thumb|El cráneo de cristal del Museo Británico (ID Am1898C3.1 ), de dimensiones similares al cráneo Mitchell-Hedges. Los cráneos de cristal son unas esculturas con forma de cráneo talladas en cuarzo transparente o translúcido, o bien otros tipos de cuarzo (conocido también como "cristal de roca"), cuyos supuestos descubridores afirmaban que eran artefactos mesoamericanos precolombinos. Sin embargo, ninguno de los especímenes que fueron puestos a disposición para su estudio científico han sido autentificados como precolombinos. Los resultados de estos estudios demostraron que los cráneos de cristal examinados fueron elaborados a mediados del o más tarde, casi con certeza en Europa durante una época cuando había mucho interés en las antiguas culturas precolombinas.(http://science.nationalgeographic.com/science/archaeology/crystal-skulls/ ) .British Museum (n.d.-b), Jenkins (2004, p.217), Sax et al. (2008), Smith (2005), Walsh (1997; 2008). A pesar de algunas afirmaciones presentadas en diversas publicaciones de popularización, las leyendas sobre cráneos de cristal con poderes místicos no forman parte de la mitología y el mundo espiritual de los indígenas mesoamericanos o de otros amerindios.Aldred (2000, passim.); Jenkins (2004, pp.218–219). En esta obra posterior, Philip Jenkins, antiguo Profesor Distinguido de Historia y Estudios Religiosos, y más tarde Profesor de Humanidades en la PSU, escribe que los cráneos de cristal se encuentran entre los ejemplos más obvios donde la asociación con la espiritualidad indígena es "históricamente reciente" y una síntesis "artificial". Estos son "productos de una generación de creativos empresarios espirituales" que no "[representan] las prácticas de cualquier comunidad".

Algunos miembros del movimiento New Age afirman con frecuencia que los cráneos muestran fenómenos paranormales, siendo frecuentemente representados de esta forma en obras de ficción. Los cráneos de cristal han sido un tema popular, apareciendo en numerosas series televisivas de ciencia ficción,Por ejemplo, en Stargate SG-1 3ª temporada episodio #65, "Cráneo de Cristal". novelas,Véase por ejemplo las novelas de Indiana Jones, escritas por Max McCoy (1995, 1996, 1997, 1999). películasPor ejemplo, la película Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. videojuegosPor ejemplo, los videojuegos Nancy Drew: Legend of the Crystal Skull e Illusion of Gaia. y una marca de vodka.Crystal Head Vodka.

Colecciones de cráneos de cristal Algunos investigadores han hecho una distinción entre los pequeños cráneos de cristal del tamaño de una cuenta, que aparecieron a mediados del , y los grandes cráneos (aproximadamente de tamaño real) que aparecieron a fines de ese siglo.

El comercio de artefactos precolombinos falsos se desarrolló a fines del a tal punto que en 1886, el arqueólogo William Henry Holmes del Instituto Smithsoniano escribió un artículo titulado "El comercio con antigüedades mexicanas espurias" para la revista Science.Holmes (1886) Aunque los museos habían comprado cráneos antes, fue Eugène Boban, un anticuario que abrió su tienda en París en 1870, quien es más asociado con las colecciones de cráneos de cristal de los museos del . La mayor parte de la colección de Boban, inclusive tres cráneos de cristal, fue vendida al etnógrafo Alphonse Pinart, que donó la colección al Museo Trocadéro, que más tarde sería el Museo del Hombre.

Investigaciones sobre el origen del cráneo de cristal thumb|left|Máscara azteca o mixteca con incrustaciones de mosaico de turquesa. Se ha afirmado que varios cráneos de cristal son de origen precolombino, siendo habitualmente atribuidos a los aztecas o mayas. El arte mesoamericano tiene numerosas representaciones de cráneos, pero ninguno de los cráneos de cristal de las colecciones de museos provienen de excavaciones documentadas.Walsh (2008) Las investigaciones llevadas a cabo en varios cráneos de cristal en el Museo Británico en 1967, 1996 y nuevamente en 2004 han mostrado que las líneas que marcan los dientes (ya que estos cráneos no tienen maxilares separados, como el cráneo Mitchell-Hedges) fueron tallados usando herramientas de joyero (herramientas rotativas) desarrolladas en el , por lo que un supuesto origen precolombino sería poco probable.Craddock (2009, p.415) El tipo de cristal fue determinado al examinar las inclusiones de clorita, que solo se encuentran en los cristales de Madagascar y Brasil, por lo tanto difícil de obtener o desconocido en la Mesoamérica precolombina. El estudio concluyó que los cráneos fueron hechos en Alemania en el , muy probablemente en talleres de la ciudad de Idar-Oberstein, conocida a fines del por crear objetos hechos de cuarzo brasileño importado.British Museums (n.d.-b); Craddock (2009, p.415).

Se ha establecido que tanto el cráneo de cristal del Museo Británico como el del Museo del HombreEl ejemplar del Museo del Hombre mide la mitad. en París fueron vendidos por el comerciante de antigüedades francés Eugene Boban, que tuvo su negocio en Ciudad de México entre 1860 y 1880.Véase "El misterio del cráneo de cristal del Museo Británico está resuelto. Es falso", en The Independent (Connor 2005). Véase también la declaración pública del museo sobre su cráneo de cristal (British Museum n.d.-c). El cráneo de cristal del Museo Británico fue comprado de Tiffany en Nueva York, mientras que el cráneo de cristal del Museo del Hombre fue donado por el etnógrafo Alphonse Pinart, que lo compró de Boban.

Una investigación llevada a cabo por el Instituto Smithsoniano en 1992 en un cráneo de cristal suministrado por una fuente anónima que dice haberlo comprado en Ciudad de México en 1960 y que es de origen azteca, también concluyó que fue hecho en fecha reciente. Según el Instituto Smithsoniano, Boban compró en Alemania los cráneos de cristal que vendía - hallazgos que concuerdan con los del Museo Británico.Véase el reporte de la antropóloga Jane Walsh del Instituto Smithsoniano sobre sus investigaciones conjuntas con la experta en materiales Margaret Sax del Museo Británico, que confirmaron que los cráneos de cristal eran falsificaciones del siglo XIX, en Smith (2005). Véase también Walsh (1997).

En mayo de 2008, un estudio detallado de los cráneos de cristal del Museo Británico y el Instituto Smithsoniano fue aceptado para su publicación en Journal of Archaeological Science.Sax et al. (2008) Empleando un microscopio electrónico y cristalografía de rayos X, un equipo de investigadores británicos y estadounidenses hallaron que el cráneo del Museo Británico fue labrado con una sustancia abrasiva áspera, como corindón o diamante, y modelado empleando una herramienta de disco rotativo hecha de un metal adecuado. El espécimen del Instituto Smithsoniano fue labrado con un abrasivo diferente, el carburo de silicio (SiC), que es una sustancia sintética manufacturada con modernas técnicas industriales.El carborundo (carburo de silicio) aparece de forma natural solamente en cantidades minúsculas en el sumamente raro mineral moissanita, identificado por vez primera en un meteorito en 1893. Véase el sumario del descubrimiento e historia del carburo de silicio en Kelly (n.d.) Dado que la síntesis del carborundo data solamente de la década de 1890 y su amplia disponibilidad data del , los investigadores concluyeron que "[se] sugiere que fue hecho en la década de 1950 o después".Véase la cobertura del estudio en Rincon (2008), y el propio estudio en Sax et al. (2008).

Especulaciones sobre los cráneos pequeños Ninguno de los cráneos de cristal que se encuentran en museos proviene de excavaciones documentadas. Un ejemplo paralelo es ofrecido por los espejos de obsidiana, objetos rituales ampliamente representados en el arte azteca. Aunque unos pocos espejos de obsidiana provienen de excavaciones arqueológicas,Como las de Teotihuacan; véase Taube (1992). ninguno de los espejos de obsidiana aztecas están tan bien documentados. A pesar de esto la mayor parte de los expertos en la cultura azteca consideran los espejos de obsidiana como auténticos artefactos precolombinos.Véase por ejemplo Olivier (2003). El arqueólogo Michael E. Smith reporta un hallazgo no revisado por pares de un pequeño cráneo de cristal en un sitio azteca en el Valle de México. Los cráneos de cristal han sido descritos como "un fascinante ejemplo de artefactos que han hecho su ingreso a museos sin evidencia científica para demostrar sus supuestos orígenes precolombinos". Un caso similar es la máscara "olmeca" de jade; tallada en piedra. Los curadores y eruditos se refieren a estas como "estilo olmeca", ya que hasta la fecha no se ha recuperado ejemplar alguno de sitios de otras culturas, inclusive una deliberadamente depositada en el precinto ceremonial de Tenochtitlan (Ciudad de México), que posiblemente tendría unos 2000 años de antigüedad cuando fue enterrada por los aztecas, indicando que estas eran apreciadas y coleccionadas como lo eran las antigüedades romanas en Europa.

Cráneos individuales El cráneo Mitchell-Hedges Quizás el más famoso y enigmático cráneo, supuestamente fue descubierto en 1924 por Anna Le Guillon Mitchell-Hedges, hija adoptiva del escritor popular y aventurero británico F. A. Mitchell-Hedges. Es el tema de El cráneo de cristal de Lubaantún, un video documental hecho en 1990. Los investigadores del Instituto Smithsoniano que lo examinaron, observaron que era "casi una réplica del cráneo del Museo Británico, casi de la misma forma, pero con los ojos y dientes modelados con más detalle".Walsh (2008). Véase también el debate de 1936 sobre su parecido con el cráneo del Museo Británico, en Digby (1936) y Morant (1936), passim.

Anna Hedges afirmaba que encontró el cráneo enterrado bajo un altar derruido en el interior de un templo en Lubaantún, en Honduras Británica, hoy Belice.Véase Garvin (1973, descripción de la foto 25); también Nickell (2007, p.67). Hasta donde puede comprobarse, F.A. Mitchell-Hedges no hizo mención del supuesto descubrimiento en cualquiera de sus escritos sobre Lubaantún. Además, otras personas presentes durante la excavación no han documentado el descubrimiento del cráneo ni la presencia de Anna en la excavación.Nickell (2007, pp.68–69)

El cráneo está hecho de un bloque de cuarzo transparente de casi el tamaño de un cráneo humano pequeño, con una altura de 13 cm (5 pulgadas), 18 cm (7 pulgadas) de longitud y 13 cm de ancho. La mandíbula está separada. A inicios de la década de 1970 estuvo bajo el cuidado temporal del restaurador independiente Frank Dorland, que tras inspeccionarlo afirmó que había sido "tallado" sin tomar en cuenta los ejes naturales del cristal y sin emplear herramientas metálicas. Dorland indicó que no era capaz de encontrar marcas de arañazos, a excepción de marcas de lijado mecánico en los dientes, especulando que primero fue cincelado en forma básica, probablemente empleando diamantes, y que el modelado, lijado y pulido finos fueron logrados mediante el empleo de arena por un periodo de 150 a 300 años. Él dijo que podía tener una antigüedad de 12.000 años. A pesar de que con el paso de los años se han hecho varias afirmaciones sobre las propiedades físicas del cráneo, tales como una supuesta temperatura constante de 21 °C (70 °F), Dorland indicó que no había diferencias de propiedades entre el cráneo y otros cristales naturales de cuarzo.Dorland, en una carta de mayo de 1983 dirigida a Joe Nickell, citada en Nickell (2007, p.70).