El es la unidad monetaria utilizada en Japón y la tercera moneda más valorada en el mercado de divisas después del dólar estadounidense y el euro. También es usada como moneda de reserva junto al dólar, el euro y la libra esterlina.
Como es común en la numeración japonesa, las cantidades grandes del yen se cuentan en múltiplos de 10 000 (man, 万). Pronunciación y etimología La palabra “yen” se pronuncia “en” en japonés. La palabra (shinjitai: 円, chino tradicional/Kyūjitai: 圓) significa literalmente “objeto redondo” en japonés, de la misma forma que "yuan" en chino o won en coreano. Originalmente, los chinos habían comerciado con plata en grandes cantidades, y cuando las monedas españolas de oro y plata llegaron, las llamaron 銀圓 (círculo de plata) por su forma.Mikami Ryuzo, un artículo sobre el yen en Sekai Daihyakka Jiten, Kato Shuichi(ed.), Vol. 3, Tokyo: Heibonsha, 2007. Las monedas y el nombre también llegaron a Japón. Más tarde, los chinos reemplazaron el carácter 圓 por 元元 no es una simplificación de 圓, es un carácter diferente. 元 significa “recurso” u “origen”. Una de las causas del cambio es que el carácter antiguo tenía muchos trazos. Mikami op. cit.En 1695, en Japón, cierta moneda acuñada tenía el carácter 元 (gen). No es una unidad monetaria sino una abreviatura de 元禄 (Genroku). que tiene la misma pronunciación en mandarín (pero no en japonés). Los japoneses prefirieron la grafía 圓 (reemplazada por el carácter simplificado 円 después de la Segunda Guerra Mundial).
La grafía y pronunciación “yen” proviene de los ingleses que visitaron Japón a finales del período Edo y principios de la era Meiji, cuando las palabras se pronunciaban de dicha forma. En el , los caracteres /e/(え) y /we/(ゑ) se pronunciaban y los misioneros portugueses lo pronunciaban “ye”.Se sabe que en japonés antiguo había sílabas /e/ /we/ /ye/. Desde mediados del siglo X, /e/(え) se unió con /ye/, y ambos se pronunciaban , por lo que el kana de /ye/ desapareció. Alrededor del siglo XIII, /we/(ゑ) y /e/ dejaron de distinguirse (en pronunciación, pero no en escritura) y ambos se pronuncian . "Kokugo-on'in no hensen," Kokugo-on'in no kenkyu Tokyo: Iwanami Shoten, 1950. Poco después, a mediados del /e/ y /we/ se pronunciaban como actualmente, aunque en algunas regiones se siguió manteniendo la pronunciación . El misionero Walter Henry Medhurst, que para escribir sus obras no fue a Japón y habló con japoneses en Yakarta los cuales pronunciaban “e” como “ye”, lo representó así en su An English and Japanese, and Japanese and English Vocabulary (1830). Más tarde, la romanización Hepburn también reproducía “e” como “ye” en su conocida obra A Japanese and English Dictionary (primera edición, 1867), de referencia en Occidente, por lo que los extranjeros mantuvieron la grafía “yen”. En la tercera edición del diccionario, de 1886, Hepburn transformó las “ye” en “e” para reflejar la pronunciación moderna salvo en “yen”, y es por ello que dicha grafía es la que se mantiene.
Historia
Historia del yen japonés thumb|Uno de los primeros billetes de un yen, anverso y reverso.|203x203px Las primeras monedas producidas en Japón fueron, el Mumonginsen creado en el año 667, y el Fuhonsen en alrededor del año 683. Estas monedas se basaban en el sistema chino y, por lo tanto, se basaban en las unidades de medida chinas. El primer sistema monetario formal de Japón fue el Wadōkaichin emitida el 29 de agosto de 708. Esta moneda se inspiró en la moneda china Kaiyuan Tongbao acuñada por primera vez en Chang'an en 621 d. C. El Wadokaichin tenía las mismas especificaciones que la moneda china. En el año 760, Wadokaichin pronto se degradó, ya que el gobierno emitió rápidamente monedas con un contenido metálico progresivamente menor y las imitaciones locales prosperaron. En 760, se puso en marcha una reforma, en la que una nueva moneda de cobre llamada Man'nen Tsūhō, así como una nueva moneda de oro llamada Kaiki Shoho. La moneda Tokugawa fue un sistema monetario metálico unitario e independiente establecido por el shōgun Tokugawa Ieyasu en 1601 en Japón, y que perduró durante todo el período Tokugawa hasta su final en 1867. thumb|left|Una de las primeras monedas de un yen (1,5 gramos de oro puro), anverso y reverso.|230x230px Después de 1868, se estableció progresivamente, siguiendo criterios occidentales, un nuevo sistema monetario basado en el yen japonés, que sigue siendo el sistema monetario de Japón hasta el día de hoy. El yen fue adoptado oficialmente por el gobierno Meiji en una ley firmada el 10 de mayo de 1871.A. Piatt Andrew, Quarterly Journal of Economics, "The End of the Mexican Dollar",18:3:321-356, 1904, p.345 La nueva moneda fue introducida de forma gradual desde julio de ese año. El yen era, así, una simple unidad similar al dólar que, como todos los dólares, descendía de las piezas de a ocho españolas. Así, hasta 1873, todos los dólares valían más o menos lo mismo en el mercado de valores. El yen reemplazó el sistema monetario de la era Tokugawa, un complejo sistema basado en el mon, una moneda base de cobre. La "Ley de la Nueva Moneda" de 1871 estipulaba la adopción de un sistema decimal de cálculo en el que un yen (圓) se dividía en 100 sen (銭) y 1000 rin (厘), con monedas redondas como en Occidente. Se marcó el valor del yen como de 0.78 onzas troy (24.26 gramos) de oro puro, o 1.5 gramos de oro puro según el Congreso Europeo de Economistas de París de 1867; la moneda de cinco yenes se declaró igual a la de 5 pesos fuertes de Argentina),Historia de la moneda introduciendo la moneda en el llamado "estándar bimetálico".
A partir de la devaluación de la plata de 1873, el yen se devaluó ante el dólar estadounidense y el dólar canadiense ya que se adhirieron al estándar monetario del oro, y en el año 1897 el yen solo valía 50 centavos estadounidenses. Ese año, Japón adoptó el estándar monetario del oro y de ahí el valor del yen pasó a ser de dicha cantidad. El sen y el rin fueron eliminados en 1953.)
Valor fijado al del dólar estadounidense El yen perdió la mayor parte de su valor en la Segunda Guerra Mundial. Después de un período de inestabilidad en 1949, el valor del yen fue fijado a 360 yenes por dólar según un plan estadounidense, parte del sistema Bretton Woods, para estabilizar los precios de la economía japonesa. Esa tasa de cambio se mantuvo hasta 1971, cuando Estados Unidos abandonó el estándar de cambio del oro, parte clave del sistema de Bretton Woods, e impuso un impuesto a las importaciones de un 10 por ciento, provocando que surgiesen las tasas de cambio flotantes en 1973.
Yen infravalorado En 1971, el yen estaba infravalorado. Las exportaciones japonesas costaban muy poco en los mercados internacionales, y las importaciones extranjeras costaban mucho a los japoneses. Esta infravaloración se vio reflejada en la balanza de pagos, que había pasado de un déficit comercial a principios de los años 1960 a un superávit de 5 800 millones de dólares en 1971. La creencia de que el yen y otras divisas estaban infravaloradas motivó las acciones llevadas a cabo por Estados Unidos en 1971.
Cambio flotante A partir de la devaluación del dólar en 1971, el gobierno japonés aceptó una nueva tasa de cambio fijo con los Acuerdos del Smithsonian, firmados a finales de año, dejando la tasa de cambio en 308 yenes por dólar. Sin embargo, ello influyó en forma negativa en lo referente a la oferta y demanda, anulándose estas tasas en 1973 y pasando a ser las divisas de cambio flotante.
Intervención del gobierno japonés en el mercado de divisas En los años 70, el gobierno japonés y los hombres de negocios estaban concienciados de que una subida del valor del yen dañaría el crecimiento de las exportaciones, ya que haría los productos japoneses menos competitivos y ello dañaría la industria. Por consiguiente, el gobierno siguió interviniendo en el mercado de divisas (comprando o vendiendo dólares), incluso después de la decisión de pasar la moneda a un mercado de divisas flotantes en 1973. A pesar de la intervención, las presiones de mercado causaron que el yen siguiese subiendo, llegando a alcanzar la tasa de 271 yenes por dólar en 1973, antes de que se notara el impacto económico de la crisis del petróleo de 1973. El alto precio del yen provocó que el yen se depreciase en un intervalo de 290 a 300 yenes entre 1974 y 1976. La reaparición de un superávit comercial hizo que el yen volviese a valer 211 yenes por dólar en 1978, aunque debido a la crisis del petróleo de 1979 hizo que el yen bajase de nuevo a 227 yenes por dólar en 1980.
El yen a principios de la década de los 1980 En la primera mitad de los años 1980, el yen bajó mucho de valor, incluso a pesar de la existencia de un superávit comercial. Así, el dólar pasó de valer 221 yenes de media en 1981 a 239 en 1985. El aumento del superávit de cuenta corriente hizo que la demanda de yenes aumentase en los mercados extranjeros, pero esta demanda fue desplazada por otros factores. Una gran diferencia en los tipos de interés, con los mismos más altos en EE.UU. que en Japón, y la continua desregulación del capital, hicieron que surgiese una gran salida de capital bruto de Japón. Todo esto provocó que aumentase la demanda de yenes japoneses, ya que los inversores nipones cambiaron los yenes por otras divisas a la hora de invertir en el extranjero. Todo ello provocó que el yen se debilitara frente al dólar y causó la aparición de un gran superávit comercial en los años 80.
Efectos del Acuerdo de Plaza En 1985 comenzó un gran cambio, ya que las principales potencias económicas firmaron el Acuerdo de Plaza, en el que se afirmaba que el dólar estaba sobrevalorado (y, por tanto, el yen infravalorado). Este acuerdo, y varios cambios en la oferta y demanda y presiones de los mercados, hicieron que hubiese una subida súbita del valor del yen. De ahí que se pasase de un valor medio de 239 yenes por dólar en 1985 a un valor pico de 128 yenes en 1988, doblando su valor relativo al del dólar. Tras unos declines en 1989 y 1990, llegó a un nuevo récord de 123 yenes por dólar en 1992. En abril de 1995, el yen llegó a un valor de 80 yenes por dólar, haciendo temporalmente la economía japonesa del mismo tamaño aproximadamente que la americana.
Años posburbuja El yen entró en declive durante la burbuja financiera e inmobiliaria de Japón y continuó en la misma tendencia, llegando a un tope de 134 yenes por dólar en 2002. La política del Banco de Japón de mantener el interés cero evitó la inversión en yenes, causando un carry trade de inversores que cambiaron las inversiones en yenes por otras en otras monedas fuertes. Ello causó unas pérdidas de aproximadamente un billón de dólares."What Keeps Bankers Awake at Night? The Economist (Londres)1 de febrero de 2007. En febrero de 2007, The Economist estimó que «el yen estaba devaluado en un 15 por ciento frente al dólar y en un 40 por ciento frente al euro»."The Cheap Yen is Dangerous," The Economist (London). 8 de febrero de 2007. Tras el terremoto de Tohoku de 2011 el yen subió vertiginosamente, hasta llegar a un récord de 76 yenes por dólar, no batido desde la II Guerra Mundial.
El año fiscal japonés y su impacto en el yen En algunos países el año fiscal y el año natural no son idénticos. En el caso de Japón, el inicio del nuevo año fiscal se produce el 1 de abril. En esa fecha, las empresas japonesas por lo general "maquillan" sus balances antes de finalizar el año fiscal, mediante la liquidación de activos en el extranjero para repatriar los beneficios de las filiales en el extranjero, a fin de aumentar sus ganancias. Estos flujos de capital antes del comienzo del nuevo año fiscal, y el hecho de que las mesas de negociación de los bancos reducen su volumen de transacciones, condicionan los tipos de cambio y la acción del precio en todos los pares que contienen el yen, provocando subidas en el valor del yen frente al resto de monedas en torno al mes de marzo.
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