La inmigración en Chile corresponde al desplazamiento de diversos grupos humanos, originados de diferentes zonas del mundo, y que en distintos momento de la historia chilena han dejado su huella y han pasado a conformar parte del colectivo de este país. En ese sentido, se destaca el gradual proceso de inmigración: primeramente de origen hispano, durante la colonia, entre los y el ; seguido de distintos orígenes europeos de oriente próximo, durante la república temprana, entre el y principios del ; para acabar con la más reciente inmigración, proveniente de países latinoamericanos, usualmente limítrofes, como en menor medida de algunos países asiáticos, durante la segunda mitad del y principios del . Estos grupos de inmigrantes tuvieron motivaciones diversas, aunque mayoritariamente económicas, políticas o por conflictos bélicos.

De acuerdo al INE, para el 2023 se estimó un total de 1.918.583 personas extranjeras, con un crecimiento absoluto de 82.446 personas y relativo de 4,5% respecto a la cifra actualizada del año anterior. La mayor parte de los inmigrantes proviene de Venezuela (38,0%), Perú (13,6%), Colombia (10,9%), Haití (9,8%), Bolivia (9,4%) y Argentina (4,3%). En tanto, entre las principales ascendencias de inmigraciones pretéritas resalta el origen español (entre ellos el origen vasco) mientras que desde los orígenes no hispánicos destacan los aportes procedentes de Gran Bretaña, Alemania, Italia, Francia, Palestina y Croacia, entre otros.

Comparando las cifras entre 2018 y 2020, las que más crecieron en cantidad de personas fueron la región Metropolitana ( extranjeros más), de Valparaíso ( migrantes más) y de Antofagasta ( personas más). Las que más aumentaron en términos relativos fueron la del Biobío, que pasó de a extranjeros (incremento de 32,5 %); Los Lagos, que pasó de a (aumento de 26,6 %) y Magallanes, que pasó de 8036 a (alza de 25,1 %).

Historia

Durante los siglos y , llegaron a la Capitanía General de Chile (Nueva Extremadura) principalmente inmigrantes españoles (fundamentalmente extremeños, castellanos y vascos). Desde un comienzo, junto con los conquistadores, también llegaron cantidades pequeñas de esclavos de origen africano, los cuales constituían apenas el 1,5 % de la población nacional a comienzos del .Rolando Mellafe (1959):"La introducción de la esclavitud negra en Chile. Tráfico y rutas", Universidad de Chile (Departamento Historia Instituto Pedagógico). Santiago Posteriormente, sus descendientes, llamados pardos por los españoles, por una parte fueron absorbidos en su totalidad por la masa popular a través del mestizaje, y por otra parte, muchos abandonaron el país rumbo al Perú con el Ejército Libertador, prácticamente desapareciendo como etnia diferenciada. Hasta el , el país experimentó una masiva inmigración española (sobre todo del País Vasco y de Navarra) llegando éstos a constituir un 27 % del total de la población chilena colonial. También, y gracias al contrabando de ropas y muebles, comenzaron a establecerse algunas familias británicas y francesas. La independencia traería soldados europeos y comerciantes que apoyarían la lucha y se establecerían, especialmente franceses, ingleses, irlandeses e italianos.

Durante el , se produjeron importantes inmigraciones colonizadoras de origen europeo patrocinadas por el gobierno local, especialmente alemanes, británicos, croatas, franceses, holandeses, italianos y suizos. Durante principios del será importante el número de colonos de origen palestino, que formaron la colonia más grande fuera del Oriente Medio y de españoles que huían de la guerra civil española.

En mayo de 1953, durante el segundo gobierno del presidente Carlos Ibáñez del Campo se creó el Departamento de Inmigración, el cual estableció normas sobre la materia. A mediados de la segunda mitad del , y en concreto durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, que duró desde septiembre de 1973 hasta marzo de 1990, la inmigración se detuvo. No obstante, con la vuelta a la democracia, y la mejora gradual de los indicadores socioeconómicos del país, la inmigración se abrió paso esta vez desde países fronterizos, así como desde algunos grupos de chilenos exiliados y su descendencia, que retornaban al país. En este período resalta la inmigración sudamericana, que pasó de residentes en 1992, a más de en 2002, destacando las comunidades nacidas en Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador.

En la década de 2010 la inmigración volvió a mostrar un flujo ascendente, que llevó a un incremento de 232 % en el número de los ciudadanos extranjeros que vivían en Chile entre 2014 y 2017, hasta llegar a 2018 a extranjeros viviendo en el país, y en 2019 a .Estimación de Población Extranjera en Chile, al 31 de diciembre de 2019, del Departamento de Extranjería y Migración (DEM) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), pág. 21. Consultado el 29 de junio de 2020. Sus principales procedencias, y nacionalidades de origen, correspondieron a venezolanos, peruanos, haitianos, colombianos, bolivianos y argentinos, seguido de ecuatorianos, brasileños, dominicanos, cubanos y mexicanos. Los residentes extranjeros tendieron a asentarse principalmente en la Región Metropolitana, seguido de Antofagasta y Tarapacá.

Esta situación impulsó un cambio en la fisonomía de ciertas comunas del país donde se concentró su número, como fue el caso de Santiago Centro e Independencia, donde actualmente uno de cada tres residentes es un extranjero latinoamericano (28 % y 31 % respectivamente),Canal 13: Censo 2017: 28% de habitantes en la comuna de Santiago son inmigrantes. Publicado el 5 de mayo de 2018. Consultado el 3 de marzo de 2019. además de los casos de Ollagüe (31 %), la región de Antofagasta (17,3 %), Estación Central (17 %), Recoleta (16 %), Mejillones (16 %), Sierra Gorda (16 %) o Antofagasta (11 %).Estas son las comunas de Chile con mayor porcentaje de población extranjera. 24 Horas Chile. Publicado el 5 de mayo de 2018. Consultado el 5 de marzo de 2019.El 11 % de los habitantes de Antofagasta son extranjeros. Soy Antofagasta. Publicado el 5 de mayo de 2018. Consultado el 5 de marzo de 2019. Para el período, se observó una relativa baja en la inmigración de bolivianos, argentinos y peruanos, en contraste con un fuerte incremento de inmigrantes venezolanos, haitianos y colombianos. Uno de los principales factores que produjo esta inmigración fue el importante crecimiento de la economía chilena durante esas décadas. También se hizo notorio el aporte genético africano, hasta entonces extraño en el perfil demográfico chileno.

El segundo gobierno de Sebastián Piñera promovió la aprobación de una nueva ley de inmigración argumentando: "un sentido de urgencia, una migración segura, ordenada y regular, la igualdad de derechos y obligaciones, la integración, y el respeto a los derechos fundamentales". La ley que reemplazó el decreto de 1975, buscó hacer más laxa la entrada de inmigrantes al país con un enfoque de "no criminalización" para que la entrada irregular al país no sea considerada un delito. Esto abrió debates para re-tipificar la acción como delito. En diciembre de 2018, el gobierno anunció que Chile no firmaría el Pacto Mundial sobre Migración, sin embargo el gobierno sí firmó el Pacto Mundial sobre Refugiados.

Las reacciones de los ciudadanos chilenos ante la inmigración que ha recibido el país son diversas y similares a las de otros países receptores de inmigración. Para ciertos grupos, el crecimiento en el número de inmigrantes representa un problema, algunos argumentan que la inmigración restringe las oportunidades laborales de los nacionales o que favorece el aumento de la pobreza, la delincuencia y los asentamientos irregulares. A causa de esto se han registrado algunos episodios de ataques a inmigrantes por parte de ciertos grupos e individuos xenófobos y/o racistas. En cambio, existen otros grupos que consideran beneficiosa la inmigración como forma de diversificación y de regeneración de la fuerza productiva del país, planteando, además, que la inmigración es un proceso demográfico natural del ser humano y que también los chilenos han emigrado por diversas razones a lo largo de la historia.

Cifras de inmigración y de diásporas en Chile La siguiente tabla comprende la ascendencia, directa o indirecta, de todos los movimientos inmigratorios en Chile. Contiene: Fuentes y referencias bibliográficas para la ascendencia de grupos de inmigrantes en segunda, tercera, cuarta y/o enésima generación, especificando el origen de los datos consultados. Datos del Instituto Nacional de Estadísticas y el Departamento de Extranjería y Migración (INE-DEM), sobre la estimación oficial del número de personas nacidas en el extranjero, radicadas en Chile, a diciembre de 2019.