Alan Moore (Northampton, Inglaterra, 18 de noviembre de 1953) es un escritor y guionista de cómics británico; en esa última labor es en la que ha destacado por sus trabajos reconocidos por la crítica y popularmente aclamados como Watchmen, V de Vendetta, From Hell, The League of Extraordinary Gentlemen y su periodo en la serie regular de La Cosa del Pantano. Ha sido catalogado como el «mejor escritor de historietas de la historia».Parkin, Lance (January 2002). Alan Moore: The Pocket Essential. Hertfordshire, England: Trafalgar Square Publishing. ISBN 978-1-903047-70-5.

Trabajó primero para el mercado de su país en revistas como 2000 AD y Warrior. A partir de 1984 trabajó en el mercado estadounidense, principalmente para DC Comics. Desde mediados de la década de 1990 trabaja mayormente en editoriales independientes a ambos lados del Atlántico.

Su pintoresco pasado, aunado a una actitud con ciertos matices misantrópicos y su autoproclamada conversión en mago del caos, lo han vuelto célebre hasta el punto de convertirse en un ícono. Políticamente se declara anarcoindividualista,https://louisproyect.wordpress.com/2020/01/04/watching-the-watchmen/ ideología que refleja en algunas de sus obras, aunque en su juventud fue cercano al trotskismo.https://arxiujosepserradell.cat/wp-content/uploads/2022/10/Marxism-in-the-United-States-A-History-of-the-American-Left-Paul-Buhle-z-lib.org_-1.pdf

El 9 de septiembre de 2016, Moore anunció que se retiraba de la industria del cómic.

Biografía Primeros trabajos Tras ser expulsado del colegio, Moore pasó varios años trabajando antes de iniciar su carrera como historietista a finales de los 70. Hizo dibujos underground para publicaciones de revistas musicales como Sounds y la NME, bajo el seudónimo de Curt Vile (juego de palabras con el nombre del compositor Kurt Weill), a veces colaborando con su socio Steve Moore, con el que solo compartía amistad y apellido. Bajo el seudónimo de Jill de Ray (otra manera de pronunciar el nombre de Gilles de Rais, asesino en serie) empezó una publicación llamada Maxwell the Magic Cat, para el periódico Northants Post, la cual duró hasta 1986. A Moore le hubiera encantado seguir publicando las aventuras de Maxwell, pero terminó de publicarlo en el momento que el periódico publicó una carta del director de carácter homófobo.

Decidido a no ser dibujante, sino guionista, proporcionó guiones para la Marvel UK, 2000 AD y Warrior. Sus primeros guiones cortos fueron para la revista Doctor Who Magazine y Star Wars Weekly, antes de saltar a la fama con su primer proyecto importante Captain Britania (Capitán Britania en España) junto a Alan Davis. Empezó a trabajar con 2000 AD a principios de los 80, cuando presentó el proyecto de un guion que impresionó al subeditor Alan Grant. El guion fue para Judge Dredd (El juez Dredd en España), y también participó en el guion de Future Shocks. Grant recuerda que cuando recibió el guion de Alan Moore, era demasiado largo para su publicación, pero que no encontró la manera de cortarlo sin desgraciarlo, a lo que concluyó: «this guy's a really fucking good writer» («este chico es un escritor jodidamente bueno»). Finalmente le pidió a Moore que lo recortara él mismo, y le compró el guion reducido. A partir de ese momento, Moore vendió durante esos tres años unos cincuenta guiones de Future Shocks y Time Twister para la revista 2000 AD con cada vez más regularidad.

Coincidiendo con la elaboración de Captain Britain para Marvel UK y varios guiones para Warrior, Moore empezó a proyectar series más largas para 2000 AD. En 1983 salió a la luz Skizz, un cómic de ciencia ficción (le pidieron a Moore que hiciera una adaptación a su estilo de la película E.T., a lo que presentó Skizz, diciendo que su versión «le debía mucho a Alan Bleasdale», escritor de guiones de series televisivas inglesas) junto con el dibujante Jim Baikie. Moore escribió también una historia autoconclusiva protagonizada por D.R. and Quinch (una serie de ciencia ficción con personajes de la revista National Lampoon O.C. and Stiggs, descritos por Alan Moore como «Continuando con la tradición de Daniel el Travieso pero dándole poderes termonucleares») junto con su compañero dibujante Alan Davis. Considerada como su obra culminante en la revista 2000 AD (sin ser un éxito inmediato), The Ballad of Halo Jones fueron las primeras series en el cómic en estar basadas alrededor de un personaje femenino, cocreado con el dibujante Ian Gibson.

Aunque los trabajos de Moore en 2000 AD estuvieran entre las publicaciones más importantes de la revista, Moore empezó a preocuparse por la falta de derechos de autor en los cómics ingleses. En 1985, habló con el fanzine Arkensword y notificó que dejaba de publicar para la editorial inglesa IPC (editorial a la cual pertenecía 2000 AD), «básicamente porqué IPC me ha evitado con mentiras, engaños o en general, me ha tratado como la mierda». Alan Moore reunió a otros artistas del cómic para contestar en contra de la venta masiva de sus derechos de autor. Y en 1986 dejó de escribir para 2000 AD parando la producción del proyecto de futuros cómics Halo Jones. Moore da a conocer sus principios, particularmente sobre los derechos de autor y su posesión, más adelante rompería más tratos con otras editoriales durante su carrera.

De su trabajo durante este periodo, es sin duda su Marvelman (más tarde rebautizado como Miracleman por razones legales) en Warrior el que sedujo más a la crítica. Marvelman era una nueva visión del superhéroe olvidado de los años 50, dibujado primero por Garry Leach y posteriormente por Alan Davis. Moore se inició en el proyecto de V for Vendetta, una aventura pulp sobre un anarquista extravagante que se viste como Guy Fawkes y se enfrenta a un futuro gobierno fascista británico, ilustrado por David Lloyd; y The Bojeffries Saga, una comedia sobre una familia de vampiros y hombres lobo pertenecientes a la clase trabajadora inglesa, dibujada por Steve Parkhouse. La revista Warrior cerró antes de que estas fuesen concluida, pero Alan tenía permiso para continuar sus obras con otras editoriales.

Etapa americana El trabajo del Moore inglés llamó la atención del editor de DC Comics Len Wein, quien lo contrató en 1983 para escribir Swamp Thing, un cómic de monstruos con una fórmula condenada a producir pocas ventas. Moore, con los dibujantes Stephen R. Bissette, Rick Veitch y John Totleben, deconstruyeron y reimaginaron el personaje, escribiendo unas series de historias experimentales que trataban asuntos sociales y del medioambiente junto una trama de terror y fantasía, apoyada en la información de la cultura de Luisiana, lugar donde se producían los hechos de la historia. Moore resucitó muchos de los personajes mágicos y sobrenaturales que tenía DC criando polvo, como por ejemplo The Spectre, The Demon, The Phantom Stranger o Deadman, e introdujo a John Constantine, un mago inglés de la clase trabajadora, cogiendo de modelo al cantante Sting. Este más tarde tendría sus propias series, Hellblazer, quizás la serie continua más larga publicada por DC con Vertigo.

La carrera de Moore con Swamp Thing fue un éxito tanto de crítica como en las ventas, y animó a DC a reclutar guionistas en Europa, sobre todo en Inglaterra, del nivel de Grant Morrison, Jamie Delano, Peter Milligan y Neil Gaiman para escribir relatos al estilo de Alan Moore y reciclar personajes olvidados. Los títulos que siguieron asentaron las bases de lo que sería el estilo Vertigo. Moore acrecentó la productividad creando un cómic de Superman en 1985 (For the Man Who Has Everything), su segunda parte (Whatever Happened to the Man of Tomorrow?) en 1986 y el tomo único de Batman en The Killing Joke con Brian Bolland como dibujante.

La serie cerrada Watchmen empezó en 1986 y fueron recopilados en un libro de bolsillo comercializado en 1987, consolidando la reputación de Moore. Imaginaban cómo sería el mundo si los héroes disfrazados hubieran existido desde los años 40. Moore junto al dibujante Dave Gibbons ambientan la trama en una Guerra Fría alternativa, en la que una inminente guerra nuclear amenaza al planeta. Estos héroes se encuentran en medio de esta creciente crisis mundial, ya sea trabajando para el gobierno como por su cuenta, todos con perfiles psicológicos complejos y distintos. Watchmen tiene un desarrollo no lineal y es contada desde muchos puntos de vista distintos. Incluye también numerosas innovaciones formales, como el diseño simétrico de las primeras páginas con las últimas, hasta llegar a las centrales del capítulo 5 «Fearful simetry» («Terrible simetría»). Gracias a estas y muchas otras innovaciones formales estilísticas, y en el trato de los personajes y argumento, tiene el honor de ser el único cómic de tomo único en ganar un premio Hugo.

Watchmen, junto a otros muchos cómics de otros autores como Batman: The Dark Knight Returns (Batman: el regreso del caballero oscuro) de Frank Miller, Maus de Art Spielgman o Love and rockets de Jaime y Gilbert Hernández, conformaron un nuevo estilo a finales de los 80 en los Estados Unidos, con una concepción del cómic más adulta. Nació la novela gráfica como la entendemos hoy en día. Moore no tardó en convertirse en una celebridad para los medios de comunicación; y esta presión fue la que lo llevó a retirarse del fandom y dejar de asistir a las convenciones comiqueras. Marvelman fue reimpreso y renombrada en el mercado americano como Miracleman, publicado por la editorial Eclipse Comics. El cambio de nombre fue promovido por Marvel Comics, debido a posibles infracciones de la patente del nombre. A pesar de las controversias por los derechos de autor de los dibujantes y las acusaciones de impago contra el editor, Moore, junto a los dibujantes Rick Vietch y John Totleben, acabaron la historia pensada por él primero y le pasó el testigo a Neil Gaiman y al dibujante Mark Buckingham. El tema de la propiedad intelectual del personaje sigue siendo un terreno fangoso. Moore y Lloyd retomaron el proyecto de V for Vendetta, traspasándose a DC, donde fue reimpreso, completado a todo color y comercializado como un único tomo.

En 1987 Moore presentó una propuesta de una miniserie llamada Twilight of the Superheroes (Crepúsculo de los superhéroes), una variación del título de la obra de Richard Wagner Gotterdämmerung, que significa «El crepúsculo de los dioses». Las series estarían ambientadas en un futurista universo DC, en un mundo gobernado por los superhéroes de esta casa y de Marvel, que planean aliarse con una boda dinástica. Pero el poder resultante de esta unión resultaría peligroso para la libertad. Varios personajes, incluido el mismo John Constantine, creado por Moore, lucharán para detenerlos y acabar con su intento de truncar la libertad de la humanidad. Estas series volverían a dar vida a parajes olvidados en las continuas revisiones de 1985 para las miniseries Crisis on Infinite Earths. La serie no fue encargada al final, pero las anotaciones de Moore han aparecido recientemente a pesar de los intentos vanos de DC, que aseguran que el proyecto es de su propiedad. Posteriormente DC copiaría conceptos como el hipertiempo en otros cómics. Las miniseries Kingdom Come de Mark Waid y Alex Ross publicadas en 1996 sobre un tema muy similar al de Twilight of Superheroes, donde narran también un conflicto provocado por superhéroes de un universo DC futurista. Waid y Ross afirmaron haber leído el proyecto de Moore antes de empezar a crear el suyo, pero aseguran que las coincidencias son mínimas e inintencionadas.