Sonsonate es una ciudad y un distrito ubicado en el occidente de la República de El Salvador, siendo la cabecera del departamento homónimo de Sonsonate y del municipio de Sonsonate Centro. Tiene una población estimada de 72 233 habitantes para el año 2024, convirtiéndola en la segunda ciudad más importante del occidente. La localidad se fundó con el nombre de «Villa del Espíritu Santo» en unos predios baldíos cercanos al pueblo de los Izalcos en 1552. Sin embargo, esta fundación sería sumamente efímera, pues al año siguiente, en 1553, esta villa sería trasladada a su emplazamiento actual, con el nombre de «Villa de la Santísima Trinidad de Sonsonate», en una zona productora de cacao. Con el paso del tiempo, a la localidad se le conocería únicamente con el nombre de Sonsonate. Este nombre lo tomó del río Grande o Sonsonate del idioma náhuat, que la atraviesa de norte a sur por toda la llanura hasta desembocar en el océano Pacífico. Esta fue la tercera población española fundada en los territorios que actualmente constituyen El Salvador, aunque, vale aclarar, durante todo el período de la dominación española de América, Sonsonate fue capital de la Alcaldía mayor de Sonsonate, un territorio aparte del que administraba San Salvador, hoy capital de El Salvador. En el año de 1821, la localidad formaba parte de lo que fuera la Capitanía General de Guatemala, pero hacia 1823 y 1824, reunidos los diputados representantes de la Alcaldía mayor de Sonsonate y la provincia de San Salvador, en una asamblea constituyente llevada a cabo en el antiguo convento franciscano de San Salvador, decidieron unir sus territorios y fundar juntos el Estado del Salvador, como parte de la República Federal de Centroamérica. Este Estado pasaría a ser la actual República de El Salvador. De esta forma, los destinos de las otras provincias españolas quedarían atados para siempre.

+ Población y cambio poblacional en Sonsonate Censo PoblaciónCambioPorcentaje 200771 541N/DN/D 202472 233 692 1.0%

Por otra parte, uno de los principales atractivos culturales de esta ciudad es la celebración de la Semana Santa, que es considerada parte del patrimonio religioso del país, reconocida así mediante decreto de la Asamblea Legislativa de El Salvador desde 2013.

Toponimia En las primeras relaciones históricas sobre Sonsonate, se hacía referencia a que la ciudad había tomado el nombre del río de Sonsonate o de Sensunapán (en el idioma náhuat Sentzunhapan) que literalmente en principio, según menciona Fray Francisco Vásquez en el , vendría a significar «Cuatrocientas o numerosas aguas»; ya que a la llegada de los españoles, tal y como lo informa el cronista Diego García de Palacios en su texto de 1576 titulado Descripción de la Provincia de Guatemala, los indígenas usaban un sistema vigesimal donde al número 400 se decía zonte (específicamente se diría senzonte); en cambio, at es agua. Sin embargo, en la actualidad entre los indígenas se ocupa la expresión sentzunti con el significado de cien; por lo que su topónimo de Sonsonate tendría el significado de «Cien aguas o numerosas aguas».FISDL: Sonsonate miniatura|Vista desde lo alto de la loma del cementerio municipal miniatura|Playa Los Cóbanos

Geografía El distrito tiene un área de 232,53 km², y la cabecera una altitud de 220 Riegan al municipio numerosas quebradas y ríos, entre los cuales se encuentran: Grande o Sensunapán, Ceniza, Las Marías, Tepechapa, Apancayo, Chimalapa, Pupulapa, y El Coyol; los accidentes geográficos más importantes son: los esteros de Barra Salada, El Maguey, Barra Ciega, y Dulce; las bocanas de los ríos Bandera, Mandinga y Apancoyo; así como la playa de Los Cóbanos. En su orografía destacan: la Cadena Costera Central, y los cerros El Oratorio, Toncontín, Nicaragua, Las Mesas, Alto, El Muñeco, Caja de Agua y Las Palomas. Limita con los siguientes municipios: Noroeste: San Antonio del Monte Norte: Nahuizalco Noreste: Sonzacate e Izalco Oeste: Acajutla y Santo Domingo de Guzmán 75px Este: Caluco, Cuisnahuat y Santa Isabel Ishuatán Suroeste: Acajutla Sur: Océano Pacífico Sureste: Santa Isabel Ishuatán

Historia left|miniaturadeimagen|La región de Sonsonate en un mapa español de 1632. Una vez consumada la conquista en la denominada provincia de los Izalcos, a mediados del , varias familias de españoles se asentaron en las tierras de los nativos. La zona era rica en recursos, ya que en ella se cultivaban el cacao y el bálsamo negro, que pronto comenzaron a exportarse. Sin embargo, los asentamientos de los españoles y la explotación de la tierra se desarrollaban sin orden alguno, lo que provocaba no pocos altercados. Por esa razón, las leyes de la Corona española prohibían que los peninsulares convivieran con los naturales.

El año 1552, y por iniciativa del mercader Antonio Domínguez junto a otros individuos con sus respectivas familias radicadas en las orillas del río Grande de Sonsonate, fue solicitada la fundación de la villa del Espíritu Santo ante el alcalde mayor de Acajutla, Gonzalo de Alvarado. Autorizada la petición, se realizaron los respectivos trazos para erigir la pequeña urbe.

Para 1553, era alcalde mayor de Acajutla don Francisco del Valle Marroquín. Este personaje, junto al alcalde de la ciudad de Santiago de los Caballeros, Juan de Guzmán, procedió a retirar a los peninsulares de los poblados indígenas, a pesar de los reclamos subsiguientes. Sin embargo, los intereses irreconciliables de los nuevos colonos obligaron a buscar otro asiento, el cual fue establecido probablemente el 28 de mayo, y que tuvo como su principal promotor a la Orden de Santo Domingo.Pedro Escalante Arce:Fundación de Sonsonate Además, el obispo de Guatemala, Francisco Marroquín, ordenó el cambio del nombre a «Villa de la Santísima Trinidad de Sonsonate».

Ya en 1558, ostentaba el cargo de alcalde mayor de Sonsonate, don Alonso de Paz, y la villa era considerada como la cabecera principal de la provincia, que se complementaba como plaza comercial del puerto de Acajutla.Pedro Escalante Arce: El golfo de Fonseca, p. 6. En 1570, la orden de los Dominicos fundó dos sedes en la Nueva España: una ubicada en Chiapas y la otra en Sonsonate, que tuvo su asiento provisional en Izalco, aunque en Sonsonate se erigió el templo de Santo Domingo. En esos años, según una crónica de Juan López de Velasco, se estimaba la población en «2000 personas repartidas en 400 familias españolas», y también se daba relevancia a la intensa producción de cacao. Un personaje que ocupó el cargo de alcalde mayor entre 1583 y 1589 fue Juan de Mestanza, poeta que fue amigo de Miguel de Cervantes.El Diario de Hoy: Mi amigo Miguel de Cervantes

Durante su viaje en Centroamérica, fray Alonso Ponce, en calidad de comisario general de la Orden de San Francisco, llegó a Sonsonate en la noche del 3 de julio de 1586 después de salir de San Salvador el mismo día, pasando por varios pueblos entre medio. Describió una estancia grande habitada por "muchos negros" en el camino a Sonsonate y un barrio anexo al pueblo donde habitaban "indios mexicanos que ayudaron a los españoles a la conquista de aquella tierra". Fue recibido en el pueblo por los frailes con música de trompetas y campanas. El convento del orden franciscano a que pertenecía, el Convento de la Concepción de Nuestra Señora, tenía cinco frailes; su estructura del convento era de adobes y tapias con techo de tejas y aposentos bajos; tenía bajo su jurisdicción "unos pocos indios pipiles de visita". También habló del convento de dominicos cuyo prior lo visitó al igual que el alcalde mayor y gente del pueblo. Calculó el número de "vecinos" españoles en 130, siendo este el número aproximado de familias. Salió de Sonsonate en el 4 de julio hacia Nahuizalco.

Para el año 1770, según consigna el arzobispo Pedro Cortés y Larraz, Sonsonate era cabecera de la parroquia homónima que comprendía a San Miguel Sonsacate, San Francisco Tacuzcalco, San Antonio del Monte y Santa Isabel Mejicanos, cuyo nombre se debía al asentamiento de tlaxcaltecas y mexicas en el tiempo que se fundó la ciudad. Además, el religioso calculaba su población en 2836 personas distribuidas en 644 familias.

Pos-independencia miniaturadeimagen|La catedral a principios del .Tras la firma del Acta de Independencia de América Central del 15 de septiembre de 1821, Sonsonate se encontraba anexa al estado de Guatemala. Sin embargo, debido a la proximidad con la capital salvadoreña, las autoridades de la villa giraron invitación a los otros poblados de la antigua alcaldía mayor para que se unieran al estado de El Salvador, lo cual se ratificó el 22 de diciembre de 1823.

Para el 1 de abril de 1824, la primera asamblea constituyente del estado salvadoreño otorgó el título de ciudad a Sonsonate.

En 1833, llegó a ser capital de la República Federal de Centroamérica por decreto ejecutivo del 14 de octubre. El gobierno federal se trasladó a Sonsonate desde el 5 de febrero de 1834 y el Senado verificó su traslado en el 15 de febrero. El Congreso Federal fue instalado en la tarde del 13 de mayo y fue inaugurado en el 15 de mayo. En el 29 de mayo, el congreso acordó trasladarse con las demás autoridades nacionales a la ciudad de San Salvador; El presidente Morazán se trasladó y preparó los edificios para recibir las autoridades federales. En el 9 de junio de 1834, el Congreso Federal suspendió sus sesiones para trasladarse y las continuó en San Salvador, la nueva capital de la república, en el 14 de junio. En ese tiempo, Sonsonate era la cabecera del departamento del mismo nombre, pero en 1835 se trasladó a Santa Ana.

En un documento denominado «Estadística de 1853» se refería que el poblado tenía 4472 habitantes repartidos en los barrios del Centro, El Pilar, San Francisco, Veracruz, El Ángel y Mejicanos. Asimismo, se consignaba los siguientes:

Un artículo de mejoras materiales publicado en la Gaceta del Gobierno del Salvador en el 10 de febrero de 1854 relata que en Sonsonate, la Junta Itineraria estaba trabajando en los caminos que conducen a Acajutla y Santa Ana. La Junta de Caridad había puesto el Hospital en buen estado y construyó un coliseo provisional destinando sus productos a beneficio del Hospital. La Junta parroquial se ocupaba de la reedificación de la parroquia y había construido en todo el mes de enero ocho acres de calicanto. La Junta de Educación había emprendido la construcción de una casa para la escuela de bastante capacidad, pero el trabajo había paralizado por falta de fondos. La Municipalidad levantó un cabildo que solo le faltaba el adorno exterior.

En respuesta al terremoto que destruyó a San Salvador en abril de 1854, la Compañía Dramática de aficionados de la ciudad de Sonsonate dio en la tarde del 25 de mayo una función teatral a beneficio de los que sufrieron la ruina de la capital, cuyo producto fue remitido al presidente para hacer la distribución; se puso en escena el drama Una Llave y Un Sombrero del dramaturgo español Ildefonso Antonio Bermejo, y El Puñal del Godo de otro dramaturgo español José Zorilla.

En un informe de mejoras materiales hecha en el 21 de junio de 1854, el gobernador Teodoro Moreno notó que en la ciudad se abrió una calle a la izquierda del Río Grande y construido un empedrado de 20 varas de largo y 9 de ancho, se abrió otra calle en la salida para el pueblo de San Antonio y otra que se dirige del cabildo para el Río Grande, acopiándose materiales para empedrarlas; la Junta de Caridad construyó un teatro destinado a engrosar los fondos del hospital y edificó una casa de dos altos para objetos de su instituto; la municipalidad comenzó a edificar una casa destinada a la enseñanza primaria pero por falta de fondos el trabajo se paralizó, la gobernación fue informada que se habían gastado sobre 800 pesos en ese trabajo, por lo que la gobernación de Sonsonate excitó a la corporación municipal para que en junta extraordinaria proponga los arbitrios que crea adaptables para concluir los trabajos.