La guerra del Peloponeso () (-) fue un conflicto militar de la antigua Grecia que enfrentó a las ciudades formadas por la Liga de Delos (encabezada por Atenas) y la Liga del Peloponeso (encabezada por Esparta).

Tradicionalmente, los historiadores han dividido la guerra en tres fases. Durante la primera, llamada la guerra arquidámica, Esparta lanzó repetidas invasiones sobre el Ática, mientras que Atenas aprovechaba su supremacía naval para atacar las costas del Peloponeso y trataba de sofocar cualquier signo de malestar dentro de su Imperio. Este período de la guerra concluyó en , con la firma de la Paz de Nicias. Sin embargo, al poco tiempo el tratado fue roto por nuevos combates en el Peloponeso, lo que llevó a la segunda fase. En , Atenas envió una inmensa fuerza expedicionaria para atacar a varios aliados de Esparta. La expedición ateniense, que se prolongó del 415 al , terminó en desastre, con la destrucción de gran parte del ejército y la reducción a la esclavitud de miles de soldados atenienses y aliados.

Esto precipitó la fase final de la guerra, que suele ser llamada la guerra de Decelia. En esta etapa, Esparta, con la nueva ayuda de Persia y los sátrapas (gobernadores regionales) de Asia Menor, apoyó rebeliones en estados bajo el dominio de Atenas en el mar Egeo y en Jonia, con lo cual debilitó a la Liga de Delos y, finalmente, privó a Atenas de su supremacía marítima. La destrucción de la flota ateniense en Egospótamos puso fin a la guerra y Atenas se rindió al año siguiente.

La guerra del Peloponeso cambió el mapa de la antigua Grecia. Desde un punto de vista helénico, Atenas, la principal ciudad antes de la guerra, fue reducida prácticamente a un estado de sometimiento, mientras Esparta se establecía como el mayor poder de Grecia. El costo económico de la guerra se sintió en todo el mundo heleno; un estado de pobreza se extendió por el Peloponeso, mientras que Atenas se encontró a sí misma completamente devastada y jamás pudo recuperar su antigua prosperidad.Kagan, The Peloponnesian War, 488.Fine, The Ancient Greeks, 528-33. La guerra también acarreó cambios más sutiles dentro de la sociedad griega; el conflicto entre la democracia ateniense y la oligarquía espartana, cada una de las cuales apoyaba a facciones políticas amigas dentro de otras ciudades estado, hizo de las guerras civiles algo común en el mundo griego.

Mientras tanto, las guerras entre ciudades, que originariamente eran una forma de conflicto limitado y formal, se convirtieron en luchas sin cuartel entre ciudades estado que incluían atrocidades a gran escala. La guerra del Peloponeso, que destrozó tabúes religiosos y culturales, devastó extensos territorios y destruyó ciudades enteras, marcó el dramático final del dorado de Grecia.Kagan, The Peloponnesian War, Introducción XXIII-XXIV.

Preludio

thumbnail|350px|Recreación moderna de una fila de hoplitas En la Historia de la guerra del Peloponeso, libro uno, sección 23, Tucídides aclara que Esparta comenzó la guerra con Atenas «porque temía que los atenienses se hicieran más poderosos, al ver que la mayor parte de la República Helénica se encontraba bajo el control de Atenas».Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso 1.88 (en inglés) Ciertamente, los casi cincuenta años de historia griega que precedieron al inicio de la guerra del Peloponeso habían estado marcados por el desarrollo de Atenas como uno de los poderes principales en el mundo mediterráneo. Tras rechazar los griegos la invasión persa en el año , Atenas encabezó la coalición de polis (ciudades estado) griegas que continuaron las guerras médicas conocida como la Liga de Delos, atacando territorios persas en el Egeo y Jonia. Lo que siguió fue un período al cual se ha denominado Pentecontecia (nombre dado por Tucídides), en el cual Atenas fue conocida más ampliamente por la historiografía griega con el de Imperio ateniense,Fine, The Ancient Greeks, 371. impulsando una guerra agresiva contra el Imperio aqueménida. Para mediados del siglo, los medos habían sido expulsados del Egeo y obligados a ceder el control de una amplia cantidad de territorios a los atenienses. Al mismo tiempo, Atenas incrementó su poder. Durante el curso del siglo, varios de sus exaliados independientes fueron reducidos al estatus de estados tributarios de la Liga de Delos; estos tributos se emplearon en el mantenimiento de una poderosa flota y, luego de mitad de siglo, para financiar grandes programas de obras públicas en Atenas.Kagan, The Peloponnesian War, 8.

Para más información, véase Muros largos de Atenas

A poco de instaurada la Pentecontecia, comenzaron a surgir fricciones entre Atenas y las polis peloponesias, incluida Esparta; tras la salida de los persas de Grecia, Esparta trató de evitar la reconstrucción de las murallas atenienses (sin las murallas, los atenienses habrían estado indefensos ante un ataque por tierra y sujetos al control espartano), en vano.Tucídides, La guerra del Peloponeso 1.89-93 (en inglés). Según Tucídides, aunque los espartanos no reaccionaron en ese momento, «se sintieron ofendidos sin manifestarlo».Tucídides, op. cit. 1.92.1 (en inglés). Los incidentes motivados por la reconstrucción de las murallas de Atenas comenzaron a deteriorar sensiblemente las relaciones entre esta y Esparta.

En volvieron a estallar conflictos entre las polis con el inicio de una revuelta ilota en Esparta. Los espartanos solicitaron ayuda a todos sus aliados, Atenas incluida, para sofocar la rebelión. Atenas envió un contingente considerable pero, al llegar, los espartanos rechazaron su concurso; los soldados atenienses hubieron de volver a su ciudad, mientras que los de los demás coligados obtuvieron permiso de quedarse y participar en la empresa. Según Tucídides, los espartanos actuaron de tal manera por temor a que los atenienses cambiasen de bando y apoyaran a los ilotas; ofendidos, los atenienses repudiaron su alianza con Esparta.Tucídides, op. cit. 1.102 (en inglés). Cuando finalmente los rebeldes ilotas debieron rendirse y abandonar el país, los atenienses los establecieron en una ciudad estratégica, Naupacto, en el golfo de Corinto.Tucídides, op. cit. 1.103 (en inglés).

Para más información, véase La rebelión del monte Itome

En , Atenas se aprovechó de una guerra entre la ciudad vecina de Mégara y Corinto, ambas aliadas de Esparta, para sellar una liga con la primera, obteniendo así un asidero fundamental en el istmo de Corinto. A continuación se desató un conflicto que duró quince años, conocido comúnmente como la primera guerra del Peloponeso, en el cual Atenas luchó con intermitencia contra Esparta, Corinto, Egina y otros estados griegos. Durante parte de este conflicto, Atenas controló no solo Mégara, sino también Beocia. Sin embargo, cuando este terminó, los atenienses, que afrontaban una gran invasión espartana del Ática, cedieron los territorios que habían ganado en la Grecia continental, y tanto Atenas como Esparta se reconocieron mutuamente el derecho a dominar sus respectivos sistemas de alianzas.Kagan, The Peloponnesian War, 16-18. Oficialmente, la guerra concluyó con la Paz de los Treinta Años, firmada durante el invierno de 446-En el calendario helénico, los años terminaban a mitad del verano; por esto algunos acontecimientos no pueden ser datados específicamente según el calendario moderno.El último mes del año ateniense, que corresponde a mayo/junio, se llamaba Sciroforion.

Catalizadores de la guerra

Dos acontecimientos condujeron a la reanudación de la guerra que rompía la Paz de los Treinta Años firmada en 446-: la guerra entre Corinto y Córcira y la defección de Potidea, colonia de Corinto. Dos hechos trascendentales fueron los detonantes de la conflagración: el decreto ateniense contra Mégara, descrito más abajo. y el mencionado crecimiento extraordinario del poder de Atenas.Para una narración exhaustiva, véase Tucídides i.89-117.

Guerra entre Corinto y Córcira

En el , Córcira y Corinto rompieron hostilidades. Corinto, con colonias en el Adriático, intervino en la stasis (guerra civil) entre demócratas y oligarcas de su colonia de Epidamno y envió clerucos (colonos) y una guarnición. Los oligarcas pidieron ayuda a Córcira, antigua colonia de Corinto, y aquella asedió por mar a la ciudad de Epidamno con 40 barcos y la cercaron por tierra los exiliados de esta ciudad y sus aliados ilirios. Los corintios enviaron una expedición formada por naves y contingentes peloponesios y jonios aliados de algunos miembros de la Liga del Peloponeso, como los tebanos. Los corcireos fueron a Corinto y solicitaron el arbitraje de la Liga del Peloponeso y del oráculo de Delfos. Como los corintios se opusieron, se entabló una batalla naval frente al promontorio de Leucimna, en Córcira, en la que vencieron los corcireos, que expugnaron Epidamno, la cual firmó la capitulación.Cf.

Dos años después de su victoria naval, en , Córcira solicitó su inclusión en la Liga de Delos, puesto que los corintios estaban preparando una gran flota para consumar su venganza.Cf.

Según Plutarco, los atenienses, a sugerencia de Pericles, les enviaron una flota de diez trirremes, una mínima escuadra disuasoria, bajo el mando de Lacedemonio (hijo de Cimón de Atenas),Plutarco, Pericles xxix. y posteriormente otro contingente de veinte, con la orden expresa de no trabar combate con los corintios si estos no atacaban a la ciudad de Córcira.

En la batalla de las islas Síbota,Las islas Síbota están situadas en un canal entre la isla de Corfú y la costa adriática continental. se enfrentaron las flotas corcirea y corintia pero, antes de la inminente victoria de los corintios, estos divisaron una escuadra de veinte naves atenienses que se acercaban. Los corintios, que ignoraban cuál era o podría ser la magnitud de la flota ateniense, se retiraron.

Córcira concluyó un epimachía (alianza defensiva) con Atenas para no vulnerar las cláusulas de la Paz de los Treinta Años, que conllevó la presencia ateniense en los puertos de Córcira, impidiendo a Corinto frenar la expansión ateniense hacia Occidente.Para un relato detallado, véase Tucídides op. cit. i.24-55.

Defección de Potidea

Los intereses atenienses y corintios chocaron también en el norte del mar Egeo. Potidea, ciudad de Calcídica, miembro de la Confederación de Delos, mantenía relaciones con su metrópoli, Corinto, que seguía enviando a los epidemiurgos.

Atenas ordenó a Potidea derribar la muralla del lado del mar, que la separaba de la península de Palene, que entregasen rehenes y que no aceptase la presencia de los magistrados corintios.

Potidea contaba con el apoyo de Esparta y del rey macedonio Pérdicas II, por lo que se negó. Los espartanos les habían prometido invadir el Ática en el caso de que los atenienses atacasen Potidea. Esta anunció su retirada de la alianza ateniense en el 432a.C., y acogió dentro de sus murallas a un cuerpo expedicionario de corintios y peloponesios, mandados por Aristeo de Corinto, lo que casi supuso la ruptura del pacto del 446a.C. por parte de los corintios, ya que la expedición estaba formada por voluntarios.

Atenas envió sus fuerzas a Tracia a principios del 432a.C. contra Pérdicas al estallar la rebelión de Potidea. Según algunos historiadores que se basan en las listas de tributos del 432a.C., es posible que Atenas, con vistas a la guerra con este rey, aumentara de 6 a 15 talentos el tributo (phoros) de Potidea.

La rebelión de Potidea había sorprendido al cuerpo expedicionario ateniense de treinta trirremes enviado contra Pérdicas; estos resultaban insuficientes para asediar Potidea. Por ello, primero se apoderó de Terma, después sitió Pidna y obligó a los macedonios a firmar la paz con Atenas.

Poco después Atenas ordenó el ataque a Potidea y envió nuevas tropas mandadas por Calias y por Formión. No envió más contingentes en previsión de que Esparta cumpliera la promesa hecha a Potidea de invadir el Ática.Más detalles en Tucídides i.56-66.

El Decreto de Mégara