'Santa María de las Nieves' es una advocación de la Virgen María venerada en el pueblo andaluz de Benacazón (Sevilla, España), del que es Patrona y alcaldesa Honoraria Perpetua. Su fiesta es celebrada por la Iglesia católica el día 5 de agosto con una multitudinaria procesión por las calles del pueblo, si bien las fiestas en su honor se celebran desde mediados de julio y hasta mediados del mes de agosto.
La imagen se venera en la Iglesia Parroquial de Santa María de las Nieves de Benacazón (Sevilla), y en torno a ella existe actualmente la Asociación de Fieles de Nuestra Señora de las Nieves, Patrona de Benacazón, dependiente de la parroquia.
Es Patrona de Benacazón desde tiempo inmemorial, y alcaldesa Honoraria Perpetua desde 1997, cuando el Excmo. Ayuntamiento de Benacazón le concedió este título y la Medalla de Oro de la Corporación Municipal. En 2007, el consistorio le concedió las Llaves de Oro de la Villa.
El 6 de mayo de 2023, fue Coronada Canónicamente por el arzobispo de la archidiócesis de Sevilla Don Jose Angel Sainz Meneses.
Historia
La historia de la devoción a la Virgen de las Nieves comienza en Roma, entre los años 352 y 366 - años del pontificado del papa Liberio -, cuando un matrimonio de patricios sin hijos pidió ayuda a la Virgen para saber qué hacer con su herencia. La Señora se apareció en sueños a los esposos y les indicó lo siguiente: allí donde nevara en agosto habrían de construirle una iglesia. Y cuenta la leyenda que la mañana del 5 de agosto amaneció nevado el monte Esquilino, y allí se construyó una iglesia que hoy día sigue dedicada a la Virgen de las Nieves, la Basílica de Santa María la Mayor, siendo la mayor de Roma dedicada al culto mariano.
No se sabe cómo ni cuándo llega la devoción a la Virgen de las Nieves a Benacazón. Los historiadores siempre han dicho que la trae el Conde-duque de Olivares, Gaspar de Guzmán y Pimentel, desde Roma. No obstante, otros historiadores afirman que la devoción a la Virgen de las Nieves estaba arraigada con anterioridad al . En este debate, hay argumentos a favor y en contra del origen condal de la devoción. A favor encontramos el hecho de que muchos pueblos que estuvieron bajo la influencia del Conde-Duque tienen sus templos mayores dedicados a esta advocación: Olivares, Salteras, Villanueva del Ariscal, Sanlúcar la Mayor... Sin embargo, Benacazón nunca perteneció a los dominios del Conde-Duque, pues era propiedad de los Pantoja-Portocarrero y no tenía, a priori, que influenciarse de los gustos y preferencias de un señor vecino.
Ya en 1578, según un Libro protocolo consultado en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla (A.G.A.S.) por el eminente historiador aljarafeño D. Antonio Herrera García, en ese año ya estaba el templo parroquial bajo la advocación de Santa María la Blanca, lo que constata la devoción que los benacazoneros le profesaban. Además de todo esto, en la Iglesia Parroquial de Santa María de las Nieves se conserva uno de los testimonios más antiguos sobre la Virgen. Se trata del Libro de Bautismos del año 1661, donde con una serie de notas recogidas en los márgenes por don Agustín de Carvajal y Mendoza, párroco de Benacazón en aquel año, nos cuentan la devoción que ya sentían los benacazoneros por su Patrona a través de un hecho histórico muy curioso.
El 2 de julio de 1661, 81 soldados franceses (de Borgoña), entraron en Benacazón de camino al frente de Portugal para colaborar con el ejército español en el enfrentamiento que mantenía desde 1640 con el país luso debido a la Guerra de Restauración portuguesa por la que el país vecino buscaba su independencia de la corona hispánica. Francia, enemigo natural de España, colaboraba con la cesión de tropas gracias al acuerdo firmado tras la guerra de los Treinta Años, conocido como Tratado de los Pirineos. Los vecinos de Benacazón, obligados a acoger en sus casas a estos soldados y hartos de sufrir las vejaciones y los ultrajes de estos, se alzaron en armas el 10 de agosto de ese mismo año, debiendo de intervenir don Pablo de Hita y Salazar, sargento mayor del partido de Aznalcázar, para evitar que el enfrentamiento (que arrojó dos muertos y cuatro heridos), llegara a mayores.
El cura, en sus notas, se refiere varias veces a la imagen como Nuestra Señora de la Blanca, Patrona de esta villa de Benacazón, y resalta en numerosas ocasiones que la tragedia no fue a mayores gracias a la intercesión de la Virgen. Por ello, el 28 de agosto de 1661 la imagen salió de forma extraordinaria por las calles de Benacazón como agradecimiento por este hecho.Archivo Parroquial de Benacazón (APB), Libro 5 de bautismos, folios 32-34 Queda constancia en este acontecimiento de la devoción que los benacazoneros profesaban a la Virgen de las Nieves. El Conde-duque de Olivares fallece en 1645, y tan solo 16 años más tarde tenemos esta muestra de devoción hacia la imagen, lo que invita a pensar que dicho arraigo popular se debe a una implantación anterior a esta época.
También del se conserva en la Parroquia un libro de reglas de la extinta Hermandad Sacramental en la que se menciona a la Virgen de las Nieves como su titular, y como Patrona y Emperatriz de Benacazón. Si bien actualmente la Virgen no pertenece a ninguna hermandad, sí lo hizo a lo largo de su historia, como acabamos de ver, y de hecho, la relación de la Virgen de las Nieves con la hermandad sacramental se deja ver en un cartel anunciador de las fiestas de 1902 en las que se celebraba la procesión del Santísimo Sacramento el 5 de agosto, junto a la imagen de la Virgen, así como de San José y San Antonio de Padua.
Es en el cuando la devoción a la Virgen de las Nieves de Benacazón alcanza cotas insospechadas. Durante las sucesivas epidemias de peste que asolaron Sevilla en 1800, 1819 y 1833, se dice que ningún benacazonero contrajo aquel mal a pesar de haber mantenido el contacto con la capital, y este hecho se atribuyó a la acción milagrosa de la Virgen, por lo que su fama recorrió todos los pueblos del Aljarafe, e incluso llegó a la ciudad hispalense a través del barrio de Triana. Igualmente, en el camarín de la imagen en su Iglesia Parroquial, hay varios cuadros-exvotos que relatan milagros personales de la Virgen, como la curación de una niña en Villamanrique de la Condesa tras haber pedido por ella su abuela a la Patrona de Benacazón.
Es Patrona de Benacazón desde tiempo inmemorial, y alcaldesa Honoraria Perpetua desde 1997, cuando el Excmo. Ayuntamiento de Benacazón le concedió este título y la Medalla de Oro de la Corporación Municipal. En 2007, el consistorio le concedió las Llaves de Oro de la Villa.
El 6 de mayo de 2023, fue Coronada Canónicamente por el arzobispo de la archidiócesis de Sevilla Don José Ángel Sainz Meneses.
Descripción
La imagen de Santa María de las Nieves es de autor y fecha desconocidos, aunque su antigüedad es evidente, especialmente mirando fotos antiguas anteriores a las restauraciones sufridas en el .
Las primeras fotografías tomadas a la imagen nos enseñan una talla de madera muy hierática, con rasgos arcaicos, que permitirían suponer que se trata de una escultura realizada, posiblemente, a finales del . Sin embargo, no opina así el historiador aljarafeño D. Antonio Herrera García que, en su libro sobre la historia de Benacazón, afirma que ya en 1578 existía una imagen de Nuestra Señora de bulto en el altar mayor, pero que debió ser sustituida en el por la actual. Esta cuestión no queda del todo clara, pues aunque la imagen actual es de candelero (de vestir), no son pocos los casos de imágenes mutiladas, especialmente en el , para adaptarlas a las modas y los gustos de la época. Por ello, la efigie actual de la Virgen de las Nieves puede que se trate de una escultura de finales del quinientos mutilada posteriormente, o de una imagen realizada en el expresamente para ser vestida y como sustituta de la anterior.
La imagen ha ido cambiando su aspecto a lo largo de todo el debido a varias intervenciones a las que ha sido sometida. La primera de ellas, y más importante, debió ser en la primera mitad de siglo y fue la que le otorgó su actual aspecto, especialmente en cuanto a los rasgos del rostro, que dejaron de ser hieráticos para pasar a ser castizos y andaluces. Seguidamente, en las décadas de los años 70 y 80 del pasado siglo se conocen, al menos, dos restauraciones más, una de ellas acometida por Francisco Peláez del Espino. La última, llevada a cabo entre septiembre de 2006 y marzo de 2007, fue realizada por el imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte.
En cuanto a la imagen del Niño de Dios que porta la Virgen en su brazo izquierdo, se trata de una talla de madera que se ha atribuido recientemente a Manuel Gutiérrez-Reyes Cano en la segunda mitad del por el parecido estético con otras imágenes del artista, y que ha cambiado realmente poco su aspecto con respecto a la actualidad, como se puede observar en las fotografías antiguas. Ha sido restaurado a finales de 2016, recuperando su aspecto y policromía originales.
Ajuar y otros enseres
En cuanto al extenso ajuar de la Virgen de las Nieves, cabe destacar algunas especias de relevante valor histórico-artístico:
Corona y ráfaga de salida. Interesantísimas piezas de orfebrería, realizadas en plata de ley sobredoradas, y que siguen el modelo clásico de la orfebrería sevillana, pudiéndose fechar en torno a finales del o principios del . La imagen cuenta, además, con dos coronas más: una de plata en su color para los cultos diarios, y otra de plata de ley sobredorada realizada por Orfebrería Triana entre 2016 y 2017, y que alterna con la primera para sus salidas procesionales. Igualmente, posee una ráfaga de plata en su color para los cultos diarios. Cetros. Posee la imagen dos cetros, utilizando ambos alternativamente para sus salidas procesionales. El primero de ellos se puede relacionar con el conjunto descrito anteriormente de corona y ráfaga de salida. El segundo fue realizado entre 2006 y 2007 por Orfebrería Triana en plata de ley sobredorada, donado por la Hermandad de la Soledad de Benacazón. Mantos de salida. Posee la Virgen de las Nieves dos mantos de salida que alterna cada año en sus procesiones del 5 y el 6 de agosto. El día de su onomástica procesiona con un manto azul bordado en oro que se atribuye al taller del bordador sevillano Juan Bautista Gimeno en la década de los años 20, restaurado en 2010 por los sucesores de Elena Caro. El 6 de agosto, conocido en el pueblo como Día del Romerito, procesiona con el popular manto grana bordado en oro, una obra atribuida a Patrocinio López a finales del y que forma parte del icono de la Virgen de las Nieves de Benacazón. Sayas. La Virgen de las Nieves posee varias sayas que alterna cada año en sus salidas procesionales. La más destacada es la bordada en oro sobre tisú de plata que se puede fechar en el , pero también posee otra realizada en el mismo material, recientemente restaurada por el bordador local Felipe Manuel Fernández Soriano, así como otra del mismo bordador realizada sobre tisú de oro.
Lugar de veneración La imagen de Santa María de las Nieves se venera actualmente en el retablo mayor de la Iglesia Parroquial que lleva su nombre, en Benacazón. Se trata de una primitiva iglesia mudéjar que fue ampliada con el paso de los años hasta llegar a su estado actual, en el que se nos presenta como un edificio de planta basilical que tiene anexa la nave de la epístola, con un tejado a dos aguas y un artesonado de madera con motivos mudéjares.