miniaturadeimagen|Corona de hidalgo Hidalgo, hijodalgo, fidalgo (del castellano antiguo, y común en literatura) o infanzón es un noble, aunque coloquialmente se utilice el término para referirse a la nobleza no titulada, especialmente en España y Portugal. Es el último título de la jerarquía de títulos nobiliarios inmediatamente inferior al título de señor. En España existían muchas clases de hidalguías: «notorio», el «de solar conocido», el «de todos cuatro costados», el «de devengar quinientos sueldos», los «hidalgos por el cuerno» y otros, incluso uno que está entre lo conceptual y lo real, el «hidalgo como un gavilán». Sebastián de Covarrubias-Horozco - Tesoro de la lengua castellana o española. Ed. 1611, pp. 401 rev. - 403 voz 'FIDALGO' Hace referencia a hijo de algo como hijo de algún linaje, con variadas calidades la palabra algo, en sus diferentes contextos, denotaba “noble”, “valioso”, “bueno”. Además de los Infanzones era sinónimo de Gentileshombres y Escuderos.Caballeros, hijosdalgo notorios de sangre, casa y solar conocido y devengar quinientos sueldos

El censo de 1787 contaba en España 480.589 vecinos hidalgos (cabezas de familia) sobre una población de 10.268.150 habitantes. Si cada familia hidalga contaba con 2,11 personas (que es el valor comprobado para Vizcaya), los hidalgos supondrían en torno al 10 % de la población total. El porcentaje de hidalgos variaba enormemente según los territorios: mientras que en Vizcaya y Guipúzcoa todo el mundo disfrutaba por ley del privilegio de la hidalguía, y en otras provincias del norte (Asturias, intendencia de Burgos) más de la mitad de la población gozaba de esa condición, en provincias como Toledo, Cataluña, Valencia y Córdoba los hidalgos eran menos del 1%.Censo español executado de orden del rey, comunicada por el excelentísimo señor Conde de Floridablanca, primer secretario de estado y del despacho, en el año de 1787.«Vizcaíno o guipuzcoano, luego hidalgo. Pruebas de hidalguía universal en el AHN», Archivo Histórico Nacional. Consultado el 6 de mayo de 2026.

Etimología y usos Ignota, se desconoce el origen cierto. Covarrubias dice que se sabe que de hidalgo vino hidalguía, que comúnmente se refería al hombre bien nacido, existiendo el femenino hidalga, cuyo uso es muy propio de España. Fidalgo se dijo por el latín fide «fe» que vale por 'confianza y lealtad'.

Esto no obsta que hubiera varias acepciones que se arraigan en lo antiguo. Según Sebastián de Covarrubias en su tiempo se consideraban estas: La Itálica o romana que dice acaso proceda del Ius italicum de la Antigua Roma, exención y nobleza que se concedía primero por el pueblo romano, después por los emperadores y también se obtenía por compra. La cristiana traída de un episodio de San Pablo, quien dio a entender a un tribuno que había heredado la nobleza de sus padres y que por ello no solo era algo, sino hijo de algo, de aquí se interpretaba que algo vale por nobleza, bondad o bienes. En la acepción goda se dijo que es voz corrompida de 'fijo de Godo' - hijo de godo o filgod - y que transmutadas las consonantes derivó hasta 'fidalgo'. El fundamento sería que quedaron muy pocos nobles y realeza goda refugiados en las montañas, e iniciada la Reconquista estos eran muy estimados en España.

En las Siete Partidas, aparece en muchos lugares, en una donde se trata cómo escoger las personas para la milicia dice:

Inicios Literariamente los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes, pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias (el impuesto llamado pecho, que pagaban en cambio los plebeyos o pecheros) y con derecho a portar armas ya que el rey podía pedirles en cualquier momento una prestación militar.

La hidalguía tiene sus orígenes en la Reconquista. Ya para el aparece el término “infanzón” como sinónimo de la palabra caballero y su análoga en el latín medieval, miles. Estos infanzones eran vasallos de los grandes magnates y prelados y administraban sus propiedades, y en general provenían de los ricohombres, aquellos que tenían suficientes bienes de fortuna para poder sustentar a uno o varios caros caballos. En los primeros siglos era posible conseguir el rango de infanzón simplemente con la habilidad de proveer y costear su propio servicio en la caballería. Es solo en el cuando el rango de infanzón se cierra a los que no nacen en él. En los pueblos que se fundan en las tierras reconquistadas, los caballeros —y no los magnates, quienes solían quedarse en áreas más antiguas— llegaron a dominar la vida política, social y cultural. Los oficios municipales y la representación de las ciudades en las Cortes eran privilegios casi exclusivos de los caballeros. Es también en el cuando se les empieza llamar “hidalgos”.Claudio Sánchez-Albornoz, "España y el feudalismo carolingio," 778-787; Luis Suárez Fernández Historia de España, 141-142; Angus MacKay Spain in the Middle Ages, 47-50, 56-57, 103-104, 155; and Ramón Menéndez Pidal La España del Cid, 86-88, 544-545.

En sus inicios, entonces, el título surgió como un reconocimiento. Pero a lo largo de los años, su uso se fue extendiendo en forma descontrolada, y los monarcas, a cambio de algún beneficio económico personal, nombraban hidalgos a cuantos les resultaba conveniente. Fue con la llegada de la Ilustración y los Borbones cuando comenzó una reforma en profundidad de la hacienda pública, una de las cuales fue la limitación de este tipo de nombramientos, ya que por entonces más de medio millón de personas gozaba de exenciones tributarias basadas en este título.

Hidalguía universal