thumb|Reverso de un denario acuñado en el año 63 a. C. que muestra a un ciudadano romano introduciendo su voto en una urna.Crawford, Roman Republican Coinage, p. 440. El término democracia proviene del griego clásico, y su origen como forma de gobierno se ha remontado tradicionalmente a la Atenas de la época clásica, donde surgió el término. Los fundamentos de la democracia moderna, como gobierno de la mayoría de la población, comenzaron a aparecer en Europa y en sus colonias de América del Norte en la segunda mitad del siglo y en el , pero no se consolidaría definitivamente, incluyendo a las mujeres, hasta el bajo la forma de democracias representativas, en las que la soberanía popular se delega en representantes políticos que ejercen la autoridad en nombre del pueblo.
«Democracia temprana» y democracia moderna
El politólogo David Stasavage, de la Universidad de Nueva York, ha propuesto diferenciar dos grandes tipos de democracia que caracterizarían a las dos grandes etapas en que divide la historia de la democracia: la de la «democracia temprana» y la de democracia moderna. Partiendo de una concepción muy laxa de la noción de democracia (un sistema de gobierno que no se basa en la coacción), por «democracia temprana» entiende el sistema de gobierno donde el que ejerce el poder, mediante elección o por herencia, lo hace con el consentimiento de los gobernados (o de una parte de ellos), es decir, «gobierna con un consejo o asamblea compuesta por miembros de la sociedad independientes del gobernante y no sujetos a sus caprichos». Según Stasavage esta sería la forma «natural» de regirse las sociedades humanas por lo que sus orígenes se remontarían a la prehistoria. Para hablar de «democracia temprana», según Stasavage, no sería necesario que contara con una amplia participación de la comunidad, sino que sería suficiente con unos consejos o asambleas más reducidos. Él mismo reconoce que una definición tan amplia de la «democracia temprana» incluiría también a los regímenes oligárquicos, pero lo justifica alegando que «la barrera entre la oligarquía y la democracia es muy porosa».
La «democracia temprana» se diferenciaría de la democracia moderna en que no es una democracia representativa —en la que la participación política de los gobernados es «episódica»; se limita al momento de las elecciones—, sino que adopta alguna fórmula de democracia directa (o de sistema representativo con mandato imperativo), por lo que solo se ha dado en sociedades con un tamaño relativamente reducido (considera a Atenas como el ejemplo más extenso de «democracia temprana», con un número de varones con derechos políticos plenos que nunca superó los 50 000). La segunda diferencia es que «la democracia moderna convive con una burocracia estatal que se ocupa de los asuntos cotidianos», lo que no ocurre en la «democracia temprana» (con un aparato burocrático muy pequeño; precisamente, esto es lo que habría facilitado el surgimiento de la «democracia temprana»). Por último, Stasavage señala que si bien la democracia moderna fue un invento específicamente europeo, la «democracia temprana» surgió «de forma independiente en muchas sociedades humanas». Más específicamente, «surgió cuando los gobernantes necesitaron el consentimiento [activo, no tácito como ocurre en las autocracias] y la cooperación de su pueblo porque no podían gobernar por sí mismos», «en especial si necesitaban al pueblo para librar guerras». «Al no contar con unos medios adecuados para obligar a la gente a luchar sin más, los gobernantes ofrecieron derechos políticos», añade Stasavage.
A partir de esta concepción de la «democracia temprana» Stasavage propone una visión de la historia de la democracia que sintetiza en el título de su libro Caída y ascenso de la democracia. Según este politólogo la «democracia temprana» estuvo muy extendida por todos los continentes desde tiempos remotos pero fue desapareciendo «a medida que creció la escala de las sociedades, cuando los gobernantes adquirieron nuevas formas de controlar la producción y, finalmente, cuando a la población le resultó difícil marcharse a otros lugares». Así fue como se produjo la «caída» de la democracia hasta que comenzó su «ascenso» con el desarrollo de la democracia moderna, resultado de un proceso de evolución de la «democracia temprana» que comenzó, según Stasavage, en la Inglaterra bajomedieval y moderna y que alcanzaría una mayor extensión —para los varones blancos libres— en sus Trece Colonias de América del Norte, cuya independencia a finales del dio nacimiento a los Estados Unidos.
«La democracia temprana existió durante miles de años en un amplio conjunto de sociedades humanas: era una institución muy sólida. [...] En términos comparativos, la democracia moderna solo lleva existiendo un breve periodo de tiempo. Deberíamos considerarla un experimento en curso y, tal vez, incluso sorprendernos de que haya logrado sobrevivir siquiera», concluye David Stasavage.
Edad Antigua
India
En Alejandro Magno intentó conquistar la India y los miembros de su séquito describieron los diferentes tipos de sociedades que encontraron y cómo se gobernaban. En muchas ocasiones señalaron la existencia de instituciones que se parecían a las de las polis griegas. Sin embargo, estos testimonios permanecieron en el olvido hasta que en 1902 Thomas Rhys Davids constató que los primeros textos budistas hablaban de la convivencia entre monarquías y repúblicas. Este estudioso británico destacó el ejemplo de clan Sakia en el que sus asuntos eran tratados en asamblea, que era la que elegía al rajá, al líder del clan, que Davids asimiló a la figura de los cónsules romanos. También constató la existencia de asambleas de aldea formadas por todos los cabezas de familia. Estudios posteriores fueron confirmando la idea de la existencia de repúblicas en la India antigua, principalmente en las laderas del Himalaya, en el extremo oriental de los estados indios actuales de Uttar Pradesh y Bihar.
El Anábasis de Alejandro de Flavio Arriano, que describe las campañas de Alejandro con gran detalle basándose en testimonios directos de compañeros de Alejandro, menciona dieciocho localidades de India que eran «libres e independientes», como en el caso de Nyasa, una ciudad situada cerca de la actual frontera entre Afganistán y Pakistán, que era gobernada por un tal Aculphis, elegido líder de un consejo formado por 300 miembros. Tras rendirse a Alejandro, Aculphis usó la supuesta relación de la ciudad con el dios Dioniso para buscar términos de paz justos con el rey macedonio:
La conversación de Alejandro y Aculphis muestra que Nyasa era una ciudad-estado cuyo territorio no se extendía mucho más allá del núcleo urbano. Sin embargo, otro ejemplo mencionado por Flavio Arriano es el de la república de Mallia que consistía en veinte ciudades. Por otro lado, Quinto Curcio y Diodoro Sículo en sus obras sobre las conquistas de Alejandro mencionan a un pueblo llamados sabarcas (sabarcae) o sambastas (sambastai) cuyo gobierno no era de tipo monárquico:Q. Curtius Rufus, History of Alexander the Great 9.8, Classical Accounts, p. 151; Diodorus Siculus, Bibliotheca Historica 17.104, Classical Accounts, p. 180. Los sabarcas o sambastas, al igual e los mallianos, dominaban un territorio amplio. Su ejército consistía en sesenta mil infantes, seis mil caballeros y unos quinientos carros. Estos datos muestran que las repúblicas indias del de hecho eran mucho mayores que las polis griegas contemporáneas. Parece que en el noroeste de India, la organización republicana era la norma, ya que los historiadores de Alejandro solo mencionan un puñado de reyes y muchos otros estados no monárquicos. La prevalencia de las repúblicas fueron señaladas por Diodoro Sículo, que tras describir a monarcas legendarios que se enfrentaron al dios Dionisio dice:
Así pues, desde antes de nuestra era está documentado que en la antigua India existieron repúblicas. Muchas habrían existido antes del inicio de la democracia ateniense. Florecieron en el norte.Steve Muhlberger: "Democracy in Ancient India" Sin embargo hacia el estas repúblicas desaparecieron por la conquista de monarquías militaristas. Así la literatura brahmánica posterior glorificaría la realeza y sería favorable a su papel como se aprecia en los escritos de legisladores como Manu, el autor del Manu-Smrti compuesto entre el y el Las fuentes sobre las antiguas repúblicas están documentadas fuera de la tradición brahmánica, por ejemplo en el Arthaśāstra de Kautilya (c. 300 a. C.), donde se describen estados donde los reyes tenían un papel subsidiario y sus funciones se referían más al mantenimiento de la paz, la justicia o la estabilidad que al gobierno de la «nación».
La evidencia de gobiernos no monárquicos se documenta también en los Vedas,Sharma, Republics, pp. 15-62, 237. por lo que se puede suponer que la organización en forma de república era la forma más común en el norte de la actual India entre los Durante ese período se registró un importante aumento de la urbanización en la región. Algunas de las ciudades organizadas como repúblicas incluían Vaiśālī () y se identifica por su nombre a personajes importantes como Ambaplai cuyos logros contribuyeron de manera importante a la prosperidad y reputación de la república. También las ciudades de Kapilavatthu y Kusavati habrían estado organizadas al modo de repúblicas en ese período.Narendra Wagle, Society at the Time of the Buddha (Bombay: 1966), pp. 27-28. Por otro lado, el estudio del canon budista escrito en pali ha permitido reconocer que la veracidad de la forma de organización republicana en la India anterior al .Majumdar, R. C. The History and Culture of the Indian People, vol. 2, The Age of Imperial Unity, (Bombay, 1951), pp. 396-411.
Grecia
thumb|Busto moderno de Clístenes de Atenas, considerado el padre de la democracia ateniense
La palabra griega "Democracia" ("el poder del pueblo") fue inventada por los atenienses para definir un sistema de gobierno de la ciudad en el cual las decisiones eran tomadas por la asamblea de ciudadanos (los ciudadanos no eran ni mujeres ni esclavos ni extranjeros) y no por un rey o emperador como en otras ciudades o imperios de la antigüedad. Sin embargo, la mayor parte de la población de Atenas estaba integrada por esclavos. Por esta razón la democracia ateniense tiene pocas similitudes con la democracia moderna, vinculada a la abolición de la esclavitud y a los derechos humanos. Democracia es una palabra de origen griego que fue acuñada por los atenienses para referirse a su forma de gobierno, instaurada en los últimos años del
Aunque siempre es difícil averiguar el momento exacto en que una palabra empieza a usarse, el término aparece en Heródoto, un historiador y geógrafo del como el nombre de una forma de gobierno ya entonces objeto de debate. En su etimología, significa gobierno “del pueblo” o “popular”.
La democracia ateniense estaba basada en la selección de representantes por sorteo y las decisiones en otros casos por mayoría. La asamblea estaba compuesta por todos los ciudadanos varones de Atenas y votaba en forma directa. Los electos no tomaban las decisiones; los atenienses consideraban que dar el poder de tomar decisiones a los representantes electos era al pueblo, convirtiendo el estado en una oligarquía. La democracia significaba (y para algunos aún significa) la igualdad ante las decisiones y ante la elección de decisiones y no la elección de personas encargadas de decidir (ver democracia representativa). Existían pocos mecanismos de control del poder de la asamblea o límites al mismo, con la excepción llamada Graphe Paranomon (también votada por la asamblea), que hacía ilegal aprobar una ley que era contraria a otra.