Placencia de las Armas (cooficialmente ) es un municipio de la provincia de Guipúzcoa en el País Vasco, España. Pertenece a la comarca del Bajo Deva y tiene una población de 3773 habitantes (2022), una extensión de 14,22 km² y una densidad poblacional de 265,33 hab./km². Ostenta el título de «Muy Noble y Leal Villa».

La villa de Placencia de las Armas ha estado vinculada desde su fundación a la fabricación de armas de todo tipo. En su fundación, en 1343, recibe el nombre de Placencia de Soraluze al que en el se le añade «de las armas» en referencia a su principal industria. En esta villa se instaló la Real Fábrica de Cañones que dejó de funcionar a mediados del .

Toponimia La villa fue fundada en 1343 por el rey Alfonso XI de Castilla bajo el nombre de Placencia. El nombre Placencia es común, bajo formas similares, a otras fundaciones de villas medievales anteriores como Plasencia, Piacenza o Plencia. Se considera que este topónimo deriva de la expresión ut placeat (para placer o agradar), expresión con la que el rey o señor de turno justifica la concesión del villazgo a una localidad. Así, por ejemplo el lema de la Plasencia extremeña es ut placeat Deo et hominibus (para agradar a Dios y los hombres).

El topónimo eúscaro: Soraluze Soraluce (con la actual grafía vasca se escribe Soraluze) parece ser el nombre anterior del lugar donde se funda la villa. El rey ordenó a los moradores de Herlaegia y Soraluze poblar la recién creada villa de Placencia. Cuando en 1397 los representantes de la villa acuden a las primeras Juntas Generales de Guipúzcoa figuran en las actas de la misma bajo la denominación de Placencia de Soraluce.

En lengua vasca soro significa campo o huerta y luze largo; por lo que el topónimo parece bastante evidente campo o huerta larga. Además Placencia de Soraluce se asentó en un lugar estrecho y encajonado del valle del Deva, lo que casa bastante bien con el nombre.

De las armas En el se desarrolló enormemente la industria armera en Placencia, de tal forma que la población dejó de ser conocida como Placencia de Soraluce o Placencia a secas y pasó a ser conocida como Placencia de las Armas. Hasta el último cuarto del la industria armera ha permanecido en la base de la economía de la localidad y en la actualidad el pueblo mantiene esa denominación fruto de su actividad económica histórica.

La denominación coloquial y oficial En euskera la población es conocida coloquialmente bajo diferentes nombres similares, Plaentzia, Plazentzia, Plaentxi y Plaentxia. Además de estas denominaciones tradicionales se encontraba la denominación histórica de Soraluze. A la hora de oficializar el nombre vasco de la localidad se impuso finalmente la forma Soraluze, frente a las originadas en Placencia. Hasta 2005 la Real Academia de la Lengua Vasca admitió Plaentzia como sinónimo de Soraluze.

Desde 1988 la denominación oficial del municipio es Soraluze-Placencia de las Armas. Aunque se considera una denominación bilingüe; Soraluze, nombre vasco, y Placencia de las Armas, español; otros lo utilizan como un nombre compuesto y único.

El gentilicio en español es placentino o placentina. En euskera se dice soraluzetarra o plaentxiarra.

Localidades homónimas

Compartiendo el mismo nombre que la Ciudad Armera hay otras localidades en el mundo:

Geografía La villa de Placencia de las Armas está ubicada en el curso medio del río Deva, justo antes de que este reciba por su izquierda a su principal afluente, el río Ego en el barrio eibarrés de Málzaga, cruce histórico de importantes rutas. El valle del Deba, en el punto de ubicación de la población, es estrecho lo que ha influido fuertemente en el desarrollo urbano de la misma.

Se sitúa en el noroeste de la provincia de Guipúzcoa y en la parte central de la comarca del bajo Deva, en lo que en tiempos de la fundación de la villa, allá por el , se conocía como Marquina de Yuso.

Soraluze limita, al norte con Elgóibar, al sur con Vergara, al este con Elgóibar y al oeste con Éibar.

Hidrografía miniatura|Río Deva en Placencia El eje básico de la villa y del territorio municipal es el río Deva, cruza el municipio de sur a norte y el casco urbano, que se distribuye en sus orillas y se une con varios puentes, entre ellos el principal, que se ha convertido en elemento urbanístico principal.

El valle es estrecho y el cauce del río es ancho y en el mismo hay varias presas que lo embalsan. El caudal es muy irregular con grandes crecidas en muy poco tiempo, esto justifica la anchura del cauce que parece desproporcionado para el agua que normalmente discurre por él.

Recibe numerosos afluentes que bajan de las laderas de los montes que componen el valle. Estos son pequeños ríos encajonados en sus gargantas. Hay algún manantial que se utiliza para el abastecimiento de agua potable como el de Sagar-Erreka.

Orografía Las montañas que forman el estrecho valle del Deba están compuestas fundamentalmente por basaltos que por su dureza y resistencia a la erosión crean unos cauces muy estrechos y pendientes muy pronunciadas.

Las laderas de las montañas que rodean el río son de una altura moderada, las de su margen izquierda tiene alturas de entre 300 y 500 m. Mientras que las de la derecha, entre los 700 y 800 m. Destaca el monte Karakate, de 749 m, que se alza al noreste de la villa y a cuyos pies ésta se asienta.

La estructura geológica de los terrenos que componen el municipio está formada por materiales provenientes de erupciones volcánicas submarinas como son las lavas almohadilladas y rocas volcánicas, aunque al oeste predominan las calizas arenosas, margas y margocalizas.

La piedra ofítica de origen volcánico es el material con el que se ha construido históricamente en la villa.

Composición El núcleo urbano se asienta en el estrecho valle y se constituye alrededor de la parroquia y el puente principal que cruza el Deba. Conserva la traza medieval original a la que se le han añadido las nuevas construcciones de viviendas y talleres. Las calles están alineadas de norte a sur siguiendo el cauce del río y una transversal, como es de costumbre en este tipo de urbanismo. Desde siempre han existido dos arrabales a la salida del núcleo original, que se han extendido con el crecimiento de la villa creando las calles y barrios más alejados como la avenidas de Guipúzcoa y Virgen de Ezozia, los barrios Sagar-Erreka y Zeleta, la calle Txurruken (llamada grupo Serafín Achótegi hasta el 2016), etc.

Además del núcleo urbano componen el municipio cuatro barrios rurales. Estos son: Txurruka, San Andrés, Ezozia e Irure. Este último ocupa toda la margen izquierda del río Deba, mientras que los otros tres barrios están ubicados en la margen derecha del río.

La población es eminentemente urbana, cerca del 95 % reside en el núcleo urbano, mientras que en los barrios rurales reside apenas un 5 % de la misma.

El euskera que se habla en el municipio es la variedad vizcaína.

Historia Los yacimientos prehistóricos de la estación megalítica de Placencia-Elosua que cubre el cordal entre Karakate e Irukurutzeta, lo que antiguamente se llamaba Mazelaegi atestiguan la presencia humana en las tierras del municipio de Soraluze. Se pueden datar estos yacimientos, varios túmulos y dólmenes, sobre el tercer milenio antes de la era cristiana.

El valle del Deba fue territorio Caristio a la llegada de los romanos a la península (el euskera hablado en este lugar es la variante vizcaína que coincide, aproximadamente, con la ocupación territorial de los Caristios). Los romanos englobaron al bajo Deba en el conventus de Clunia. Esta estructura política perduró a través de la historia hasta las modificaciones introducidas en tiempo de los visigodos en el que toda el área recibió en nombre de Cantabria, la industria armera Placentina recibía el nombre de Reales Fábricas de Armas de Cantabria.

La ubicación de las comarcas del Deba como límite territorial con el Señorío de Vizcaya dio el nombre a la zona de Marquina haciendo referencia a la característica de marca que ejercía la zona. El territorio que comprendía los actuales municipios de Placencia y Elgoibar era conocido como Marquina de Yuso mientras que el valle del Ego como Marquina de Suso.

Este territorio estuvo adscrito durante algún tiempo a la comarca del duranguesado que pertenecía al reino de Pamplona-Nájera (el que posteriormente sería el reino de Navarra), tal como atestigua un documento de 1053,

En las diversas disputas territoriales entre los reinos de Navarra y Castilla en 1179 se realiza un tratado de paz en el cual queda incluida la zona de Marquina del valle del bajo Deba en el Duranguesado, así dice:

En 1200 el rey castellano Alfonso VIII adquiere el control del Duranguesado e integra esta parte en Guipúzcoa, mientras que el resto lo cede al Señor de Vizcaya don Diego López de Haro. El valle del Deva queda dominado por los señores locales como los Zunzueta de Éibar, Olaso de Elgóibar o Guebara de Oñate.

Las referencias sobre la existencia de una iglesia y un núcleo poblacional a su alrededor, lo que sería una anteiglesia, se remontan a 1200 y se repiten en 1263 y 1297.

La villa El 15 de octubre de 1343, en Algeciras, el rey Alfonso XI otorga la Carta Puebla y funda la villa de Placencia de Soraluce a la cual le asigna el fuero de Logroño. La fundación se hace por petición de los vecinos y se estima que fue el medino mayor, Beltrán Vélez de Guebara, que se hallaba batallando contra los musulmanes en Algeciras al frente de las tropas compuestas por vecinos de la entonces anteiglesia de Herlaegia y Soraluze.

En 1397 la villa acude a la reunión donde se gestaría la actual Guipúzcoa, en la iglesia de San Salvador de Guetaria, se da la coincidencia que el representante era el mismo para la Placencia y para Éibar. En este acto pasa a quedar definitivamente clara y evidente su vinculación política con Guipúzcoa, aunque en lo eclesiástico seguía unida al Duranguesado y a Calahorra. En estos años se realizan obras de relevancia como la construcción de la iglesia en factura de cantería, sustituyendo la vieja construcción de madera.

...de las Armas Aunque desde la fundación la actividad industrial, centrada en las ferrerías y en los ingenios de barreramiento de cañones para armas de fuego, así como la manufacturación de armas blancas fue relevante en el se instalan los talleres, las fraguas, donde trabajan los maestros armeros. La corona, que sería el principal cliente de la industria armera, instaura en 1573 el primer almacén real de armas, (al menos 25 años antes ya se almacenaban armas para el rey en el mismo sitio) en 1807 se construyó un nuevo almacén de mucha mayor capacidad. En esta época se cambia el apelativo de Soraluze por el de las armas. La actividad armera se centraría en la villa hasta bien entrado el , aunque en otros pueblos de la comarca también se dedicaban a dicha actividad

La bonanza económica que esta industria produjo quedó reflejado en la cantidad de obras de mejora que se realizaron en la villa, como la casa consistorial, la casa palacio de Intxaurdieta, etc. La importancia de Placencia en la producción armera queda reflejada en la exención de ir a la guerra de los trabajadores de dicha industria y el acantonamiento de tropas para vigilar los talleres.

El hecho de que Placencia fuera un centro de aprovisionamiento de armas tuvo sus consecuencias en las diferente guerras que han pasado (guerra de la Convención, de la independencia, guerras Carlistas) siendo ocupada por los diferentes ejércitos en contienda y claro objetivo militar.

En 1804 se comenzaron las obras del nuevo almacén real, conocido como erregetxe (casa del rey) que finalizaron en 1807. Después de la guerra de la independencia se convirtió en fábrica de armas hasta que en 1862 se levantaría una nueva fábrica, la Euzcalduna, que contaba con modernas instalaciones. La bonanza económica que gozaba la villa queda afirmada por el crecimiento de su población que en 1896 superó los 2000 habitantes.