thumb|right|300px|Tabla de bronce encontrada por Cola di Rienzo que contiene la Lex de Imperio Vespasiani. Museos Capitolinos, Roma. CIL VI, 930=31207; 1232=31538 La llamada Lex de Imperio Vespasiani, Ley del Poder de Vespasiano en latín, es una ley escrita en una tabla de bronce que confiere facultades constitucionales y privilegios a Vespasiano, concediéndole el imperium maius y la tribunicia potestas, tomando así el emperador de una vez todos los poderes imperiales.LE GALL, J., LE GLAY, M. El imperio romano: El Alto imperio desde la batalla de Actium (31 a. C.) hasta el asesinato de Severo Alejandro (235 d. C.), Parte 3, Ediciones AKAL, Madrid, 1995, págs. 55-56. Descubierta por Cola di Rienzo en la iglesia de San Juan de Letrán, estuvo expuesta allí hasta su traslado definitivo a los Museos Capitolinos de Roma.

Contexto de la ley El comportamiento inicial de Vespasiano es ilustrativo de las nuevas bases sobre las que pretendió sustentar su poder.JACOBO PÉREZ, A. Avctoritas et maiestas: historia, programa dinástico e iconografía en la moneda de Vespasiano, en "Anejos de Lucentum", vol. 12, págs. 203 y ss. Proclamado emperador por las legiones de Oriente en julio del 69, no llegó a Roma hasta octubre del 70. Si la distancia de fechas es expresiva del valor que concedía al Senado y a la corte,GÓMEZ PANTOJA, J. (coord.) Historia antigua: Grecia y Roma, Madrid, Editorial Ariel, 2003, pág. 549. es igualmente demostrativa de su visión de las atenciones prioritarias de un emperador, el cual debía estar presente allí donde lo exigieran las circunstancias más difíciles del Imperio.SULLIVAN, P. A Note on Flavian Accession, The Classical Journal, 1953, pág. 67-70. Durante ese largo año, Vespasiano permaneció en Oriente para consolidar la sumisión de los judíos, reorganizar Egipto y eliminar de una vez por todas el peligro parto.

Los diferentes experimentos abortados de gobierno sucedidos tras la muerte de Nerón exigían una redefinición del poder imperial para asegurar la autoridad del príncipe en Roma, Italia y el Imperio. Vespasiano, partiendo del modelo augústeo, decidió institucionalizar este poder con la intención de hacerlo legalmente absoluto, prescindiendo de las ambigüedades que lo disfrazaban con viejas formas republicanas.MASCAREÑAS, C. E., PELLISÉ PRATS, B. Nueva enciclopedia jurídica, Vol. 5, pág. 242. Se necesitaba, ante todo, una respuesta jurídica a la anarquía militar del año 69, a la corrupción, a la arbitrariedad y a la parcialidad.

A este respecto es reveladora la Lex de Imperio Vespasiani, la cual investía formalmente de poder al emperador, fijando sus límites. En el fragmento que se ha conservado se le confieren, en bloque y por “la voluntad del pueblo”,d'ORS, X. Antología de textos jurídicos de Roma, Ediciones AKAL, Madrid, 2001, págs. 86-87. el imperium maius y la tribunicia potestas, pilares del poder imperial desde Augusto, junto a otras prerrogativas y privilegios destinados a convertirle, de facto, en un gobernante absoluto. A partir de Vespasiano quedaría fijada para el futuro, de forma oficial, la titulatura imperial: IMPERATOR·CAESAR·AVGVSTVS, como sucesor del primer emperador, tal y como presentaba a Vespasiano explícitamente la ley.

El texto, a pesar de no habernos llegado completo, nos permite conocer el carácter institucional dado al poder imperial. La crítica moderna sostiene que esta ley era semejante a la del año 27 a.C. por la que se concedieron los poderes a Augusto, pero que incluía a la vez otros privilegios que fueron acumulando emperadores posteriores,ADOLF BERGER, Encyclopedic dictionary of Roman law, pp. 551 como el derecho de ampliar el pomoerium de la ciudad, el de convocar al Senado y el de la consideración del emperador como persona que no está sujeta a las leyes, Dión Casio, Historia Romana, LXIII, 28. conteniendo también aportaciones personales de Vespasiano referentes al carácter que pretendía dar a su régimen.

El gobierno de Vespasiano se mantuvo con la asociación al poder de su hijo Tito, quien fue cónsul junto a su padre y tuvo el título de César desde el 69; en el 73 Tito compartió también con su padre el cargo de censor.ROLDÁN HERVÁS, J. M. Historia de Roma, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1995, pág. 312. Estos mecanismos políticos no eran plenamente novedosos, ya que fueron empleados por Augusto y olvidados por los Julio-Claudios. Además, ahora tenían una significación nada dudosa de su valor como garantía para la continuidad del régimen. GÓMEZ PANTOJA, J. (coord.) op. cit., pág. 48.

Texto de la Ley Si el modelo de Vespasiano fue Augusto, con quien coincidía también en llegar al gobierno después de una guerra civil, desde Vespasiano desaparecen las ambigüedades augústeas de recubrir de formas republicanas realidades políticas nuevas. Las condiciones estaban maduras como para que Vespasiano y sus hijos se presentaran como auténticos gobernantes dotados del poder supremo por más que no llevaran el título de rex. El régimen era el de una monarquía en el sentido etimológico del término con viejas herencias de formas republicanas. El carácter del gobierno se comprende mejor al tener en cuenta que el emperador nombra a su propio consejo de asesores y al analizar la posición del Senado. En el 73-74, como ya se ha comentado, Vespasiano y Tito ejercieron la censura, magistratura desde la cual pudieron elegir un nuevo Senado, eliminando del mismo a disidentes e incorporando a muchos hombres nuevos reclutados entre las oligarquías itálicas y provinciales. Por otra parte, cuando guardan a veces algunas formalidades tradicionales como la de hacer consultas al Senado, éste actúa como el consejo particular ampliado; los senadores perdieron casi toda su capacidad política para ser destinados a responsabilidades administrativas. El Texto latino conservado es el siguiente:

En castellano:

¿Lex o Senatus Consultum? No existe otro documento epigráfico romano que haya levantado tanto debate y tanta polémica como la Lex de Imperio Vespasiani y su catalogación legal.BRUNT, P.A. Lex de Imperio Vespasiani, en The Journal of Roman Studies, Vol. 67, pp. 95-116. No está claro todavía si se trata de una simple Lex, aprobada por las asambleas populares y posteriormente sancionada por el Senado, o un Senatus Consultum, una resolución del Senado, norma de mayor autoridad que las leges. De hecho, aunque las cláusulas en él siguen el patrón de una resolución senatorial —cada una de ellas introducida por utique, que depende de censuerunt—, sin embargo, la sanción anexa llama al documento "esta ley" (haece lex). Probablemente, la medida se enmarca como un decreto del Senado poco después de la muerte del predecesor de Vespasiano en el principado el 20 de diciembre de 69,BRUNT, P.A. Lex de Imperio Vespasiani, en The Journal of Roman Studies, Vol. 67, pp. 95-116. que luego un magistrado, probablemente uno de los cónsules, propuso a la Asamblea Centuriada (comitios centuriata) para su promulgación. Con margen para el intervalo de costumbre, la ley debería haber sido promulgada a principios de enero del año 70 d. C. Algunos autores, sin embargo, consideran a la lex de imperio Vespasiani como un senadoconsulto con forma de lex públicaBETANCOURT, F. Derecho Romano Clásico, Universidad de Sevilla, 2007, pág. 84 o de Lex rogata.MOUSOURAKIS, G. A legal History of Rome, Routlegde, 2007, cáp. 7, nota 9.

Más allá de afirmar lo obvio, a saber, que el documento incorpora la legislación que confiere la autoridad suprema del Estado en Vespasiano como emperador, se entra en el terreno de las conjeturas, ya que no hay consenso de opinión sobre las siguientes alternativas: ¿Fue simplemente la inscripción una legislación especial aplicable sólo a Vespasiano o fue un ejemplo de una ley general que instauró el principio del poder de los emperadores? ¿Qué disposiciones se encontraban en la parte inicial, ahora desaparecidas, de la inscripción: la adjudicación del poder tribunicio (tribunicia potestas) y/o del imperium proconsular (proconsulare imperium)? ¿Fue concebido como un otorgamiento de prerrogativas particulares o constituye una aprobación general de habilitación? Tal vez en estas y otras preguntas, mientras que a nosotros nos dejan perplejos, no se molestó Vespasiano, que tan confiado estaba en la lealtad de sus legiones, porque, como Tácito observó más tarde, el secreto del poder imperial residía en el ejército, es decir, que un emperador podía nombrarse en otros lugares, no solo en Roma.

Referencias

Bibliografía

BERGUER, A. Encyclopedic dictionary of Roman law, American Philosophical Society, Philadelphia, 1953. ISBN 0871694352. BRUNT, P.A. Lex de Imperio Vespasiani, en The Journal of Roman Studies, Vol. 67, (1977), pp. 95-116, Society for the Promotion of Roman Studies, Londres. JACOBO PÉREZ, A. Avctoritas et maiestas: historia, programa dinástico e iconografía en la moneda de Vespasiano, en Anejos de Lucentum, vol. 12, Universidad de Alicante, 2003. ISBN 8479087331, 9788479087333. MASCAREÑAS, C.E., PRATS PELLISÉ, B. Nueva enciclopedia jurídica, F. Seix, 1953. ISBN 8485020057, 9788485020058.

Enlaces de interés http://www.archaeogate.org/iura/article.php?id=229 (en italiano)

Imperio Vespasiani