Misael Acosta Solís (Ambato, 16 de diciembre de 1910 - Quito, 1994"Falleció Misael Acosta Solís" Hoy.com. Consultado el 17 de julio de 2010) fue un importante geobotánico, silvicultor, ecologista y naturalista ecuatoriano. Desarrolló su carrera alrededor de la intersección entre la botánica y la geografía, especializándose en las plantas que crecen en su país natal Ecuador. Fue importante en misiones científicas que se enfocaron en estudiar la cinchona y la conservación en las islas Galápagos. Su preocupación por el medio ambiente le llevó a liderar trabajos de reforestación. También contribuyó al desarrollo del método científico a través de la publicación de su importante manual "Manual para la elaboración y publicación de trabajos científicos".

Infancia y estudios

Orígenes y primeros años izquierda|miniaturadeimagen|Ambato, Ecuador Era el mayor de ocho hermanos y vivían en casa propia en la Benigno Vela junto al chalet del inglés Robertson, maquinista del ferrocarril. De seis años se torció un tobillo por saltar cercas. Su padre le llevaba en su caballo a ver las siembras y las cosechas, la poda de los frutales y los injertos, de suerte que prontamente aprendió a amar la vida campesina, se aficionó a la colección de hojas, conchas, caracolas, raíces, en fin, de todo cuanto veía y podía recoger y entró de alumno de la escuela del Liceo Montalvo de Ambato, donde tuvo de profesores a Miguel Ángel Vaca y a Manuel Coelho Peñaherrera. En 1922 inició la secundaria en el Colegio Bolívar.

En mayo de 1926 ganó un certamen de geografía, que versó sobre la cuenca hidrográfica del río Amazonas y el Canal de Kiel en el mar Báltico, inaugurado recientemente con gran éxito internacional. En mayo de 1928 ganó el Primer Premio por su monografía "Los frutos de la tierra ambateña" que mereció el honor de ser publicada en la imprenta del plantel. En 1930 se graduó de bachiller. Era un muchacho inquieto, atlético y de buen ver, que leía incansablemente todo libro que caía en sus manos especialmente si se trataba de aventuras y de viajes imaginarios, posteriormente devoró los cuatro tomos de ciencias naturales del autor italiano Lino Vaccarri se entregó con fe al conocimiento de la flora, el clima, la naturaleza en general y realizó su primera excursión botánica sería, a las que se sucederían muchas más para recopilar plantas de valor económico tales como hortalizas, legumbres, frutas, cereales, y pastos en las huertas cercanas a la ciudad, luego herborizaría en Huachi Chico las plantas de vegetación espontánea xerofítica. A fines de ese año ingresó a la recién fundada Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Central del Ecuador en Quito, gracias a la ayuda de Carlos A.

Inicio de su carrera En 1931 recogió de algunos jardines y huertos las plantas ornamentales (herbáceos, arbustivas y arbóreas) tanto autóctonas como introducidas, para lo cual visitó los parajes comprendidos desde Pishilata hasta Pelileo, siguiendo la vía férrea y los caminos. En otra ocasión estuvo en las vegas del río Ambato desde Catiglata hasta Aguaján, recogiendo plantas espontáneas y cultivadas. En 1932 trabajó para el instituto de Agricultura, exploró la flora xerofítica de los arenales de Picaigua y colectó plantas leñosas, arbustos y árboles. En 1933 se dedicó a las plantas medicinales y excursionó desde Aljuján hasta Pilahuin siguiendo un camino ascendente y casi vertical. miniaturadeimagen|Instituto Botánico fundado por Misael Acosta Solís en 1935 En 1934 atravesó la ruta del carretero a Baños de Agua Santa y de Quito a Cruz Loma y en el Volcán Pichincha examinó las plantas de altura. En Cotocollao herborizó también la vegetación local. Para entonces su carrera se desarrollaba con éxito y había ganado en varias ocasiones el Premio al Mejor estudiante de Ciencias, era ayudante del Gabinete de Botánica con obligación de dictar clases y se Licenció en Ciencias Naturales. En 1935 fue designado Profesor Agregado a la cátedra de Botánica y con sus alumnos observó la transición de la vegetación desde San Juan a Chiriboga. Entonces creó el Instituto Botánico. En agosto viajaron a Guayaquil y recorrieron las haciendas del río por Milagro y Daule herborizando las plantas más comunes del camino. En diciembre pasó de Quito a Turubamba y de allí a Santa Rosa y a Machachi.

En 1936 se graduó de doctor, contrajo matrimonio con Blanca Castro Endara, doctora en Psicología y recibió la cátedra en propiedad. Sus superiores también le concedieron la de Farmacognosia y la dirección del Instituto Botánico, con cuatrocientos sucres mensuales de sueldo. Con algunos de sus discípulos pasó a trabajar en Baños y meses después realizaron un segundo viaje a Guayaquil y la zona Peninsular. Estuvo en San Vicente, Ancón, Salinas y la Libertad con fines puramente didácticos. De regreso salió al puente del Río Guayllabamba, a Puéllaro y a la laguna de Mojanda.

Carrera científica

Investigación en las Islas Galápagos miniaturadeimagen|280x280px|Estación Científica Charles Darwin En el año de 1936, preparó un trabajo sobre darwinismo que fue publicado en los Anales de la Universidad Central. Un año más tarde continuaría sus investigaciones en el Valle del Chota, Ibarra, el páramo del Ángel, Tulcán, Ipiales, siguiendo el trazo de la carretera Panamericana, con los estudiantes de Farmacia de esta universidad. En la siguiente ocasión partieron a Riobamba, Guaranda y Balzapamba para conocer la distribución altitudinal de la vegetación y las Cinchonas de ese último paraje. Luego estuvo por Chillogallo y sus alrededores y volvió a Guayaquil para seguir en 1937 a las islas Galápagos como miembro de la Misión Científica que recorrió buena parte de ese archipiélago, incluyendo las islas de San Cristóbal, Isabela, Santa Cruz, James o Santiago y por último Floreana.

Todos esos viajes le fueron de gran valor para su formación científica; pues, aparte de las continuas lecturas, logró hacer acopio de una vasta experiencia botánica en todo tipo de terreno, tanto de costa como de sierra, que le serviría en breve, al declararse la Segunda Guerra Mundial. En ese año sugirió la construcción de la carretera subandina oriental desde la frontera con Colombia hasta el Perú, pero su idea fue tildada de imposible por las mentalidades estrechas del país. Hoy todavía es un hermoso sueño.

Dos años más tarde publicaría "Galápagos y su naturaleza" en 360 páginas en el décimo tomo de la biblioteca "Ecuador". Sus investigaciones en el archipiélago venían desde la década de los 30 cuando organizó la primera misión científica liderada por ecuatorianos junto a otros académicos de la Universidad Central del Ecuador. Su trabajo en las Galápagos continuaría a lo largo de toda su carrera. En el año de 1964 fue coordinador de la Expedición Internacional a las Galápagos para la Unesco y la Universidad de California, trabajando de enero a marzo y lograron interesar a los organismos conservacionistas del mundo sobre la importancia de dicho enclave ecológico.

La historia de Acosta Solís y sus contribuciones al estudio científico de las Islas Galápagos son importantes para la historia de este país puesto que fue un temprano promotor de la protección del archipiélago desde el punto de vista conservacionista y científico. Fue el único científico ecuatoriano en el crucero inaugural de la Estación Científica Charles Darwin, así como en el simposio realizado en el buque Oso Dorado que promovió la causa conservacionista internacionalmente. Acosta Solís publicó en la prensa local y en un artículo académico que apareció en la revista Anales, donde insistió en la necesidad de proteger las islas y crear una estación de investigación científica. Desde entonces empezaron los esfuerzos por la conservación del archipiélago que en su mayoría han sido ejemplos de proyectos de planificación centralizada.

Incorporación a la National Geographic Society izquierda|miniaturadeimagen|Revista Flora donde se puede ver la afirmación de Solís de ser un "defensor de los recursos naturales" En 1938 examinó ampliamente la zona norte de Quito, desde la desembocadura del río Pisque en el Guayllabamba, con los estudiantes de agronomía. Luego exploró de San Antonio a la hacienda Huatos por e! camino de herradura, con dos ayudantes. Finalmente fue desde Ibarra a Yaguarcocha, Otavalo, la laguna de San Pablo, Cotacachi y Cuicocha con los estudiantes de botánica, y concurrió a la I Reunión Sudamericana de Botánica realizada en Río de Janeiro donde expuso sus principales logros y empezó a ser conocido por especialistas del continente. También mantenía una muy leída columna en “El Comercio” de Quito sobre asuntos científicos. De regreso sustentó una conferencia en el colegio Gómez de la Torre de Ibarra, luego habló en Otavalo. Enseguida escaló el Guagua Pichincha para adiestrarse en andinismo. Su alumno Jorge H. Viera publicó una interesante Relación de este viaje en "El Comercio".

Finalmente herborizó en la laguna de Cuicocha, en Puéllaro -desde Shaigua al puente del río Guayllabamba– en las vacaciones estuvo en Ambato realizando observaciones meteorológicas y ascendió al cerro Pilis-Urco para comparaciones florísticas con los páramos del Pichincha a igual altura. En diciembre pasó a Shaigua investigando los algarrobos. Fue un año de incansables viajes y experiencias científicas que formaron al gran investigador.

En 1939 fue designado miembro correspondiente de la National Geographic Society de Washington D. C. y continuó sus viajes. Primero estuvo en Cumbayá y en los llanos secos de las pirámides, luego pasó a la hacienda Velasco en la mitad del mundo, siguió hasta el valle geológico del Pululagua acompañado del botánico sueco Dr. Erik Asplund, herborizando desde Ventanilla hasta el valle cráter. Con dicho sabio siguió al Chota de vuelta por la peña y lagunas de San Pablo y Cajas hasta Saloya. Desde Macuchi y Lasso cruzó el páramo de Tiopullo buscando flores y estudió el estado vegetativo de la hacienda Velasco donde adquirió una parcela de terreno semiárido para sus experimentos.

En 1940 fue nombrado Rector fundador de Colegio 5 de Agosto, de Esmeraldas y tuvo a cargo varias cátedras. Su estadía en esa provincia fue por demás provechosa. En julio excursionó por las playas desde China hasta Rioverde y Mates. En agosto llegó a Atacamos y a la punta de Súa. En septiembre visitó la Tola y por la mañana se internó desde Lagarto hasta el estuario del río Santiago y el poblado de San Lorenzo. De regreso a la costa siguió de Súa a las puntas Galera y Tortuga hasta Mutile. En noviembre se concretó a seleccionar las distintas muestras de granos y semillas recogidas.

En 1941 fue director Botánico de la Comisión del IV Centenario del Río Amazonas y le otorgaron esa cátedra en el Instituto Superior de Pedagogía y Letras de Quito. De esos meses recuerda sus viajes por los páramos del volcán Chiles y el descenso hasta Maldonado herborizando en los chaparrales y páramos. En junio fue a Loa y a las faldas del Otavalo que escaló hasta los 4.400 . En diciembre organizó el Instituto Ecuatoriano de Ciencias Naturales cuyo órgano oficial, la revista "Flora" pronto circuló por los principales centros científicos del mundo.

Las expediciones botánicas

miniaturadeimagen|Mapa de la quina, en los AndesEntre 1941 y 1945 fue Botánico Jefe de las expediciones Cinchoneras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para el área del Ecuador, con un sueldo que guardaba relación a su alta calidad científica. En 1942 colaboró en el establecimiento de la I Estación Experimental Agrícola Tropical del Ecuador con sede en Pichilingue, que funcionó bajo los auspicios de la "Defensa Spiles" del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, quintuplicando su sueldo hasta 1946. También estuvo en Chorrera y Cruz Loma y desde la zona de Cotocollao, siguiendo el camino más occidental de Nono, en compañía de sus estudiantes de Ciencias Biológicas.