Las islas Canarias se encuentran en el océano Atlántico Medio Oriental entre las latitudes 27° 38′ 16″ N y 29° 24′ 40″ N, a unos 100 kilómetros de Marruecos y el Sahara occidental y a unos 1400 kilómetros de la península ibérica. Se encuentra, pues, en el huso horario del meridiano 15°. Es un archipiélago de origen volcánico formado por ocho islas (Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa) y cinco islotes (Alegranza, Montaña Clara, Lobos, Roque del Este y Roque del Oeste). Canarias tiene una superficie de 7447 km², y sus costas tienen una longitud total de 1583 kilómetros. En el censo del 2025 tiene habitantes, lo que da una densidad media de más de , muy por encima de la media de España (). Por su situación geográfica, Canarias es la región más austral de Españay la más occidental.

Canarias comprende dos provincias: Las Palmas, que engloba las islas de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa; y Santa Cruz de Tenerife, con las islas de Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma. Además, cada isla mayor está considerada como una unidad administrativa que está gobernada por un cabildo insular. Se convirtió en comunidad autónoma el 10 de agosto de 1982. La capital de la comunidad autónoma está compartida entre las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Tiene como idioma oficial el español.

Las islas Canarias se conocen desde la Antigüedad, cuando fueron llamadas las islas Afortunadas gracias a lo dulce de su clima y a la generosidad de su tierra. Durante la Edad Media se perdió la memoria de su existencia y tuvieron una historia particular en la que la población guanche dominó las islas. Fueron redescubiertas en 1312 por el marino genovés Lanceloto Malocello, que desembarcó en la isla a la que dio nombre: Lanzarote. A mediados del , diversas expediciones mallorquinas llegaron hasta estas islas, como las de Jaume Ferrer, pero también llegaron vizcaínos, andaluces y portugueses. En 1344 el papa Clemente VI concedió las islas al infante castellano Luis de la Cerda con el título de príncipe de la Fortuna y la condición de emprender una «cruzada» de conquista. En 1402 Juan de Bethencourt y Gadifer de la Salle comienzan la conquista definitiva, pero ante las dificultades encontradas piden ayuda a Enrique III de Castilla al que ha de prestar vasallaje. De esta manera las islas entran en la órbita de la corona de Castilla. En 1477 los Reyes Católicos obtienen el derecho de conquista, cosa que inician al año siguiente con los capitanes Juan Rejón y Pedro de Algaba. La conquista de los últimos reductos se prologaría entre 1492 y 1496 de la mano de Alonso Fernández de Lugo. Las Canarias se harían fundamentales en la conquista de América a partir de 1492. Tras la entrada en la UE y a pesar de la situación de las islas, muy alejadas con respecto al núcleo de Europa, se integran perfectamente en la Unión Europea.

Relieve El territorio de Canarias es muy complejo debido a su carácter insular. Se trata de un archipiélago volcánico muy reciente (apenas tiene 30 millones de años). Los grandes edificios volcánicos se apoyan sobre grandes bloques de la corteza oceánica, y en la zona de contacto con la corteza continental africana. Las debilidades tectónicas que dieron lugar a las fallas y los bloques por las que surgió el magma se produjeron durante la orogenia alpina. Parecen coincidir, además, con la presencia de un punto caliente, en la que el manto tiene una corriente de ascensión. Así pues, la disposición de las islas refleja la red de fallas presentes en la corteza oceánica. Presentan un vulcanismo activo, aunque de poca intensidad. El grueso de las islas surgen en el Mioceno. Solo El Hierro y los islotes menores son del Cuaternario.

En la siguiente tabla se muestran las montañas más altas de cada una de las islas;

Pico Altitud e isla Teide 3715 metros (Tenerife) Roque de los Muchachos 2426 metros (La Palma) Pico de las Nieves 1956 metros (Gran Canaria) Pico de Malpaso 1500 metros (El Hierro) Garajonay 1487 metros (La Gomera) Pico de la Zarza 812 metros (Fuerteventura) Peñas del Chacheb 670 metros (Lanzarote) Pico Las Agujas 266 metros (La Graciosa)

La historia geológica de las islas es muy compleja. Encontramos varias fases de coladas de lavas que dan un típico relieve volcánico. Las más antiguas se llaman macizos antiguos (que no hay que confundir con los macizos antiguos continentales) que aparecen en Gran Canaria, La Gomera, el norte de La Palma, el sur de Fuerteventura, y sectores de Tenerife y Lanzarote. Algo más modernas son las dorsales que aparecen en El Hierro, el sur de La Palma y sectores de Tenerife. Incluso en estos sectores más antiguos predominan las formas constructivas sobre las de erosión y sedimentación. No obstante, en las zonas estructuralmente deprimidas se acumulan grandes masas de derrubios poco rodados. Durante las grandes glaciaciones las Canarias tuvieron un clima más árido, que favoreció la erosión y la aparición de derrubios en las laderas y los barrancos. No obstante, la capacidad de transporte de las aguas es muy limitada y por lo tanto no han sido evacuados. En buena medida se trata de regolitos.

Las costas son las que más reciben el ímpetu de la erosión, debido a la actividad marina. Hay muy pocas zonas de acumulación, lo que se traduce en la existencia de muy pocas playas naturales. Predominan los grandes acantilados. Las playas y los campos de dunas están sobre plataformas de abrasión abandonadas, testigo de antiguos niveles del mar.

Lo más característico de las islas Canarias son los barrancos. Se trata del cauce esporádico por donde se dirigen las aguas corrientes presentes en las islas. Su recorrido es corto y generalmente tienen un perfil rectilíneo muy marcado. Su cauce está tapizado de derrubios arrastrados por las aguas.

A pesar del carácter montañoso de la mayor parte de las islas también encontramos importantes llanuras. En Lanzarote y Fuerteventura son característicos sus glacis, que destacan mucho debido a que son, estas, las islas más áridas (así como las más antiguas).

Relieve de Tenerife miniatura|Los Gigantes, Tenerife. Acantilados sobre rocas volcánicas. Tenerife es la mayor de las islas Canarias tiene una superficie de 2034 km² y 342 kilómetros de costa. Se trata de una isla montañosa, en la que se encuentra el pico del Teide (3715 m), la mayor altitud de España. Tiene una forma triangular, ligeramente alargada hacia el nordeste. Se encuentra en el centro del archipiélago. Tuvo su última erupción en 1909: la erupción del Chinyero. Es la isla de mayor complejidad geológica. Posee parajes con mucha personalidad como Anaga, el monte de La Esperanza, el valle de la Orotava o la dorsal de Pedro Gil (cordillera Dorsal). No obstante, el núcleo central de la isla son las Cañadas del Teide, que es una gran caldera volcánica. El relieve de Tenerife se organiza en torno a tres macizos: Anaga, Teno y Adeje; la dorsal de Pedro Gil y el edificio central.

Anaga ocupa el extremo nororiental. Tiene una dirección predominante NE-SO. Consta de una serie de valles profundos y angostos de corto recorrido, separados por estrechos interfluvios, rectilíneos que parten de las cumbres. Esta ha quedado reducida a una estrecha cresta de escasa elevación, debido a la erosión. Debido a la erosión encontramos múltiples forma derivadas. En el fondo de los barrancos encontramos formas de acumulación de derrubios. Sus costas se caracterizan por la presencia casi continua de acantilados. Anaga enlaza con la dorsal de Pedro Gil a través de la depresión de La Vega de La Laguna. Este valle se formó por el aporte de lavas sobre un vacío topográfico entre el volcán del Teide y Anaga, siendo, en principio una depresión endorreica, que ha propiciado la acumulación, hasta la colmatación, lagunar de derrubios. Teno se encuentre en el extremo noroccidental de la isla y tiene una dirección general NO-SE. Posee una morfología similar a la de Anaga, pero con barrancos mucho más abruptos y profundos. Sus acantilados son, también, más espectaculares. Aquí se encuentra el acantilado de Los Gigantes. También encontramos el valle de El Palmar, relleno de depósitos de derrubios. Este valle se formó por el cierre temporal de la zona debido a una colada de lava. Teno enlaza con el Teide a través de un activo campo de volcanes. Aquí vemos la cumbre de Abeque y los volcanes de Garachico y Chinyero, que entraron en erupción en 1706 y 1909, respectivamente. Adeje se encuentra al sur de Teno. Tiene menor relevancia morfológica. Posee una dirección estructural N-S. Anaga y el edificio central enlazan entre sí a través de la dorsal de Pedro Gil. Tiene una dirección NE-SO. Su morfología responde a las pautas volcánicas directas, muy poco desmanteladas, aunque no faltan los profundos barrancos, producto de la erosión. No obstante, estos no son tan profundos y los interfluvios son más amplios. Aquí encontramos el valle de La Orotava, en la ladera norte, y el valle de Güímar, en la vertiente sur. El edificio central es el de mayor extensión y altitud. Es el que acoge el Teide. Es un sector muy complejo ya que aquí se encuentran las tres direcciones estructurales presentes. Presenta el típico relieve volcánico, muy poco desmantelado. Su dorso meridional configura el sur de la isla (las Bandas del Sur). Aquí encontramos un activo vulcanismo reciente. El Teide se caracteriza por un conjunto de rampas que se elevan desde el mar hasta el borde exterior de la caldera volcánica. El sector central del Teide está formado por Las Cañadas del Teide, una depresión tectónica que es una caldera volcánica sobre la que se han construido edificios secundarios más recientes: el pico del Teide (3715 m) y Pico Viejo (3135 m).

Relieve de La Palma La Palma es una isla volcánica, con las cumbres más elevadas de Canarias, a excepción de las más altas de Tenerife, como el Roque de los Muchachos (2426 m). En ella se registró la que fue la erupción más reciente en España hasta 2011, en 1971, en el volcán Teneguía, en la punta sur. En el Roque de los Muchachos existe uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo. Tiene una superficie de 708 km² y 166 kilómetros de costa. Se encuentra en el ángulo noroeste del archipiélago. Tiene una característica forma de almendra, con el ángulo más agudo apuntando hacia el sur. La Palma tiene una larga historia geológica. La mitad norte es la más antigua, y en ella convergen tres direcciones estructurales NE-SO, NO-SE y N-S. Configura un macizo antiguo. La máxima actividad volcánica corresponde al punto de intersección de estas tres direcciones estructurales. La mitad meridional es la más reciente y posee una dirección estructural dominante N-S.

miniatura|Zona norte de La Palma.