La loza y azulejería producida en Talavera de la Reina (Castilla-La Mancha, España) a lo largo de sus cinco siglos de reconocida tradición cerámica,A propósito del término loza preferido frente a cerámica, en este y otros contextos de investigación, descripción y estudio de la producción de los alfares de Talavera de la Reina, quizá convenga citar a la historiadora Natacha Seseña cuando describiendo las «afamadas lozas de Talavera, que por su naturaleza técnica no entrarían en la alfarería de basto», se ratificaba en su "carácter popular". Natacha Seseña: Cacharrería popular. La alfarería de basto en España; 1997, Alianza Editorial. ISBN 84-206-4255-X; p. 238. Por su parte, Balbina Martínez Caviró, especialista en estudios toledanos, escribe: "Todos los trabajos salidos de los alfares talaveranos entran dentro de la calificación general de loza, entendiéndose por tal las labores de barro cocido y esmaltado posteriormente mediante un vidriado estannífero que hace impermeables las piezas..." Balbina Martínez Caviró: La cerámica de Talavera. Colección artes y artistas, Instituto Diego Velázquez. C.S.I.C., Madrid, 1969, p. 10. ha generado una tipología tan rica y variopinta que ha hecho necesaria una clasificación en series propuestas desde finales del por distintos especialistas, a fin de facilitar su estudio y catalogación. Dicha clasificación se hace extensiva a la loza producida en el vecino foco alfarero de El Puente del Arzobispo con la que la de Talavera lo tiene todo en común, excepto la fama (que de siempre acaparó la villa de la Reina, quizá por su estratégica situación en el camino real a Lisboa).

Influenciada por el arte islámico,González Zamora, Talaveras, p. 57. la cerámica de Talavera de la Reina adquirió peso industrial a partir del . Citada por Cervantes, Lope de Vega y Tirso de Molina, la loza talaverana puede documentarse asimismo en buena parte de la pintura barroca española. Usada por nobles y humildes, su monopolio mercantil en pugna constante con la loza sevillana, se vio desplazado a finales del por la emergente fábrica de Alcora; en ese momento histórico se localiza uno de los primeros cambios en sus series decorativas originales.#VV.AA., Catálogo de loza española, pp. 147-174

En el , con la destrucción de sus alfares y fábricas por el ejército francés entre 1810 y 1812, se inició un largo periodo de decadencia, que la pérdida definitiva de las colonias casi llevó a su desaparición. Juan Niveiro con la fundación de la fábrica de "El Carmen"; la incorporación de operarios traídos de Manises supuso un cambio en sus series decorativas. Cambios que reforzarían las series tricolores producidas por otro alfar emergente a mediados del : "La Menora".

En 1908, Juan Ruiz de Luna asociado al pintor y ceramista Enrique Guijo pusieron en marcha la nueva fábrica de la Virgen del Prado, recuperando formas y temas de la antigua producción talaverana renacentista y barroca con un sello de calidad. Otros alfares nacidos a lo largo del y con este propósito de recuperación de series talaveranas fueron los de: "Henche", "Montemayor" y "Nueva Menora".Historia de la cerámica de Talavera de la Reina y algunos datos sobre la de Puente del Arzobispo. Consultado el 23 de septiembre de 2012.

En 2019 la Cerámica de Talavera fue declarada Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación oficial de Fabricación artesanal de cerámica de estilo talaverano en Puebla y Tlaxcala (México) y en Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo (España). Esta declaración alude a las comunidades de artesanos que existen en ambos países, que fabrican con métodos tradicionales objetos de cerámica de estilo talaverano para usos domésticos, decorativos y arquitectónicos. Además, se hace referencia a la identidad de cada taller existente y que la fabricación artesanal de este tipo de cerámica es un símbolo identitario de esas ciudades.Fabricación artesanal de cerámica de estilo talaverano en Puebla y Tlaxcala (México) y en Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo (España) UNESCO. Patrimonio inmaterial.

Historia miniatura|Detalle del "jarro frailero" con el escudo obispal en San Hugo en el refectorio de los Cartujos, óleo de Zurbarán hacia 1635 (262 x 307 cm), Museo de Bellas Artes, Sevilla Abundante material arqueológico hallado en las inmediaciones de Talavera de la Reina, remontan a la ocupación romana la existencia de alfares y su producción cerámica. Sin embargo el característico diseño, las formas, esmaltes y decoración son de tradición musulmana, evolucionando los motivos vegetales y animales a otros de figuras humanas con el asentamiento de los reinos cristianos.Sinopsis histórica Consultado en noviembre de 2014

El Renacimiento llevó hasta Talavera a maestros artesanos flamencos como Jan Floris,Alfonso Pleguezuelo. Juan Flores (ca. 1520 – 1567), azulejero de Felipe II; en Reales Sitios. Revista del Patrimonio Nacional (n° 146, 4° trimestre, año XXXVII). Madrid, 2000, pp. 15–25. que hacia 1558 introdujo técnicas italianas mientras trabaja en la azulejería para el alcázar de los Austrias de Madrid.Fernando González Moreno Texas A&M University. "Tradición versus industrialización en la azulejería de Talavera de la Reina (pág. 138) Consultado en noviembre de 2014 Posteriores maestros introdujeron las técnicas y métodos de las lozas de Delft en Holanda. Estas "talaveras" evolucionadas, más finas, que habían sido incluidas por el rey Felipe II en la vajilla del monasterio de El Escorial, no consiguieron sin embargo colocarse en las cortes europeas a la misma altura que las referidas porcelanas de Delft o las francesas de Sèvres.Alfonso Plequzuelo, "Sevilla y Talavera: entre la colaboración y la competencia" Consultado en noviembre de 2014

Ocaso talaverano A lo largo del , un conjunto de circunstancias determinaron la paulatina decadencia industrial de las series talaveranas: Consultado en noviembre de 2014 la competencia de Alcora y Buen Retiro, preferidas por las clases ricas y sobre todo la apertura de industrias con tipos de impresión calcográfica en Sargadelos, Cartagena y Sevilla. Trescientos años de historia y cierta gloria internacional sucumbieron ante una injusta y demoledora etiqueta de "cacharro de verbena", que nació en la boca ignorante del burgués y que todo aquel que pretenda presumir de cierto gusto hizo religiosamente suya. Los alfares de Guijo y Luna, pretendiendo huir de la quema, se aplican en una industria historicista intentando hacer valer un pasado que como tal recuerdo acaba convirtiéndose en «souvenir». El resultado fueron un puñado de series continuistas y un intento de lo que pudiera pasar como serie nueva, pero sin alejarse del espíritu tradicional.José de Vicente, Cerámica de Talavera de la Reina. Botes de botica. Revista "Farmacéuticos" (abril, 1999) págs. 39 y 40 Consultado en noviembre de 2014

Entre las series consideras recuperables por los grandes talleres, se fabricaron "a imagen y semejanza" toda la temática de escenas y ramos (tanto en azul como policromía), además de lo más típico de la serie azul lineal, algunos ejemplos tardíos de la serie heráldica y otros tantos de la serie esmeralda.González Zamora, Talaveras, pp. 215-221. Y entre las consideradas como innovación, se produjeron series básicas con decoración solo en naranja (copiando un ejemplo alcoreño del ), otras solo en manganeso y versiones populares —aún más— de las series de la pajarita y las cenefas.De la que se guardan incontables ejemplos de modesta cacharrería, para la que ya no es necesaria la contratación de pintores, y cuyas decoraciones se limitan a bandas polícromas superpuestas con alguna cenefa muy sencilla alternando espacios, o bien esgrafiados lineales, hechos a peine sobre gruesas rayas de oscuro manganeso, o sinusoides con arcos concéntricos o puntos.

También se considera innovación de ese periodo decadente la producción de piezas, preferentemente jarros de vino y platos, con lemas exclamativos del tipo "Viva Jesús, María y José", "Viva mi dueño", etc. A pesar de los ostentosos leones que sostienen el escudo que encierra las leyendas, resultan proverbiales las faltas de ortografía, la pobre caligrafía y la baja calidad de esmaltes. En esta dinámica popular que se precipita en lo populachero, se producen sin embargo objetos con una belleza infantil, ingenua y a veces surrealista. miniatura|150px|Plato con decoración popular típica Reconocimiento patrimonial El 13 de octubre de 2015, la cerámica de Talavera de la Reina fue declarada bien de interés cultural, con la categoría de «bien inmaterial», mediante un acuerdo publicado el día 16 de ese mismo mes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

En 2019 la Cerámica de Talavera fue declarada Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación oficial de Fabricación artesanal de cerámica de estilo talaverano en Puebla y Tlaxcala (México) y en Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo (España). Esta declaración alude a las comunidades de artesanos que existen en ambos países, que fabrican con métodos tradicionales objetos de cerámica de estilo talaverano para usos domésticos, decorativos y arquitectónicos.

Clasificación de las series

Series blancas

Datadas entre las más antiguas, junto con la de la palma, se pueden subdividir en cinco grupos cronológicamente correlativos: blanca mudéjar, renacentista, dedicada, con azul lineal y blanca tardía. Su llamativa blancura parece ser fruto de dos circunstancias: El uso de barros pajizos como las arcillas de los vecinos barreros de Calera. La riqueza en estaño de la pasta (frita) con que se bañaban las piezas desde mediados del , aumentó la opacidad y blancura del esmalte.

Si bien Lope, Cervantes o Tirso, parodiando o glosando la austeridad de estas lozas blancas sobrias y puras, las llaman talaveras, no es de recibo que fueran hechas en Talavera de la Reina, pues como ellas y en su época, se fabricaban también en los alfares de la Triana sevillana, en los de Toledo, y de los antiguos reinos de Granada y Murcia.En algunas fuentes estas series blancas también han sido llamadas de la Mercé y relacionadas con famosos ejemplos iconográficos, como la loza blanca de varios bodegones de Zurbarán, Pedro de Orrente o el mismísimo Velázquez.

Antiguas series azules originales

González Zamora clasifica un grupo de series precedentes o contemporáneas de la popular serie blanquiazul conocida como de las mariposas. Su catálogo, más específico y técnico, se apoya en los motivos que decoran esas series, separando la de roleos (diferenciada por su barro rojo de base), de la de espirales (exclusiva de platos con el reverso sin esmaltar); proponiendo también como una de las más antiguas —en virtud de los hallazgos arqueológicos— la serie de palma, de clara estética mudéjar, con esmalte blanco-grisáceo sobre arcillas sonrosadas.

Serie de jarros de Santiago miniatura|Mateo Cerezo el joven: Natureza muerta con carne (1664). En el ángulo superior izquierdo, un jarro de Santiago Serie menor tan antigua como específica, decorada en azul y mostrando en muchas piezas la Cruz de Santiago. Datados en el , aparecen en un bodegón de Mateo Cerezo fechado en 1664 y conservado en la Academia de San Carlos de Méjico.González Zamora, Talaveras, p. 81.

Serie de las mariposas

Loza de carácter popular, fabricada a lo largo de los siglos y . Decoración en azul con motivos vegetales muy estilizados que evocan las formas de las mariposas. Vidriado pobre en estaño y producción preferente de platos hondos de perfiles gruesos, similares a cuencos; las mariposas alternadas con motivos vegetales aparecen en el alero de las piezas, ocupando el centro del plato figuras animales en movimiento.Algunos estudiosos consideran esta combinación alterna recurso decorativo importado de Portugal, inspirado a su vez en la "porcelana de carraca", también llamada de china.

Serie de los recortes (ferroneríes)