Tongoy es un balneario costero chileno de la Región de Coquimbo, perteneciente a la comuna de Coquimbo y ubicado a 42 kilómetros al sur de la ciudad de La Serena. Se encuentra ubicado en un promontorio de roca en forma de península frente al océano Pacífico, y es conocido por la tranquilidad y temperatura de sus playas Socos (4 km) y Grande (14 km), así como por su oferta gastronómica, basada en el ostión del Norte y otros productos marinos.
Emplazamiento y geografía miniaturadeimagen|300x300px Se encuentra ubicado unos 430 kilómetros al norte de Santiago y 42 kilómetros al sur de La Serena, y a 11 kilómetros del también balneario de Guanaqueros.
La zona de Tongoy comprende, en términos generales, la zona costera ubicada al sur del puerto de Coquimbo, específicamente desde el sector de Morrillos, hasta la Punta Lengua de Vaca, península ubicada al sur de la Bahía de Tongoy. Esta zona se caracteriza por un clima semidesértico, horadado por quebradas y antiguos cursos de aguas orientados en dirección este-oeste. El promontorio donde está ubicado el puerto de Tongoy corresponde a una zona rocosa que alcanza los 60 m de altura y posee una superficie de 0,86 km².
La Bahía de Tongoy que se ubica entre Punta Lengua de Vaca y la península de Tongoy y cuenta con una superficie de 62 km², correspondiendo así a la segunda bahía de mayor tamaño en la costa regular de Chile, después de la gran Bahía de Arauco en la Región del Biobío.
Ya en 1899, Francisco Solano de Asta-Buruaga y Cienfuegos describía el emplazamiento de Tongoy y su geografía de la siguiente manera:
Geografía e hidrografía Tongoy se encuentra ubicado en un promontorio de roca de aproximadamente 60 metros de alto, conocido como «La Isla» por los locales o «Cerro La Virgen» por el mirador que existe en la cima y que recuerda a la madre de Jesús. Desde este mirador se puede apreciar toda la bahía de Tongoy, así como el cerro Guanaqueros, de aproximadamente 495 metros y que corresponde a la cima más alta de la zona.
La zona de Tongoy se caracteriza también por poseer varias quebradas, humedales y cursos de aguas orientados en dirección este-oeste. El más representativo es el llamado estero Tongoy, que desemboca directamente en la playa Socos, mientras que las quebradas de Camarones y Los Almendros mueren antes de llegar al mar; las quebradas de Los Litres y la quebrada Pachingo forman pequeñas lagunas costeras que no se unen al mar dando paso a humedales, conocidos como Humedales de Tongoy, y que son reconocidos por albergar más de 130 especies de aves y ser un importante espacio de conservación de la fauna local.
Las playas de Tongoy son también reconocidas por los turistas y locales; las que más destacan son la Playa Grande, ubicada en la bahía de Tongoy, y la pequeña Playa Socos, que une Tongoy con el condominio Puerto Velero y que concentra la mayor parte de la actividad turística estival.
En la cabeza sur de la Playa Grande se encuentra la localidad de Puerto Aldea, una antigua base de la Armada de Chile, donde recalaban los buques de la escuadra. En la actualidad y durante la primavera se realizan los ejercicios navales UNITAS, con los Estados Unidos de América. En 2002, en los recintos navales se llevó a cabo la destrucción de las unidades de minas que poseía el Ejército y la Armada, en aplicación del Tratado de Ottawa.
Historia Primeras ocupaciones
miniatura|300px|Hace 10000 años el nivel del mar estaba 100 metros más abajo. Muchas de las ocupaciones de ese periodo quedaron debajo del mar El nivel costero estaba 100 metros más abajo, producto de la última glaciación, así que en el Holoceno la Geografía era bastante distinta que en el presente. Los primeros habitantes permanentes de la zona de Tongoy fueron de la Cultura El Molle.Pero se encuentran rastros desde el Paleoindio ( 12.000-8.000 a.C. ) y Arcaico, (8.000-200 a.C ) . Después siguieron los de la Cultura Aconcagua y los diaguitas y los changos. Los primeros crearon y emplearon durante largos años métodos propios y exclusivos para explotar la riqueza cuprífera y agrícola del sector, y los segundos se dedicaban a labores pesqueras en balsas de cuero de lobos marinos.
En esta región aún se encuentran múltiples yacimientos arqueológicos, en particular la zona de Puerto Aldea, en donde es habitual encontrar restos de alfarería, piedras talladas o puntas de flechas.
300px|miniatura|Tongoy desde el Parque Víctor Domingo Silva
Conquista española
Después de la fundación de la ciudad de La Serena, se tienen noticias de alzamientos de los indígenas del sector. Vivían en el sector que atraviesa el estero que desemboca en la Playa Socos, al igual que en los humedales ubicados en el sector de Pachingo. Hasta mediados de la década del 1970 era posible encontrar puntas de flecha y otros restos de alfarería indígena; especialmente en las dunas donde actualmente se encuentra Puerto Velero, como también en las contiguas a Playa Grande, en dirección a Puerto Aldea.
Se sabe que durante la época colonial estos terrenos pertenecían a la familia de Aguirre y sus vinculaciones terratenientes de la zona en esta época la Bahía de Tongoy fue lugar de acogida para centenares de pequeños pescadores, corsarios y balleneros, quienes fondeaban en este lugar antes o después de su paso por el puerto de Coquimbo. Al respecto, se menciona a Tongoy en algunas crónicas como:
Escenario de un combate entre milicias y vecinos de La Serena, contra un grupo de bucaneros desembarcados para asolar la región en 1686. (ver Desembarco del pirata William Knight en Tongoy, relato de Francisco de Aguirre y Rivero en 1686)
Periodo republicano A mediados del Tongoy adquirió una importancia mayor en la región como puerto minero. Se sabe que en 1835 el capitán de la armada británica Robert Fitz Roy, al mando del HMS Beagle donde viajaba Charles Darwin, levantó un completo plano de la bahía. Si bien Darwin realizó una detallada descripción de las minas del interior de la zona, este no describió el poblado de Tongoy en sus crónicas.
En 1839 Tongoy fue habilitado oficialmente como puerto, lo que marcará un periodo de alto crecimiento y desarrollo económico gracias al apogeo de la mina de cobre de Tamaya, ubicada en las cercanías del poblado, en la Cordillera de la Costa y antes del Valle del Limarí. El pueblo creció así como fundición y puerto de embarques de cobre, contando además a partir con un ferrocarril y un puerto propio.
Oficialmente, Tongoy fue creado el 15 de junio de 1859 por decreto presidencial, aunque su aniversario sigue celebrándose el 21 de noviembre, haciendo referencia a la inauguración del puerto de Tongoy en 1839. Primeramente, Tongoy fue un distrito perteneciente al departamento de Ovalle y alcanzó el rango de comuna en 1891, categoría que mantuvo casi hasta la década de 1930; la decadencia de la minería del cobre y la clausura del ferrocarril que transportaba mineral desde el Tamaya hasta el puerto significó su caída económica y luego administrativa, siendo re-anexada a la comuna de Ovalle en 1931 y luego a la ciudad-puerto de Coquimbo en 1976, como parte de la reforma a la organización territorial de Chile que se realizó en dictadura.
Desde mediados del , y debido a su ubicación en una zona de explotación pesquera, el pueblo sufrió los altibajos de dicha actividad hasta que sus playas atrajeron más y más turistas, con lo que se desarrolló un nuevo sector de la economía local. Desde finales del una actividad económica creciente es el cultivo y explotación de mariscos, especialmente el ostión, el cual ha diversificado el desarrollo de la zona.
Declarado puerto habilitado El 21 de noviembre de 1839, por decreto del presidente de Chile José Joaquín Prieto Vial, se le concedió a Tongoy la calidad de puerto habilitado para el comercio.
Al año siguiente, en 1840, ya se inician los embarques regulares de cobre y otros minerales desde la caleta, provenientes de Combarbalá y del Valle del Limarí.
La actividad portuaria de la zona aumentó considerablemente a partir de la década de 1850 cuando José Tomás Urmeneta, un acaudalado industrial y político chileno que había emprendido, entre muchas otras actividades económicas, la explotación de diferentes minas en el Tamaya desde los años 1830, instalara una fundición de cobre en el poblado; el ingeniero Enrique Barnes (que le dio su nombre a la bahía de la Playa Socos) estuvo a cargo de la construcción de esa fundición, la que llegó a procesar más de 1500 toneladas de mineral en la época de su máximo apogeo, hacia 1875.
Primer ferrocarril y consolidación del puerto minero
miniaturadeimagen|Locomotora "Campanil", usada en el ramal Tongoy-Ovalle.|249x249px El mineral extraído de Cerrillos-Tamaya tenía la característica de ser de alta ley (gran concentración) por sobre el 18%. Aparte de lo anterior, era muy frecuente la aparición de cobre nativo, es decir, que se encuentra en estado metálico natural; ambos factores permiten llevarlo directamente a fundir sin pasar por el proceso de concentración. A modo de ejemplo, los minerales de cobre explotados en la actualidad rara vez pasan de una concentración del 1,5%.
Otro aporte indirecto de la actividad minera consistió en la llegada de cantidades significativa de pino oregón, como lastre de los barcos en el trayecto de venida, que se usó en, y caracteriza, la construcción y arquitectura de la zona de antes de los años 30 del siglo pasado.
Auge y declive de la industria portuaria Para la década de 1890, cuando Tongoy fue declarado oficialmente una comuna por decreto presidencial, el poblado contaba con un alto nivel de desarrollo. Existía en este una escuela pública para niños y otra escuela para niñas; una oficina del registro civil y de correos; aduana, una capilla católica (existente hasta el día de hoy); y una serie de servicios como restoranes, locales comerciales y hosterías. En 1887, el ingeniero Eugenio Château realizó un informe sobre la zona, describiendo a Tongoy de esta manera:
Para fines del , sin embargo, la situación económica y social de Tongoy comenzó a cambiar. Ya a partir de 1875 se vivió una importante baja en los precios del cobre, debido a la emergencia de nuevos productores en otras regiones del mundo. A nivel local y en la misma época, la producción de las minas del Tamaya empezó a disminuir y se auguraba que tendrían, con suerte, para cinco o diez años más de funcionamiento. Al mismo tiempo, la migración de trabajadores mineros hacia el norte del país y las malas condiciones climáticas que se vivieron en los inviernos de 1887 y de 1888 hicieron que muchas minas se cerraran y que la producción general de la zona empezara lentamente a decaer.
Esto tuvo una repercusión inmediata en el trabajo de la fundición de Tongoy y en el uso del ferrocarril que conectaba el poblado hacia el interior, cuya frecuencia empezó también a disminuir. En 1891, en plena Guerra Civil, partidarios del derrocado presidente José Manuel Balmaceda habrían desarmado varias líneas férreas para detener a los rebeldes, afectando entre otros al ferrocarril Tamaya-Tongoy y dificultando aún más su marcha.
En 1912 el ferrocarril Tamaya-Tongoy dejó de funcionar definitivamente, aunque hay registros de que este habría continuado haciendo algunos viajes hasta 1919; e hecho habría marcado el comienzo del declive de la economía y desarrollo social de Tongoy.
Terremoto y tsunami de 1922