thumb|Una de las láminas de un astrolabio planisférico andalusí. thumb|Al-Tusi en el Observatorio de Maraghe

thumb|La trinchera del observatorio de Ulugh Beg con la parte inferior del arco meridiano. En tiempos de Ulugh Beg los muros estaban recubiertas con mármol brillante

En historia de la astronomía, la astronomía islámica, árabe o musulmana remite a los trabajos astronómicos realizados por la civilización islámica, especialmente durante la Edad de Oro del islam ( a ), y transcritos en su mayoría en lengua árabe. Estos descubrimientos fueron realizados en lo esencial en los sultanatos de Oriente Medio, de Asia Central, en Al-Ándalus, el África del Norte, y más tarde en China e India.

En sus inicios, la astronomía en el mundo islámico llevó a cabo una trayectoria similar a otras ciencias en el islam, mediante la asimilación de conocimientos del extranjero y la composición de estos elementos dispares para dar a luz a una tradición original. Las principales importaciones fueron indias, persas y griegas, conocidas por traducciones luego asimiladas, como la del Almagesto. Luego la astronomía árabe ejercerá a su vez una influencia significativa en las astronomías india y europea e incluso en la china.

En el , tanto cristianos como judíos celebraban días festivos, como la Pascua y el Pésaj, que debían determinarse astronómicamente en función de las fases de la luna. Ambas comunidades se enfrentaban al hecho de que la duración de 29,5 días del mes lunar no era conmensurable con los 365 días del año solar. Para resolver el problema, cristianos y judíos adoptaron un plan basado en el descubrimiento de Metón de Atenas en el año del ciclo metónico de diecinueve años solares y la inserción periódica del decimotercer mes lunar para mantener las fechas del calendario al día con las estaciones. Los astrónomos utilizaban las enseñanzas de Ptolomeo para calcular la posición de la Luna y de las estrellas resolviendo el triángulo esférico mediante un procedimiento poco práctico concebido por Menelao de Alejandría a finales del .

Dallal Ahmad observa que, a diferencia de los babilonios, griegos e indios, que habían desarrollado elaborados sistemas astronómicos basados en las matemáticas, los árabes preislámicos se basaban únicamente en observaciones empíricas, en la salida y puesta de ciertos astros, un área de estudio que se conocía como «anwa» y que continuó desarrollándose después de la islamización cuando los astrónomos islámicos agregaron métodos matemáticos a sus observaciones empíricas y para los que encontrar un método trigonométrico más simple representó un desafío natural.Dallal (1999), p. 162 Según el historiador de la astronomía David King, después de la llegada del Islam, la obligación religiosa de definir la qibla, de conocer la hora del día para realizar las salat —las oraciones canónicas— y de determinar si el mes tenía 29 o 30 días,El Islam prohíbe el uso del mes intercalar, probablemente para diferenciarse de judíos y cristianos. El calendario musulmán establece que los meses son doce y que tienen 29 o 30 días, pero no fija ninguna secuencia. Cada mes comienza cuando la primera luna creciente, hilal, es visible. Hay que verla antes de que desaparezca en el horizonte en el resplandor crepuscular del atardecer. Dependiendo de dónde se haga esta observación, el mes puede comenzar antes o después. El mes de Ramadán, por ejemplo, no comienza y termina el mismo día para todos los musulmanes del mundo. Así, si el cielo está nublado y no permite la observación visual de la luna creciente, en la tarde del día 29 de Shaabane, en un país musulmán, entonces este día se define como un día de duda Yawm shakk. Se declarará que el mes de Shaabane tiene 30 días, antes de declarar el inicio del mes de Ramadán. Asimismo, el año que comienza el primer día del primer mes de Muharram no comienza al mismo tiempo en todos los países musulmanes. incrementó el progreso en la astronomía.

El Corán alentaba a que los musulmanes encontraran formas de utilizar las estrellas: «Y Él es Quien os consagró las estrellas para que así podáis ser guiados en las tinieblas de la tierra y del mar».Cor., VI:97 Basándose en este precepto, los musulmanes comenzaron a desarrollar mejores instrumentos para la observación y la navegación astronómica, dando nombre y catalogando muchas estrellas visibles a simple vista en el cielo, hasta el punto de que hoy en día muchas de esas estrellas conservan los nombres árabes, como Aldebarán (α Tauri), Deneb o Altair (α Aquilae). También términos astronómicos como «alidada», «acimut», «cenit o «almicantarat» evidencian por su morfología su origen árabe.

El historiador de la ciencia Donald Routledge HillDonald Routledge Hill, Ciencia e ingeniería islámicas, p.34 y siguientes. divide la astronomía árabe en cuatro períodos: c. 700-825: asimilación por sincretismo de las doctrinas astronómicas helenísticas, indias y persas, traduciéndose muchos textos, como el Zīj al-Sindhind,Este libro no se refiere al Zīj al-Sindh de de Al-Juarismi. Sobre zīj ver "A Survey of Islamic Astronomical Tables" de E. S. Kennedy. o el Zīj al-Shāh, una colección de tablas astronómicas compiladas en la Persia preislámica durante más de doscientos años. c.825-1025: fase de investigación intensa, recepción y mejora del sistema de Ptolomeo. Los califas apoyaron económicamente su desarrollo y Bagdad y Damasco se convirtieron en centros intelectuales. La primera obra importante fue el Zīj al-Sindh (830), de Al-Juarismi, que introdujo conceptos ptolemaicos en las ciencias islámicas, con tablas de los movimientos del Sol, la Luna y los cinco planetas conocidos en aquella época. En 850, Al-Farghani (805-880), una autoridad en el sistema solar, escribió entre 833 y 857 el Kitāb fī ŷawāmiʿ ʿilm al-nuŷūm en el que proponía principalmente una síntesis de la cosmografía ptolemaica, aunque también corregía a Ptolomeo basándose en los resultados de astrónomos árabes anteriores. Al-Farghānī calculó nuevos valores para la oblicuidad de la eclíptica, para el movimiento de precesión de los apogeos del Sol y de la Luna, y para la circunferencia de la Tierra. El libro tuvo una amplia distribución en el mundo musulmán y también fue traducido al latín.Dallal (1999), p. 164Destacaron también: Al-Battani (858-929), quizá el más respetado por los estudiosos europeos, por sus descubrimientos amplísimos y sus estudios de las anomalías lunares y los eclipses de una extraordinaria precisión, que también estableció las primeras nociones trigonométricas y concibió la fórmula fundamental de la trigonometría esférica; y Al Sufi (903-986), con su Libro de las estrellas fijas, que describió en detalle alrededor de mil estrellas y dio las primeras descripciones de la Galaxia de Andrómeda y de la Gran Nube de Magallanes. 1025-1450: florecimiento de una escuela de pensamiento específicamente árabe en astronomía, que comenzó cuando sus astrónomos comenzaron a hacerse preguntas sobre el sistema ptolomaico, aunque permaneciendo siempre el modelo geocéntrico. La obra más importante fue al-Shukūk ʿalā Batlamyūs [Dudas sobre Ptolomeo] de Ibn al-Haytham, en la que se resumen las inconsistencias del modelo ptolemaico. Muchos astrónomos asumieron el desafío desarrollando modelos alternativos para evitarlos, como Muʾayyad al-Dīn al-ʿUrḍī (ca. 1266), Nasir al-Din al-Tusi (1201-1274), Qutb al-Din al-Shirazi (ca. 1311), alā-Hwkabar ( ca. 1306), Ṣadr al-Sharīʿa al-Bukhārī (ca. 1347), Ibn al-Shatir (ca. 1375), al-Khamoji (ca. 1420) y Ali Qushji (ca. 1474). 1450-1900: período de estancamiento, todavía marcado por algunas contribuciones notables.

Estos conocimientos llegan a Europa Oriental a través de Al-Ándalus en los siglos a , y a Europa Central con las invasiones turcas a largo del . Con cerca de conservados en el mundo, de los que muchos no han sido objeto de un inventario bibliográfico, el corpus astronómico árabe constituye uno de los componentes mejor conservados de la literatura científica medieval. Y pese a las lagunas bibliográficas, los textos estudiados hasta la fecha proporcionan una imagen fiable de la actividad astronómica de los pueblos de habla árabe. Factores de desarrollo

Hay varios factores que favorecieron el desarrollo de la astronomía árabe, algunos comunes a todas las ciencias, como el deseo de conocer el mundo que nos rodea, o la estructura del mundo árabe que favorece el intercambio de conocimientos. Otro impulso surgió de las prácticas religiosas específicas del Islam, que ocultan una serie de problemas en astronomía matemática. La resolución de estos problemas por parte de los eruditos musulmanes fue mucho más allá de los métodos matemáticos de los griegos.

El estudio de los astros también estaba ligado al deseo de conocer el futuro. Por tanto, la astrología también desempeñó un papel en el desarrollo de la astronomía árabe.

Estructura del «mundo árabe»

Los historiadores distinguen varios factores favorables al desarrollo de la astronomía árabe. El primero era la proximidad de los países musulmanes con el mundo de la Antigüedad clásica. Un número considerable de escritos griego, sánscrito y pelvi fueron traducidos al árabe ya en el . Este movimiento fue posible gracias al respeto por los estudiosos de otras culturas.

El mundo árabe, por su extensión, ofrecía la posibilidad de aunar diferentes tradiciones científicas, procedentes de diferentes países, con diferentes culturas y hombres de diferentes religiones, en un lenguaje científico común que era la lengua árabe.. Esta lengua permitió intercambios tanto sobre textos antiguos como contemporáneos y favoreció el establecimiento de una tradición de correspondencia científica. La estructura del mundo árabe también favoreció el movimiento de académicos y la nueva práctica de los viajes científicos.

Finalmente, el mecenazgo, principalmente el de los califas, permitió crear grandes centros de investigación como el de Bagdad en la época de califa Al-Ma'mūn (r. 813-833). Factores religiosos thumb|Horario de la oraciones en el Islam (rotulado en inglés) thumb|Dirección de la Qibla mediante sombras. El Islam ha influido en la astronomía de manera directa e indirecta. La organización de la vida religiosa, al plantear una serie de problemas relacionados, por ejemplo, con el calendario, dio un impulso decisivo al desarrollo de la astronomía matemática, aunque, según Ahmed Djebbar, este componente, aunque inicialmente fue uno de los factores positivos, fue sólo un elemento entre otros en el desarrollo de la astronomía árabe.

Prácticas islámicas

Varias normas del Islam han empujado a los fieles a mejorar los cálculos y las observaciones astronómicas. Una primera razón fue el calendario musulmán y más precisamente la determinación del período del Ramadán. Este calendario se basaba en los meses lunares y requería determinar el movimiento de la luna. Los meses, en la religión musulmana, no comienzan con la luna nueva astronómica, definida como el momento en que la luna tiene la misma longitud eclíptica que el sol (es por tanto invisible, ahogada en el albedo solar); los meses comienzan cuando la creciente lunar comienza a aparecer al anochecer.

Un segundo motivo era la determinación de la qibla o dirección de la La Meca. El Islam demanda a los musulmanes que oren postrándose en dirección a la Kaaba en La Meca y que orienten sus mezquitas en esa misma dirección: por lo tanto, necesitaban saber cómo encontrar la dirección de ese lugar, dondequiera que estuvieran en la Tierra.

Un último problema era determinar el tiempo del salat. Los musulmanes deben poder determinar los horarios locales de oración en cinco momentos del día (desde la aurora hasta la tarde), en todo un vasto imperio.