legende, Karl-Heinz Frieser, quien investigó el origen del vocablo, señala que el uso de la palabra antes de la guerra era muy raro y que no entró en la terminología oficial durante la guerra.Karl-Heinz Frieser. The Blitzkrieg Legend: The 1940 Campaign in the West

En el mundo anglosajón el término se hizo popular por un periodista de la revista estadounidense Time, en su descripción de la invasión de Polonia en 1939. Publicado el 25 de septiembre de 1939, con la campaña en pleno desarrollo, el relato del periodista menciona:

Historiadores y expertos militares han definido la Blitzkrieg como el empleo de conceptos de maniobras y guerra de fuerzas combinadas, desarrollado en Alemania durante la entreguerras y la Segunda Guerra Mundial, y ejecutado en conflictos bélicos a lo largo del y a principios del . Desde el punto de vista estratégico, la idea es conseguir un derrumbamiento rápido del adversario con una campaña corta librada por un ejército pequeño y profesional. Desde el punto de vista operacional, dicha meta se consigue por medios indirectos, tales como la movilidad y la sorpresa, dejando los planes del adversario impracticables o irrelevantes. Para alcanzarlo se han usado combinaciones de formaciones de blindados, infantería motorizada, ingenieros, artillería y cazabombarderos.

Más allá de las guerras relámpago, el uso de la palabra blitz se hizo popular con referencia a operaciones militares que enfatizan la sorpresa, la velocidad y la concentración. Aún durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos a la ciudad de Londres por la Luftwaffe se conocieron como Blitz. En los años 1990, los teóricos estadounidenses del Shock y pavor afirmaron que la blitzkrieg era un subconjunto de estrategias que denominaron «dominio rápido».

Al margen del terreno militar, existe una modalidad del ajedrez rápido llamada Blitzschach

Primeros ejemplos

Los primeros ejemplos prácticos de este concepto, junto a la tecnología moderna, fueron los establecidos por la Wehrmacht alemana en las batallas iniciales de la Segunda Guerra Mundial. Mientras que las operaciones en Polonia fueron bastante convencionales, las siguientes batallas (en particular las invasiones de Francia, los Países Bajos y las primeras operaciones en la Unión Soviética) fueron efectivas debido a las penetraciones por sorpresa, la falta de preparación general del enemigo y la incapacidad de reaccionar rápido a las ofensivas alemanas. La victoria del ejército alemán frente a un enemigo superior y más numeroso en Francia llevó a muchos analistas a creer que se había inventado un nuevo sistema de guerra.

La definición aceptada de las operaciones en forma de blitzkrieg incluye el uso de maniobras en lugar de desgaste para derrotar a un oponente, y traza operaciones utilizando la concentración de fuerzas combinadas de recursos móviles en un punto central, los blindados apoyados de cerca por activos de infantería móvil, artillería y apoyo aéreo. Estas tácticas necesitaban el desarrollo de vehículos de apoyo especializados, nuevos métodos de comunicación, nuevas tácticas militares y una descentralización efectiva de la estructura de mandos.

En términos generales, la blitzkrieg necesitaba la formación de la infantería mecanizada, la artillería autopropulsada y cuerpos de ingenieros que pudiesen mantener en buenas condiciones el equipo y la movilidad de los carros. Las fuerzas alemanas evitaban el combate directo con el fin de interrumpir las comunicaciones, la toma de decisiones, la logística y reducir el estado de ánimo del enemigo. En el combate, la blitzkrieg dejaba poca elección a las fuerzas defensoras, lentas, más allá de romperse en bolsas aisladas, que eran rodeadas y destruidas por la infantería alemana.

Periodo de entreguerras

Guerra polaco-soviética

Por primera vez se aplicó la estrategia durante la guerra polaco-soviética (1919-1920). Las Fuerzas Armadas polacas eran inferiores a las soviéticas. Para mover las tropas, se utilizó por primera vez la estrategia, que ganó la guerra y, en consecuencia, la independencia polaca se prolongó 19 años.

Reichswehr

El inminente desarrollo de la blitzkrieg comenzó con la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. Poco después del conflicto, la Reichswehr creó comités de oficiales veteranos para evaluar 57 cuestiones de la guerra.James S. Corum, The Roots of Blitzkrieg: Hans von Seeckt and German Military Reform (Lawrence, KS: University Press of Kansas, 1994) Los informes de estos comités dieron forma a publicaciones de doctrinas y entrenamientos que serían estándares en la Segunda Guerra Mundial. La Reichswehr estaba influida por su análisis del pensamiento militar alemán de la preguerra, en particular de sus tácticas de infiltración y la guerra de maniobras que dominó el frente oriental.

La historia militar alemana estaba muy influida por Carl von Clausewitz, Alfred von Schlieffen y Helmuth von Moltke, que eran partidarios de la maniobra, la masa y la maniobra envolvente. Sus conceptos fueron aplicados con éxito en la Guerra franco-prusiana y en el intento del Plan Schlieffen. Durante la guerra, estos conceptos fueron modificados por la Reichswehr. Su jefe de Estado Mayor, Hans von Seeckt, se alejó de la doctrina argumentando que se centraba demasiado en el envolvimiento basado en la velocidad. La velocidad daba sorpresa, y ésta permitía su explotación si las decisiones se tomaban rápido y la movilidad daba flexibilidad y velocidad. Von Seeckt abogó por efectuar rupturas contra el centro del enemigo cuando era más rentable que los envolvimientos, o donde los envolvimientos no eran prácticos.

Bajo el mando de von Seeckt, la actualización moderna del sistema doctrinal recibió el nombre de Bewegungskrieg (en alemán, guerra de movimiento), y su sistema de tácticas denominado Auftragstaktik (en alemán, táctica según la misión) fue desarrollado dando lugar al conocido efecto blitzkrieg. Además, rechazó la noción de masa que habían defendido von Schlieffen y von Moltke.

Mientras que las reservas ocupaban cuatro décimas partes de las fuerzas germanas en las campañas de la preguerra, von Seeckt buscó la creación de una fuerza militar de voluntarios pequeña y profesional apoyada por una milicia defensiva. En la guerra moderna, sostenía que una fuerza pequeña era más capaz de la acción ofensiva, más rápida en estar preparada y menos cara de equipar con armas modernas. La Reichswehr estaba forzada a adoptar un pequeño ejército profesional debido a las condiciones del Tratado de Versalles que limitaba el ejército alemán a un máximo de cien mil soldados.

La Bewegungskrieg necesitaba una nueva jerarquía de mando que permitiese que las decisiones militares fueran tomadas lo más próximas al nivel de la unidad militar. Esto posibilitaba a las unidades reaccionar y hacer efectivas las decisiones más rápidamente, lo que era una ventaja crítica y una de las razones principales para el éxito de la blitzkrieg.

El liderazgo alemán también había sido criticado por no comprender los avances tecnológicos de la Primera Guerra Mundial, dejando la producción de carros de combate como una prioridad mínima y no realizando estudios de la ametralladora antes de la guerra. Como respuesta, los oficiales alemanes asistieron a escuelas técnicas durante el periodo de reconstrucción tras la guerra.

Las tácticas de infiltración, creadas por el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, se convirtieron en la base de las tácticas posteriores. La infantería alemana había evolucionado a pequeños grupos descentralizados, que evitaban la resistencia y trataban de alcanzar los puntos débiles y atacar las comunicaciones de retaguardia. Se ayudaba de artillería coordinada y bombardeos aéreos, seguidos por fuerzas terrestres mayores con armas pesadas que destruían los puntos de resistencia. Estos conceptos formaron la base de las tácticas de la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial.

El frente oriental de la guerra no se estancó en una guerra de trincheras. Los ejércitos alemanes y rusos combatieron en una guerra de maniobras sobre miles de kilómetros, dando a los líderes alemanes la experiencia única que el frente occidental no tenía. Los estudios de las operaciones en el este llevaron a la conclusión de que pequeñas fuerzas coordinadas poseían más capacidad de combate que grandes fuerzas descoordinadas.

Influencia extranjera thumb|200px|Charles de Gaulle publicó L'armée de metier, donde exponía sus teorías sobre el ejército moderno y el uso masivo de la aviación y los vehículos blindados.

Durante este periodo, los combatientes principales de la guerra desarrollaron teorías propias sobre las fuerzas mecanizadas, siendo las de los Aliados occidentales sustancialmente distintas de las del Reichswehr. Las doctrinas británicas, francesas y estadounidenses al principio de la Primera Guerra Mundial planteaban un papel de los carros blindados reducido a la función de meros apoyos a fuerzas de infantería y supeditados a las mismas, con escaso enfoque en grupos combinados y la concentración de fuerzas acorazadas. Eso influyó de forma decisiva en el diseño de los modelos de carro aliados en servicio: lentos y pesados, con fuerte blindaje y un armamento pensado para el fuego de apoyo. Los alemanes tendrían, por el contrario, menor blindaje y potencia de fuego a cambio de una velocidad y maniobrabilidad mucho mayores, por lo menos en las fases iniciales de la guerra y hasta la aparición de los modelos de panzer más pesados.