thumb|300px|Marines estadounidenses con un FIM-92 Stinger (1984). Los Sistemas de Defensa Antiaérea Portátiles (, MANPADS o MPADS), son misiles tierra-aire portátiles de corto alcance que constituyen una amenaza para las aeronaves que vuelan a baja altura, especialmente los helicópteros.
Desarrollo thumb|Misiles y tubos lanzadores 9K38 Igla soviéticos, SA-18 (arriba) y SA-16 (abajo). En la Segunda Guerra Mundial Alemania investigó y creó prototipos de armas portátiles de defensa antiaérea, parecidos a bazookas. En 1948 el ejército de los Estados Unidos comenzó a investigar nuevas armas de defensa aérea, ya que las ametralladoras no eran efectivas contra los aviones a reacción. Varios sistemas de armas basadas en cohetes, basadas en los diseños nazis, fueron investigados, pero ninguno parecía llevar a algo útil.https://ntrs.nasa.gov/archive/nasa/casi.ntrs.nasa.gov/19830027720.pdf
Estos sistemas fueron desarrollados originalmente en la década de 1950 para proporcionar protección militar a las fuerzas terrestres de la aviación enemiga. A mediados de la década de 1950 Convair comenzó los estudios de un sistema portátil, basado en el misil AIM-9 Sidewinder guiado por infrarrojos. En noviembre de 1956, los resultados de estos estudios se mostraron al ejército y la Infantería de Marina. En 1957 se lanzó oficialmente un concurso para comprar misiles MANPADS. El diseño del Redeye montaba el buscador de calor desarrollado para el misil AIM-9B Sidewinder, combinada con los motores de cohete y otras secciones de cohetes ZUNI de 2,75 pulgadas de diámetro. Finalmente, en abril de 1958, Convair recibió un contrato para comenzar el desarrollo del sistema, que en 1962 fue finalmente aceptado para su entrada en servicio operativo.http://www.es.w3eacademy.com/wiki/FIM-43_Redeye La URSS comenzó también a trabajar en este campo y pocos años después introdujeron el misil 9K32 Strela, denominado por la OTAN SA-7 Grail.
Los sistemas de defensa aérea portátiles, también conocidos como MANPADS, se convirtieron pronto en un nuevo enemigo de los pilotos, quienes ya se habían acostumbrado a evitar los misiles antiaéreos guiados por radar volando a baja altura. A diferencia de las ametralladoras y cañones, un misil de este tipo puede derribar a una aeronave de gran tamaño.
Inicialmente solo se vendieron a ejércitos, pero con los años también se suministraron a movimientos guerrilleros de todo signo alrededor del mundo y acabaron apareciendo en el mercado negro de armas. Han recibido una gran atención como potenciales armas terroristas que podrían ser utilizados contra aviones comerciales. Estos misiles, accesibles y ampliamente disponibles a través de variedades de fuentes se han utilizado con éxito en los últimos treinta años, tanto en operaciones militares como en las terroristas. Este tipo de armamento se puede conseguir en el mercado negro desde unos pocos cientos de dólares para los modelos antiguos, a un cuarto de millón de dólares para los más nuevos. En la actualidad, veinticinco países, incluyendo Estados Unidos, producen MANPADS. La posesión, exportación y el tráfico de estas armas, está oficialmente y estrictamente controlado, ya que representa una amenaza para la aviación civil, aunque lamentablemente, muchas veces este control es sobrepasado.
Los países occidentales, protagonistas en las diferentes operaciones expedicionarias y en el uso de aviones de ataque y fuerzas aerotransportadas, la base fundamental del poder de combate occidentales, se enfrentan a los MANPADS como el más avanzado componente de defensa anatiaérea enemiga. Sus enemigos habituales practican una táctica descentralizada o focal de defensa aérea con MANPADS móviles y no dependen de la logística.
Los misiles miden de 1,2m a 1,6m y su peso es de 8 a 16kg, dependiendo del modelo. Para su lanzamiento son montados en el hombro de un soldado y luego disparados. Generalmente, su detección del blanco es hasta 10km (6 millas) y su máximo alcance de aproximadamente 7km (4,5 millas), por lo que las aeronaves que vuelan a una altura de 4000 a 5000m (16700 a 19680 pies) o más están relativamente seguras.
Tipos de misiles
No guiados
thumb|Réplica escala 1/6 del Fliegerfaust alemán, considerado el primer MANPAD.
En 1944, la Alemania nazi estaba desesperadamente corta de armas móviles de defensa aérea. Inspirados en el concepto del simple y eficaz antitanque Panzerfaust, desarrollaron el Fliegerfaust, un lanzacohetes no guiado de múltilples cañones de 20mm. El arma nunca llegó a la producción en masa debido al final de la Segunda Guerra Mundial.
Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos experimentaron con este tipo de armamento, pero abandonaron el concepto en favor del concepto de los misiles guiados por sensor infrarrojo.
Infrarrojos (IR)
Los misiles de seguimiento infrarrojos están diseñados para buscar una fuente de calor en una aeronave, normalmente la salida de gases del reactor del avión, en donde luego estalla la carga explosiva, bien dentro o cerca de éste, dañando así el avión.
Estos misiles usan orientación pasiva, lo que significa que no emiten señales para detectar la fuente de calor, lo que hace difícil que lo descubran los aviones objetivo empleando sus sistemas de contramedidas.
Primera generación
thumb|Un 9K32 Strela-2 soviético (designación OTAN: SA-7 Grail). (1970).
Los primeros misiles SAM disparados desde el hombro desplegados en la década de 1960 fueron misiles de infrarrojos. En esta primera generación de SAM como el Redeye estadounidense, las primeras versiones del SA-7 soviético, y el HN-5 chino, están considerados como "armas de caza de la cola" o “solicitantes de calor”, ya que sus buscadores solo pueden engancharse cuando detectan una fuente de calor fuerte como la tobera de un reactor. En este perfil de vuelo, los motores del avión están plenamente expuestos a la detección de los misiles y proporcionan una firma térmica suficiente para engancharse a él. La primera generación de misiles infrarrojos son también muy susceptibles a interferencias térmicas como fuentes terrestres, o el propio sol, por lo que muchos expertos los consideran poco fiables.
Segunda generación
La segunda generación de misiles SAM disparados desde el hombro IR, como las primeras versiones del Stinger estadounidense, el SA-14 'Gremlin' soviético, y el FN-6 chino, utilizan refrigerantes mejores para enfriar la cabeza buscadora lo que permite al buscador filtrar la mayoría de fuentes de interferencias de infrarrojos de fondo así como dirigirse a otras partes de las aeronaves menos calientes posibilitando ataques desde el frente o de perfil. Estos misiles también emplean tecnologías para contrarrestar bengalas señuelo, que podrían ser desplegadas por los aviones a los que se dirigen y así como otros modos de seguridad en la detección de objetivos tales como la radiación ultravioleta (UV) se encuentran en el Stinger.
Tercera generación
thumb|Mistral francés
La tercera generación de misiles SAM disparados desde el hombro IR, como el Mistral francés, el 9K38 Igla ruso, y el Stinger B estadounidense, utilizan uno a varios detectores para producir un cuasi-imagen del objetivo y también tienen la capacidad para reconocer y rechazar las bengalas expulsadas por las aeronaves.
Cuarta generación
La cuarta generación de misiles SAM disparados desde el hombro, tales como el Stinger Bloque 2 estadounidense, y los misiles bajo el desarrollo de Rusia, Japón, Francia e Israel podrían incorporar los sistemas de guía de orientación plana focal y otros sistemas de sensores avanzados que permitan una adquisición a mayores distancias.
Mando de Línea de Visión (CLOS)
Mando de Línea de Visión (Command Line-Of-Sight, por sus siglas en inglés CLOS). Se llama así a los misiles que descubren sin una forma específica, mediante fuente de calor o por medio de las transmisiones de radio o de radar o visualmente, la aeronave objetivo y una vez detectada, el operador de misiles o artillero adquiere el blanco con una mira óptica magnificadora y para luego usar los controles por radio para "volar" los misiles hacia el blanco. Uno de las ventajas de este tipo de misiles es que son prácticamente inmunes a las bengalas y otros sistemas de contramedidas diseñadas principalmente para confundir a los misiles de IR. El mayor inconveniente de los misiles CLOS es que requieren de operadores altamente cualificados. Numerosos informes de la guerra afgano-soviética en la década de 1980, citan los muyahidines de Afganistán como decepcionados con los Blowpipe (misiles CLOS británicos) proporcionados, porque eran demasiado difíciles de aprender a utilizar y muy imprecisos, especialmente cuando se emplean contra el rápido movimiento de aviones a reacción. Por ello, muchos expertos creen que los misiles CLOS no son los ideales para ser usados contra un caza por personal poco entrenado, como lo son los misiles de infrarrojos, que a veces se conocen como de "dispara y olvida".
Las versiones posteriores de misiles CLOS, tales como el Javelin británico, usa una cámara de televisión de estado sólido en lugar del seguidor óptico para hacer la tarea del artillero más fácil. El fabricante de la Javelin, Thales Air Defenses proclama que sus misiles de defensa son virtualmente inmunes a las contramedidas. Incluso las versiones más avanzadas de los misiles CLOS, como el Starburst británico, tiene un enlace de datos por láser en lugar del anterior enlace de radio para orientar el vuelo del misil hacia el objetivo.
Guiados por láser
Los misiles SAM disparados desde el hombro guiado por láser, utilizan el láser para guiar los misiles hasta el blanco. El misil vuela a lo largo del haz de láser y hacia el blanco donde el operador del misil o artillero dirige el rayo láser. Misiles como el RBS-70 sueco y el Starstreak británico pueden atacar a los aviones desde todos los ángulos y solo exigen al operador mantener continuamente al blanco mediante un joystick en el punto de mira del láser. Como no hay enlaces de datos desde el suelo hasta el misil, el misil no puede ser interferido después de su lanzamiento. Esta técnica se conoce como conducción de haz (del Inglés beam-riding). El futuro SAM guiado por láser puede exigir al operador que designe a el blanco una sola vez y no mantener el punto de mira láser continuamente en la aeronave. Muchos expertos consideran que estos misiles son particularmente amenazantes en manos de los terroristas debido a la resistencia de los misiles a las contramedidas más convencionales actualmente en uso, si bien estos misiles requieren una formación relativamente alta y habilidad para ser usados y el uso de contramedidas no es particularmente fuerte en aviones civiles u otros posibles objetivos de los posibles terroristas.
Empleo de misiles MANPADS (man-portable air-defense system, sistema de defensa aérea portátil)
Egipto
El primer uso en combate de misiles MANPADS fue en Egipto en 1969. El primer derribo realizado por disparo de misil SA-7 sucedió el 19 de agosto de 1969 cuando se disparó contra un grupo de aviones A-4H Skyhawk israelíes al oeste del canal de Suez. El misil SA-7 demostró de todos modos tener poco alcance contra los rectores de combate, y también mínima letalidad. La Fuerza Aérea de Israel modificó las toberas de alguno de sus aviones para reducir su firma infrarroja y hacerlos menos vulnerables a los SA-7, alejando el posible impacto del misil de partes vitales del motor. Muchos aviones solo fueron dañados por el impacto del misil pudiendo volver a sus bases con daños.