La Association Sportive Monaco Football Club, más conocida simplemente como A. S. Mónaco (), es un club de fútbol monegasco que actualmente disputa la Ligue 1 de Francia, competición en la que ha participado durante más de cincuenta campañas.

Historia La Association Sportive de Monaco Football Club nace en 1924 gracias a la fusión de varios equipos polideportivos de la ciudad: Swimming Club, Monaco Sports, A.S. Beausoleil, Etoile de Monaco y Riviera A.C. Aunque el equipo es de Mónaco, se le permitió jugar en la Liga de Francia, siéndole otorgado el número de afiliación 91 (lo que enmarca a Mónaco dentro del grupo más antiguo en la Liga).

Sus años como institución amateur los vivió dentro del circuito regional en Provenza-Alpes-Costa Azul, con un disímil tránsito. Integró la Ligue du Sud-Est desde 1924 y logró campeonar en la misma durante esa década y la siguiente. Todo cambió en 1932 cuando fue invitado a participar como profesional en la recientemente creada Liga de Francia por la Federación Francesa de Fútbol (FFF). Su andar se inicia en la Ligue 2 (Segunda División), con resultados poco satisfactorios que provocan el descenso a las ligas regionales perdiendo así su condición de conjunto profesional por varios años. En 1948, una vez finalizado el conflicto armado que detuvo la vida deportiva europea, Mónaco decide rearmarse profesionalmente gracias al impulso brindado por la monarquía monegasca, personificada en el príncipe Raniero. Durante toda su vida el príncipe sería promotor y fanático del club, aportando a la causa deportiva e impulsando su desarrollo económico con importantes donaciones y beneficios fiscales. Su generosidad se ve reflejada exitosamente para 1953, con el retorno a la máxima categoría francesa.

Surgimiento en Ligue 1: 1948-1972 miniaturadeimagen|Delio Onnis con el Mónaco durante el año 1970. El año 1958 es clave fundamental en el recorrido de las siguientes dos décadas, porque marca la llegada de un referente en la dirección técnica: Lucien Leduc. Con él Mónaco alcanzaría lo más alto del fútbol francés, superando la meta de convertirse en campeón oficial por primera vez. Sucedió en la Copa de Francia de 1960, previa al título de Ligue 1 en la temporada 1960-61, conquista de prestigio y notoriedad más allá de las fronteras nacionales.

Mónaco se hacía de un nombre, adquiriendo también pase para la Copa de Europa durante 1961-62. Enfrentaría en ronda preliminar al Glasgow Rangers de Escocia. El resultado final, luego de disputar partidos de ida y vuelta, fue de 4-6 para Rangers en el global (dos victorias por 3-2 para los escoceses, en Glasgow y Mónaco). En 1962, Leduc forma un conjunto sólido, que responde en un 100% a su ideario generando altas expectativas para el entrenador, según relató en ese entonces. Los jugadores no lo defraudaron, con todo mérito y justicia vencieron tanto en Liga como Copa. Un doblete significativo, cuatro logros de envergadura como suma total en tres años para el proyecto. En 1963, Leduc deja su cargo y se dirige a Suiza para negociar una posible incorporación al Servette FC, agotado por un desgastante y arduo itinerario. El club suizo era campeón vigente y poseía una gran base, además de pertenecer a un país sin competición tan fuerte como la francesa. No se trató de un adiós definitivo, pero Mónaco sintió mucho su ausencia en lo posterior inmediato.

La Copa de Europa de 1963-64 comenzó estupendamente, en parte porque todavía se contaba con la base del año anterior. En la eliminatoria preliminar Mónaco ganó su serie por un global de 8-3 sobre el AEK de Grecia (7-2 en Mónaco y 1-1 en Atenas). Luego enfrentó al futuro campeón, Internazionale de Italia, perdiendo dos veces (1-0 y 3-1) pero jugando de igual a igual y demostrando un generoso juego de ataque. Sería su último gran desempeño hasta fines de la década siguiente, el resto de los 60s fueron intrascendentes, haciendo gala temporada tras temporada de una medianía difícil de desdoblar. Al fin se rompió en 1968-69, negativamente, consumando un triste descenso.

Caída y recuperación: 1972-1984 El regreso a la categoría principal llegaría recién en 1973-74, después de sufrir duramente el retroceso y una crisis deportiva compleja. Fue un aliciente pasajero, los problemas deportivos no habían encontrado solución real y la institución continuaba sin un proyecto concreto para cambiar su estado de crisis. La carrera de ascenso/descenso se volvió crónica, Mónaco no lograba escapar de ella mientras observaba como cada día se alejaba más de la élite francesa (representada por los exitosos equipos Nantes y Saint-Etienne).

Una luz de esperanza llegó el día que Jean Louis Campora, cuyo padre (Charles Campora) fue uno de los fundadores del club y miembro activo de su dirigencia, tomó la decisión de participar activamente en las decisiones administrativas. Con el apoyo de la monarquía y los inversores alcanzó la presidencia en 1975, expresando con claridad que su primera medida en el cargo sería convocar a Leduc y recuperar con él la gloria pasada. En una temporada Mónaco logra asentarse de nuevo en Ligue 1, contando con el ingenio de su mandatario y la capacidad del entrenador repatriado. También fue de gran ayuda la aparición de valores como el argentino Delio Onnis, futuro goleador histórico del club, o Jean-Luc Ettori, jugador con más presencias defendiendo la casaca monegasca. Tal fue la recuperación que el campeonato de 1977-78 se coloreó con rojo y blanco; el conjunto del Principado volvía a triunfar luego de 15 años en sequía.

Los 80's llegaban con un nuevo triunfo en Copa de Francia, después de derrotar en el partido decisivo a US Orléans por 3-1, ya sin Leduc (había decidido retirarse de la actividad profesional). Gerard Banide sucedió al entrenador saliente, y se haría cargo por los siguientes cuatro años de la dirección técnica con muy buenos resultados en las competiciones nacionales. Con Banide Mónaco jamás descendió del 6° lugar en Ligue 1, animando cada torneo con un juego suelto y de gran vuelo. Logró consagrarse en la temporada 1981-82, disputando un apasionante duelo con el Saint-Étienne que finalizó solo un punto por debajo en la tabla de posiciones. Los nombres propios a tener en cuenta del período son Manuel Amorós y Daniel Bravo, hombres de fuerte temperamento y talento, acunados por el público como referentes. Desafortunadamente el liderazgo local no se trasladó a Europa, ya que nunca superó la primera instancia de toda competición. Por esto -en parte- se decide renovar los aires con Lucien Müller en el cargo de entrenador, continuando una línea determinada de trabajo pero pensando en elevar las pretensiones en el corto plazo. Müller estuvo a punto de ser campeón en su primera temporada (1983-84), pero perdió el título con el Bordeaux por diferencia de gol tras culminar ambos equipos empatados en 54 puntos. También llega a la final en Copa de Francia, cayendo insólitamente con Metz por 2-0 en la prórroga. Un cierre con balance positivo y la confianza de saberse en el buen camino, pero sin trofeos que exhibir en las vitrinas.

Arsène Wenger: 1984-1994 miniaturadeimagen|Arsène Wenger fue entrenador del club durante una década (1984-1994). Para 1984-85, Mónaco tampoco logra el campeonato de Liga, llegando solo hasta el tercer lugar, pero completando una segunda rueda casi perfecta luego de comenzar el torneo muy por debajo de sus posibilidades (ocupó el décimo puesto a mitad de temporada). Este retroceso, a comparación del año anterior, se vio compensado por la más deslumbrante actuación del equipo monegasco en Copa de Francia. Solo un gol en contra en nueve partidos, propinado por el Lille, y 18 tantos a favor para redondear una campaña de siete victorias (más empate y derrota). La final se jugó con un estadio Parque de los Príncipes colmado de espectadores y el resultado final de 1-0 sobre París Saint-Germain desató la fiesta entre el público rojiblanco. Vencer al PSG en París y regresar a Mónaco con la Copa en mano fue un sueño hecho realidad para Lucien Müller. Un año después renunciaría al puesto, tras completar una mediocre campaña en Liga -noveno lugar- y sufrir tempranas eliminaciones en copas.

Durante 1986-87, Stefan Kovacs tomaría el mando, pasando por la institución sin pena ni gloria. Arsène Wenger, que tenía como experiencia previa la dirección del Nancy, fue contratado en 1987. Wenger forjó una de las etapas más exitosas del club, que ganaría la Ligue 1 al año siguiente, siempre recordada por su fútbol exquisito y la gran cantidad de buenos jugadores que fueron fichados o incorporados desde divisiones menores. Algunos casos destacables son George Weah, Jürgen Klinsmann, Youri Djorkaeff, Emmanuel Petit, Lilian Thuram o Thierry Henry (futura estrella del Arsenal). Quizá la cuenta pendiente, a pesar de pelear siempre los primeros puestos, fue no haber conseguido un mayor número de títulos.

Los años 90 fueron una época buena para el fútbol francés a nivel de equipos, muy competitiva, con varias instituciones peleando títulos nacionales y europeos. Eso jugó en contra del Mónaco, que igualmente se adjudicó un par de Copas y una Liga. Al ser destituido Wenger de la dirección tras un mal inicio de campeonato en 1994, dejó un conjunto formado, competitivo, que contaba con la presencia de valores jóvenes y mayores. Uno de ellos, emblema actualmente, llegaría desde Argentina siendo prácticamente un adolescente. Su nombre es David Trezeguet.

Potencia en Europa: 1996-2006 Jean Tigana fue nombrado nuevo técnico del equipo en 1995, y lo dirigió a la consecución de su sexto título de Liga en 1997.

En el año 2000, bajo el mando de Claude Puel, el Mónaco ganó su séptima Liga francesa y su cuarta Supercopa de Francia. Después de ganar la Copa de la Liga con Didier Deschamps como técnico, en septiembre y noviembre del 2003 es electo por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) como el Mejor equipo del mes del mundo.

La temporada 2003-04 fue una temporada memorable para el club. Clasificado para Liga de Campeones, el AS Mónaco empezó dejando su marca en la primera ronda al derrotar al Deportivo La Coruña históricamente, ganando 8 goles a 3 y rompiendo así un nuevo récord en cuanto al número de goles anotados en un partido. Mónaco tenía jugadores como el portero Flavio Roma, además de Jerome Rothen, Patrice Evra, Hugo Ibarra, y especialmente su par ofensivo mágico, el extremo derecho Ludovic Giuly y el delantero español prestado por el Real Madrid, Fernando Morientes. En los octavos final, Mónaco eliminó al Lokomotiv Moscú, luego enfrentó al Real Madrid en los cuartos de final. El club español es derrotado después de dos juegos espectaculares de Giuly y Morientes en particular. En la semifinal, el Mónaco elimina de nuevo a un gran equipo, el Chelsea. Sin embargo, los jugadores monegascos no repetirían una nueva proeza contra el FC Porto en la final, perdiendo por tres goles a cero.

Su éxito en Europa les pasó factura en la Ligue 1 2003/04, donde terminaron en tercer puesto pese a haber liderado el campeonato durante muchas semanas. Con los fichajes de Javier Saviola, Ernesto Chevantón y Maicon para sustituir a los traspasados Ludovic Giuly y Jérôme Rothen, repitieron la 3.ª posición en la temporada 2004/05.

El curso europeo del año anterior no permitirá que el club se recupere, sino que se hunda lentamente en el anonimato.

Declive: 2006-2012 Después de convertirse en una de las potencias futbolísticas de Francia a principios de siglo, poco a poco el Mónaco fue perdiendo peso en el campeonato galo, con idas y venidas de jugadores en la plantilla y una importante inestabilidad en el puesto de entrenador. Así, en la temporada 2005-06, tras la dimisión de Didier Deschamps y la llegada de Francesco Guidolin, el conjunto monegasco terminó en un decepcionante décimo puesto.