right|thumb|270px|Mapa de las antiguas anteiglesias y villas que componían la Merindad de Durango.

La Merindad de Durango (), Condado de Durango o Tierra de Durango fue la antigua organización política en la que se organizaban los municipios de la comarca vizcaína del Duranguesado. En ella sólo participaban las anteiglesias, las villas no tenían ni voz ni voto. Las anteiglesias, que formaban parte de la llamada Tierra Llana, se regían por el Derecho foral mientras que las villas tenían fuero propio.

Componentes Componían la Merindad de Durango las anteiglesisas de Abadiano, Bérriz, Mallavia, Mañaria, Yurreta, Garay, Zaldívar, Arrazola, Axpe, Apatamonasterio, Izurza y San Agustín de Echevarría. Las villas eran Durango, Elorrio, Ermua y Ochandiano.

En 1630 la villa de Elorrio anexionó a la anteiglesia de San Agustín de Echevarría por lo que ésta salió de la merindad.

Actualmente las antiguas anteiglesias de Axpe, Arrazola y Apatamonasterio forman el municipio de Axpe Achondo.

Historia En la Alta Edad Media las tierras del duranguesado formaban parte del reino de Pamplona, lo que a la postre sería reino de Navarra, considerándose parte integral del mismo como tierra de abolengo que no se podía separar de la Corona.

Las primeras noticias documentadas sobre la existencia de una organización sociopolítica concreta en el territorio del Duranguesado datan de 1050 cuando se nombra a Eneco Lupiz rector de “Vizcaia et Durango” y en 1053 se habla de un conde Munio Sánchez en Durango. Cuando el reino de Navarra cambia su organización interna de condados a tenencias no se llega a nombrar la de Durango, aunque si las de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya lo que hace suponer que el Duranguesado estaría incluida en alguna de estas, posiblemente en la de Álava.

En el los reinos de Navarra y Castilla entran en disputa por los occidentales de Navarra, Sancho el Sabio de Navarra y Alfonso VIII de Castilla acuden a Enrique, rey de Inglaterra, para que arbitre sobre esos límites, aunque el rey de Inglaterra no dice nada, dos años después ambos reinos llegan aun acuerdo en el que el territorio del duranguesado permanece en Navarra mientras que el resto del territorio vizcaíno queda incorporado a Castilla.

En 1076 el rey Alfonso VI de Castilla toma Vizcaya al Reino de Navarra, retornando de nuevo en 1134 al Reino de Navarra hasta que en 1200 vuelve a ser conquistada por los castellanos, esta vez definitivamente. En 1212 Alfonso VIII de Castilla cede el Duranguesado al Señor de Vizcaya, Diego López II de Haro, como recompensa por los servicios prestados en la batalla de Las Navas de Tolosa integrándose en el mayorazgo de Vizcaya.

La primera referencia documental sobre las reuniones de la Junta se remonta al año 1410 donde las Juntas son nombradas en la Carta de tregua y perdón otorgada por Martín Sánchez deMarzana, señor del solar de Axpe de Marzana en favor del Concejo de Mondragón por la tala y quema de la torrede Marzana, ocurrida en 1387. El texto dice

Otra referencia documental importante data de 1508 cuando Juana I de Castilla, Juana la Loca, que era también señora de Vizcaya, determina que la Merindad celebre sus juntas y tenga sus instalaciones en cualquiera de los barrios de Abadiano de Traña Matiena o Muntsaratz, siendo este último el apellido de una noble familia, descendiente de la realeza Navarra, pues en 1172 la princesa Doña Urraca, hija de Sancho el Sabio se casó con Pedro Ruiz de Muntsaratz señor de la torre del mismo nombre sita en Abadiano.Gerediagana Autor: Jon Irazabal Agirre Edita: Gerediaga Elkartea ISBN 978-84-936168-1-6

En 1576 se establece mediante escritura que se adopte el Fuero de Vizcaya y que se abonen los gastos por gestiones comunes que el Señorío realice en el Duranguesado. En 1628 la Merindad de Durango ofrece su entrada en las Juntas Generales de Guernica manteniendo los doce representantes que le corresponden, como ocurría con el resto de los pueblos, pero solo le dan dos representantes.

Tras la inconformidad por parte de la Merindad de Durango y tras varios intentos para lograr plena representación, en 1740 le son concedidos cinco representantes y en 1800 tres más llegando a ocho y permitiendo al resto acudir como observadores.

El 27 de diciembre de 1875 se celebra la última junta de Merindad y el año siguiente son abolidos los fueros. De todas formas la Merindad de Durango colaboró activamente del gobierno de Vizcaya, donde se aplicaban leyes y derechos comunes y participando en órganos como de la Hermandad que se creó en 1394 para perseguir a los delincuentes y para contener a aquella parte de la sociedad que se implicó en la guerra de bandos.

Organización La Merindad de Durango se organizaba alrededor de la “Junta de Merindad” que se reunía en la plaza existente frente a la ermita de San Salvador y San Clemente del barrio de Guerediaga de Abadiano. La Junta estaba compuesta por los representantes de las doce anteiglesisas, los “fieles”, alcaldes de la época, y eran el órgano representativo de la misma.

La figura que se encargaba de convocar las reuniones, proponer los temas que se debían de tratar y encargarse de que se ejecutaran era el síndico. A esto hay que añadir las figuras que representaban al gobierno del Señorío: el Teniente Corregidor, el Teniente Prestamero y el Teniente Merino: El Teniente Corregidor era nombrado por el Corregidor de Vizcaya y debía de ser de “allende del Ebro”. Esto garantizaba a los durangueses la imparcialidad en los continuos pleitos que mantenían con el Señorío debido al desacuerdo en la representación de la Merindad en los órganos forales y su pretensión de asimilar al Duranguesado. El Teniente Prestamero era nombrado por el Prestamero Mayor de Vizcaya, que era el Conde de Aramaiona. El Teniente Merino era nombrado por el Merino Mayor. Todos ellos debían de ser de fuera del país.

Las Juntas podían ser ordinarias, que se celebraban en la Casa Auditorio, y extraordinarias, que se realizaban en la Campa de Guerediaga, normalmente por Pascua de Resurrección, Pascua del Espíritu Santo y Pascua de Navidad.

Las villas del Duranguesado no pertenecían a la Merindad pero en ocasiones y por diferentes temas como la apertura de caminos o el cobro de contribuciones se precisaba el que se reunieran todos los municipios del Duranguesado, a estas reuniones se les conocía como “Junta de los 14 pueblos”. A raíz de la unión de la anteiglesia de San Agustín de Echevarría con la Villa de Elorrio en 1630 dejaron de participar en estos órganos, ni como anteiglesia ni como villa, tomando lugar en las Juntas Generales de Vizcaya en Guernica.

Asignación de asientos thumb|250px|Campa Foral de Guerediaga roble y crucero. Como se ha dicho, cada miembro de la Junta de la Merindad tenía asignado un asiento y un voto. Esta asignación era:

Número 1, Abadiano. Número 2, Bérriz. Número 3, San Agustín de Echevarría y a partir de 1635 Mallavia. Número 4, Mañaria. Número 5, Yurreta. Número 6, Garay. Número 7, Zaldívar. Número 8, Arrazola. Número 9, Axpe. Número 10, Apatamonasterio. Número 11, Izurza. Número 12, Mallavia.

El fuero El primer fuero, o texto legal por el que se regía la Merindad, lo estableció el rey Sancho el Sabio de Navarra y estaba escrito en un misal de la iglesia de San Agustín de Echevarría y data aproximadamente del año 1200.

Sobre el año 1342 se redactó el Fuero Antiguo de la Merindad de Durango donde se recogen los usos y costumbres en derecho de sucesiones, propiedad, derecho penal, etc. Que hasta la fecha se transmitían de forma oral. Este fuero perduró hasta la imposición del Fuero de Vizcaya que no fue aceptado por los durangueses que mantuvieron vivo el anterior por algún tiempo. En 1876 se abolieron todos los fueros.

Fuero Antiguo de la Merindad de Durango. Manuscrito. Fuero Antiguo de la Merindad de Durango. Transcrito.

Sedes y lugares de juntas thumb|300px|Casa de Juntas de Astola en el año 2005. Son dos los lugares donde se realizaban las reuniones de las Juntas del duranguesado, ambos en Abadiño, la casa auditorio de Astola y la Campa Foral de Guerediaga. En la actualidad La Campa Foral y ermita de San Salvador y San Clemente son una de las tres sedes históricas de las Juntas Generales de Vizcaya, las otras dos son la casa de juntas de Guernica y la casa de juntas de Avellaneda.

La Casa Auditorio

Las juntas ordinarias se realizaban en la Casa Auditorio. La primera Casa Auditorio estaba en el barrio de Kurutzesaga de Durango, era conocida como “auditorio viejo” y se sabe que dio lugar a problemas sobre su propiedad entre el ayuntamiento de la villa de Durango y la Merindad.

En 1578 se adquiere la casa Zubiaurre de Astola y se instalan allí las dependencias de la Merindad. Esta casa data de 1570 y ocupa el lugar de una anterior destruida en un incendio. En ella tenía la residencia el Teniente Corregidor, estaba la sala de justicia y la cárcel, además del resto de servicios de la Merindad.

Después de la abolición de los fueros se usó como residencia de maestros de escuela y al final quedó en desuso. Hoy día, ya restaurada, es sede de diversos organismos y asociaciones.

La Campa Foral y ermita thumb|center|800px|Campa Foral de Guerediaga en el año 2005. Las juntas extraordinarias se celebraban en la Campa o plaza que estaba frente a la ermita de San Salvador y San Clemente del barrio de Guerediaga de Abadiano bajo el roble foral y sentados en las 12 piedras o mojones, dispuestas en semicírculo, una para cada representante de cada anteiglesia. En el centro se sentaba el Teniente Corregidor que coordinaba o regía la Merindad.

En el se construyó la ermita de San Salvador y San Clemente y frente a ella en 1621 se realiza la adecuación de la campa de reuniones, se encarga a Martín López de Traña la construcción de una plaza empedrada pavimento encachado de forma elíptica y con un pequeño círculo en el centro del cual partían 16 radios, en donde se ubican las 12 piedras de asiento para los síndicos de las anteiglesias y la central para el corregidor.

En 1633 se construye el crucero, aunque no se sabe si es el actual ya que se encontraron restos de otro crucero en las excavaciones arqueológicas ligadas a las obras de restauración del año 2002. El crucero existente está realizado en arenisca y su fuste se alza sobre un zócalo de tres peldaños. En lo alto está rematado por el capitel y la cruz que a un lado tiene un Cristo crucificado y al otro la virgen con el niño sobre una media luna. Este lugar era el usado para realizar la bendición de los campos de la merindad para su protección contra las plagas. La bendición se realizaba con agua traída desde la Basílica de San Gregorio Ostiense de Sorlada en Navarra.

El espacio foral también se usaba para diversos actos de la Cofradía de Guerediaga aunque su administración corría a cargo de la Junta de la Merindad. La ermita, aun siendo un espacio contiguo, dependía de la iglesia.

En 1789 se construye la carretera entre Durango y Berriz que pasa muy cerca de la plaza foral. En el se produce un derrumbe que afecta a cierta parte de la plaza foral y al roble. En 1855 se levanta un plano del terreno para realizar la reparación y se tres años después, en 1858, se aconseja acercar los mojones a la ermita.