thumb|200px|Primer folio del papiro 66 (66), códice datado del año 200, en el que se observa la sobreinscripción del nombre del Evangelio de Juan. Se trata de un papiro de Categoría I según la clasificación de Kurt Aland y Barbara Aland. El Evangelio de Juan, abreviado Jn, es el cuarto de los evangelios canónicos que conforman el Nuevo Testamento cristiano. Se caracteriza por las marcadas diferencias estilísticas y temáticas, así como por las divergencias en su esquema cronológico y topográfico respecto de los otros tres, llamados evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas).

El Evangelio de Juan no solo contiene muchos pasajes sin equivalente en los otros evangelios canónicos, sino que aun los pasajes con cierta similitud son presentados de forma totalmente diversa en cuanto al contenido, al lenguaje, a las expresiones y giros con que predica Jesús de Nazaret y a los lugares de su ministerio. La tradición apostólica atribuye la autoría de este evangelio a Juan el Apóstol y Evangelista, aunque, dada la falta de unidad en su redacción final, el estilo y la fecha supuesta de redacción (en torno al año 90 d. C.), entre otros puntos, se cuestiona tanto la autoría en sí como sus alcances (redactor, comunidad responsable). Existe la posibilidad de que el Evangelio de Juan fuera fruto de la comunidad fundada alrededor de uno de los discípulos de Jesús, presentado en el evangelio con el título de «el discípulo a quien Jesús amaba», quizás la de Éfeso.

Entre las características del Evangelio de Juan, se acepta ampliamente la de ser un escrito para la meditación en el que sobresalen los discursos como forma de reflexión en torno a la figura de Jesús de Nazaret, a quien se presenta desde el prólogo como el Logos, es decir, la Palabra eterna de Dios. Es un evangelio sumamente simbólico y litúrgico, que enmarca el ministerio público de Jesús en la sucesión de festividades judías (entre ellas, la Pascua judía, la Fiesta de la dedicación o de las luminarias y la Fiesta de los tabernáculos o de las tiendas). Muchos estudiosos han visto en el Evangelio de Juan un carácter marcadamente místico.

Las polémicas que rodean el Evangelio de Juan son el resultado de su singularidad. No se trata de una obra corriente: se disputa su autor, el ambiente que haya podido influir en su pensamiento y sus modos de expresión, su estructura literaria, sus fuentes y hasta la naturaleza del libro. Con todo, siempre fue recibido sin reticencias por parte de la Gran Iglesia.Ya desde el Diatéssaron de Taciano en el siglo II se reconoció al Evangelio de Juan como uno de los cuatro evangelios canónicos. Lo mismo sucedió en los escritos de los Padres de la Iglesia, tanto de Occidente como de Oriente, así como en los cánones más antiguos promulgados por los sínodos de las Iglesias. La única excepción a la aceptación temprana del Evangelio de Juan fue la del poco influyente grupo romano formado por el presbítero Caio (o Gayo) y los álogos (es decir, los negadores del Logos joánico). La bibliografía sobre el Evangelio de Juan se acrecentó mucho en el , y hoy es sumamente abundante. Junto con los numerosos análisis que de él se hicieron, se puso aún más de manifiesto su profundidad, que supera el marco estrictamente religioso (cristológico, soteriológico y eclesiológico) y que, a través del tiempo, alcanzó los más diversos campos de la cultura y de las artes.

Papirología del evangelio thumb|Imagen del papiro 75 (75), que muestra el final del Evangelio de Lucas y el comienzo del Evangelio de Juan. Datado de 175-225. Existen numerosos papiros que contienen fragmentos del Evangelio de Juan. Algunos de ellos presentan una escritura que data de fechas muy próximas al momento estimado de redacción del evangelio.La tabla reúne los datos esenciales de papiros que contienen fragmentos del Evangelio de Juan.

Los números que acompañan al papiro conforman el sistema estándar de Gregory-Aland. El contenido incluye los capítulos y versículos principales. A menudo se trata de papiros en estado fragmentario en los que los capítulos no están completos. Por ejemplo, el contiene 5 versículos de los 40 versículos del capítulo 18 de Juan.

Las filas marcadas en color amarillo suave corresponden a los papiros de OxirrincoLas filas marcadas en color ciano claro corresponden a los papiros BodmerLas filas marcadas en color rosa claro corresponden a los papiros Chester Beatty NombreFechaContenidoInstituciónRef #Ciudad, EstadoPaísPapiro 2550Juan 12:12-15; Lucas 7:22-26.50 (en copto, en el reverso)Museo Arqueológico NacionalInv. 7134FlorenciaItaliaPapiro 5250Juan 1:23-31.33-40; 16:14-30; 20:11-17.19-20.22-25Biblioteca BritánicaP. Oxy. 208. 1781; Inv. 782. 2484LondresReino UnidoPapiro 6350Juan 10:1-2.4-7.9-10; 11:1-8.45-52 (texto griego)Biblioteca Nacional y UniversitariaPap. copt. 379. 381. 382. 384EstrasburgoFranciaPapiro 22250Juan 15:25-16:2.21-32Biblioteca de la Universidad de GlasgowP. Oxy. 1228; MS 2-X.IGlasgowRUPapiro 28250Juan 6:8-12.17-22Museo del Instituto de PalestinaEscuela de Religión del PacíficoP. Oxy. 1596; Pap. 2BerkeleyCaliforniaEstados UnidosPapiro 36550Juan 3:14-18.31-32.34-35Biblioteca MédicaPSI 3FlorenciaItaliaPapiro 39250Juan 8:14-22Biblioteca Ambrose SwaseyP. Oxy. 1780; Inv. 8864RochesterNueva YorkEstados UnidosPapiro 44s. VI o VIIMateo 17:1-3.6-7; 18:15-17.19; 25:8-10; Juan 9:3-4; 10:8-14; 12:16-18Museo Metropolitano de ArteInv. 14. 1. 527, 1 folCiudad de Nueva YorkEstados UnidosPapiro 45250Mateo 20-21,25-26; Marcos 4-9,11-12; Lucas 6-7,9-14; Juan 4-5,10-11; Hechos 4-17Biblioteca Chester Beatty -Biblioteca Nacional de AustriaP. Bíblico Beatty IPap. g. 31974DublínVienaIrlandaAustriaPapiro 52125Juan 18:31-33; 18:37-38Biblioteca Universitaria John RylandsGr. P. 457MánchesterReino UnidoPapiro 55s. VI o VIIJuan 1:31-33.35-38Biblioteca Nacional AustríacaPap. G. 26214VienaAustriaPapiro 59650Juan 1-2; 11-12; 17-18; 21 †Biblioteca y Museo MorganP. Colt 3Ciudad de Nueva YorkEstados UnidosPapiro 60s. VI o VIIJuan 16:29-19:26Biblioteca y Museo MorganP. Colt 4Ciudad de Nueva YorkEstados UnidosPapiro 63s. IV o VJuan 3:14-18; 4:9-10Museos Estatales de BerlínInv. 11914BerlínAlemaniaPapiro 66200Juan 1:1-6:11, 6:35b-14:26, 29-30; 15:2-26; 16:2-4, 6-7; 16:10-20:20, 22-23; 20:25-21:9, 12, 17Biblioteca BodmerP. Bodmer IICologny, GinebraSuizaPapiro 75175-225Lucas 3:18-24:53; Juan 1-15Biblioteca Apóstólica VaticanaP. Bodmer XIV, XVCiudad del VaticanoCiudad del VaticanoPapiro 76s. VIJuan 4:9,12Biblioteca Nacional AustríacaPap. G. 36102VienaAustriaPapiro 80250Juan 3:34Fundación San Lucas EvangelistaInv. 83BarcelonaEspañaPapiro 90150Juan 18:36-19:1; 19:1-7 †Museo AshmoleanP. Oxy. 3523; 65 6 B. 32/M (3-5)aOxfordReino UnidoPapiro 93450Juan 13:15-17Instituto Papirológico Girolamo VitelliPSI 108FlorenciaItaliaPapiro 95250Juan 5:26-29,36-38Biblioteca MédicaPL II/31FlorenciaItaliaPapiro 106250Juan 1:29-35; 1:40-46Museo AshmoleanP. Oxy. 4445OxfordReino UnidoPapiro 107200-250Juan 17:1-2; 17:11Museo AshmoleanP. Oxy. 4446OxfordReino UnidoPapiro 108200-250Juan 17:23-24; 18:1-5Museo AshmoleanP. Oxy. 4447OxfordReino UnidoPapiro 109200-250Juan 21:18-20; 21:23-25Museo AshmoleanP. Oxy. 4448OxfordReino UnidoPapiro 119200-250Juan 1:21-28,38-44Museo AshmoleanP. Oxy. 4803OxfordReino UnidoPapiro 120350Juan 1:25-28,38-44Museo AshmoleanP. Oxy. 4804OxfordReino UnidoPapiro 121250Juan 19:17-18,25-26Museo AshmoleanP. Oxy. 4805OxfordReino UnidoPapiro 122400Juan 21:11-14,22-24Museo AshmoleanP. Oxy. 4806OxfordReino Unido Se destacan particularmente los siguientes, catalogados según la clasificación de Aland y Aland, como papiros de Categoría I:

El papiro 52 o papiro Biblioteca Rylands 52, conocido también como el fragmento de San Juan. Se trata del manuscrito en estado fragmentario del Evangelio de Juan más antiguo conocido hasta el momento. Se conserva en la biblioteca John Rylands, Mánchester (Reino Unido). Su datación de alrededor del año 135 es uno de los factores decisivos en la determinación del terminus ad quem (fecha más tardía en que se puede haber compuesto el evangelio). El papiro 66, también llamado 66. Es un códice casi completo del Evangelio de Juan, que forma parte de la colección conocida como los papiros Bodmer. Se trata de un caso único, por el nivel de integridad y conservación de un material datado de fines del o principios del . El papiro 75, conocido como 75, o papiro Bodmer XIV-XV, datado de 175-225. Abarca vastas secciones de los evangelios de Lucas y de Juan. Constituye el manuscrito más antiguo encontrado que mantiene unidos a dos evangelios y fue interpretado como evidencia de que las comunidades cristianas primitivas ya manejaban estos materiales como una unidad.

Datación

La datación mayoritaria sitúa a este evangelio en los años 90 d.C.

Las dataciones más tardías están limitadas por el papiro P52 (hacia 125-150),Raymond Edward Brown escribió que «ha sido ampliamente aceptada la datación de este papiro en 135-50» []. Antonio Piñero indica que «se fecha entre el 125/130 d.C.» []. Gerd Theissen y Annette Mertz lo ubican en «la primera mitad del siglo II».[]. Eduardo Arens indica que «data del año 130 aproximadamente» []. y por la mención y cita del gnóstico BasilidesHippolytus. The Refutation of All Heresies, Book VII. Traducido por John Henry MacMahon – Wikisource. así como por las menciones al Evangelio de Juan que hacen Justino Mártir, Ptolomeo, Heracleón y Taciano anteriores al año 180 junto con las de Ireneo de Lyon y el Fragmento muratoriano hacia el año 180, así como Clemente de Alejandría y Tertuliano hacia 200.

Las dataciones más tempranas (P. Gardner-Smith; A. T. Olmstead; E. R. Goodenough; H. E. Edwards; B. P. W. Starther Hunt; K. A. Eckhardt; R. M. Grant; G. A. Turner; J. Mantey; W. Gericke; E. K. Lee; L. Morris; S. Temple; J. A. T. Robinson) se basan en los siguientes argumentos: Se describe la ciudad de Jerusalén que existía antes de ser completamente arrasada en el año 70, con detalles que han sido corroborados por estudios arqueológicos (W. F. Albright; R. D. Potter; Joachim Jeremias). Las descripciones de Jerusalén siempre se hacen en tiempo presente, nunca en pasado. El ambiente descrito en el evangelio corresponde al que había antes de la rebelión del 66. (Charles Harold Dodd) No presenta ninguna profecía acerca de la destrucción de Jerusalén. En Jn 2,19 hay un comentario de Jesús cargado de simbología con respecto a la destrucción del templo y a su resurrección al tercer día. Aunque algunos autores afirman que la cristología de este evangelio estaba más elaborada y avanzada que la de los sinópticos, otros sostienen que presenta una cristología primitiva. La mayor dificultad de esta teoría es la afirmación de la preexistencia del Verbo en Jn 1,1. Sin embargo, la idea de la preexistencia de la palabra creadora de Dios ya estaba presente en la literatura sapiencial judía (Pr 8,22-31; Eclo 24,1-22; Sab 9,1) y en el Tárgum. Por otro lado, la identificación de Jesús con la Sabiduría de Dios está presente también en los sinópticos. No presenta referencias a los gentiles, al contrario de lo que ocurre en los sinópticos. Jn 21 parece indicar que Pedro había muerto al momento de la composición. Un gran número de autores consideran que este capítulo final es un añadido. El capítulo parece salir al paso de especulaciones acerca de si, tras la muerte de los principales representantes del cristianismo (Santiago "el hermano del Señor" en el año 62 y Simón Pedro hacia el 64), Juan sobreviviría hasta la segunda venida del Cristo. Se sitúa así, este capítulo, del año 65 en adelante, sin poder definir más la fecha.

Lugar de composición, autor y lengua original Véase también: Controversias sobre la autoría del Evangelio de Juan