thumb|"Cristiano encomendero de indios de este Reyno", hacia 1600, según dibujo de Felipe Guamán Poma de Ayala. La encomienda (del latín commendo, "recibir algo en en la Europa medieval, era la relación de dependencia personal entre dos hombres libres, puesta de manifiesto en un intercambio de prestaciones, donde el fuerte daba protección al débil a cambio de fidelidad y de la prestación de determinados servicios, lo que se transformaría en una sumisión del débil a su señor feudal, convirtiéndose en su vasallo. Estuvieron vigentes en América desde el comienzo de la conquista, hasta su abolición general decretada el 23 de noviembre de 1718, 12 de julio de 1720 y 31 de agosto de 1721 (aunque en Paraguay siguió habiendo encomiendas autorizadas por el rey hasta 1769; mientras que en la Península de Yucatán existieron encomiendas hasta el año de 1794, en este último caso se mantuvo desde el año de 1542, y la tuvieron, durante 252 años, los descendientes de Francisco de Montejo.).
Esta institución se introdujo como un sistema laboral español que compensaba a los conquistadores por sus servicios a la corona, otorgándoles el título de encomenderos—o comendatarios—, unido al derecho de recibir tributo y trabajo de un grupo de indígenas que les eran asignados en calidad de encomendados, los cuales recibían a cambio de su trabajo el presunto beneficio de aprender a vivir al modo de los españoles y superar su debatida debilidad. La mayoría de los autores identifican esta institución como una forma de esclavitud no reconocida.
La encomienda se estableció por primera vez en Castilla durante la Reconquista, y se continuó empleando durante la colonización española de América y las Filipinas, —aunque con muchas diferencias respecto a la primera—. Los pueblos conquistados eran considerados vasallos de la Corona.
Durante la Conquista, la corona otorgaba una encomienda como un derecho adjudicado a un individuo concreto; este sistema consistía en el monopolio de los trabajos temporales (corvea) de determinados grupos de indígenas, mantenido a perpetuidad por el titular llamado encomendero, y sus descendientes. Empero, a partir de las Leyes Nuevas de 1542, al morir el encomendero, las encomiendas no se heredaban a sus descendientes, sino que pasaban a la titularidad del rey, y en algunos casos fueron reemplazadas por el repartimiento.James Lockhart and Stuart Schwartz, Early Latin America. New York: Cambridge University Press. Page 138: «The encomienda in its early heyday granted a lifetime monopoly on the utilization of temporary Indian labor in a given area to one Spaniard, the encomendero. The succeeding repartimiento [...]» A partir de mediados del s. , con la monetización del tributo indígena, la situación de los nativos en América quedó equivalente a la de los pecheros en España.
Con la destitución de Cristóbal Colón en 1500, la Corona española lo sustituyó por Francisco de Bobadilla.Noble, David Cook. "Nicolás de Ovando" in Encyclopedia of Latin American History and Culture, vol.4, p. 254. New York: Charles Scribner's Sons 1996. A Bobadilla le sucedió un gobernador real, Fray Nicolás de Ovando, que estableció el sistema formal de encomiendas.Ida Altman, et al., The Early History of Greater Mexico, Pearson, 2003, p. 47 En muchos casos, los nativos eran obligados a realizar trabajos forzados y sometidos a castigos extremos y a la muerte si se resistían. Sin embargo, la reina Isabel I de Castilla prohibió la esclavitud de la población nativa y consideró a los indígenas "vasallos libres de la corona".Ida Altman, et al., The Early History of Greater Mexico, Pearson, 2003, 143 Diversas versiones de las Leyes de Indias a partir de 1512 intentaron regular las interacciones entre los colonos y los nativos. Tanto los nativos como los españoles acudían a las Reales Audiencias para solicitar ayuda en el marco del sistema de encomiendas.
Las encomiendas se habían caracterizado a menudo por el desplazamiento geográfico de los indios bajo la encomienda y la ruptura de las comunidades y unidades familiares, pero en México, este sistema repartimiento convivió con otros modelos. En algunos casos, la encomienda gobernaba a los vasallos de la corona a través de las jerarquías comunitarias preexistentes.Charles Gibson, The Aztecs Under Spanish Rule, Stanford, 1964.
Encomienda en la Edad Media europea Los orígenes de la encomienda indiana se relacionan con patrocinio romano, los feudos medievales y más cercanamente, con los señoríos españoles.Solórzano Pereira, Juan. "Política indiana", vol.3. Universidad Estatal de Ohio 1776.Chamberlain, Robert Stoner. "Castilian Backgrounds of the Repartimiento-Encomienda", p. 509. The Carniege institution of Washington, 1939.
En Castilla y Aragón, durante la Edad Media, se trataba de territorios, inmuebles, rentas o beneficios pertenecientes a una orden militar a cuyo frente se encontraba un caballero de hábito, denominado comendador nombrado por el maestre de alguna de las muchas órdenes de caballería o religiosas que existieron desde principios de la Edad Media española. Cada comendador tenía bajo su protección y defensa la "encomienda" recibida, en contraprestación de servicios, como las rentas de las tierras. Las órdenes con mayores posesiones territoriales fueron las de Santiago, Calatrava y Alcántara en Castilla, la de Montesa en Aragón y la de Orden de San Juan en ambos reinos.
Las guerras contra los musulmanes, también llamados moros, en la península ibérica hizo que estas órdenes se constituyeran en verdaderas circunscripciones a mediano y largo plazo. Durante la etapa de reconquista del territorio español, la encomienda tuvo un papel muy relevante pues muchos de los guerreros cristianos precisaban de un sistema social de organización con el que gestionar y repoblar los territorios que lograban tras sus victorias.
Cabe notar que, en 1492, fue el año que fueron finalmente expulsados judíos y musulmanes de la actual España, y en el mismo año Colón llegó a América, con lo cual una evolución de la misma estructura legal fue implantada en América.
Iglesia Se dice también encomienda a la donación de una entidad eclesiástica vacante a una persona eclesiástica a la que se denominaba comendador, que debía cuidar de la misma hasta que se cubriera oficialmente el puesto.
La encomienda en América thumb|200px|Códice Kingsborough: el encomendero Gonzalo de Salazar veja a un indio. Copia del italiano Agostino Aglio 1825-1826, para Lord Kingsborough. Origen Cuando Colón llegó a La Española descubrió yacimientos auríferos. Para su extracción creó un impuesto a la población nativa, según el cual todo indígena mayor de 14 años debía entregarle cada tres meses un cascabel de Flandes lleno de oro; aquellos que no vivían cerca de las minas, debían entregar una arroba de algodón. Según la obra Historia del Almirante, escrita por su hijo Hernando Colón, Cristóbal Colón conquistaba siempre los territorios en nombre de los Reyes Católicos pero con la llegada del juez pesquisidor Francisco de Bobadilla en el año 1500 Colón fue arrestado y Francisco explotaría las desavenencias de los colonos contra Colón y les ofrecería indios en encomienda y tierras a cambio de su apoyo contra el Almirante. Francisco de Bobadilla se nombraría gobernador y tomaría posesión del palacio y propiedades de Colón en Santo Domingo. Posteriormente, Bobadilla sería relevado por Nicolás de Ovando. Colón estableció una orden según la cual la mitad de todo el oro que obtuvieran los colonos debía entregarse a la Corona aunque nadie obedecía esa orden hasta que Ovando bajó la cantidad a una quinta parte.
En 1508, Nicolás de Ovando escribiría a la Corona instando a instrucciones para que la conversión al cristianismo de los indios se hiciera sin someterlos a fuerza alguna, a que los indios en lugar de vivir de forma dispersa y primitiva "se congregaran en pueblos, como están las personas que viven en nuestros reinos" y que se fomentaran los matrimonios interraciales, en vistas a una más pronta civilización y cristianización. Los repartimientos se institucionalizarán en América por una Real Provisión del 20 de diciembre de 1503. Sin embargo, a partir de 1505, Nicolás de Ovando, que era encomendero mayor de la orden de Alcántara, dejó de repartir indios y comenzó a encomendarlos. La encomienda regulaba, en teoría, las relaciones de reciprocidad entre el encomendero y el encomendado, y por eso tomó carta de naturaleza en el Nuevo Mundo. Mira Caballos, Esteban: "Los orígenes de los repartimientos y las encomiendas indianas: algunas reflexiones", en Las Antillas Mayores. Madrid, Iberoamericana, 2000, pp. 13-30
Para evitar recuperar los malos usos y los sistemas medievales abolidos en 1509, la Corona decretó que la encomienda sólo podría otorgarse por un periodo máximo de dos vidas—aunque fueron frecuentes las expediciones de prórrogas por una o varias vidas más—. Los indios, por su parte, estaban obligados a permanecer encomendados por el tiempo que estuviese en vigor el otorgamiento.Al cabo de este tiempo, los encomendados pasaban al servicio del rey, quien podía retenerlos bajo la administración real, o volverlos a otorgar a un nuevo encomendero.
Los tributos indígenas en especie (que podían ser metales, ropa o bien alimentos como el maíz, trigo, pescado o gallinas) eran recogidos por el cacique de la comunidad indígena, quien era el encargado de llevarlo al encomendero. El encomendero estaba en contacto con la encomienda pero su lugar de residencia era la ciudad, bastión neurálgico del sistema colonial español.
La encomienda también sirvió como centro de culturización y de evangelización obligatoria. Los indígenas eran reagrupados por los encomenderos en pueblos llamados "Doctrinas", donde debían trabajar y recibir la enseñanza de la doctrina cristiana a cargo generalmente de religiosos pertenecientes a las Órdenes regulares. Los indígenas debían encargarse también de la manutención de los religiosos.
La encomienda de la colonización española de América y Filipinas fue establecida como un derecho otorgado por el Rey (desde 1523) en favor de un súbdito español. El español titular del derecho (encomendero) recibe la encomienda con el objeto de que este percibiese los tributos que los indígenas debían pagar a la corona (en trabajo o en especie y, posteriormente, en dinero), en consideración a su calidad de súbditos de esta. A cambio, el encomendero debía cuidar del bienestar de los indígenas en lo espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento y su protección, así como su adoctrinamiento cristiano (evangelización). Sin embargo, se produjeron abusos por parte de los encomenderos y el sistema derivó en muchas ocasiones en formas de trabajo forzoso o no libre, al reemplazarse, en muchos casos, el pago en especie del tributo por trabajo en favor del encomendero.
En cuanto al derecho territorial, en América se mantuvo la distinción española entre las tierras de propiedad particular —señoríos— y las que se destinan al cultivo de los tributarios —encomiendas—, aunque no eran condiciones excluyentes y un «señor», podía ser a su vez encomendero. En los señoríos regulares, como el marquesado del Valle de Hernán Cortés, el titular era propietario de las tierras, y cobraba tributo a sus vasallos indios encomendados en calidad de renta territorial.
El reparto de las encomiendas no fue homogéneo entre todos los españoles. En 1514, más de la mitad de los españoles no tenía ningún indio a su cargo mientras que el 11% de los que sí tenían habían recibido el 44% de estos.
En 1529, Hernán Cortés recibió en encomienda 23 mil indígenas. Esto lo convirtió en el hombre más rico de América y probablemente del mundo hispánico —detrás de la propia corona—. Encomiendas y encomenderos
México