thumb|270px|Zé Caipora, de Angelo Agostini. La historieta o cómic brasileño tiene su origen en el , con la irrupción en la prensa de las tiras de estilo satírico. Recién a comienzos del se publicarán las primeras revistas dedicadas específicamente a las historietas.

A pesar de contar con reconocidos artistas (Maurício de Sousa, Mike Deodato, Flávio Colin, Glauco, Laerte, Ziraldo), y que algunos de ellos alcanzaran trascendencia internacional trabajando para el exterior: Roger Cruz (X-Men) y Mike Deodato (Thor, Mujer Maravilla), el mercado del cómic brasilero siempre estuvo muy influenciado por la producción extranjeraVergueiro, Waldomiro (2004). "Origen, desarrollos y tendencias de las historietas brasileñas" en Revista Latinoamericana de Estudios sobre la Historieta, vol. 4, nº 16. Diciembre de 2004. pp. 193-214. y dominado por la importación de material. A principios de la década del 2000, la producción estadounidense se ubicaba en primer lugar, con casi 40% del mercado, el cómic europeo con un 13% de las publicaciones totales y el material japonés con un 18%, mientras que la producción nacional representaba sólo un 29%.Vergueiro, Waldomiro (2002). "Historieta brasileña actual y sus perspectivas" en Revista Latinoamericana de Estudios sobre la Historieta, vol. 2, nº 5. Marzo de 2002. pp. 22-32.

La única vertiente de la que se puede decir que el Brasil generó su propio estilo es la tira. A pesar de no ser originaria del país, allí se generaron características particulares. Durante la dictadura de los años 1960 y más tarde con el movimiento underground de los años 1980, las tiras brasileras adquirieron una personalidad más ácida que la norteamericana. Sin embargo, en las últimas décadas la historieta ha perdido espacio en los periódicos, y sólo un 40% de las tiras son de producción propia, siendo la mayoría de procedencia estadounidense.

Terminología En Brasil el término más común para llamar a la historieta es el de histórias em quadrinhos o simplemente quadrinhos.De Moya, Alvaro. "«Quadrinhos» en el Brasil" en Historia de los Comics nº 44: Los comics en lengua portuguesa. de Josep Toutain y Javier Coma. Pág. 1225. También, aunque de mayor uso en Portugal se la puede denominar banda desenhada (traducción del francés bande dessinée).

Historia

Precursores y primeros pasos (1837-1930) thumb|right|200px|Angelo Agostini. Para algunos investigadores, la fecha de fundación de la historieta en el Brasil está fijada como el 14 de diciembre de 1837, cuando se publicó A Campainha e o Cujo, de Manuel de Araújo Porto-Alegre. Otros estudiosos dan ese status a As aventuras de Nhô-Quim, ou Impressões de uma Viagem à Côrte (Las aventuras de Nhô-Quim, o Impresiones de un Viaje a la Corte) de Angelo Agostini, publicado en A Vida Fluminense el 30 de enero de 1869.

Sin entrar en la discusión de cuál fue el primer cómic, es reconocido por todos el trabajo pionero del italiano Angelo Agostini, quien en 1876 (el 1 de enero salió el primer número) fundó la Revista Ilustrada (dirigiéndola hasta 1888, cuando retornó a Europa) y con ella una tradición de dibujo humorístico-satírico en las publicaciones periódicas. De aquel primer relato ilustrado, Nhô-Quim, realizó un total de nueve páginas dobles antes de abandonar la revista. Cândido Aragonés de Faria luego de su partida realizó cinco más imitando su estilo. Otro de sus personajes más populares fue Zé Caipora, que empezó a serializarse en el número 331 de Revista Ilustrada, el 27 de enero de 1883. De esta historia se publicaron 25 capítulos antes de que Agostini viajara a Europa. En 1895, al regresar del Viejo Continente, la revista Don Quixote republicó todas las páginas.Gusman, Sidney. Obra de Angelo Agostini ganha edição, literalmente, histórica en Universo HQ. [Consulta: 15 de noviembre, 2009] (en portugués) Ese mismo año, Vivaldi, director de Ilustraçao do Brasil, firmó un contrato con revistas norteamericanas para utilizar sus ilustraciones, marcando así el inicio de una constante intervención extranjera en el medio historietístico brasilero.

O Tico-Tico thumb|280px|Encabezado del primer número de O Tico-Tico. Obra de Angelo Agostini.El 11 de octubre de 1905 apareció O Tico-Tico,«El tico-tico, pájaro pequeño muy común en el país, denominación utilizada por las prescuelas de aquella época, llamadas Escolinhas Tico-Tico.» Vergueiro, Waldomiro. (2004) Op. cit. revista infantil, elaborado por el diseñador Renato de Castro, el proyecto ha sido presentado a Bartolomé Luis de Souza, dueño de la revista O Malho (en la cual trabajó Agostini, luego del cierre de Don Quixote). O Tico-Tico es considerada la primera revista de historieta de Brasil, y contaba con la colaboración de artistas reconocidos, como J. Carlos, Max Yantok y Alfredo Storni.

El cómic de mayor éxito por aquellos tiempos fue Chiquinho, considerado por muchos años como una creación brasileña hasta que en los años 1950, un grupo de historietistas denunció que en realidad era la copia de Buster Brown, obra de Richard Felton Outcault. Durante la época de la Primera Guerra Mundial, el dibujante de Chiquinho también tomó páginas de Little Nemo in Slumberland en las que incluyó a su personaje. El resto del material de O Tico-Tico se copiaba de revistas norteamericanas y francesas.

A pesar de que Buster Brown dejó de publicarse en los Estados Unidos, el éxito en el Brasil se tradujo en la continuidad de la historia por parte de artistas nacionales. Fue Loureiro en que quien recayó tal tarea. Luego lo harían A. Rocha, Alfredo Storni, Paulo Affonso, Osvaldo Storni (hijo de Alfredo) y Miguel Hochmann, su último ilustrador.De Moya, op. cit., pág 1226. Otras historietas incluidas en la revista fueron: Reco-Reco, Bolão e Azeitona, obra de Luis Sá, también muy utilizados en la publicidad de diferentes productos en las décadas de 1950 y 1960; Zé Macaco e Faustina de Alfredo Storni; y Kaximbown, por Max Yantok, una tira cómica.

En 1930, algunos personajes de las tiras cómicas de los Estados Unidos fueron publicados en la revista como Mickey Mouse (llamado el Ratinho Curioso), Krazy Kat (llamado el Gato Maluco) y El gato Félix. J.Carlos fue el primer artista brasileño en dibujar personajes de Disney en las páginas de O Tico-Tico.Franco de Rosa. (Octubre de) "A revista em quadrinhos no Brasil faz 100 anos". Wizard Brasil (25): 68 e 69. São Paulo: Panini Comics. ISSN 1679-5598.

O Tico-Tico sería publicado hasta los años 1950, sacando una edición facsimilar en 1955 para celebrar el cincuentenario de la revista. (Después de que se publicaron las ediciones especiales maul con el título "O Tico-Tico Apresenta" hasta 1977) Sin embargo, nuevas revistas, con propuestas diferentes, tomaron mayor protagonismo y la pionera publicación debió cerrar sus puertas.De Moya, op. cit., pág 1227.

El auge de los Suplementos Juveniles (1930-1945) Waldomiro Vergueiro, investigador y docente brasilero, dice que la invasión norteamericana de principios de los años 1930 estuvo marcada por la aparición de dos publicaciones, A Gazetinha en São Paulo, y Suplemento Juvenil en Río de Janeiro. Tanto es así, que Álvaro de Moya define a la aparición de los suplementos juveniles en los principales periódicos del país como una "revolución editorial en el campo de los cómics".

En septiembre de 1929 el periódico A Gazeta de São Paulo dio a conocer un nuevo suplemento orientado al público infantil –A Gazetinha–, inicialmente editado con una cadencia semanal, para luego aumentar dos a tres veces la frecuencia, dada su popularidad. La participación de series norteamericanas en la primera etapa de la publicación (hasta 1930) fue escasa, siendo, sin dudas, la más destacada Little Nemo in Slumberland de Winsor McCay; contrastando con la segunda etapa, más exitosa, que se dio entre 1933 y 1940. Mientras tanto, en la edición del 14 de marzo de 1934 del periódico carioca A Nação (La Nación), Adolfo Aizen introdujo un nuevo suplemento (con portada de J. Carlos), inspirado en los suplementos coloreados que había conocido a través de sus contactos en la imprenta norteamericana. El Suplemento Juvenil, un semanario en formato tabloide se convirtió luego de catorce números en una publicación independiente, primero bisemanal y luego editada martes, jueves y sábados. Ambas publicaciones coincidían en albergar en sus páginas numerosas series estadounidenses: Flash Gordon de Alex Raymond, Tarzán (Harold Foster), Mandrake el mago, Dick Tracy, Mickey Mouse y Popeye en O Suplemento; Superman (en 1939), Brick Bradford, O Fantasma y Barney Baxter en A Gazetinha. No obstante, la principal diferencia entre ambas radicaba en el alcance de su distribución. Mientras que A Gazetinha era distribuida sólo en São Paulo, Suplemento lo era a nivel nacional, cobrando así mayor trascendencia en los lectores de todo el país. La importancia del mercado norteamericano no impidió que entre los más célebres trabajos de la época también hubiera obras de autores locales. En la revista de Aizen destacaron As aventuras de Roberto Sorocaba ou A Exploração de Atlântida, de Monteiro Filho y también cómics de Fernando Dias da Silva, Celso Barroso, Antonio Euzebio, Alcyro Dutra y Salvio. En el suplemento de A Gazeta el mayor éxito fue Garra Cinzenta (1937) de Francisco Armond (guion) y Renato Da Silva (dibujos). El suceso de la serie fue tal, que la llevó a publicarse en un álbum, vendido luego a México y más tarde, desde en la revista belga Le Moustique. Esto motivó la confusión de los investigadores franceses, que por muchos años la tuvieron como una serie mexicana. Los otros exponentes fundamentales de este periodo de la publicación fueron Messias de Mello (con numerosas obras) y Nino Borges (Bolinha a Bolonha).

El éxito obtenido por las dos publicaciones pioneras atrajo al mercado a otros actores, tal es el caso de Roberto Marinho, propietario del periódico O Globo de Río de Janeiro, que no quiso quedarse fuera, sacando en 1937 O Globo Juvenil, imponiéndose como rival directo del Suplemento de Aizen. Tanto es así que muchos de los títulos pasaron de este último al suplemento carioca unos años después. O Globo Juvenil dejó de salir en 1950, habiendo pasado por sus páginas Li'l Abner, The Phantom y Alley Oop, entre otras series. El mismo año comenzó a editarse O Correiro Universal, siendo sus éxitos más importantes la obra de F. Acquarons sobre O Guarany, novela de José de Alencar y la serie Connie.

En 1939, también por la empresa de Marinho, fue lanzada la revista O Gibi (en formato comic-book), nombre que más adelante se convertiría en sinónimo de revista de historietas, dada su popularidad. En su momento el director de O Globo la situó como rival de Mirim, la publicación dirigida por Aizen. O Gibi fue continuadora de la tradición humorística, destacando la labor de Belmonte (Juca Pato) y la de Péricles de Andrade Marinhão (Amigo da Onça, publicada en O Cruzeiro a partir de 1942). En sus páginas también se publicaron numerosas series de origen estadounidense: Charlie Chan, Captain Easy, Barney Baxter, Oaky Doaks y The Spirit. Al convertirse en una revista mensual, incluyó superhéroes como Namor y The Human Torch. Gibi se descontinuó en 1950, aunque la revista mensual continuó hasta 1963. Diez años después hubo un intento por reflotar O Gibi, pero solo se publicaron 40 números en formato tabloide, ahora bajo el nuevo nombre del sello editorial: Rio Gráfica.De Moya, op. cit., pág 1228.

Aizen, durante esta época, también sacó al mercado otras revistas: Lobinho (en formato estándar y también comic-book) y numerosas ediciones de cómics norteamericanos. El cierre definitivo de Suplemento Juvenil se dio en 1945, dejando atrás aquellas exitosas épocas en que contaba con una tirada de 370.000 ejemplares.

El nacimiento de las editoriales (1945-1960)