thumb|La Torre blanca de Tesalónica, uno de los símbolos de Tesalónica.

La historia de Tesalónica, o Salónica,Según el Diccionario panhispánico de dudas, ambas formas son válidas en español. El uso actual tiende a preferir Tesalónica para designar a la ciudad de la Antigua Grecia y Salónica para la ciudad moderna. Lema «Salónica» en el Diccionario panhispánico de dudas. (en griego moderno y antiguo, Θεσσαλονίκη, Thessaloníki;El sonido de la "TH", según la traslación al alfabeto latino oficial griego, es parecido a la "Z" peninsular. en judeoespañol, סלוניקה [Selanik]; en turco, Selânik; y en búlgaro, Солун [Sólun]) se refiere a la historia de la segunda ciudad en tamaño de Grecia. Con 820.000 habitantes en 2001, Tesalónica es la capital del nomo homónimo y está situada en el golfo Termaico y en la periferia (región) de Macedonia Central.

Fundación de Tesalónica thumb|Plano de la ciudad antigua de Tesalónica, con los monumentos de las épocas macedonia, romana, bizantina y otomana.

Tesalónica fue fundada en el por Casandro de Macedonia, renombrando la preexistente ciudad marítima de Terma, que daba nombre al golfo Termaico. Casandro la nombró en honor de su mujer, Thessaloniké (Tesalónica de Macedonia), hermanastra de Alejandro Magno e hija de Filipo II de Macedonia y de su quinta esposa, Nikesípolis, princesa tesalia casada en

Su nombre es producto de la contracción de las palabras del griego antiguo, Θεσσαλών («Tesalios») y νίκη («victoria»), en conmemoración de la victoria de los macedonios sobre los habitantes de la Fócida, con la ayuda de tesalios, el día del nacimiento de la hija de Filipo, probablemente en Bakalakis, G. (1986). «Ἡ βασίλισσα Θεσσαλονίκη», Πρακτικὰ τῆς Ἀκαδημίας Ἀθηνῶν, 61: 53-60. El autor estima que al no poder darse a sí mismo el nombre de esta victoria, Filipo II bautizó a su hija con él.

El nombre aparece registrado bajo dos formas ortográficas ligeramente diferentes: Θεσσαλονίκεια (Thessaloníkeia) es la forma adjetiva que normalmente se espera para un nombre de ciudad formado por el nombre de persona Θεσσαλονίκη, como Κασσάνδρεια (Kassándreia, Casandrea) de Κασσάνδρα, o Ἀλεξάνδρεια (Alexándreia, Alejandría) por Ἀλέξανδρος, y así figura en Estrabón. Θεσσαλονίκη (Thessaloníke), forma idéntica al nombre personal, que terminó imponiéndose rápida y definitivamente. Sin embargo, se encuentran otras ortografías en inscripciones de la época helenística, Θετταλονίκης (Thettaloníkes),IG X, 2, 1, 19. y de la época romana, Θεσσαλονείκη (Thessaloneíke) y Θεσσαλονικέων [πόλις] (Thessalonikéon, entendido «(ciudad de los) tesalónicos»).

Macedonia antigua Gracias a su ubicación en el cruce de ejes de comunicación, Tesalónica se convirtió rápidamente en un centro comercial importante. Su desarrollo continuó durante la dominación romana, a pesar del saqueo de la ciudad tras la derrota de Perseo de Macedonia en la batalla de Pidna. Tesalónica se benefició de la creación de la Vía Egnatia, la gran ruta transbalcánica meridional. Así, se instaló en ella una comunidad cosmopolita, conformada por judíos, italianos y romanos.

A fines del , el emperador Galerio la eligió como residencia y construyó un palacio y varios edificios públicos. En su lucha contra la Cristiandad, convirtió a Demetrio de Tesalónica en mártir que, posteriormente, sería el santo patrono y protector de la ciudad. Por el Edicto de Tesalónica del 28 de febrero de 380, el emperador Teodosio declaró obligatoria la fe en la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y proscribió el arrianismo. Durante su gobierno, en el 390 se produjo la llamada Masacre de Tesalónica.

Imperio bizantino Durante los primeros siglos del Imperio bizantino, Tesalónica, capital de un thema, continuó su expansión económica. Su feria, los Demetria que se llevaban a cabo en octubre, era una de las más importantes de los Balcanes. La ciudad se enriqueció con varios monumentos e imponentes iglesias. A partir del final del , Tesalónica sufrió varios ataques: fue capturada por los sarracenos en 904 y, luego, por los normandos en 1185. Después de la Cuarta Cruzada, Bonifacio de Montferrato fundó el reino de Tesalónica (1204), un Estado latino que fue recapturado por el despotado de Epiro en 1224 antes de ser conquistado por los paleólogos en 1246. A fines del e inicios del XV, griegos y otomanos se disputaron la posesión de la ciudad, sitiada en varias ocasiones. Después de haber sido protegida por la República de Venecia de 1423 a 1430, fue definitivamente tomada por los otomanos, comandados por Murad II.

Edad Moderna En 1492, tras la expulsión de los judíos de España, Tesalónica, que hasta entonces no había albergado más que a una pequeña comunidad judía, se convirtió en el centro mundial del judaísmo sefardí al punto de ser apodada la «Jerusalén de los Balcanes» y la «madre de Israel». Durante el , Tesalónica siguió siendo la salida natural de los Balcanes: todos los productos de la región transitaban por su puerto. Entonces, el comercio de la ciudad pasó prácticamente de manera integral a manos occidentales, quienes comenzaron a instalarse a fines del . En estos asentamientos se pueden ver los primeros signos de declive del Imperio otomano.

Para inicios del , Salónica era una ciudad multiétnica: con unos 120.000 habitantes, de los cuales 80.000 eran judíos, 15.000 eran turcos, 15.000 griegos, 5.000 búlgaros y 5.000 occidentales. Fue una de las ciudades más grandes y modernas del Imperio otomano y uno de sus puertos más grandes. Salónica también se convirtió en un centro importante de agitación política. Así, en agosto de 1906, vio la fundación del Comité otomano de la Libertad, que desempeñó un papel importante en la dirección del movimiento de los Jóvenes Turcos. Conquistada por Grecia en noviembre de 1912, durante la primera guerra balcánica, varios turcos se marcharon. Las iglesias bizantinas, transformadas en mezquitas por los otomanos, se reconvirtieron en lugares de culto cristiano.

Turcos, eslavos y griegos En los territorios del Imperio otomano donde los grupos religiosos y étnicos estaban dispersos y mezclados estaban apareciendo identidades nacionales. La mayor mezcla de personas y creencias se encontraba en ciudades portuarias como Salónica, Alejandría y Esmirna. Salónica, en especial, se convirtió en el campo de batalla entre turcos, eslavos y griegos, aun cuando, en 1912, el grupo más grande fuera el de los judíos.M. Mazower, Salonica, City of Ghosts: Christians, Muslims and Jews 1430- 1950, Londres, 2004, p. 6. En grandes zonas de la ciudad el idioma que más se hablaba era el judeoespañol, llevado por los exiliados sefardíes después de 1492. En 1911, un periódico ladino, La Solidad Ovradera, expresaba la opinión de que "Salónica no es una ciudad. Es una yuxtaposición de pequeñas aldeas. Judíos, turcos, dönmeh, griegos, búlgaros, occidentales, gitanos, todos estos grupos que hoy llamamos «naciones», se mantienen a una prudente distancia unos de otros, como si temieran el contagio".Mazower, La ciudad de los espíritus, p. 253. Esta visión es matizada por la crónica de León Sciaky, que relata su infancia en la Salónica de finales del : el relato de Sciaky da a entender que sí existía una interacción diaria fácil entre los judíos, los turcos y otros, al mostrar a una próspera familia judía que mantiene unas relaciones afectuosas con los campesinos búlgaros que suministraban al padre de Sciaky el trigo con el que comerciaba, mientras que en las calles de la ciudad el joven Sciaky recibe muchas muestras de amabilidad de sus vecinos musulmanes y cristianos, que solían estar dispuestos a ayudar a los miembros de otras comunidades cuando estallaron los disturbios.L. Sciaky, Farewell to Ottoman Salonica, Estambul, 2000, p. 37 (otra edición, titulada Farewell to Salonica: a City at the Crossroads, Londres, 2007).

A medida que las influencias de Europa occidental se hacían sentir con una fuerza cada vez mayor en el Imperio otomano, los modales y el habla de las élites judías sefardíes —generalmente más receptivas a las culturas de su alrededor que las comunidades de judíos asquenazíes— se fueron occidentalizando. La identidad sefardí, según el ideal, combinaba la sofisticación occidental con un toque de exotismo oriental. León Sciaky vestía prendas occidentales incluso de niño, una señal del estatus social y económico de su familia y de sus aspiraciones culturales, mientras que la familia judía más rica de Salónica, la Allatini, amueblaba su casa del mejor mobiliario de Oriente y Occidente.Mazower, Salonica, City of Ghosts, p. 237. A partir de 1873, la lengua francesa, que se enseñaba en las nuevas escuelas de la Alianza Israelita Universal (AIU), empezó a ganar importancia entre los judíos de Salónica y a desplazar al ladino, visto por algunos como el idioma de las clases bajas. En 1912, la AIU tenía más de cuatro mil alumnos, lo que representaba más de la mitad de los alumnos de las escuelas judías de la ciudad.Mazower, Salonica, City of Ghosts, p. 234; también, Sciaky, Farewell to Ottoman Salonica, pp. 92-93. El francés se estaba convirtiendo en el idioma de rigor entre la élite judía también en otros lugares, como Alejandría, y no solo los judíos, sino todos los ciudadanos prósperos del Imperio otomano, veían el francés como un sello de distinción.

Los turcos sabían que, pese a ser una minoría en Salónica, jugaban con ventaja al ser los dueños del gobierno. Sciaky explica que, en 1876, estallaron unos disturbios cuando un padre búlgaro apeló a los cónsules extranjeros para evitar el matrimonio de su hija con un turco; los cónsules de Francia y Alemania cometieron el error de entrar en una mezquita cuando los ánimos estaban encendidos, y fueron linchados.Sciaky, Farewell to Ottoman Salonica, p. 37. El malestar entre las diferentes comunidades se intensificó en torno al año 1900. A los griegos los enardeció la expansión de la enseñanza: los niños ahora aprendían su propio idioma en escuelas adecuadas, y tenían el ejemplo a seguir de sus hermanos del sur que vivían en un reino de Grecia independiente. La agitación también se despertó entre los eslavos. En la década de 1890, los eslavos macedonios radicales, que hablaban una variante del búlgaro, se agruparon en la Organización Revolucionaria Interna Macedonia (ORIM) reclamando la autonomía de una gran parte de las provincias otomanas entre Salónica y Skopie, pero entendían que Salónica era la capital lógica, y pretendían dar a estas tierras una identidad búlgara. A los griegos de Salónica les pareció intolerable y dieron a los turcos la información que habían recogido de las actividades de la ORIM.Mazower, Salonica, City of Ghosts, pp. 264-265; Sciaky, Farewell to Ottoman Salonica, pp. 73-74. La ORIM no tardó en decidir que había llegado el momento de las acciones drásticas. En enero de 1903 sus agentes compraron una pequeña tienda de comestibles en la acera opuesta al Banco Otomano; durante la noche, un equipo de la ORIM cavaba por debajo de la calle, y colocaba minas bajo las oficinas del banco. El 28 de abril hicieron estallar las bombas y demolieron el banco y algunos edificios vecinos.Mazower Salonica, City of Ghosts, pp. 266-268; Sciaky, Farewell to Ottoman Salonica, pp. 75-81.