La rubefacción es, en medicina, el color rojo o sanguíneo que se presenta como fenómeno morboso en la piel y en las membranas mucosas, por efecto de un medicamento o por alguna alteración de la circulación de la sangre debido a alguna inflamación o enfermedad específica.

Un rubefaciente es una sustancia de aplicación tópica que produce un enrojecimiento de la piel, por ejemplo, al provocar la dilatación de los capilares y un aumento de la circulación sanguínea. A veces se han utilizado para aliviar el dolor agudo o crónico, pero hay pruebas limitadas en cuanto a su eficacia,Mason et al. 2004 Systematic review of efficacy of topical rubefacients containing salicylates for the treatment of acute and chronic pain BMJ 328:995 y a partir de 2014 las buenas prácticas no apoyan el uso de geles y cremas que contengan rubefacientes para este fin.

Ejemplos Los rubefacientes medicinales comunes incluyen:

Salicilatos, como el salicilato de metilo (aceite de gaulteria) Ésteres de nicotinato La capsaicina, derivada del pimiento picante, Capsicum minimum, "incita a la irritación sin rubefacción" Isopropanol (alcohol para frotar) Mentol Minoxidil Nicotinato de tofilo (Trafuril)

Los rubefacientes herbales comunes incluyen:

Clavo de olor (Syzygium aromaticum) Ajo (Allium sativum) Jengibre (Zingiber officinale) Rábano picante (Cochlearia armoracia) Mostaza (Brassica alba o Brassica nigra) Ortiga (Urtica dioica) Aceite de romero (Salvia rosmarinus) Ruta (Ruta graveolens) Menta (Mentha piperita)

Referencias

Véase también

Diabetes mellitus tipo 1 Dermatofitosis Sangre

Categoría:Sangre Categoría:Enfermedades cutáneas